- 60 gramos mantequilla
- 230 gramos chocolate semidulce o amargo, picado
- 85 gramos azúcar
- 2 huevos grandes
- 2 cucharaditas azúcar de vainilla
- 195 gramos harina
- 1/4 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de levadura en polvo
- 110 gramos azúcar glass tamizado
Elaboración
- Funde al baño María el chocolate con la mantequilla.
- Reserva.
- En la batidora, bate los huevos y el azúcar hasta que espese, se vuelva una crema blanca y esponjosa (de 3 a 5 minutos).
- Añade la vainilla y seguidamente el chocolate.
- Sigue batiendo hasta que se mezcle bien.
- En un cuenco aparte mezcla la harina, la sal y la levadura en polvo.
- Agrega los ingredientes secos con el chocolate y bate hasta que se mezcle todo bien.
- Tapa con film y refrigera hasta que esté firme, desde unas horas hasta toda la noche.
- Precalienta el horno a 165 ºC
- En la bandeja del horno pon un papel de hornear.
- Coloca el azúcar glass tamizada en un cuenco profundo.
- Forma bolas de unos 2.5 cm. y hazlas rodar e impregnarse bien dentro del azúcar glass.
- Tiene que quedar muy pero que muy recubierto.
- Coloca en la bandeja dejando separación entre ellas (unos 5 cm.).
- Hornea unos 10 minutos, y deja reposar 5 sobre una rejilla.
Catypol
17.3.21
Cuando llegaba el frío invierno se metía en capas de ropa, como una cebolla__decía ella, y eso le encantaba, le gustaba sentir el frío aun metida entre esas capas, decía que eso la hacía sentirse viva, con vigor para seguir adelante y notar cada parte de su cuerpo, después se tomaba una sopa que había personalizado después de un viaje a Japón.
Una vez, cuando su novio rompió con ella y la dejó desolada, sus amigas decidieron viajar a una isla con mucho calor, para divertirse, bailar y beber, beber hasta olvidar. Pero ella no soportaba el calor, tanto calor, decía que la asfixiaba y que hacía que el dolor se quedara dentro, sin poder salir, sin poder quitárselo de encima, el calor la aletargaba, dejaba su interior en pausa y que cuando volviera a la normalidad aún lo llevaría dentro.
Así que se fue de la isla igual que llegó, dolorosa además de quemada por el sol. Juró y perjuró que nunca volvería a quitar penas expuesta al calor. Ella necesita el frío, necesitaba sentirse viva para gritar a los cuatro vientos y en todos los idiomas que sabía, que ella era una guerrera.
- 350-400 g de Burballa Arrisada (rizada)
- 1,5 litros de caldo casero de pollo y carne
- 2 contramuslos de pollo de corral (deshuesados)
- 200 g de churrasquito de ternera cortado en tiras muy finas
- 200 g de Gírgolas mallorquinas (o la seta que más te guste)
- 2 alcachofas
- Unas flores de brócoli fresco
- 2 huevos camperos (para media unidad por persona)
- Cebollino fresco
- Aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal y pimienta negra
- El Huevo: Pon agua a hervir y cuece los huevos durante 6 minutos y medio. Pásalos inmediatamente a un bol con agua y hielo para cortar la cocción. Pélalos y resérvalos (la yema quedará cremosa).
- Las Alcachofas: Límpialas dejando solo el corazón tierno. Córtalas en láminas muy finas o trozos pequeños y saltéalas en una sartén con AOVE hasta que estén doradas y crujientes. Retira y reserva.
- Salpimienta los contramuslos y dóralos en la plancha a fuego medio-alto para que la piel quede crujiente y el interior jugoso. Una vez hechos, córtalos en láminas transversales.
- En la misma plancha (aprovechando el sabor), saltea las tiras finas de ternera hasta que estén bien tostadas.
- Limpia las setas y pásalas por la plancha hasta que pierdan el agua y empiecen a dorarse en los bordes.
- El Caldo y la Pasta: Pon el caldo casero a calentar en una olla grande. Cuando empiece a hervir, añade las burballes arrisades. A falta de 3 minutos para que la pasta esté lista, añade los ramilletes de brócoli directamente al caldo. Así se cocinarán lo justo para mantener su color verde vibrante y textura crujiente.
- En cada cuenco o plato de barro (previamente calentado), sirve una buena base de burballes y brócoli.
- Vierte el caldo caliente hasta cubrir la pasta.
- Coloca ordenadamente encima: las láminas de pollo, el churrasquito crujiente, las gírgolas y los trocitos de alcachofa. Corta el huevo por la mitad y ponlo en el centro. Corona con una lluvia generosa de cebollino picado muy fino.
Añade una gota de AOVE en crudo al final de cada bol. El barro mantendrá el calor mientras disfrutas de esta mezcla perfecta entre Mallorca y el concepto de ramen asiático.
Catypol
4.3.21
[RETO COOKING THE CHEF]
Era el siglo de oro, el que la cocina se revolucionó por el descubrimiento de nuevos productos de otras tierras, en el que ser cocinero era importante, atrás quedó el tiempo de la sobriedad, ahora las mesas se llenaban de lujuria y tentación, ellos inventaron el arte del exceso, que las guerras y la escasez nos hablan de todo lo contrario en tantas historias más cercanas a nuestro siglo, pero no en aquel siglo, que aunque solo se conociera la cuchara y el resto se comiera con las manos, atrás quedó el tiempo de lo básico para dar paso a la mesa de los poderosos, exóticas viandas.
La tarta de queso se ha convertido en el paso de los siglos, en una elaboración muy conocida y realizada alrededor del mundo, la gran conocida New York cheesecake, las variopintas tartas de queso con galletas, con mermelada, con frutas, con diferentes tipos de leche, etcétera. Y aunque ahora nada tiene que ver la que comemos o hacemos, con esta simple, básica y original tarta de queso, pienso que en aquel momento, en ese siglo debía ser un manjar de dioses, o más bien de emperadores.
- 200 gramos de queso Feta
- 75 gramos de queso crema
- 2 huevos
- 40 gramos de harina
- 25 gramos de miel
- Precalentar el horno a 200º C
- Mezcla todos los ingredientes (yo los he mezclado con la Thermomix, sí, lo sé, tiene poco de romano pero es lo que hay, también se puede hacer bien con la túrmix, el queso feta es difícil de deshacer bien).
- Unta un molde de barro (el mio es muy pequeño, 16 cm. x 4 cm. "foto abajo") con un poco de aceite y esparce bien con un papel cocina.
- Vierte la mezcla y hornea durante 30 minutos.
- Saca del horno y rocía el pastel con miel y semillas de amapola (opcional) y deja reposar 5 minutos dentro del horno aún caliente.
Catypol
5.10.20
· CHOCOLATE FLASH ·
Ingredientes
- 250 mililitros de leche entera
- 200 gramos de azúcar o eritritol
- Un pizca de sal
- 1 cucharadita de kuzu
- 50 gramos de cacao puro sin azúcar
- 1 cucharada o sobre de café soluble
- 50 gramos de chocolate 99%, a trocitos
- 125 gramos de queso en crema
- Zipzicles (fundas para polos flash)
- Calienta la leche, el azúcar, la sal, el kuzu, el cacao y el café soluble.
- Remueve hasta que hierva.
- Retira del fuego y añade el chocolate, remueve hasta fundir.
- Por último añade el queso y bate con la túrmix o Thermomix.
- Rellena los Zipzicles con un embudo y congela.
Catypol
7.7.20
La "greixonera de brossat" es uno de los postres más tradicionales y queridos de Mallorca. Una tarta de requesón melosa que toma su nombre de la cazuela de barro (greixonera) en la que se hornea. Es un postre de aprovechamiento con una textura suave y un sabor característico a requesón, limón y canela.
Ingredientes
- 400 gramos de requesón
- 75 gramos de azúcar
- 80 gramos de leche
- 1 huevo entero
- 2 yemas de huevo
- Una cucharadita de piel de limón rallado
- Una pizca de canela
- Mantequilla o manteca para untar el molde
- Cazuela de barro (greixonera) de 18 cm. diámetro. Altura 4/5 cm.
- Unta una cazuela de barro con un poco de mantequilla o manteca. Enciende el horno a 180º C.
- Pon todos los ingredientes dentro de un bol y mezcla con la batidora eléctrica hasta conseguir una mezcla homogénea. Vierte la mezcla dentro de la cazuela de barro (si quieres añadir trocitos de ensaimada, este es el momento) y hornea.
- Se cuece, más o menos, en una hora. Si ves que la superficie coge mucho color, tapa con papel de aluminio.
- Puedes comprobar si está cocida pinchando con un palillo y que salga seco. Deja enfriar y guarda en el frigorífico.
Catypol
25.4.19
Catypol
24.12.18






















