Antes de empezar este blog, como mallorquina que soy, me pregunté si debía hacerlo en mallorquín. Tuve otro blog con nombre mallorquín que comencé en el año 2009, el cual iba ligado a un proyecto; cuando el proyecto terminó en 2010, cerré esa bitácora, pero en ese blog conocí a muchos blogueros mallorquines. La mayoría de los blogueros que conozco escriben en castellano y muchos de los blogs que sigo están en castellano, algunos también en inglés. Lo llamé Circus day porque en aquellos días acabábamos de cambiarnos de casa: Tomás, Sergi —que era pequeño—, dos perras... y a mí me daba la sensación de que cada día podía ser un nuevo espectáculo aun sin proponérmelo. Podría haberle puesto Can Bum, por ejemplo, muy mallorquín, entre otras muchas opciones que en ese momento no se me ocurrieron.
Los blogueros mallorquines que me siguen siempre se expresan en castellano, e incluso los catalanes me escriben en castellano cuando me comentan o hablo personalmente con ellos. No pensé que el nombre de mi blog en inglés o el hecho de que escriba en castellano, siendo yo mallorquina, fuera a molestar a nadie hasta que un día, después de que se hiciera más conocido y ganara algún premio, alguien me preguntó por qué no estaba en catalán y que no me seguían por eso. Quiero dejar claro que mi identidad mallorquina no la valida un idioma o un título en inglés; la valida el rigor, el respeto y la pasión con los que trato el patrimonio cultural de mi tierra.
Hablo en mallorquín, leo y escribo en catalán balear —también puedo hacerlo en inglés—, y las recetas mallorquinas que comparto proceden directamente de mi familia o de amigos cercanos que me las han cedido.
Los blogueros mallorquines que me siguen siempre se expresan en castellano, e incluso los catalanes me escriben en castellano cuando me comentan o hablo personalmente con ellos. No pensé que el nombre de mi blog en inglés o el hecho de que escriba en castellano, siendo yo mallorquina, fuera a molestar a nadie hasta que un día, después de que se hiciera más conocido y ganara algún premio, alguien me preguntó por qué no estaba en catalán y que no me seguían por eso. Quiero dejar claro que mi identidad mallorquina no la valida un idioma o un título en inglés; la valida el rigor, el respeto y la pasión con los que trato el patrimonio cultural de mi tierra.
Hablo en mallorquín, leo y escribo en catalán balear —también puedo hacerlo en inglés—, y las recetas mallorquinas que comparto proceden directamente de mi familia o de amigos cercanos que me las han cedido.
En la red soy conocida como @catypol. El blog se ha convertido en una forma de comunicar al mundo mi creatividad, tanto dentro como fuera de la cocina, yo estudié diseño y también cocina. Circus Day es una mezcla de las emociones y sentimientos que vivo en cada momento.
La fotografía y el vídeo, desde una mirada amateur, se han transformado en el escaparate perfecto para mostrar mis artes. Los relatos acompañarán a las entradas. El diseño gráfico también tiene su lugar, sobre todo en The Roulotte, y así, función tras función, iré mostrando una pequeña parte de mí.
Gracias a 🧡 Tomás y a 🩵 Sergi por su infinita paciencia al esperar —siempre hambrientos— a que fotografíe los platos antes de poder comerlos. Y gracias a todos los 💜 seguidores que me alentáis, acompañáis y dejáis un comentario en el blog.
Circus Day es un blog de cocina diferente, loco, querido, divertido y especial; apto solo para mentes atrevidas, abiertas y curiosas. Es un blog con sobremesa: escribo un relato mezclando datos reales e imaginarios en torno a una receta. Intento que fotos, vídeo, relato y receta formen un todo, un pequeño espectáculo que reúna todo lo que me apasiona.
No esperes payasos, leones, elefantes ni acróbatas. Mis artes son otras. Y espero que te resulten tan placenteras como lo son para mí.




