—Gerardo, una no está pa’ tanto bombo ni platillo... ¡Ea! ¡Me voy!
Y se fue.
Al llegar a clase, todo olía a incienso. Ella pensó que ni la catedral de Santiago, pero como nadie dijo nada, pues ella, donde fueres, haz lo que vieres. Esperaba que eso no fuera de rezar, porque ella hacía muuuucho que no rezaba. Swami, que así se llamaba la profesora de yoga (aunque todos sabían que ese nombre se lo puso después de volver de algún país de Asia donde, según ella, comió mucho curry), en realidad antes era Susana. Swami le dijo que debía coger un mat. La señora Rosario se paseó por la clase preguntando por Mat, y como había pocos hombres, terminó pronto. Decepcionada, le dijo a Susana:
—Sami, guapa, ¿va a tardar mucho en venir ese Mat? ¿No puede ser Antonio, que hablamos el mismo idioma?
Muerta se quedó cuando le dijeron que mat no era un hombre, sino la esterilla para ponerse encima.
Empezaron por sukhasana, una postura fácil. Después vinieron otras como adho mukha svanasana, o el perro boca abajo, que según Swami era una postura de descanso. ¡Venga ya! La señora Rosario ya no podía ni con su alma. Llegada la hora de la meditación, se la pasó calibrando si su cuerpo estaba lesionado después de tanto retorcerlo y apretarlo.
Cuando llegó a casa, su marido no sabía si preguntar o hacerse el loco. Pero cuando la vio tan roja, se atrevió:
—Rosarito, ¿te has estirao bien? —le preguntó bajito.
Ella suspiró y le dijo:
—¡Ay, Gerardo! Cuando ha dicho la Susana «vamo a hacé er saludo al sol», yo ya no sabía si habíamos vuerto a tiempos pasados. Entre el incienso y eso, pensé que de esta... nos arrestan.
El curry de pollo de Kerala con leche de coco es un plato tradicional, más conocido como curry Nadan Kozhi. Entre las características más destacadas de la cocina de Kerala se incluyen el uso de mezclas de especias aromáticas (enteras o molidas), el aceite de coco, las hojas frescas de curry y el propio coco, ya sea crudo o en forma de leche.
Mi versión del pollo al curry es particular: lleva especias molidas, leche de coco y curry Madras ya elaborado. Es una opción rápida y muy sabrosa que suelo acompañar con pan roti (o con el que más te guste), aunque sin pan también está deliciosa. Con este curry probé el arroz negro y, aunque estaba rico, me quedo con el blanco: a mí me gustó más.
Pollo al curry con leche de coco
- 2 cdas. de aceite de oliva
- 1 cebolla cortada en brunoise
- 1 cda. de ajo recién picado
- 1 cda. de jengibre recién rallado
- 500 g contramuslos de pollo deshuesados y sin piel, cortados en trozos pequeños (se pueden sustituir por pechuga de pollo)
- 2 cdas. de curry en polvo
- 1 cdta. de cúrcuma molida
- 1 cdta. de comino molido
- 1/2 cdta. de pimienta negra molida
- ½ cdta. de sal al gusto
- 2 cdas. de pasta de tomate o tomate rallado
- 1 lata de leche de coco
- Para servir:
- 2 cdas. de cilantro recién picado (opcional)
- Arroz basmati
- Pan roti
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande, profunda y de fondo grueso a fuego medio/bajo.
- Agrega la cebolla, el ajo y el jengibre y cocina de 2 a 3 minutos hasta que se ablanden.
- Agrega el pollo y cocina durante 3 a 4 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que el pollo esté dorado por todos lados.
- Añade el curry en polvo, la cúrcuma, el comino y la sal.
- Cocina, removiendo, durante 30 segundos.
- Añade la pasta de tomate, remueve.
- Añade la leche de coco.
- Cocina la mezcla a fuego lento.
- Cocina removiendo ocasionalmente, durante 10 a 12 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa espese.
- Añade el cilantro y remueve.
- Sirve el curry con arroz basmati.
Pan roti indio casero
- 500 g de harina de fuerza
- 10 g de sal
- 250 g de agua
- Un poco de aceite (para tostar el pan)
- Mezcla en un bol la harina con la sal.
- Incorpora poco a poco el agua sin dejar de remover hasta ligar bien los ingredientes y hasta que obtengas una textura de masa.
- Añade el agua gradualmente para poder controlar el poder de absorción de la harina. Tienes que conseguir una masa no demasiado húmeda.
- Amasa con las manos, si se te pega puedes untarlas con un poco de aceite.
- Amasa durante 5 minutos.
- Forma una bola y deja reposar en la encimera durante 25 minutos.
- Pasado ese tiempo, coge trozos con los que vas formando bolas de unos 50 gramos.
- Una vez tengas formadas las bolas, enharina la superficie de trabajo, dispone las bolas y las aplanas ligeramente con ayuda de las yemas de los dedos.
- Cuando la tienes ligeramente estirada termina con el rodillo hasta conseguir que tenga un grosor de medio centímetro máximo.
- Reserva.
- Seguidamente, pon una sartén al fuego engrasada con un poco de aceite y marca los panes hasta que doren.
Preguntas frecuentes
¿Qué curry en polvo usar para el pollo al curry?
Cualquier curry en polvo comercial funciona bien. Si quieres más sabor, añade cúrcuma, comino y pimienta negra por separado como en esta receta. El curry Madras es el más aromático y fácil de encontrar, además es el que más me gusta.
¿Se puede hacer pollo al curry sin leche de coco?
Sí, puedes sustituirla por nata líquida o yogur natural. El sabor cambia ligeramente pero sigue siendo cremoso y sabroso. La leche de coco aporta un dulzor suave que equilibra las especias.
¿Con qué acompañar el pollo al curry?
El arroz basmati es el acompañamiento clásico. En esta receta se propone también el pan roti casero, perfecto para mojar en la salsa. Ambas opciones funcionan igual de bien.








































