Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

image
Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas

Embutido de higo

Buscaba dentro del cajón mis ganas de juventud y no encontraba nada que me llevara a ella. En la biblioteca de casa, llena de libros del pasado, hallaba el saber de otros y viajaba a través de su imaginación, pero tampoco la encontré. Lo sé, te preguntarás por qué buscaba algo que se supone que se lleva dentro. La juventud no es una etapa que empieza y termina en unas fechas concretas: es un estado sin cifra ni caducidad. «¡Hasta que el cuerpo aguante!», exclaman unos; otros, resignados, ya no creen en esas milongas.

María me relataba cómo se había hecho fuerte y cómo hay que seguir mirando siempre hacia adelante. Pero la juventud… a ratos se le asomaba a los ojos, a los gestos, a las palabras. Y esos instantes eran justo lo que yo perseguía.

—¿Cuál es tu comida preferida? —le pregunté.

—¡Mmm! Un poco de pan, aceite de oliva del bueno y tres higos secos —me respondió.

—¿De verdad? —inquirí asombrada.

Ella se rio.

—¡Pues claro! Puede que creas que debería decir otro manjar, pero ese es mi secreto. Es lo que me sienta bien, lo que me hace feliz cuando lo como. No es el elixir de la eterna juventud ni espero que me lleve a vivir cien años… pero, cada vez que lo tomo, me siento en paz. Y eso, al fin y al cabo, también forma parte de mantenerse joven, ¿no crees? —remató, dejándome con la boca abierta.


Embutido de higos secos mallorquín

Embutido de higos secos receta mediterránea


El pan de higo y el embutido de higos secos tienen su origen en la necesidad milenaria de conservar los excedentes de las cosechas otoñales en la cuenca del Mediterráneo. Las civilizaciones de la Antigüedad —como la egipcia, la griega y la romana— ya consumían higos secos de forma habitual gracias a su alto valor energético, su resistencia al paso del tiempo y su facilidad de transporte para soldados y campesinos. Durante la Hispania romana, estos frutos se prensaban y se mezclaban con especias o hierbas aromáticas para crear masas compactas que servían de sustento básico durante los duros inviernos.

La receta tradicional del pan de higo se consolidó en la península ibérica gracias a la influencia de la gastronomía andalusí durante la Edad Media. En al-Ándalus se perfeccionaron las técnicas de secado al sol y se introdujeron ingredientes clave como almendras, nueces, ajonjolí, clavo, canela y anís. Esta mezcla no solo enriquecía el sabor, sino que actuaba como un conservante natural que evitaba la proliferación de microorganismos. Las comunidades rurales de regiones como Andalucía, Extremadura, Murcia y la Comunidad Valenciana adoptaron esta preparación como un recurso indispensable frente a la escasez.

La variante conocida como embutido de higos secos surgió de la imitación visual de las chacinas tradicionales de la matanza. Los campesinos con menos recursos idearon este dulce picando los higos secos con frutos secos, especias y un toque de licor (generalmente aguardiente o anís). Posteriormente, introducían esta masa compacta en tripas vegetales o lienzos de tela, atándolos fuertemente con hilo para prensar el contenido y darle la forma cilíndrica de un salchichón o un chorizo. Esto permitía cortar el dulce en rodajas finas, recreando el consumo de un embutido curado.

A lo largo de los siglos, este alimento pasó de ser un recurso de subsistencia a convertirse en un dulce tradicional muy ligado a la Navidad y a las tareas agrícolas. Su elaboración se realizaba de manera colectiva en los hogares al término de la recolección de la higuera: se empleaban moldes de madera o paños de tela para prensar enérgicamente la masa, expulsando el aire para asegurar una conservación óptima que se prolongaba durante meses.

En la actualidad, tanto el pan de higo como el embutido de higos secos han dejado atrás su perfil de mera supervivencia para revalorizarse en la gastronomía contemporánea. La combinación clásica de higo y almendra se considera hoy una auténtica exquisitez artesanal, apreciada por su origen natural y la ausencia de azúcares añadidos. Además, su consumo ha saltado del ámbito estrictamente dulce al maridaje salado, convirtiéndose en el acompañamiento predilecto de tablas de quesos curados, patés y chacinas ibéricas.

Decía María Zannia sobre los higos en Grecia: «Desde la Antigüedad, los higos caseros se esparcían sobre las tejas de las casas y se secaban al sol para poder disfrutar de su sabor y sus propiedades durante todo el año».

Yo crecí entre cañizos repletos de higos a finales de verano, puestos a secar para conservarlos y disfrutarlos —como María en Grecia— durante el resto del año. Es una delicia que los mediterráneos gozamos tanto al preparar como al degustar. Aquí los higos secos acompañan infinidad de platos o son el ingrediente principal. Son los favoritos de mi madre y, en su momento, también lo fueron míos.

Esta receta es muy similar a la del pan de higo, solo que, en lugar de presentarse con la forma alargada de un embutido, se moldea redonda como una hogaza de pan.

Actualizada 2026.


Embutido de higos secos



Ingredientes:
  • 500 g de higos secos (sin harinas)
  • 80 g de almendras peladas, tostadas y picadas en trozos.
  • 1 cdta. de sésamo
  • 1/2 cdta. de canela
  • 1/2 cdta. de nuez moscada
  • 1/2 cdta. de pimentón ahumado
  • 1/2 cdta. de pimentón picante
  • 1 pizca de clavo molido
  • 2 cdas. Moscatel
  • Harina tamizada
En Thermomix:
  1. Primero corta a trocitos los higos secos a cuchillo (yo lo probé sin cortar y la Thermomix no los trituró, así que los corté en trocitos pequeños y no hubo problema). 
  2. Pon los trocitos en la Thermomix junto con las especias y el moscatel. 
  3. Tritura velocidad 10. 
  4. Saca y pon la masa en un cuenco.
  5. Añade las almendras picadas y el sésamo, y amasa.
  6. Echa la harina suficiente en una superficie limpia. 
  7. Coge una bola de masa para enrollarla sobre la fécula.
  8. Quita el exceso de fécula y ponla sobre film transparente.
  9. Haz un cilindro con la masa y envuelve con el film dándole forma de embutido.
  10. Retuerce los extremos del film, para cerrarlo, termina con un hilo en cada extremo para asegurar que no se abra. 
  11. Deja en el frigorífico mínimo toda la noche o hasta el momento de servir. 

Elaboración tradicional:
  1. Corta los higos en trozos medianos retirando el pezón duro. 
  2. Colócalos en el vaso de una picadora o procesador de alimentos junto con las especias y el Moscatel. 
  3. Procesa a pulsos cortos hasta obtener una pasta densa y maleable.
  4. Pasa la pasta de higos a un cuenco grande. 
  5. Añade las almendras picadas y el sésamo. 
  6. Amasa con las manos ligeramente húmedas durante 1-2 minutos para que los frutos secos se distribuyan de forma homogénea.
  7. Espolvorea un poco de harina o fécula sobre la mesa de trabajo. 
  8. Divide la masa en una o dos porciones, haz rodar cada porción sobre la superficie para formar un cilindro compacto (tipo salchichón) y sacude el exceso de polvo blanco superficial.
  9. Coloca el cilindro sobre film transparente, enrolla apretando bien para eliminar bolsas de aire y gira los extremos como un caramelo. 
  10. Ata las puntas con hilo de cocina para mantener la presión y refrigera durante al menos 12 horas antes de cortar en rodajas finas.

Notas: 
Es una delicia si se acompaña de queso curado de oveja o cabra o queso azul.


Embutido de higos secos con almendras


Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se conserva el embutido de higos?

En la nevera perfectamente 3-4 semanas bien envuelto en film transparente. Si hace frío también aguanta a temperatura ambiente durante días, como cualquier fruta seca. Es un dulce de conservación natural gracias al azúcar propio del higo y a las especias que actúan como conservantes — exactamente como lo hacían las civilizaciones mediterráneas de la Antigüedad.

¿Se puede hacer sin Thermomix?

Sí — la receta incluye la elaboración tradicional completa. Un procesador de alimentos o una picadora potente funcionan perfectamente. La clave es cortar los higos en trozos pequeños antes de triturarlos para que la máquina no se fuerce. Si no tienes ningún aparato, puedes picarlos finamente a cuchillo y amasar a mano — el resultado es algo más rústico pero igualmente delicioso.

¿Con qué se sirve mejor el embutido de higos?

Cortado en rodajas finas como un embutido y acompañado de queso curado de oveja o cabra, queso azul o queso de Mahón. También marida perfectamente con foie gras, paté o una tabla de embutidos ibéricos. En Navidad es una alternativa artesanal y sin azúcar añadido al turrón convencional que sorprende siempre a los invitados.


Embutido de higos secos con quesos

Relato y fotografía @catypol - Circus day

Cóctel de pescado y marisco

Me acostumbré a llevar un lápiz en el bolso. Escribía en servilletas, tarjetas usadas, papeles varios y tiques de compra; escribía o dibujaba, dependía de lo que en aquel momento me tenía cautivada. Y así le conocí: sentada en una mesa de una terraza, tomando café y escribiendo en una servilleta, cuando noté que alguien me estaba observando por encima de mi hombro. «¡Cotilla!», dije yo en alto.

Y de pronto, ante mí, apareció una cara sonriente: pelirrojo con pecas y muy seguro de sí mismo. «¿Estás anotando tu número de teléfono para dármelo?», me preguntó. «No», dije yo, «estoy anotando las groserías que te diré si sigues con esa actitud insolente». No pude menos que sonreír. «¡Oh! Das de lleno en mi corazón», y se encogió, poniendo sus manos sobre su pecho. Y eso me hizo soltar una carcajada.

Se ofreció a llevarme de tour por la ciudad, como si yo fuera una turista, y me dejé llevar. Seguimos dando vueltas y llegamos a una librería. Pegué mi nariz al cristal de la ventana mientras veía que él entraba y hablaba con la dependenta.

Después nos detuvimos en un pequeño restaurante para tomar un cóctel marinero, y no pude dejar de sonreír durante todo el almuerzo. Allí fue cuando sacó un paquete, que me cabía en la mano, envuelto en un precioso papel, y dentro estaba la libreta más bonita que había visto en mi vida. «¿Es para que te anote mi número de teléfono?», pregunté yo. «No», dijo él esta vez, «es para que anotes las groserías que no me has dicho».

Cócteles de pescados y mariscos

Cóctel de pescado y marisco


No hace un año tuve la suerte de conocer a Carmen, nos conocimos en una reunión blogger que se hizo en Madrid, la primera impresión que me llevé de ella fue estupenda, agradable y muy abierta. Es una mujer simpática y muy cercana, sé que las que la conocéis pensáis si no igual; parecido. Pues esta guapa mujer que tiene un blog muy especial y que el pasado marzo hizo un añito, celebra esta semana su cumple blog, y yo quería estar presente en la celebración. ¡Muchas felicidades Tía Alia!

Nos pedías una receta de la cocina tradicional y familiar, además una historia que ligue con ella, y como es una fiesta, y vamos a celebrarlo, sacaremos las copas, pondremos cintas de colores, un mantel bonito y un poco de luz.

Mi historia.
Vengo de una familia grande, mi abuela materna tuvo 8 hijos y 20 nietos de los cuales 5 son de mi madre, por lo que nuestra casa siempre estaba llena de gente, ya nosotros somos muchos, pero como mi abuela vivía con nosotros pues los demás hijos y nietos también la visitaban así que imagínate. 
Cuando más se notaba que éramos una familia grande era en los bautizos, comuniones o bodas, sobre todo en las bodas. Toda la familia asistía, la ceremonia, las fotos, los achuchones, besos y el convite, por fin el convite, a veces tradicional, otras más atrevido, los entrantes casi siempre igual, pero había veces que nos servían un cóctel, yo preguntaba siempre por qué aquello nos lo servían en copa__para hacer bonito, cariño, por que la comida también entra por los ojos__pero por mis ojos entraban otras cosas, la mesa de los novios, nunca se tiene demasiado hambre, nunca se come mucho en esa mesa. 
Si el que inventó el que se besen cobrara derechos de autor, sería rico. 
Quién se había sentado al lado de quién, y quién lo había hecho porque había llegado tarde y tenía que sentarse donde había sitio, a veces no en el sitio correcto, ahora las mesas llevan el cartelito correspondiendo al invitado, nada de aventura. 
¿Y el ritual de cortar la liga y la corbata? la que se formaba para "vender" un trocito, sin palabras.

Los banquetes que yo recuerdo terminaban con un postre llamado pijama, por si alguien se había quedado con hambre claro, y ¿el puro?, fumaban puro hasta el que no fumaba tabaco, esas caras rollizas sacando humo como si un poblado indio hiciera señales. 
Se puede adivinar que yo no era muy fan de estas celebraciones, y sigo sin serlo, pero en estos eventos conocí algunos platos que no solíamos hacer en casa, el cóctel de pescado y marisco (o cóctel de gambas) fue uno de ellos, con el tiempo "acogimos" esta receta que nos gusta mucho y ahora hacemos, no puedo evitar recordar con una sonrisa como la conocí.

El mejor coctel de pescado y marisco


El origen y la evolución del cóctel de pescado y marisco en Europa están íntimamente ligados a la alta cocina de mediados del siglo XX y a la posterior democratización de la gastronomía festiva. Aunque la idea de servir mariscos fríos con salsas tiene raíces en los antiguos banquetes franceses, la fórmula europea moderna nació como una adaptación del estilo estadounidense que triunfaba en los años veinte y treinta del siglo pasado. Los chefs del viejo continente tomaron el concepto anglosajón y lo refinaron para adaptarlo a los paladares locales, sustituyendo las salsas americanas más picantes por una emulsión más suave y sofisticada que combinaba mayonesa con kétchup, rematada con licores tradicionales europeos como el brandy, el coñac o el whisky escocés.

A partir de la década de 1960, el plato se convirtió en un símbolo de estatus y modernidad culinaria en el Reino Unido gracias al impulso de la chef británica Fanny Cradock, quien popularizó el «prawn cocktail» como el entrante imprescindible de cualquier cena elegante. Esta moda se extendió rápidamente por los restaurantes y hoteles de toda Europa, llegando a España e Italia durante el auge turístico de los años setenta. En los hogares españoles, la preparación se consolidó bajo el nombre de cóctel de gambas, transformándose en el plato estrella de los banquetes de boda y, especialmente, de las cenas de Nochebuena y Fin de Año debido a su vistosidad y a la posibilidad de prepararlo con antelación.

Con el paso de las décadas, la receta original europea experimentó ligeras variaciones regionales según la disponibilidad del producto local. Mientras que en las costas del norte de Europa se priorizaban los camarones árticos de tamaño pequeño y el cangrejo, en los países mediterráneos se optó por piezas más grandes como los langostinos y las gambas, introduciendo a veces dados de pescado blanco firme cocido al vapor. A pesar de que durante los años noventa el plato sufrió cierto declive al ser considerado un cliché de la cocina «viejuna», hoy en día ha experimentado un resurgimiento nostálgico en los bistrós europeos, donde los chefs contemporáneos lo reivindican respetando su esencia original pero elevando la calidad del marisco fresco.

Receta actualizada en 2026.


Cóctel de pescado y marisco con salsa rosa 



Ingredientes para 4 personas
  • 1/2 lechuga
  • 450 g de merluza
  • 300 g de mejillones
  • 300 g de almejas
  • 500 g de gambas o langostinos

Para el court-buillón o caldo corto

  • 1 1/2 l agua
  • 1 rodaja de limón
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 tomate
  • 1 puerro
  • 2 ramas de perejil
  • 1 diente de ajo
  • Unos granos de pimienta 
  • Sal
  • 1 copita de vino blanco seco

Para la salsa

  • 300 g de mayonesa
  • 6 cdas. de ketchup
  • 1 cda. de vinagre
  • 1 cda. de brandy o whisky
  • 1 cda. de zumo de limón
  • 1 cdta. de mostaza
  • Sal

Elaboración
  1. Para el court-buillon: Pon una olla al fuego con los ingredientes troceados, menos la rodaja de limón, que se pone entera.
  2. Lleva a ebullición y déjalo hervir unos 10 o 15 minutos.
  3. Filtra el caldo y déjalo en otra olla al fuego. Cuando hierva, pon dentro el pescado limpio y cocínalo durante 3 minutos.
  4. Añádele en el último minuto las gambas o langostinos, sin pelar, dejando que hiervan durante 1 minuto. Retira del fuego y tápalo.
  5. Limpia los mejillones y las almejas.
  6. Cuécelos en una olla, tapados, con un chorrito de vino y una hoja de laurel. Una vez abiertos, apártalos del fuego. Si alguno no se hubiera abierto, se tira.
  7. Escurre los mejillones y las almejas, desecha el caldo de la cocción y deja que los moluscos se enfríen por completo.
  8. Lava y seca la lechuga. Córtala en tiras finas, tipo juliana, y resérvala.
  9. Escurre el pescado y el marisco, y límpialo de piel y espinas. Trocea el pescado, pela las gambas o langostinos, y saca los mejillones y las almejas de las conchas. Reserva todo.

Para la salsa: 
  1. Mezcla la mayonesa con los demás ingredientes. Prueba de sal y rectifica si hiciera falta.

Montaje: 
  1. Monta el cóctel en copas. Una parte de lechuga. Encima colócale el pescado y el marisco. Finalmente napa con la salsa. 
  2. Sirve frío.

El cóctel marinero de restaurante

Preguntas frecuentes

¿Se puede preparar el cóctel de marisco con antelación?

Sí, es una de sus grandes ventajas para las celebraciones. Puedes cocinar el pescado y el marisco con hasta 24 horas de antelación y guardarlos tapados en la nevera. Monta las copas justo antes de servir para que la lechuga no se ablande.

¿Qué diferencia hay entre cóctel de gambas y cóctel de marisco?

El cóctel de gambas solo lleva gambas o langostinos. El cóctel de pescado y marisco es más completo: incluye merluza u otro pescado blanco, mejillones, almejas y gambas. La salsa rosa es la misma en ambos casos.

¿Qué es el court-bouillon o caldo corto?

Es un caldo aromático rápido hecho con verduras, hierbas y vino blanco en el que se cuece el pescado y el marisco. Da mucho más sabor que el agua sola y es el secreto de los restaurantes para conseguir un marisco jugoso y aromático.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Pudín de roscón

Había tres Reyes Magos convencidos de que lo tenían todo bajo control. Melchor había revisado las estrellas, Gaspar había hecho los cálculos y Baltasar… bueno, Baltasar llevaba el camello con el mejor sentido de orientación, o eso creía.

La estrella brillaba con fuerza, sí, pero nadie se dio cuenta de un pequeño detalle.

—¿No sienten que hace un poco más de frío de lo normal? —preguntó Gaspar, ajustándose la capa mientras soplaba un viento helado.
—Es el aire puro del desierto nocturno —respondió Melchor con seguridad, mientras el camello resbalaba sobre algo sospechosamente blanco.

Al amanecer, en lugar de palmeras encontraron pinos, sin un roscón debajo, esos estaban bien plantados. En vez de arena, nieve. Y en lugar de pastores… un grupo de renos los observaba con evidente desconcierto.

—Melchor —dijo Baltasar—, ¿desde cuándo Belén tiene auroras boreales?
Melchor miró al cielo verdoso, luego al mapa, y finalmente a la estrella, que parecía parpadear como riéndose de ellos.
—Bueno… técnicamente seguimos una estrella. Nunca especificó cuál Belén.

El oro se congeló, el incienso no encendía y la mirra fue confundida con un nuevo sabor de jarabe medicinal. Un anciano barbudo, vestido de rojo, los saludó amablemente y les sugirió que quizás habían pasado “un poquito” de largo.

Horas después, ya de regreso y con los camellos usando bufandas, los tres Reyes llegaron por fin al sur correcto.

—Para el próximo año —dijo Gaspar— llevamos GPS.
—Mejor Google Maps —añadió Baltasar.
Melchor suspiró mirando la estrella.




Quizás pienses que es difícil que sobre roscón, pero, en casa somos pocos y sí sobro. Como el roscón era casero y grande y, no estaba relleno aproveché para elaborar el pudín, que es lo que se suele hacer si en casa eres cocinillas y te gusta usar las "sobras" de lo que sea. También decirte que si no tienes roscón puedes hacerlo con ensaimada, croissant o pan. Así es la cocina de aprovechamiento. 
¡Feliz día de Reyes!

· PUDÍN DE ROSCÓN ·


Ingredientes

Pudín
  • 400 mililitros de leche 
  • 4 huevos M
  • 50 gramos de azúcar
  • 1 chorrito de agua de azahar
  • Sobras de roscón

Caramelo (también puedes comprarlo hecho)
  • 80 gramos de azúcar
  • 1 cucharada de agua

Elaboración

Precalienta el horno a 150º C.

Caramelo
  1. Pon el azúcar en un cazo con el agua, remueve que se mezcle bien y calienta a fuego fuerte sin remover.
  2. Cuando empiece a coger color ámbar, saca del fuego y vierte en el molde o moldes elegidos. Cuidado que quema mucho. Deja enfriar por completo.

Pudín
  1. Corta a trozos el roscón. Puede añadirle las frutas y almendras (si lleva). Es mejor hacerlo cuando el roscón está más seco que tierno.
  2. Mezcla los huevos con la leche, el azúcar y el agua de azahar.
  3. Mezcla una parte del roscón dentro de la mezcla de leche y dale unos "golpes" de Túrmix. También puedes hacerlo con la Thermomix si tienes.
  4. Unos cuantos trozos del roscón déjalos dentro el molde.
  5. Vierte la mezcla en el molde o moldes con el caramelo.
  6. Lleva agua a ebullición para el baño maría; coloca el molde dentro de la fuente, vierte el agua hirviendo, cierra el horno y cuece tapado 35-40 minutos.
  7. Prueba con un palillo que el pudín esté cuajado por el centro. 
  8. Sácalo y deja enfriar por completo a temperatura ambiente; después enfría en la nevera.
  9. Si el caramelo se queda en el molde puedes calentarlo un poco para echarlo por encima.


Relato y fotografías @catypol - Circus day blog.

Chocolate a la taza

Por fin había llegado su época favorita. La casa de los abuelos la recibió justo cuando los primeros copos de nieve empezaban a caer, silenciosos, como si no quisieran despertar a nadie. Sus padres la dejaban ir unos días antes de Navidad para que pudiera contarles, sin prisas, todo lo que había vivido en el colegio y con sus amigos. A los abuelos les encantaba tenerla para ellos solos, antes de que la Nochebuena llenara la casa de voces y risas alrededor de la gran mesa del comedor.

Al abrir la maleta, entre la ropa apareció un reno de peluche con la nariz roja… y encendida. La luz palpitaba suavemente, como un pequeño corazón. Casi gritó del susto. No recordaba haberlo visto nunca, y estaba segura de que su madre no lo había puesto allí. Iba a preguntarse cómo había llegado hasta ese lugar cuando un movimiento reclamó su atención.

La almohada de la cama se movía despacio, como si respirara. Se quedó muy quieta. Miró a su abuela preguntándose si ella también lo había notado, pero ella seguía doblando la ropa, ajena a todo. Luego dijo que iba a ordenar el baño y salió de la habitación.

Con el corazón latiéndole en los oídos, se acercó a la cama. Estiró la mano con cuidado y levantó la almohada. De debajo asomó una diminuta cabeza peluda, dos ojos brillantes y una nariz húmeda.

Guau —susurró el cachorro.

Ella abrió la boca, ahogando un chillido, maravillada. Los abuelos aparecieron en la puerta y se miraron sonriendo. Poco después, la cocina se llenó del aroma del chocolate caliente, ese que deja un bigote dulce en los labios. Eran días de magia y las sonrisas duraban todo el día.




Para mí, el chocolate a la taza en Navidad significa Nochebuena, después de la misa del Gallo, el 24 de diciembre. Recuerdo que los niños que hacíamos la catequesis formábamos parte de esa misa; tarde, sí, pero después nos invitaban a tomar chocolate con ensaimadas. Después de la comunión, el chocolate lo tomábamos en casa, también tarde y después de la misa del Gallo pero en casa. Ya hace tiempo que no voy a la misa del Gallo, pero sigo bebiendo chocolate, a veces con ensaimada, otras con churros y otras sin acompañamiento. 

Recuerdo a mi madre hacernos chocolate a la taza con una pastilla grande de chocolate. Ahora, hay muchas versiones en el mercado para hacerlo. Yo quería probar una versión fácil, rápida y con pocos ingredientes. Uso arrurruz para espesar, suele usarse en repostería vegana y hoy en día se encuentra fácil en herbolarios. El kuzu, también, aunque es un poco más caro. 

Lo hago de esta manera porqué los chocolates a la taza en polvo comerciales suelen llevar mucho azúcar, y espesantes como almidón de maíz o arroz, aditivos, gomas (xantana o tara) y aglomerantes que le da la textura cremosa al calentarse.

El arrurruz es un tubérculo similar en apariencia a la patata (Maranta arundinacea). Pertenece a la misma familia que el jengibre y la cúrcuma. Es fácil de digerir y no presenta molestias ni inflamación, También es sin gluten. Se usa como espesante o gelificante natural en la cocina, especialmente en repostería. Para mi, como alternativa a la fécula de maíz me parece mejor, tiene más proteínas y menos calorías.

🎄 Chocolate a la taza, fácil y rápido 🎄

Ingredientes
  • 1/2 l de leche almendras (o la que te guste más)
  • 2 cdas. soperas de azúcar (o cualquier endulzante que te guste)
  • 2 cdas. de arrurruz o kuzu*
  • 2 cdas. de cacao natural sin azúcar en polvo

Elaboración
Disuelve el arrurruz en dos o tres cucharadas de leche. Reserva. Pon los ingredientes restantes en un cazo al fuego. Remueve para que los ingredientes se disuelvan bien. Añade el arrurruz disuelto y sigue removiendo hasta que espese. Sirve.

*El Kuzu suele se venderse en formato granulado o trozos pequeños, que se disuelven en líquidos, en cambio el arrurruz ya se vende molido.


Relato, fotografías, vídeo y receta @catypol - Circus day.

Felices Fiestas

Aquí estamos, como en otros años deseándonos felicidad, salud y el cumplimiento riguroso de nuestros deseos. Sí, forma parte de un ritual al que nos unimos así como la Tierra gira. Son las tres de la tarde en Mallorca y Australia ya está en el año nuevo y durante la madrugada mallorquina llegará el nuevo año al continente americano. 

No voy a repasar este año que dejamos pues ha habido un poco de todo en mi vida, gente que me enseñó con su sabiduría, gente que volví a ver después de 30 años, amigos nuevos, amigos de siempre que siguen y seguirán. Familia, ¡ay, la familia! [suspiro].

Seguiré pidiendo lo mismo, salud, sobretodo y para todos, sin ella, todo lo demás no vale. Felicidad, también, de la manera que sea. Y espectáculo, llena tu vida de espectáculo para seguir con el show. Señoras y señores; ¡Brindo por ustedes!.

¡FELIZ AÑO NUEVO! 





· CÓCTEL FIN DE AÑO ·
Ingredientes
30 mililitros de de vodka 
60 mililitros de de zumo de frambuesa
30 mililitros de de cava o champán

Elaboración
  1. Agita el vodka con el zumo y el hielo. 
  2. Sirve en un vaso de largo de cava y termina con cava. 
  3. Sirve muy frío.


Fotografías @catypol - Circus day.

Christmas Won Ton

Los vecinos la llamaban la casa de Babel porque en ella habitábamos familias de otros países. La planta baja tenía dos locales, uno era una escuela de baile clásico ruso, y el otro era un restaurante chino. Los propietarios de esos locales vivían encima de ellos, con sus respectivas familias. 

Nuestra familia vivía encima de la familia rusa y nuestros vecinos eran de un principado africano que ya no era suyo y les habían quitado la corona. Encima de nosotros, la familia, era Portuguesa y sus vecinos italianos. Todo el ático era una gran terraza que, cuando se podía y se podía poco, nos reunía a todos para festejar en todos los idiomas.

Nuestros padres trabajaban duro, así que nos cuidaba el padre o madre que en esos momentos tuviera libre. Hablábamos todos los idiomas y cuando nos juntábamos parecíamos realmente una familia de Babel. Cuando llegaba la Navidad, eso si era una fiesta por todo lo alto, platos de todos los países, tradiciones, cuentos y recuerdos salían de todos los rincones de las familias.

Fuera, nevaba en silencio, el color predominante era el gris, y se podían hacer figuritas en el vaho que salía de nuestras bocas, pero dentro, dentro todo era diferente, luces de calor, ruido a familia, platos con historia y mucho amor, al fin y al cabo todas la familias habían tenido que abandonar su país para seguir adelante, todas tenían eso en común, sabían que los vecinos la llamaban la casa de Babel, y por eso el brindis oficial de todos los años se lo dedicaban a eso ¡Por Babel!. 




El nombre Won Ton significa literalmente 'tragarse una nube'. Los Won Ton tienen una larga y rica historia anterior a la dinastía Tang, originaria del norte de China, como un bollo relleno sellado llamado 'Huidun' o caos. Incluso se dice que el famoso doctor, Zhang Zhongjing, llenó Won Tons con hierbas medicinales como una cura para la congelación.

Mi primera vez comiendo Won Ton fue en un restaurante chino y lo comí frito, tal cual, relleno de carne, como aperitivo, y la verdad es que me gustó. Con los años he descubierto un supermercado Chino y allí venden, entre otras muchas cosas, la masa Won Ton, que también he usado otras veces para elaborar pasta rellena y queda igual de deliciosa.

A mi hijo le gusta ayudarme en la cocina, nada complicado, y nos divertimos mucho, estos Won Ton decorados aunque deben hacerse rápidos pues la masa no puede secarse fueron la excusa para pasar un rato juntos cocinando. No quise freírlos y probé con el horno, y sí, nos gustaron, crujen igual, quizás te guste acompañarlo con alguna salsa, nosotros no le pusimos con el relleno nos bastó.

· Christmas won ton ·

Ingredientes
  • 1 zanahoria, pelada y rallada
  • 1 hoja de col, picada
  • 5 tiras de pimiento rojo asado, picado
  • 3 champiñones, picados
  • 1 florete pequeño de coliflor, picado
  • 1 cucharada de jengibre fresco, picado
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharada de salsa Hoisin
  • 1 yema de huevo
  • 1 paquete de Won Ton
  • La clara del huevo
  • Sellos navideños
  • Colorante alimentario en gel
  • Rotuladores de colores alimentarios

Elaboración
Precalienta el horno a 200 ºC
  1. Si te es más fácil usa la Thermomix para picar todo, menos la masa Wont Ton y la clara de huevo. Si no, puedes hacerlo con una picadora Turmix de toda la vida o a cuchillo pero tiene que quedar finamente picado. 
  2. Para los sellos de goma navideños he usado colorante alimentario en gel, pero si tienes hijos o te gusta dibujar puedes hacerlo con rotuladores alimentarios. Un consejo: la masa Won Ton es porosa, eso significa que si presionas mucho el colorante se expandirá y quizás el mensaje no se entienda, es mejor hacerlo con cuidado y sin presionar mucho.
  3. Sobre una oblea Won Ton marcamos con el sello o a mano el dibujo que queramos. En otra oblea ponemos un poco de relleno y con la clara de huevo pincelamos y colocamos la oblea con el dibujo encima. Pincelamos sobre el dibujo con clara de huevo y ¡Listo! poner sobre una bandeja de hornear y mientras hacemos los demás cubrimos con un trapo húmedo para que no se reseque la masa.
  4. Hornear durante 10 minutos o hasta que la masa se dore por los bordes. También se puede freír si lo prefieres.





Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Felices Fiestas

Cinco años contando historias, unas mías, mi vida, otras mías inventadas pero relacionadas de algún modo conmigo y algunas historias que inventaron otros. Un año le escribí a Papá Noel para que me trajera un Control + Z, no debía ser mi año de suerte pues ahí sigo, sin poder volver para atrás cuando lo necesite y esperando escuchar las campanillas encima de mi tejado. Hasta le puse luz, por si se había perdido, pero no, tampoco funcionó. Así que le escribí otra carta quizás más realista.

Pensé que igual el fantasma de la navidad futura me ayudarían a iluminarme mejor. Pero me dijo que me lo cocinara yo solita, como hizo un tal "Pane de toni", y ahí ando, volviendo al pasado a ver si se me arregla el presente,  aunque todos me dicen que con chocolate se arregla todo, y quizás sea así, quizás entre tanto batiburrillo de recetas encuentras la tuya,  si bien no la receta la historia que la acompaña te hace un poquito feliz, entonces ni Papá Noel, ni fantasmas ni ocho cuartos, entonces tú me darás el mejor regalo de Navidad.

Por mi parte desearte una feliz Navidad, disfruta con los tuyos, recibe salud y amor, lo demás vendrá solo. Vendré a saludarte para año nuevo, a desearte otro año mejor, mientras sé feliz... Ho Ho Ho.


Fotografía @catypol - Circus day.

Crystal Snowball

Cuando llegaban las vacaciones de Navidad me gustaba visitar la tienda de antigüedades del señor Erwin, respiraba historia y polvo de años mejores pero a mi realmente me gustaba. Solía ir a ayudar a mi abuela mientras mis padres trabajaban y ella fue la que me llevó a descubrir este rincón de la calle Viena, y fue el mejor descubrimiento de mi corta vida.

Cada vez que cruzaba la puerta sonaba una campanilla pequeña, __tilín, y el señor Erwin miraba hacía mi y sonreía, nos gustamos desde la primera vez que nos vimos, era un señor rechoncho, calvo y con gafas minúsculas que le colgaban de su pequeña nariz, sus ojos guardaban secretos y eso hacía que yo tuviera curiosidad por todo.

Las antigüedades que allí se vendían eran verdaderas reliquias y todas tenían una historia relacionada con el señor Erwin, un espejito que perteneció a Hedy Lamarr, una batuta de Mozart, o unos binoculares de Friedrich Voigtländer, pero lo que me atraía con intensidad eran las bolas de nieve que reposaban en una vitrina justo en el centro de la tienda.

En ellas podía reconocer la Torre Eiffel, la Torre de Londres o la Estatua de la libertad, en otras había figuras y casas navideñas, Papá Noel o una bailarina a punto de girar sobre sí misma. Pero la que más me gustaba era la de un pequeño muñeco de nieve con la nariz de zanahoria, una bufanda a rayas y un gorro negro.

El señor Erwin me contaba que esa era especial. Había pertenecido a un rey del desierto que murió sin ver la nieve y que creía que mientras estuviera dentro de la bola nunca nevaría en su país, y guardaba la bola como el mayor tesoro, la volteaba todos los días y le hacía sonreír. A mi eso también me hacía sonreír, yo también vivía en un lugar sin nieve, seguramente, como pensaba el rey, debía estar toda en la bola.


Nota: Erwin Perzy, mientras experimentaba para crear una lámpara para un hospital, accidentalmente descubrió el efecto de la nieve en el agua dentro de una esfera de cristal. Inicialmente, su intención era mejorar la iluminación, pero el efecto de la nieve que caía en el agua dentro de la esfera lo fascinó. Su hijo, Erwin Perzy II, continuó con la tradición familiar y popularizó la bola de nieve como regalo navideño con motivos como Santa Claus, árboles de Navidad y muñecos de nieve.


    En diciembre de 2103 hice un taller de estas cupcakes en Snack Market, no sé por qué no las había publicado con anterioridad, y aunque lo bueno se hace esperar nunca pensé esperar tanto, jajajaja, en fin! ahora ya tenéis la receta que usé para hacer estas cupcakes, espero os guste. La gelatina se come, sí, pero no sabe a nada. Intenta al hinchar los globos que queden lo más redonditos posible o tendrás esferas alargadas en vez de redondas. ¡Espero te guste!

    · CUPCAKES BOLAS DE NIEVE ·

    Ingredientes para 6
    Bolas de "cristal"
    • 6 globos para agua
    • Brochetas de madera
    • Una base de corcho para poder pinchar las brochetas
    • 100 mililitros de agua
    • 50 gramos de gelatina neutra en polvo
    Cupcakes de vainilla
    • 100 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente
    • 80 gramos de azúcar
    • 1 pizca de sal
    • Las semillas de 1/2 vaina de vainilla
    • 2 huevos M
    • 100 gramos de harina con levadura
    Decoración
    • Crema de chocolate y avellanas
    • Coco rallado para la nieve
    • Cápsulas de cupcakes doradas o rojas
    • Cupcake wrappers dorado o rojo
    • Muñequitos de nieve de chocolate o Papá Noel de chocolate
    Elaboración 
    1. 24 horas antes preparar las bolas de "cristal": Hincha los globos (con aire), al ser de agua no nos permitirá hinchar mucho pues explotan, no hace falta que sean bolas muy grandes, lo suficiente para poder llevar dentro una figurita. Intenta que queden redonditos para que se asemejen mejor a una bola de cristal.  Ata los globos a las brochetas de madera. Hidrata durante 5 minutos la gelatina con el agua, remueve y lleva 20 segundos al micro, remove y cuela la gelatina dentro de un cuenco. Moja los globos bien de gelatina y deja secar pinchados en el corcho durante 24 horas o hasta que estén bien secos. Para quitarle el globo a la bola de gelatina, sólo hay que pincharla y tirar poco a poco de ella. Tranquilos, si se rompe el globo, dejar reposar unas horas y saldrán solos. Recorta un poco la base de las bolas para hacer la boca un poco más grande y así poder poner bien encima las cupcakes.
    2. Cupcakes: Pon la mantequilla, el azúcar, la sal y las semillas de vainilla en el cuenco de la batidora. Bate hasta que la preparación esté pálida y esponjosa. Bate ligeramente los huevos en otro cuenco y agrégalos lentamente a la mezcla anterior, sin dejar de batir. Tamiza la harina y añade poco a poco a la mezcla. Utilizando una manga pastelera o cuchara rellena los moldes de los cupcakes a dos tercios de su capacidad. Hornea 15 minutos a 180 ºC o hasta que al insertar un palillo salga limpio. 
    3. Decoración: Si las cupcakes han hecho copete, cortárselo para que queden planas. Unta por encima de la cupcake la crema de chocolate, y sobre la crema esparcir coco rallado como si fuera nieve, y tiene que estar bien nevado. Pon la cupcake dentro de una cápsula de cupcake roja o dorada, y esta a la vez dentro del wrapper. Pon el muñequito de chocolate sobre la nieve, haciendo un poco de presión para que no se caiga, y termina con la bola de gelatina. 





     

    Con esta receta participo en el Reto de "Christmas Time" de la comunidad Cocineros del Mundo en G+ Reto ChristmasTime CdM 2016 



    Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.

    Felices Fiestas

    El camino parece corto, sólo lo parece, lo andado ha sido a veces angosto, a veces espacioso, las cuestas siempre nos hacen sudar, y frenar cuando bajamos es lo mejor para no acabar rodando.

    Muchas veces me olvido que Circus day es una creación que me ha dado muchas sonrisas, que contar historias, medio verdades, medio inventadas, relacionarlas con la cocina y fotografiarlas, hace que me sienta feliz. 

    Y de eso se trata, ¿no? de ser feliz, sea en estas fechas para terminar el año o sea todo el año, ir con la sonrisa puesta y ser diferente a la moda que se lleve, de eso va este Circo, de que el momento que estéis en él seáis felices como yo de teneros. 

    Gracias a todos por seguirme, apoyarme, saludarme y acudir a la cita cada vez que sale un nuevo espectáculo. Desde la pista central y de todo corazón os deseo Feliz Navidad y un más feliz año nuevo.




    @catypol

    Felices Fiestas

    Hacía mucho frío cuando se levantó María. Siempre era de noche a esas horas, porque ella solía despertarse antes de que amaneciera. Decía que, aunque su cuerpo aún podía dormir un poco más, su mente llevaba rato inquieta y ponía todo en movimiento como si fuera una orquestina.
    La llamábamos la abuela del fuego, porque era ella quien encendía la chimenea y hacía que la casa se llenara de calor. Y aquel día no fue diferente de los demás: sabía que había mucho trabajo por hacer. La familia crecía y todos andaban con sus cosas hasta que llegaba el momento de reunirnos. Elegir el mantel, la vajilla, el menú y los postres no era tarea fácil, no… no cuando se quería reunir todos los gustos y convertir en espectaculares los platos reservados durante el año para estas fechas.

    En secreto siempre pensé que María era amiga de Santa. Creía que se encargaba de contarle lo que hacíamos bien y lo que no; por eso se levantaba tan temprano… A carcajadas se reía cuando se lo confesé una vez. Ahora sé que la realidad era otra: en verdad era Santa quien acudía a ver a María para contarle lo que él hacía bien o mal.

    ¿Te ríes? ¡Ríe! Y disfruta de estos días. Que tus fiestas sean felices, que Santa te traiga lo que deseaste. Quizás en tu casa también tengas una María que se levanta muy temprano, te llena de calor el hogar y se ríe contigo de tus ocurrencias.

    ¡Que tus fiestas sean un circo, que tus fiestas sean un Circus day!



    Relato y fotografías @catypol para Circus day

    Terrina de pollo

    Y llegó el tercero y último...
    Reconoció Scrooge que el Espectro era alto y majestuoso cuando le vio a su lado, y entonces sintió, que su misteriosa presencia le llenaba de un temor solemne. No supo nada más, porque el Espíritu ni hablaba ni se movía.
    -¿Estoy en presencia del fantasma de la Navidad futura? -dijo Scrooge.
    El Espíritu no respondió, pero continuó con la mano extendida.
    -Vais a mostrarme las cosas que no han sucedido, pero que sucederán en el tiempo venidero ---continuó Scrooge-, ¿no es así, Espíritu?
    La parte superior de la vestidura se contrajo un instante en sus pliegues, como si el Espíritu hubiera inclinado la cabeza. Fue la sola respuesta que recibió.

    (Cuento de Navidad de Charles Dickens)



    · Terrina fría de pollo con pétalos ·

    Ingredientes
    • 500 g de pollo asado troceado (sin piel ni huesos)
    • 2 hojas de gelatina
    • 3 cdas. de aceite de oliva
    • 1 cdta. de Za'atar (o una mezcla de sésamo, comino y tomillo)
    • 1 pizca de pimienta negra molida 
    • Sal al gusto
    • 50 g de pistachos troceados
    • 6 puerros (grosor de un lápiz, o sustituir por espárragos)
    • Pétalos de flores comestibles
      1 - Escaldar los puerros:
      Lava los puerros y escáldalos en agua hirviendo durante 90 segundos. Luego pásalos inmediatamente a un bol con agua con hielo para cortar la cocción. Sécalos con papel de cocina.
      Si usas espárragos cocidos, sáltate este paso.

      2 - Hidratar la gelatina:
      Coloca las hojas de gelatina en un bol con agua fría durante 2 minutos.
      Luego escúrrelas bien apretándolas suavemente con las manos.

      3 - Fundir la gelatina en el aceite:
      Calienta el aceite en un cazo a fuego bajo (sin que llegue a hervir).
      Añade la gelatina hidratada y remueve hasta que se disuelva por completo.

      4 - Preparar la mezcla:

      En un bol grande, mezcla el pollo asado troceado, el aceite con la gelatina, las especias (za'atar, pimienta, sal) y los pistachos. Remueve bien para que se integre todo de manera uniforme.

      5 - Montar la terrina:
      Extiende una doble capa de film transparente sobre una superficie limpia, formando un rectángulo.
      Coloca una capa de pétalos de flores en el centro del film.
      Vierte encima la mezcla de pollo y extiéndela suavemente formando un rectángulo uniforme.
      Coloca los puerros (o espárragos) a lo largo, en el centro del relleno.

      6 - Formar el cilindro:
      Enrolla cuidadosamente la terrina con el film, de modo que los puerros queden en el centro.
      Haz rodar el cilindro sobre la encimera para compactar, eliminar el aire y dar forma.
      Gira y ata bien los extremos del film con hilo de cocina o una goma.

      7 - Reposo:
      Refrigera durante al menos 8 horas (idealmente, toda la noche) para que la gelatina se fije y la terrina tome cuerpo.

      8 - Servir:
      Retira el film con cuidado. Corta en rodajas con un cuchillo muy afilado. 



    Y mi receta apareció en Amigastronomicas.com 💚



    Feliz 2014

    Fotografías @catypol - Circus day.

    Tarta de Navidad

    Estaba la señora Milagros subida a una silla en la cocina, murmurando entre dientes con la cabeza metida dentro de un mueble alto, buscando no sé qué de un brote, golpe, borde, donde… ¡aaaah! acabáramos: un molde.

    —Bueno, señora Milagros, no se enfade, yo solo soy el narrador y no entendí lo que decía.

    ¡Ejem! Decía que estaba la señora Milagros subida en una silla buscando un molde. ¿De Navidad? No. ¿Un molde redondo? ¿Cuadrado? ¿Bajo, alto? Bueno, bueno, no se me altere, señora, yo solo pregunto para detallar al lector y que pueda imaginárselo… vaya, vaya, hoy está usted un poquito enfadada.

    El caso es que, tras mucho rebuscar y soltar resoplidos, apareció el molde correcto.
    —¿Que no es el correcto? Ah, que este es otro. Bueno… es usted un público difícil, señora Milagros.

    Mientras tanto, en el salón, el resto de la familia intentaba enderezar el árbol navideño, más viejo que cascorro. Con tanta bola y espumillón casi no se notaba lo torcido que estaba… bueno, sí que se nota.
    —Familia, no se quejen, yo solo he venido a contar lo que veo. Pero visto lo visto, creo que feliz no parece esta Navidad.

    ¡En fin! No sé si seguir con la historia o acabarla aquí con… algún, betún, atún, veintiún… vale, vale, señora Milagros, ya la entendí: la historia se acaba con un chimpún.





    · TARTA DE NAVIDAD ·



    El bizcocho.
    • 250 g de mantequilla
    • 150 g de azúcar
    • 1 cdta. de esencia de vainilla
    • 4 huevos
    • 200 g de harina
    • 1 cdta. de levadura en polvo
    • 80 g de harina almendra
    • 100 ml de café frío
    • 1 cda. de cacao puro sin azúcar en polvo

    Además:
    • Bastones MIKADO o barquillos
    • Estrellas de galleta
    • Bolitas o estrellas de azúcar
    • Molde de 20 centímetros

    La crema:

    • 200 g de nata para montar muy fría
    • 150 g de queso en crema para untar
    • 2 cdas.s de azúcar glas
    • 1 cdta. de café instantáneo en polvo
    • 1 cdta. de cacao en polvo

    Precalienta el horno a 180 ºC

    Bizcocho
    1. Bate la mantequilla, el azúcar y la vainilla hasta obtener una crema ligera.
    2. Añade los huevos uno a uno, batiendo bien tras cada adición.
    3. Incorpora el café frío y mezcla.
    4. Tamiza la harina, la levadura, la almendra y el cacao. 
    5. Añade a la mezcla anterior e integra hasta conseguir una masa homogénea.
    6. Engrasa el molde, vierte la masa y hornea durante 45 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.
    7. Deja enfriar por completo sobre una rejilla.
    8. Divide el bizcocho en 8 porciones. 
    9. Recorta la base de cada porción para darle forma de árbol. 
    10. Inserta 3 bastones Mikado como tronco.

    Crema
    1. Monta la nata con el azúcar glas, el café soluble y el cacao hasta que forme picos firmes.
    2. Incorpora el queso crema con movimientos envolventes.
    3. Pasa la crema a una manga pastelera y decora los árboles de bizcocho.

    Decoración
    Coloca una galleta en forma de estrella en la punta de cada árbol y termina con bolitas o estrellitas de azúcar.



    Relato y fotografías @catypol - Circus day.



    La Navidad pasada

    Era una figura extraña..., como un niño; aunque, más que un niño, parecía un anciano, visto a través de un medio sobrenatural, que le daba la apariencia de haberse alejado de la vista y disminuido hasta las proporciones de un niño. Su cabello, que le colgaba alrededor del cuello y por la espalda, era blanco como el de los ancianos: pero la cara no tenía ni una arruga, y la piel era delicadísima. Los brazos eran muy largos y musculosos, y lo mismo las manos, como si fueran extraordinariamente fuertes. Las piernas y los pies que eran perfectos, los llevaba desnudos, como los miembros superiores. Vestía una túnica del blanco más puro y le ceñía la cintura una luciente faja de hermoso brillo. 

    Empuñaba una rama fresca de verde acebo y, contrastando singularmente con este emblema del invierno, llevaba el vestido salpicado de flores estivales. Pero lo más extraño de él era que de lo alto de su cabeza brotaba un surtidor de brillante luz clara, que todo lo hacía visible; y para ciertos momentos en que no fuese oportuno hacer uso de él, llevaba un gran apagador en forma de gorro, que entonces tenía bajo el brazo.
    - ¿Sois, señor, el Espíritu cuya venida me han predicho? -preguntó Scrooge.
    - Lo soy.
    La voz era suave y dulce, pero extraordinariamente baja, como si en vez de estar tan cerca de él, se hallase a gran distancia.
    - ¿Quién sois, pues?
    - Soy el fantasma de la Navidad Pasada.
    - ¿Pasada hace mucho? -inquirió Scrooge, al observar su estatura de enano.
    - No. La que acabáis de pasar.

    (Cuento de Navidad de Charles Dickens)



    3 fantasmas os visitarán antes de acabar el año y hoy llegó el primero...

    Fotografías @catypol - Circus day.


















    Felices fiestas

    Todos hemos esperado alguna vez escuchar sus campanillas sobre el tejado; nos hemos dormido pensando en despertarnos cuando su risa inundase la silenciosa noche y deseábamos estar despiertos cuando bajase por la chimenea. Esa mezcla de esperanza e ilusión nos ha recorrido el cuerpo alguna vez en la vida.

    Este año ocurrirá lo mismo: volverá a salir del polo norte, volverá a recorrer el mundo en una noche, las campanillas se escucharán nuevamente y la luz roja de su nariz guiará a través de la tormenta. Abrígate de abrazos, siéntete el más importante de tu mundo, besa a todos con fuerza y ruido, como cuando eras pequeño, y sigue la luz: la luz que hará que todos juntos, a pesar de los problemas, de los sinsabores y de la tormenta, hagamos que la Navidad sea una ¡feliz Navidad!


    Servilletas decoradas de Papa Noel para la mesa de Navidad


    DIY · Porta servilletas navideño · Christmas napkin holder

    Divertido, fácil y navideño portaservilletas para decorar nuestra mesa en estas fiestas. Tan sencillo como imprimir la cara de Santa Claus en un papel grueso (aunque también sirve un folio de menos gramaje); en este caso he usado uno de 160 g/m², similar a una cartulina blanca. Solo hacen falta unas servilletas rojas y unos círculos adhesivos para coronar el gorro.

    Material para hacer decoraciones en la mesa de Navidad

    Materiales para decorar servilletas para la mesa de Navidad

    Haz un corte en la cabeza con un cutter y una regla.

    Cuter para hacer un corte a la decoración navideña

    Decoración navideña para servilletas de Papa Noel

    Pasa la servilleta por el corte haciendo que la servilleta se convirtiera en gorro y termina colocando un círculo en el gorro.

    Decoración navideña de mesa con Papa Noel




    ¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO!

    Fotografía y texto @catypol - Circus day.

    Panettone

    En las cocinas de Ludovico el Moro, el pánico se masticaba más que el faisán. El jefe de cocina acababa de sacar del horno el postre oficial y aquello no parecía un dulce real, sino un trozo de carbón del Vesubio.

    —¡Estoy muerto! —sollozaba el cocinero, mirando el postre calcinado—. El duque me va a usar a mí de guarnición mañana mismo.

    En un rincón, Toni, el lavaplatos, miraba con timidez una bola de masa que había guardado en un cuenco viejo.

    —Esto... chef —susurró Toni—, yo había juntado las sobras de harina, un poco de esa mantequilla que sobró, unos huevos que nadie echaba de menos y esas frutas confitadas que quedaron en el fondo del saco. Es mi cena, pero si le sirve...

    El cocinero miró la masa de Toni. Estaba crecida, esponjada y olía sospechosamente bien. No era un postre de la nobleza; era un pan con una pinta inmejorable.

    —¡Hornéalo! —ordenó el cocinero—. O le servimos esto o le servimos mi cabeza en una bandeja de plata.

    Cuando el pan llegó a la mesa de Ludovico, el salón quedó en silencio. El duque cortó una rebanada de aquel pan altísimo y esponjoso. Los cortesanos contuvieron la respiración. Ludovico masticó, cerró los ojos y, por un momento, el cocinero estuvo a punto de ponerse a rezar.

    —¡Exquisito! —exclamó el duque—. ¡Es ligero como una nube y rico como mi tesoro! ¿Cómo se llama esta maravilla?

    El cocinero empujó al joven lavaplatos hacia adelante.

    —Señor... es el pane di Toni —balbuceó.

    Toni, muerto de vergüenza y pensando que le iban a cobrar los ingredientes, solo acertó a hacer una reverencia mientras se limpiaba las manos de harina en el delantal.

    —¡Larga vida al pane di Toni! —brindó Ludovico.



    Panettone receta de Italia con trocitos de chocolate

    Panettone italiano con trocitos de chocolate


    [BAKE THE WORLD]

    La historia del panetón está envuelta en leyendas románticas que sitúan su origen en el Milán del siglo XV, durante el gobierno del duque Ludovico Sforza. La versión más popular relata que, durante un suntuoso banquete de Nochebuena, el cocinero del palacio quemó el postre principal por descuido. Ante la crisis, un humilde lavaplatos llamado Toni ofreció una masa que había preparado en secreto utilizando las sobras de la cocina: harina, huevos, mantequilla, azúcar y frutas confitadas. El pan dulce tuvo un éxito tan rotundo entre los nobles que el duque decidió llamarlo pane di Toni, expresión que con los siglos derivaría en la palabra panettone.

    Otra perspectiva histórica atribuye la creación de este dulce a la aristocracia, en concreto a un noble milanés llamado Ughetto degli Atellani. Según el relato, Ughetto se enamoró de Adalgisa, la hija de un panadero local que atravesaba serias dificultades económicas. Para ganarse el favor del padre y ayudar al negocio familiar, el joven noble se hizo pasar por aprendiz e introdujo una fórmula revolucionaria en el obrador al enriquecer el pan común con mantequilla, huevos, pasas y corteza de naranja. La nueva elaboración transformó por completo la fortuna del negocio y le permitió al noble casarse con su amada, consolidando este pan de frutas como el bocado festivo de la ciudad.

    Más allá de los mitos culinarios, la verdadera evolución del dulce hacia su forma actual ocurrió a principios del siglo XX gracias a la industrialización. En la década de 1920, el pastelero milanés Angelo Motta transformó la producción al adoptar un método de fermentación natural con masa madre que requería casi veinte horas de reposo. Este proceso, sumado al enfriamiento de las piezas boca abajo para evitar que se desplomaran, le otorgó al panetón su característica textura esponjosa y su silueta de cúpula esbelta. Su competidor, Gioacchino Alemagna, adoptó con presteza el método y logró que este dulce navideño italiano se exportara masivamente, convirtiéndolo en un símbolo global de las fiestas de fin de año.

    Volvemos a Bake the World, que este mes nos hemos puesto navideños: hemos sacado nuestras mejores galas y hemos disfrutado haciendo un delicioso panettone.

    Panettone con trocitos de chocolate 


    Prefermento (esponja):
    • 90 ml de leche tibia
    • 100 g de harina de fuerza
    • 10 g de levadura fresca

    Masa final:
    • Todo el prefermento
    • 3 huevos grandes (a temperatura ambiente)
    • 100 g de azúcar
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • Ralladura de 1 naranja
    • Ralladura de 1 limón
    • 400 g de harina de fuerza
    • 1 pizca de sal
    • 120 g de mantequilla (blanda, en trocitos)
    • 150 g de trocitos de chocolate negro o con leche
    • 1 molde de panettone (de papel o desmontable, unos 15 cm de alto)

    1. Preparar el prefermento (esponja):
    1. En un bol pequeño, mezcla la leche tibia, la harina y la levadura desmenuzada.
    2. Cubre con film y deja reposar durante 30-40 minutos hasta que doble su tamaño y esté burbujeante.

    2. Hacer la masa:
    1. En un bol grande (o en el bol de la amasadora), coloca los huevos, el azúcar, la vainilla y las ralladuras.
    2. Añade el prefermento y mezcla bien.
    3. Incorpora la harina y la pizca de sal. Amasa durante unos 10 minutos (con máquina o a mano) hasta obtener una masa elástica.
    4. Añade la mantequilla poco a poco, trocito a trocito, sin dejar de amasar, hasta que se integre por completo.
    5. Amasa hasta que la masa esté brillante, lisa y se despegue de las paredes del bol (puede tardar unos 20 minutos si es a mano).
    6. Incorpora los trocitos de chocolate y mezcla con suavidad para repartirlos bien.
    7. Forma una bola, cúbrela con un paño y deja que repose en un lugar cálido hasta que doble su volumen (entre 1 y 2 horas).

     
    3. Formar y dejar levar:
    1. Desgasifica la masa con suavidad y forma una bola.
    2. Colócala dentro del molde de panettone.
    3. Cubre con un paño y deja que leve de nuevo hasta que casi llegue al borde del molde (puede tardar entre 1,5 y 3 horas).
     
    4. Hornear:
    1. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.
    2. Haz un pequeño corte en cruz en la parte superior del panettone y, si quieres, pon un poquito de mantequilla en el centro del corte.
    3. Hornea durante 35-40 minutos. Si se dora demasiado rápido por arriba, cúbrelo con papel de aluminio a mitad de cocción.
    4. Sabrás que está listo cuando al pinchar con un palillo, este salga limpio.

    5. Enfriar y servir:
    1. Deja enfriar completamente sobre una rejilla.
    2. Si quieres hacerlo “como los clásicos”, puedes pinchar la base del panettone con dos brochetas y colgarlo boca abajo mientras enfría, para que no pierda su esponjosidad.

    Consejos:
    1. Si usas chips de chocolate, congélalos antes de añadirlos a la masa para evitar que se derritan.
    2. Puedes sustituir parte del chocolate por frutas confitadas o frutos secos si te apetece variedad.
    3. Este panettone se conserva bien en una bolsa hermética o envuelto en celofán durante varios días.

    Panetón con trocitos de chocolate navideño


    Preguntas frecuentes

    ¿Por qué se debe incorporar la mantequilla blanda al final del amasado y en pequeñas porciones?

    La mantequilla aporta un porcentaje alto de grasa que recubre las proteínas de la harina (gliadina y glutenina). Si se añadiese al principio junto con los líquidos, lubricaría estas moléculas impidiendo que se enlacen con el agua y bloqueando la formación de una red de gluten firme. Al amasar primero la harina con los huevos y el prefermento hasta lograr elasticidad, se construye la estructura básica; introducir después la mantequilla poco a poco permite que la masa absorba la grasa sin quebrarse, garantizando el desarrollo del punto de velo y un volumen vertical imponente.

    ¿Por qué es recomendable congelar los trocitos de chocolate antes de mezclarlos con la masa?

    Durante los minutos finales de amasado o plegado, la fricción mecánica y el calor corporal de las manos (o de las paredes de la amasadora) elevan la temperatura de la masa. Si el chocolate está a temperatura ambiente, la manteca de cacao comenzará a fundirse con el roce, tiñendo la masa de un tono marrón deslucido y perdiendo la integridad del grano. Congelar previamente las gotas o trozos mantiene el chocolate firme durante el reparto homogéneo y evita que manche la miga dorada.

    ¿Qué efecto físico y estructural tiene colgar el panettone boca abajo nada más sacarlo del horno?

    Al contener una proporción tan elevada de mantequilla, azúcar y huevos, la estructura alveolar caliente es extremadamente tierna, húmeda y frágil. La cúpula alta y aérea aún no ha terminado de estabilizar el almidón ni de gelatinizar sus proteínas por completo; si se dejara enfriar de pie, el propio peso de la masa haría colapsar el centro hacia la base, apelmazando la miga y arruinando el copete. Al atravesar la base con brochetas y suspenderlo invertido, la gravedad estira las paredes de la miga hacia abajo mientras se enfría, preservando la altura esbelta y esa textura esponjosa y filamentosa tan representativa.



    Relato y fotografías @catypol - Circus day.

    ¿Estás buscando algo en especial?

    Contacta conmigo