Gofres de tortilla
El cocinero Robledo era un hombre metódico, amante del orden y de las recetas exactas. Su ayudante, Lolo, en cambio, era curioso y hacía demasiadas preguntas para alguien con un cuchillo en la mano.
—Huevos por un lado, patatas por otro —ordenó Robledo
Mientras el cocinero freía las patatas, Lolo decidió “optimizar el tiempo” y empezó a batir los huevos con entusiasmo exagerado. Tanto, que cuando Robledo se dio la vuelta, Lolo ya había vertido los huevos sobre las patatas cocinadas.
—¡¿Qué has hecho?! —gritó el cocinero.
—Unir ingredientes, jefe. Así avanzamos más rápido —contestó mientras lo echaba todo a una sartén.
Robledo, horrorizado, observó la mezcla cuajarse lentamente. Decidió no tocar nada, solo para poder decir luego “te lo advertí”. Cuando estuvo lista, la cortaron con desconfianza… y la probaron.
Silencio.
—Lolo —dijo finalmente Robledo—, esto está sorprendentemente bien.
—Entonces… ¿lo anotamos en el recetario?
Robledo suspiró, tomó la pluma y escribió: “Tortilla: huevos y patatas juntos.”
- 1 patata o boniato
- 1 cucharada de cebolla "crujiente"
- Sal
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- 1 huevo grande












Pintazas, Caty!!!
ResponderEliminarMe llevo idea!
besotes!!
Gracias guapa, un beso
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