Mi pancarta estaba pintada con un bonito atardecer; yo iba vestida con unos vaqueros un poco rotos, mi camiseta de la suerte verde esperanza y mis zapatillas blancas gastadas de tanto llevarlas, una mariposa en el pelo y un chicle sabor sandía. ¡Qué ilusión! Él iba vestido con unos vaqueros negros y una camiseta blanca, deportivas rojas y un pendiente en la oreja, además del pelo cortísimo, negro como el betún. Su pancarta era negra, con una tipografía roja que ponía Demon; me hizo reír y él se rio conmigo. ¡Qué ilusión!
Fue una noche inolvidable, una pareja maravillosa y un concierto lleno hasta los topes: nos gustamos, nos besamos, bailamos juntos y separados, reímos y nos pusimos ciegos de mattentaart, a tope. ¡Qué ilusión!
Actualizada 2026.
Mattentaart
Ingredientes:
- 2 masas de hojaldre
- 200 g de cuajada (de buena calidad o preparada en casa)
- 80 g de azúcar
- 2 huevos
- 45 g de almendras molidas
- Unas gotas de extracto de almendra amarga
- 1 huevo batido para pintar la masa
- Precalienta el horno a 225 °C.
- Engrasa tus 4 moldes de tartaleta con manteca (o mantequilla) y espolvorea un poco de harina.
- Corta 4 círculos grandes para las bases de los moldes y 4 círculos un poco más pequeños para las tapas. Cubre el fondo y las paredes de los moldes con las bases.
- En un bol mediano, coloca los 200 g de cuajada bien escurrida. Desmenúzala firmemente con un tenedor hasta que quede en migas finas.
- Añade las 2 yemas de huevo, los 80 g de azúcar, las almendras molidas y el extracto de almendra.
- Mezcla todo con una cuchara de madera o espátula hasta tener una pasta homogénea pero con textura granulada.
- En un bol aparte y limpio, monta las 2 claras a punto de nieve firme.
- Añádelas al bol de la cuajada y mézclalas con una espátula realizando movimientos suaves y envolventes (de abajo hacia arriba) para no romper las burbujas de aire.
- Distribuye el relleno entre las 4 bases de hojaldre.
- Coloca las tapas encima.
- Presiona fuertemente los bordes con los dedos o con los dientes de un tenedor para unirlas bien y que el relleno no se salga.
- Pincela toda la superficie superior de las tapas con huevo batido (así quedarán doradas y brillantes).
- Con una tijera o la punta de un cuchillo afilado, haz un pequeño corte en forma de cruz (o un agujero limpio) justo en el centro de cada tapa para que respire.
- Hornea a 225 °C durante 30 minutos en la parte media del horno, hasta que el hojaldre esté muy inflado y de un color dorado oscuro.
- Saca del horno, desmolda con cuidado a los 5 minutos y deja enfriar sobre una rejilla.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es preferible desmenuzar la cuajada con un tenedor en lugar de triturarla con batidora eléctrica?
La identidad de la auténtica mattentaart radica en su textura rústica y ligeramente granulada (matten). Si se pasa por una batidora eléctrica de cuchillas, la cuajada pierde su estructura física y se convierte en una crema líquida y homogénea similar a un pudin fino. Al desmigarla a mano con un tenedor, se respetan los pequeños grumos lácteos que contrastan a la perfección con la almendra molida y le otorgan esa consistencia tradicional tan característica tras el horneado.
¿Qué función cumple hornear a una temperatura tan elevada (225 °C) durante 30 minutos?
El hojaldre necesita un choque térmico muy alto desde el primer minuto para que la grasa de sus capas hierva de golpe y el agua se evapore con fuerza, levantando las hojas de masa antes de que la grasa se funda y se escape al molde. Además, los 225 °C caramelizan rápidamente el azúcar y el huevo batido de la superficie, sellando una corteza firme y de un color dorado oscuro que soporta el vapor interno sin que la masa de la base quede blanda o empapada por el relleno.
¿Por qué conviene esperar unos 5 minutos antes de desmoldar las tartaletas sobre la rejilla?
Recién salidas del horno, las paredes de hojaldre aún están tiernas por el calor extremo y el relleno de cuajada inflado conserva una textura frágil. Si se intentan sacar de inmediato, la base puede romperse por el peso del centro o abollarse al manipularla. Esperar exactamente 5 minutos permite que la grasa del molde temple ligeramente y la estructura exterior se asiente, garantizando un desmoldado limpio sin riesgo de rotura y permitiendo que la rejilla airee la base para que no condense humedad.































