En el pueblo de San Despiste, donde hasta los gallos se confundían de día, vivía Don Eusebio, un señor que juraba que sus gallinas ponían huevos con mensajes del más allá.
—¡Hoy una puso uno que decía “compra ajo”!, gritaba por la plaza, agitando el huevo como si fuera un oráculo.
Tenía un corral tan pequeño que las gallinas dormían apiladas como libros en una estantería. Aún así, eran felices o eso parecía, hasta que desaparecieron misteriosamente tres gallinas y media (nadie quiso aclarar lo de la media). Desesperado, Don Eusebio investigó el corral, la pocilga (que, por cierto, no tenía cerdos desde 1997) y hasta el pozo del patio, que estaba más seco que su sentido común.
—¡Esto es cosa de brujas o de chinos!, exclamó, y corrió a contárselo a la alcaldesa, quien también era su hermana y le tenía una paciencia milagrosa.
—Eusebio, eso es un cuento chino. Las gallinas seguro están en la casa de al lado, con Doña Pura, que cocina mejor que tú.
Ofendido, pero curioso, Eusebio fue a espiar con unos binoculares que encontró en el buzón (nadie sabe cómo llegaron allí) y efectivamente: allí estaban sus gallinas, comiendo arroz con huevo y viendo telenovelas. Volvió a casa refunfuñando, se sentó en su pocilga vacía y murmuró:
—Bueno, al menos ya sé lo que quería decir el huevo: “compra ajo… y cocina mejor, inútil”.
Desde entonces, Eusebio cocina para las gallinas una vez por semana, el pozo sigue seco, la pocilga vacía... y cada tanto, aparece un huevo con otro mensaje misterioso como: “Aprende chino. Esto recién empieza.”
Mi madre me cocinaba, cuando era pequeña, huevos con tomate, un clásico que creo que cocinaban en muchos hogares españoles. Ahora, yo lo cocino en casa para mis chicos, no quiero dejar pasar esta tradición y además está muy rico, es fácil y muy rápido. ¿Ya sabes qué cocinar para cenar?.
Sé que cada familia tiene su versión, algunas madres o abuelas lo cocinaban con un sofrito, en casa no, es un revuelto super simple, sólo tomate frito y huevo, y como el tomate frito es casero y ya lleva sal y pimienta no necesita más.
·OUS AMB TOMÀTIGA ·
Ingredientes
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300 g tomate frito casero
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3 huevos M
Elaboración
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Calienta el tomate en una sartén, a fuego lento.
- Añade los huevos y remueve rápidamente para que el huevo no cuaje.
- Verás que el color va cambiando a medida que los huevos cuajen.
- Deja cocinar unos segundos más.
Comer con pan ♥️
Nota: La consistencia depende de los huevos que pongas, si te gusta más cremoso solo añadir 2 huevos.
Relato, fotografías y receta @catypol - Circus day