Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Bocados de panna cotta

SUPONGAMOS QUE HABLO DE MÍ...Escribo de lo que carezco y de lo que me sobra, de extraños y cercanos, de lo que nunca llegó a pasar y de lo que en verdad pasó. La inspiración no tiene etiqueta pero tiene huella en todo lo que hago. No sigo la moda, en cambio la tendencia es también lo que me inspira.

Nada es real en mis historias y en mi imaginación y en la tuya, se convierte en posibilidad. Jugar a tres bandas es a veces difícil y fácil es mi lectura. No encontrarás dificultad en mis letras pues transmiten sensaciones y recuerdos a todos por igual.

La vida está para beberla, para reírla en cada batalla de cojines contra el dragón, con los hombros atrás no importa si hemos librado batallas peores que otros, si el peso de la balanza estuvo en nuestra contra o las veces que miramos al cielo esperando ver una estrella fugaz para pedir el deseo al firmamento.

Mi Circus es tu circo porque formas parte de él, quizás no cumpliré tus deseos pero tu cumples los míos, señoras y señores empezamos la cuenta atrás para finalizar el año y la mesa se vestirá de color y alegría para recibir otro año lleno de esperanza.

Bienvenidos ♥️



La sencillez cada vez es más premiada por la falta de tiempo en todo y la tradición a veces lo requiere, sobretodo en la cocina. Si consigo obtener más tiempo del poco que tengo para el blog, mis recetas por ahora hasta final de año serán para celebraciones sean o no navideñas.

La panna cotta es un postre italiano con base de crema de leche, principalmente dulce, que se cuaja con gelatina, aunque ya hoy se cocina también se elabora salada con la misma facilidad. El sabor fuerte del queso roquefort junto con la panna cotta lo convierte en suave. Y la nota dulce la pone el membrillo casero. Al final, un entrante fácil para cuando lo necesites. Para el que no puede comer gluten, solo debes cambiar el pan de sándwich por uno sin gluten y convertirlo en apto para todos.

· BOCADOS DE PANNA COTTA DE ROQUEFORT ·

Tiempo de preparación panna cotta: 5 horas 

Tiempo de montaje: 5 minutos
Dificultad: Fácil

Para 12 porciones

Ingredientes
  • 140 gramos de queso roquefort
  • 200 mililitros de nata para cocinar
  • 1 sobre de 2 gramos de agar agar
  • 6 rebanadas de pan de molde 
  • 12 cucharaditas de membrillo
  • 1 molde de silicona para financiers

Elaboración
  1. Pon en un cazo la nata y el agar agar, remueve bien hasta que se disuelva. 
  2. Añade 70 gramos de queso roquefort y lleva a ebullición.
  3. Retira del fuego. 
  4. El queso se fundirá con el calor. 
  5. Pon el preparado en el molde de silicona y deja enfriar. 
  6. Cuando esté a temperatura ambiente tapa con film transparente y deja en el frigorífico.
  7. Tuesta el pan de molde, para que quede uniforme (yo lo tuesto en el horno), pero con una tostadora también está bien. 
  8. Corta rectángulos un poco más altos que la panna cotta.
  9. Montaje: Coloca la panna cotta entre dos rectángulos de pan tostado. Encima coloca una cucharadita de membrillo y al lado un trocito de queso roquefort.
Nota: Yo he usado un molde de silicona para financiers que tengo en casa, pero se puede usar también uno de cavidades redondas. Depende del tamaño de las cavidades del molde que uses también dependerá la cantidad de porciones que salgan. En mi caso he cortado en dos la panna cotta pues era muy larga, y solo he usado 6 cavidades del molde
Yo dejé la panna cotta toda la noche en el frigorífico porque de día no tenía tiempo de prepararla, al día siguiente sólo tuve que tostar el pan y montar en un pis pas.








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Ensalada de fideos

Kenji sostenía con firmeza un paraguas de seda negra con protección UV 50+. A su lado, Hiro sostenía otro paraguas, sintiéndose un poco intimidado de la belleza de Florida.

—Abuelo, la gente nos mira —susurró Hiro—. Aquí nadie usa paraguas si no está lloviendo a cántaros. 

—Que miren, Hiro-kun —respondió Kenji. — El sol es un dragón de fuego que devora la piel. 

Llegaron a una ventanita de café en la Calle Ocho. El calor rebotaba en el pavimento, pero Kenji no cerraba su paraguas.

Next! —gritó una señora detrás del mostrador, con el pelo teñido de un rubio platino cegador—. ¿Qué les pongo, honey?

Kenji se acercó, manteniendo el paraguas lo suficientemente bajo para no golpear a la señora, pero lo suficientemente alto para proteger su frente.

Konnichiwa—dijo Kenji, haciendo una venia —. Quiero... black coffee

—¿Un colada, señor? —preguntó la señora, mirándolo con curiosidad—. ¿Y por qué el paraguas, cielo? Si hay un sol bellísimo para coger color.

Kenji la miró con profunda seriedad —La piel es como el tofu, señora. Si se cocina mucho, se pone dura y fea. Keep it white, keep it light. ¿Tú me entiende', bro?

La señora soltó una carcajada y le sirvió el café en los vasitos pequeños de plástico. —¡Ay, qué cómico el chino! —exclamó ella.

—Es japonés, please —corrigió Hiro tímidamente.

¡SUGOI! —exclamó, con una energía renovada—. ¡Esto no es café ! ¡Siento que puedo correr hasta Orlando y volver! Quizás era mejor tomar una ensalada fresca.

En ese momento, un grupo de modelos esbeltas en patines pasó rozando los paraguas de los Matsuhisa. Una de ellas, con la piel bronceada color canela brillante, se detuvo.

Hey, guys! Me encanta el vibe victoriano de sus umbrellas —dijo ella, secándose el sudor

Kenji la miró por debajo del borde de su paraguas negro, como un ninja observando desde las sombras. —Es por la dignidad, señorita. — Usted es muy pretty, pero debe cuidarse del sol.

Kenji le guiñó un ojo, abrió su abanico con un golpe seco de muñeca y siguió caminando por la acera, bajo su sombra privada, mientras Hiro corría tras él intentando que sus paraguas no chocaran como espadas de samurái.



[RETO COOKING THE CHEF]
El chef nacido en Japón comenzó aprendiendo el arte de hacer sushi, y cuando a la edad de 22 años uno de sus clientes habituales en Tokio lo invitó a abrir un restaurante en Lima, Perú, aprovechó la oportunidad. "Nunca había salido de Japón, y mi sueño era viajar por el mundo", recuerda el Sr. Matsuhisa. "Cuando fui a Perú, me di cuenta de que las diferentes culturas significaban diferentes comidas: estaba tan emocionado de probar su comida y aprender sobre su cultura".

Admite que no recuerda haber querido ser chef. "Tomé la decisión yo mismo. Ahora la generación más joven quiere ser jugador de fútbol, o formar parte de una banda de rock, o cantante o actor, los niños tienen sueños", dice Matsuhisa. "Cuando era niño, mi hermano me llevó a un restaurante de sushi, uno muy tradicional con puertas correderas. Cuando entramos al restaurante, el chef dijo, "Irasshai", que significa bienvenido en japonés. Sentí que había mucha energía e inmediatamente quería ser chef. Por una fracción de segundo, ese fue mi sueño y me comprometí con él".

Estoy muy fuera de plazo para presentar la receta del chef del mes del reto. El chef de este mes el japonés Nobu Matsuhisa y mi amor a su cocina hace que me rinda a su cocina. Con esta receta participo en el reto Cooking the Chef.

He tenido que adaptarlo, la verdad, el miso blanco seco no es fácil de conseguir, en lugar de Yuzu he usado lima y no he usado aceite de trufa ni de semilla de uva porque no tenía, pero me gusta la idea de que llame ensalada a este plato, y si lees la receta sabrás porqué.

· ENSALADA DE FIDEOS CON ALCACHOFAS GREGORIO ·

Ingredientes
  • 150 gramos de fideos
  • 40 gramos de puerros en rodajas
  • Aceite para freír
  • 24 alcachofas baby
  • 1/2 manojo de perejil o rodajas de limón
  • 1/2 cucharada aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita aceite de trufa (yo no he usado)
  • Gotas jugo de yuzu (he usado lima)
  • 1 pizca de pimienta recién molida
  • 1/2 cucharada miso blanco seco (yo no he usado)
  • 1/2 cucharada queso parmesano rallado
  • Pizca de sal
  • 1 cucharada de aderezo de Yuzu

Salsa de Yuzu
  1. 3 cucharadas Jugo Yuzu (he usado lima)
  2. 1/2 cucharadita pimienta recién molida negro
  3. 1/2 cucharadita puré de ajo
  4. 90 mililitros de aceite de semilla de uva (yo he usado de oliva)

Elaboración salsa de yuzu.
Bate todos los ingredientes juntos.

Elaboración
  1. Cocina los fideos en agua hirviendo durante aproximadamente 3 minutos, escurre y enjuaga con agua fría para eliminar el exceso de almidón. 
  2. Escurre y reserva.
  3. Fríe los puerros a 160 °C, hasta que estén crujientes. 
  4. Reserva.
  5. Corta las alcachofas tan delgadas como el papel. 
  6. Coloca en agua con perejil o limón para evitar la decoloración. 
  7. Seca las alcachofas apretando suavemente en una toalla. 
  8. Mezcla el aceite de oliva, el aceite de trufa, el jugo de yuzu, la pimienta molida, el Miso blanco seco y el queso parmesano. 
  9. Sazona con una pizca de sal al gusto. 
  10. Mezcla con la mitad de los puerros fritos.
  11. Mezcla los fideos en el aderezo Yuzu y cubre con la ensalada de alcachofas. 
  12. Adorna con los puerros restantes.



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Buñuelos de las vírgenes

Los chicos salían del colegio con una rosa en la mano regalada por la chica "enamorada" y ellos, a cambio, se apresuraban para el último ensayo de la canción que le cantarían debajo de su ventana, aunque pensándolo bien solo lo hacían los más atrevidos y querían comer buñuelos.

Para los padres no sé si era un honor o un sacrificio tener al "maromo" cantándole a su hija, que por un lado significaba que era virgen, pero por otro así le vería bien la cara al pretendiente. Para las madres era un orgullo y satisfacción, y cocinaban los buñuelos que después invitarían a los chicos.

Margarita espantaba a los chicos así que sus padres sabían seguro que ningún chico se atrevería a cantarle a su hija, y eso a la señora Juana no le gustaba nada, intentaba instruir a su hija, quería que suavizara maneras pero a menudo la daba como caso perdido. Al padre le daba igual, su hija era única para él y que le cantaran o no, no era importante, a pesar de los sermones que le daba su mujer para que, también él, intentara instruirla.

El día que Margarita escuchó cantar una canción debajo de su ventana casi se cae de la cama, alguien se había atrevido a cantarle y de poco se emocionó pero recordó que no le había dado rosa a ningún chico así que salió a la ventana a cantarle ella al chico, pero la señora Juana fue más rápida, llorando había salido a buscar al chico y le hizo entrar. Cuando Margarita bajó y lo vio se puso colorada y decidió quedarse callada por la cara de felicidad que tenía su madre, mientras se limitó a sonreír al chico, el chico comió todos los buñuelos que la madre le puso y reía contento.

Papá, creo que el próximo año deberías cantarle tú a mamá—dijo Margarita. 
Tarde querida—le contestó su padre—tu madre probablemente no me abriría ni la puerta y los buñuelos ni los olería.



En Mallorca, los rosaris ensucrats de Tots Sants y los buñuelos de patata y boniato son tradición, de la noche del 20 al 21 de octubre, los llamamos los buñuelos de la vírgenes, y si, hace mucho tiempo los chicos les cantaban a las chicas, debajo de su ventana, las canciones que se sabían o aprendían, si no tocaban la guitarra se hacían acompañar por algún amigo que si supiera y a veces para darle valor, lo acompañaban toda la pandilla, creo que el top one del repertorio musical era la tan conocida canción, clavelitos, clavelitos, clavelitos de mi corazón...sí, se lo que estás pensando, esa también la canta la tuna ;)

· BUNYOLS DE LES VERGES ·


Ingredientes
  • 150 gramos patata 
  • 150 gramos boniato
  • 175 gramos harina 
  • 15 gramos levadura fresca
  • 1 huevo
  • 125 gramos agua de hervir la patata y el boniato
  • Aceite de oliva para freír
  • Azúcar para acompañar

Elaboración
  1. Hierve la patata y el boniato hasta que estén blanditos.
  2. Pásalos por el pasapurés y deja que se enfríe. 
  3. Disuelve la levadura fresca con el agua. 
  4. En un cuenco grande mezcla la harina, la levadura con el agua, la patata, el boniato y el huevo, mezcla hasta que la masa quede homogénea. 
  5. Deja leudar hasta que doble el tamaño. 
  6. Pon abundante aceite en una sartén, cuando esté bien caliente, coge la masa con una mano como apretando el puño y con la otra mano mojada en agua, coge un poco de la masa agujereándola con el dedo al mismo tiempo y déjala dentro del aceite para que se fría. 
  7. Repítelo con toda la masa. 
  8. Sirve con azúcar.





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Pomadas cupcakes

Felipe estaba sentado detrás de su mesa de escritorio, había pasado gran parte de la mañana resolviendo los pequeños problemas que surgieron mientras estaba de viaje, dejar al cargo a su secretaria Emma mientras tanto al parecer no fue una gran idea pero el abuelo le convenció para que lo hiciera y no podía negarse a él, Emma tampoco estaba convencida de ello, se lo explicó pero al final aceptó.

Menorca fue como esperaba, los proveedores le abrieron un mundo de posibilidades y había aprendido mucho sobre el nuevo producto, esperaba que el mercado también lo viera de esa manera o el tiempo invertido habría sido en vano, bueno, no del todo, conocer a Rosa le añadió un plus al viaje, le había gustado todo de ella y le había prometido visitarle temprano, eso le hizo sonreír.

Al levantar la cabeza del escritorio se percató que no había tocado la merienda que Emma tan cuidadosamente le había preparado para disculparse, de pronto tenía hambre y aunque hacía horas que había pasado la hora de merendar no le importaba comérselo enseguida. El que pareciera un cóctel le llamó la atención, Emma sabía que a esas horas no bebía alcohol, entonces, ¿qué era aquello?.

En ese momento entró su secretaria para ver si ya había acabado y lo encontró con el ceño fruncido mirando el cupcake como si quisiera amonestarlo, y no pudo evitar reír, cosa que molestó a Felipe que pasó de mirar ceñudo el plato a mirarla ceñudo a ella, ¿todavía estaría enfadado por la fiesta que hizo en casa cuando él no estaba?, ¿de verdad?, pensó que él lo entendería, solo eran unos pocos vecinos y el abuelo estaba también.

__Emma, se supone que debo pensar que me quieres enfermo haciendo que tome alcohol__le dijo prestando atención al plato otra vez. __¿Por que piensas eso?, __¿por la pomada?___le contestó ella, __¿el qué?__dijo él mirándola, __sí, la pomada, es menorquina__dijo ella, __¿pomada?__preguntó él, _-¡mmm! Felipe, ¿piensas que te intoxicaría con alcohol?, ¿de verdad?__contestó sonriendo, __a veces no hace falta irse lejos para descubrir algo nuevo, a veces "jefe" está todo más cerca de lo que crees y también sabe a triunfo, ¡es genial!.





La pomada es el típico gin-lemon menorquín, la ginebra que se hace en Menorca se llama Gin Xoriguer y se complementa muy bien con refresco de limón, una deliciosa bebida muy refrescante que he convertido en pequeños cupcakes. No te vas a emborrachar y podrás comértela entre horas como Felipe. ¿Te apetece?


· POMADAS CUPCAKES ·


12 Cápsulas de magdalenas de unos 4.5 cm. de diámetro
Gominolas de limón (decorar)
Sombrillitas (decorar)

Para las magdalenas
  • 2 huevos 
  • 150 gramos de azúcar
  • 5 cucharadas de Gin Xoriguer (ginebra)
  • Unas gotas de esencia de limón
  • 180 gramos de aceite 
  • Una pizca de sal
  • 200 gramos de harina 
  • 1 sobre de levadura en polvo
Para crema
  • 50 gramos de queso mascarpone
  • 90 gramos mantequilla pomada
  • 2 cucharada de Gin Xoriguer (ginebra)
  • 150 gramos de azúcar glasé

Elaboración
  1. Precalienta el horno a 180º C.
  2. Bate los huevos con el azúcar hasta que forme una crema blanquecina. 
  3. Seguidamente añade la ginebra y la esencia, después el aceite. 
  4. Bate. 
  5. Añade la pizca de sal. 
  6. Y mientras sigue batiendo ves añadiendo la harina tamizada con la levadura. 
  7. Bate hasta que la mezcle quede bien integrada. 
  8. Rellena las cápsulas de magdalenas y llévalas al horno. 
  9. Hornea 15 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. 
  10. Saca y deja enfriar.

Preparación de la crema
  1. Bate el queso, la mantequilla y la ginebra, poco a poco añade el azúcar, al estar bien mezclado ponlo
  2. en una manga para decorar. 
  3. Deja un poco en el frigorífico para que se enfríe la crema y quede más solida.

Decora las magdalenas con la crema y encima poner las sombrillitas con la gominola de limón.




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Bullabesa de espinacas

Sentarse cerca de la chimenea encendida, al lado de María, me hacía olvidarme de mi día a día, mis preguntas sobre como fue su juventud, como luchó por tantos hijos, lo que opinaba sobre eso y lo otro, me desconectaba de mis inquietudes. Siempre vi en ella un referente de lucha, ella decía porque no le quedaba otra, si hubiera podido elegir seguramente no estaríamos hablando ella y yo en ese momento.

No fui muy buena alumna suya, quizás sus ganas de lucha se me quedaron tan dentro que cuando deberían haber salido se quedaron en humo, aunque siempre he pensando en ella cuando he sacado la pancarta, las uñas y mi alma para seguir adelante.

Esa olla en el fuego, ese receta de fuera pero con sabores de dentro, era inconfundible cuando hablábamos juntas mientras cocinábamos. Un plato caliente, un vaso de vino y una compañía inmejorable que sabía hablarme del tiempo, de la fuerza y de la esperanza. 



Una receta del programa de tv de las recetas de Julie, en este caso me enamoró por lo sencillez y sabores suaves, es tradicional en Marsella y aunque es una ciudad pesquera, es en este caso la excepción, quizás por ser una receta antigua, quizás para variar en la gastronomía, quizás por ser así. 
En el vídeo de Julie usan badiana fresca e hinojo seco, yo no tenía así que usé semillas en un difusor. También nombra el pimiento de espelette pero en el vídeo no lo refleja así que no lo he añadido. También se cocina en una olla de barro que si no fuera por que en casa tenemos inducción también lo haría.
El resultado fue muy un guiso muy suave y muy rico. Acompañado de pan frito, aunque yo prefiero sin, es un guiso para tener en cuenta. ¡Verdad, verdadera!.

· BULLABESA DE ESPINACAS · 
(La bouillabaisse d'épinards de Jeannine)

Para 2

Ingredientes 
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 puerro
  • 1 tomate rallado
  • 1 patata grande o 2 medianas, cortadas en rodajas de unos 0,5 cm. más o menos.
  • Azafrán
  • 500 mililitros de agua
  • 1/4 de cucharadita de semillas de hinojo (o hinojo seco)
  • 1/4 de cucharadita de semillas de anís estrellado ( o badiana)
  • Un trocito de piel de naranja seca
  • 1 hoja de laurel
  • Sal
  • 100 gramos de espinacas
  • 2 huevos 

Para acompañar:
Pan frito (puede ser con ajo fregado)

Elaboración
  1. Limpia y pica la cebolla, el puerro y el ajo. 
  2. En una olla/cacerola (si puede ser de barro mejor), verter el aceite y rehogar en él la cebolla, puerro y ajo. A fuego medio, que no se queme. 
  3. Seguidamente añade el tomate rallado, rehoga.
  4. Añade las patatas, removiendo para que se mezcle con el sofrito. 
  5. Del agua que tienes, aparta un vaso y en él diluye el azafrán.
  6. Añade este vaso de agua con azafrán a la olla, además del resto de agua. 
  7. Añade sal, la piel de la naranja, las semillas (en un difusor de infusiones) y deja cocinar durante 1/2 hora. 
  8. Corta las espinacas, en este caso yo usé espinacas baby, y agrégalas al guiso. 
  9. Remueve y tapa la olla. 
  10. Cocina 5 minutos más. 
  11. Parte los huevos de uno en uno y añádelos encima del guiso. 
  12. Tapa y deja cocinar hasta que la clara del huevo esté cocinada. 
  13. Apaga el fuego y sirve.

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Gazpacho de higos

Cuando terminaba la jornada me sentaba debajo de la higuera, me gustaba admirar sus frutos en verano y respirar tranquila bajo su sombra. De pequeña me subía al árbol y podía llegar a las ramas más altas y disfrutar del fruto medio escondido de los pájaros, ahora ya necesito escalera y tiempo si quiero gozar de ellos.

Creo que ha sido la única fuerza de la naturaleza agarrada a la tierra que ha perdurado en casa, su tronco grueso y lleno de nudos, sus ramas a veces llenas, otras esqueléticas, sus frutos rojos y dulces que llenan los platos en verano y su sombra que ha dado cobijo a charlas sobre la vanidad y la seriedad.

Esos cañizos al aire llenos de higos que una vez secos daban continuidad al verano aunque se hubiera acabado hacía ya tiempo. Al final el verano es considerado y nos regala una joya para terminarlo como se merece y volver a la rutina con buen sabor.




De las sopas frías de verano, del gazpacho tan socorrido cuando hace calor, de esas variaciones que nos hemos atrevido con remolacha, fresa o melón, de le quito este ingrediente y lo cambio por este otro, y bueno, yo me he atrevido a llamarlo gazpacho, quizás para unos también sea así y para otros sólo sea una sopa más, lo que sea para que lo pruebes y descubras que realmente es una delicia.

· GAZPACHO DE HIGOS ·

Ingredientes
800 gramos tomate maduro
50 gramos de cebolla
50 gramos de pimiento verde 
1 ajo
10 higos 
500 mililitros de agua
50 mililitros de aceite de oliva virgen extra
20 mililitros de vinagre
Sal

Mise en place.
Pela los tomates y córtalos a cuartos. Pela y corta la cebolla también a cuartos. Quita el germen del ajo de su interior. Pela los higos y córtalos por la mitad.

Pon todos los ingredientes en la Thermomix o en una túrmix. Bate todo y prueba de sal. Pasa por un colador chino para quitar las semillas de los higos y el tomate. ¿La consistencia? a mi me gusta más líquido que crema, así que si es necesario le pongo un poco más de agua, pero sin pasarse, se tiene que poder comer con cuchara.

Guardar en el frigorífico hasta la hora de servir. 



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Mini bizcochos carpa

La culpa siempre es del mayordomo, así lo dicen en el mundillo de la novela negra pero yo me resisto a creerlo, ese hombre no podía haber matado ni a una mosca, mi abuela confiaba ciegamente en él y a mi no me quedaba otra que creerlo, no por ella, sino por el aspecto que tenía el sujeto.

Un hombre muy mayor no lo exculpa de haber envenenado a la sra. Reiko, pero su poca habilidad para recordar al personal de servicio así lo dicen, le temblaban las manos, no recordaba que había hecho al levantarse y aunque iba vestido impoluto llevaba los zapatos al revés. Mi abuela no podía despedirlo, el día que iba hacerlo él lo adivinó y se puso a llorar, no quería dejar de trabajar ¿qué haría él sin esa rutina?, y mi abuela decidió que podía seguir en casa.

Cuando invitamos a la sra. Reiko a tomar el té nunca pensamos que sería la última vez, habíamos preparado unos mini bizcochos y mi abuela se preparaba para pasar una hermosa tarde en compañía de su amiga. Todo iba bien, escuchábamos sus risas desde la sala y su parloteo absurdo hasta que de repente, la abuela chilló, eso no era buena señal.

Y allí estaba la sra. Reiko, tendida en el suelo, mi abuela desmayada en su silla y el mayordomo gritando __la culpa no ha sido mía, la culpa no ha sido mía__.




La idea viene de Japón, una mamá hizo estos “mini bizcochos carpa” y me encantó. Adoro a los Japan Koi por su significado y por su belleza. La leyenda dice que los peces que conseguían nadar río arriba hasta la cascada y remontarla se transformaban en dragones como recompensa al esfuerzo. Estos bizcochos no tienen mucho esfuerzo así que no nos convertirán en dragones pero nos sacarán una sonrisa.

· MINI BIZCOCHOS CARPA ·


Ingredientes
  • 3 huevos L
  • 1 yogur griego natural
  • 1/2 vasito (del yogur que he usado) de aceite de oliva
  • El zumo de 1 limón
  • La ralladura del limón
  • 3/4 del vasito de yogur de eritritol o 1 vasito de yogur de azúcar
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 2 vasos y medio de harina 

Elaboración
Precalienta el horno a 180º C.
Mezcla con batidora los huevos, el yogur, el aceite y el limón, o mezcla con varillas. 
Añade el resto de ingredientes y bate hasta tener una masa homogénea. 
Vierte la mezcla en los moldes "Koi". 
Hornea 25 minutos o hasta que la masa esté dorada. 
Decora con glasa y chocolate como se ve en las fotos o vídeo.



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Llonguet

Abrir una pequeña panadería es, en estos tiempos, como diría María, una locura. Irme del pueblo con ese poco dinero ahorrado, que tanto me costó conseguir, para continuar mis andanzas en la capital, no fue fácil, ni aventurero, ni apreciado por parte de la familia. Lo sé: las raíces son importantes, siempre que no te detengan.

Y ahí estaba yo, fregando el suelo de lo que sería para mí una nueva etapa: muchísimo trabajo y apretarme el cinturón, segurísimo. Pero hacer pan se me daba bien. En la capital todos hablaban del llonguet, el panecillo más consumido por la mayoría. Nada de pan de pueblo, tosco y poco sabroso… Bueno, los tiempos cambian, los gustos también, y yo tendría que amoldarme a mi nueva situación.

Vivir encima de la panadería me permitía no perder tiempo entre caminos, idas y venidas. María, al final, había venido a verme. Pensé que estaba alucinando cuando se presentó de repente. Me entraron ganas de llorar, pero sabía que, si lo hacía, era como darle una pequeña victoria, y no quería concedérsela. Así que levanté el mentón, miré a mi alrededor, como enseñándole lo conseguido, y le guiñé el ojo para que viera que podía estar tranquila. Ella. Porque mi interior estaba como un flan.

María me sonrió, se acercó sigilosa hasta mí, como si supiera lo que sucedía dentro de mí, y me abrazó con fuerza. Me confesó que estaba orgullosa y que no importaba si me quedaba toda la vida: eso significaría que todo estaba bien. Pero que, si quería volver, ella nunca me preguntaría, ni dejaría de estar orgullosa, ni me juzgaría.

Después de su partida me sentí feliz. Quizá por su aprobación, quizá por su visita, quizá porque me sentía capaz… o porque sabía que, aunque estuviera lejos, ella luchaba por mí.





En Mallorca hay un panecillo que guarda en su sencillez toda una historia: el llonguet. A primera vista puede parecer un pan humilde, ovalado, con corteza crujiente y una hendidura en el centro que lo hace inconfundible. Pero detrás de esa apariencia discreta se esconde un símbolo de identidad para los palmesanos.

Mientras que en los pueblos lo más habitual era el rústico pa pagès, en Palma el llonguet se convirtió en el pan de cada día entre los siglos XIV y XX. Tanto fue así que los habitantes de fuera de la ciudad empezaron a llamar a los palmesanos, con cierta sorna, llonguets. Lo curioso es que aquel apodo burlón acabó quedándose, y aún hoy sigue siendo parte del lenguaje popular.

El Archiduque Luis Salvador, gran observador de las costumbres mallorquinas, describió el llonguet como un pan “pequeño, alargado, muy blanco y con un corte en medio”. Y aunque durante un tiempo cayó en desuso, en los últimos años ha resurgido con fuerza, recuperando su lugar en mesas, panaderías y cafeterías.

Lo maravilloso del llonguet es que se presta a todo: relleno de sobrasada, de queso y tomate, de embutidos o incluso de preparaciones más modernas. Para mí, evoca recuerdos de infancia: era la merienda que mi madre me preparaba para el colegio, sencilla y deliciosa. Hoy cualquiera puede vivir esa experiencia, ya sea probando las propuestas más creativas en los bares de Palma o llevándose unos cuantos llonguets recién horneados para rellenarlos en casa al gusto.

Hoy en día ya existe la Fira del llonguet, en la que, además de consumir llonguets, multiples actividades dan paso a homenajear este panecillo palmesano. También la Ruta del llonguet, donde los establecimientos participantes elaboran variedad de panecillos rellenos, y que puedes seguir la ruta a través del mapa de Google.


· LLONGUET ·

Prefermento 
100 gramos de harina de fuerza
50 gramos de agua
1 gramo de levadura fresca.

Masa
500 gramos de harina de fuerza
285 gramos de agua
10 gramos de sal
2 gramos de levadura fresca
El prefermento

El prefermento (la noche anterior). 
Diluye la levadura en el agua y añade la harina, remueve hasta que se forme una masa sin grumos y deja fermentar hasta doblar su tamaño, toda la noche a temperatura ambiente.

Mezcla el prefermento (cortado en pequeños trozos) con el resto de ingredientes. No añadas toda el agua de golpe sino poco a poco. Amasa hasta formar una bola lisa. Deja fermentar unos 45 minutos tapado a temperatura ambiente. Pasado este tiempo desgasifica la masa con un rodillo si no puedes con las manos. Una vez desgasificado bien vas a empezar a plegar la masa, cuantos más plegados hagas mejor. Forma un rulo y córtalo en trozos iguales, verás que en la masa interior se ve los plegados. Usa un trapo enharinado y coloca los trozos en el trapo haciendo pliegues a los lados y tapando todos los trozos de masa para que fermente aproximadamente una hora y media a temperatura ambiente. Verás que se hinchan bastante. Ahora tienes que hacerle un corte por la mitad bastante profundo. Llévalos al horno a 220 ºC unos 20 - 30 minutos. Sácalos y deja enfriar.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Café en cono

Trabajar en la heladería del pueblo en verano no era cosa fácil, no por ser verano ni por la venta de helados sino por el grupo de señoras que se instalaba cada mañana en mesa central del establecimiento a tejer y a contarse sus cosas, no me podía creer que cada día tuvieran tema de conversación.

Al principio me caían bien, solían pedirme helado, café, té, y me preguntaban con simpatía sobre tal o cuál persona, pero a medida que los día iban pasando querían profundizar más, y yo, la verdad no he sido nunca buena comunicadora así que mis desaires eran muy notorios. Al final pedía a mi compañero que las sirviera él, era más agradable y eso a ellas les gustaba.

Menos el día que él libraba y ese día, me tocaba a mi servirlas, ¡Santa Paciencia!. __Chiquilla, ¿ya tienes quién te lleve al baile del pueblo?__me preguntaban, __sí, señoras, así es, tengo novio. ¡Uff! gran error, les di demasiada información. __Ah ¿siiii?, y ¿quién es?__poniendo cara de atención. Intentaba zafarme y pasar de sus preguntas pero cada vez era más difícil sin llegar a ser grosera, ellas sabían todo, todo, todo, lo que pasaba en el pueblo.

El día que la heladería tuvo que cerrar por un problema de tuberías tuve ese día de descanso, así que mi alegría fue salir al porche de casa para leer toda la mañana, y bien a gusto estaba hasta que se me ocurrió mirar hacía la casa de los vecinos, y sí, ahí estaban ellas, en el porche con sus tejidos y parloteo, __hola chiquilla__me saludaron con efusividad. Me levanté de un salto de la silla y las salude con prisa, entré en casa y me atrincheré en la cocina, el lugar más alejado de ellas, mientras escuchaba cómo se reían a carcajada limpia, ahora sabía que no me libraría de ellas.




Aclamado como el café más "instagrameado" hasta ahora lo pusieron de moda en África, Canada, Japón y Australia. Es simplemente un mix con un cono de helado, una capa de chocolate negro que hace que el café no ablande la galleta y en su interior, café, así de simple y rico, no necesitas añadirle azúcar. 

· CAFÉ EN CONO ·

Ingredientes
  • 150 gramos de chocolate para fundir
  • 4 conos (para helado)
  • Café expresso
  • Leche (opcional)

Elaboración
  1. Funde el chocolate en el microondas durante 2 minutos o hasta que esté disuelto, con cuidado no se queme. 
  2. Con una cucharilla esparce el chocolate dentro de los conos.
  3. Deja los conos dentro el frigorífico unos 5 minutos. 
  4. Repite la operación una vez más. 
  5. Tiene que ser lo suficientemente gruesa como para no derretirse a la primera que le echemos el café.
  6. Prepara un buen café expresso para 4 y sirve dentro de los conos.

Nota: no te hace falta azúcar, entre la galleta de los conos y el chocolate le dan el dulzor que necesitas.



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Cocarrois i més

La cena en blanco empezó en París, hace más de 25 años, es un evento sorpresa y clandestino que los participantes no saben dónde se celebran hasta muy poco tiempo antes. Las normas son estrictas, todos los participantes deben ir vestidos de color blanco sin excepción. 

Desde entonces el evento se ha vuelto global siendo celebrado, además de Francia, en España, EE.UU. o Canadá entre otros, y sí, en Palma de Mallorca también. La curiosidad del evento es que se ocupa un espacio público y mostrar no sólo la celebración si no también el civismo de la gente y respetar, limpiar y volver a dejar el espacio tal como estaba antes de la utilización.


Aquí las mesas están compuestas por 12 comensales, invitados por un anfitrión, (este año éramos cerca de 1000 personas), y cada una puede ser decorada como más le guste al grupo, la condición, la vajilla, cristalería, cubertería y demás utillaje no puede ser de papel, plástico o cartón, el mantel y servilletas, de tela y blanco, así que con mucho tiempo anterior al evento debemos organizarnos para llegado el momento esté todo preparado convenientemente.

Este año, para empezar, Martini nos invitó al vermut, y es así de fácil, hielo, Martini Rosso, tónica y naranja. Dar las gracias al organizador y a todos sus colaboradores que en todo momento estuvieron atentos a que la gente se lo pasará bien y no nos faltara nada. 




8ª EDICIÓN DE LA CENA EN BLANCO EN PALMA DE MALLORCA

En nuestra mesa: Tomás, Arantxa, Biel, Isa, Vicky, Paloma, Estefanía, José,  Cristina, Sonia, Malena

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Poke

A él le gustaba pintar, pintaba el mar embravecido con un pequeño barquito que daba tumbos pero no se hundía. Pintaba pájaros volando sobre montañas que habían crecido de la tierra lo suficiente para ser inalcanzables. Pintaba el coral hundido en el mar que daba cobijo a tantos peces de colores. Pero también la pintaba a ella.

Ella, su diosa de piel morena y pelo largo, la recordaba tan bella cuando bajó del avión y se acercó para ponerle el collar de flores en su cuello y lo saludó con su Aloha lleno de bendiciones tan típico de la tierra. 

Ella que por la noche le bailaba el hula y se movía como ese barquito en el mar embravecido, ella que le mostró la gastronomía de la isla e hizo de musa de sus lienzos, con sus verdes ojos y su pelo negro, la que lo amó en luna llena bajo el volcán y lo olvidó a pleno sol.



¿Es el plato de moda?, es una delicia de ensalada de pescado crudo, normalmente suele ser atún pero también las hay de salmón o pulpo (tako poke). Se sirve como aperitivo en Hawaii y también triunfa en Instagram, así que es tendencia que ha llegado a Europa. Adáptalo a tu gusto, yo lo hice con arroz para sushi pero me consta que puede hacerse con otros arroces como integral, Basmati, Thai...


· POKE SUSHI DE ATÚN ·

Ingredientes
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 3 cucharadas de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • Cebollino, picado
  • 1 lomo de atún de unos 350 gramos
  • Arroz para sushi
  • Zanahoria
  • Rabanitos
  • Aguacate
  • Semillas de sésamo
  • Trocitos de alga nori

Salsa poke
  • 2 cucharadas de soja
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharada de chili
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo

Elaboración
  1. Mezcla la salsa de soja, el aceite de sésamo, el vinagre de arroz y el cebollino picado. 
  2. Corta el lomo de atún a dados y agrégalo a la mezcla anterior. 
  3. Tapa y dejar macera 24 horas.
  4. Prepara el arroz para sushi (me guié de esta elaboración), deja enfriar. 
  5. Corta el aguacate en tiras. 
  6. Pela y cortar la zanahoria en rodajas finas para formar una flor, pero también se puede cortar en palitos. 
  7. Limpia bien y corta en rodajas los rabanitos para formar un flor, pero también se puede cortar en palitos.
  8. Mezcla todos los ingredientes de la salsa poke. Caliéntalos un poco para que se derrita el azúcar y deja enfriar.
  9. Pon en dos cuencos el arroz, el atún macerado (sin el líquido), la zanahoria, los rabanitos, el aguacate, trocitos de alga nori y las semillas de sésamo sobre el aguacate. 
  10. Añade una cucharada de la salsa al poke.
Nota: Cambia el atún por salmón si te gusta más. Este atún ya había estado congelado y descongelado por lo que no tuve que hacerlo yo. 


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Baumkuchen


Fogg estaba de pie, rígido como una estatua de mármol, en medio de la plaza del mercado de Salzwedel, rodeado de casas con entramados de madera que parecían inclinarse sobre él con curiosidad medieval.

—Passepartout —dijo Fogg, sin mover un solo músculo facial—, ¿podría explicarme por qué estamos aquí y no en Berlín?

Passepartout, que todavía sostenía una maleta en cada mano y un mapa arrugado, sudaba profusamente.

—¡Ah, mon Dieu, Monsieur! Fue el transbordo en Uelzen. El caballero del bigote puntiagudo me aseguró que el tren a la derecha era el expreso a Berlín, pero no sé qué pasó

—Hemos perdido la conexión principal. Tenemos un retraso de tres horas y doce minutos. El honor del Reform Club está en juego, Passepartout. Necesitamos un transporte inmediato.

—¡Lo encontraré, Monsieur! —gritó el criado, saliendo disparado calle abajo.

Minutos después, Passepartout regresó con un extraño cilindro de bizcocho.

—¿Es ese nuestro nuevo vehículo, Passepartout? —preguntó Fogg, enarcando una ceja.

—No, Monsieur, es un Baumkuchen. La señora de la tienda dice que es la especialidad local desde 1800. 

De repente, un estruendo de cascos y ruedas metálicas resonó en los adoquines. Un carruaje cargado de barriles de cerveza local apareció por una esquina. El conductor, un alemán de hombros anchos llamado Klaus, silbaba una canción popular.

—¡Eh, Monsieur Klaus! —gritó Passepartout, saltando en medio de la calle con los brazos en alto—. ¡Necesitamos llegar a Berlín!

Fogg se acercó al carruaje con paso calmado y sacó un fajo de billetes del Banco de Inglaterra. —Buen hombre, le daré cincuenta libras si logra que este cargamento de cebada corra como si lo persiguiera el mismísimo Bismarck hacia la estación más cercana con conexión ferroviaria directa.

Klaus miró el dinero, miró a Fogg y luego miró el Baumkuchen que Passepartout aún sostenía. 
—Jawohl —asintió Klaus—
Y subieron al carro de cerveza.

—Passepartout —dijo Fogg, mientras su reloj volvía a sincronizarse con el ritmo de los cascos—. Si volvemos a perdernos, le aseguro que su próxima recomendación la leeré desde la lista de desempleados.

—¡Sí, Monsieur! —respondió Passepartout.

Baumkuchen


El Baumkuchen, conocido como "pastel de árbol" alemán, es un bizcocho tradicional del siglo XIX (con raíces desde 1426) famoso por sus anillos concéntricos que simulan el tronco de un árbol, al que los japoneses adoran. Aunque se menciona una receta en 1426, la forma actual se popularizó en el siglo XIX, específicamente en la ciudad de Salzwedel, Sajonia-Anhalt.
Se necesita un horno giratorio para la elaboración por lo que es difícil hacerlo en casa. A nivel casero suele tener la forma cuadrada de pastel o redonda pero sin agujero en el centro. Su elaboración es laboriosa además pues tienes que estar pendiente en todo momento de él. Y bueno, ahora en versión más pequeña podemos elaborarlo sin dificultad y usando una sartén o sartén para crêpes, en el vídeo puedes hacerte una idea de cómo.

· BAUMKUCHEN ·

Ingredientes
  • 200 gramos de harina de trigo
  • 2 cucharadas levadura en polvo
  • 6 huevos
  • 150 gramos azúcar glass
  • 140 ml de leche
  • 60 gramos de mantequilla sin sal
  • Aceite de oliva

Sartén para crepes o simplemente una sartén
Cilindro de madera
Guantes (para calor tipo los que se usan para modelar Isomalt)

Elaboración
  1. Separa las yemas de las claras. Tamiza la harina y la levadura en polvo. Funde la mantequilla y la leche. Bate las claras con 75 gramos de azúcar. Añade otros 75 gramos de azúcar y bate a punto de nieve. 
  2. Añade las yemas de huevo todas a la vez y mezcla bien. Añade la harina tamizada en tres veces y mezcla hasta integrar completamente. Añade la mezcla de leche y mantequilla poco a poco. Mezcla bien para que todos los ingredientes se unan sin grumos.
  3. Calienta la sartén para crepes con un poco de aceite y empieza con una crepe. Cuando se forme las burbujas, coloca el cilindro en el borde de la masa y rueda hasta que la crepe quede redonda en el cilindro. Repite el proceso para la masa restante. 
  4. Enfria la tarta en el frigorífico, saca el tubo y corta los extremos de la tarta para ver las capas de la misma. Cortar aproximadamente 2 cm de espesor para servir.
Notas: El cilindro de madera, al que al principio coloqué con papel de hornear pero se deshizo, así que usé el cilindro sin papel de hornear y al final salió sin dificultad. Al principio usé una sartén para crepes pero al ser más grande que el diámetro de mi vitro terminé usando una sartén normal.


GUANTES: NO USAR GUANTES DE VINILO O NITRILO, los guantes que usé son de un taller que hice con isomalt y adecuados para el calor.



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Ensalada campera

En un lugar lejano, Marta decidió pasar un día tranquilo. Llevaba consigo una ensalada campera y un libro de misterio, perfecta combinación para una tarde sin sorpresas. Pero, justo cuando mordía un tomate con sabor, una caravana de gitanos apareció en el horizonte, con tambores, risas y un perro que parecía entender demasiado.

—¿Ha visto una locomotora perdida? —preguntó el jefe de la caravana.

—¿Una locomotora? —repitió ella, levantando una ceja—.  No, pero, ahora que lo mencionas, mi novela sí tiene una.

Los gitanos se miraron entre ellos y, en un instante, la caravana se instaló alrededor de Marta, compartiendo historias, adivinanzas y… la ensalada. La locomotora nunca apareció, pero Marta descubrió que, a veces, los mejores misterios se encuentran cuando menos los buscas… y con una buena ensalada de por medio.

”Ensalada

”Ensalada

Es el 6º aniversario del blog de Sofía, Mil Ideas Mil Proyectos, y por esta razón está de concurso. Sofía es una mujer divina, tiene un blog lleno de recetas de todo tipo, fáciles y muy ricas, y yo no quería perdérmelo porqué me gusta mucho, aunque reconozco que me lo tuvo que recordar, y menos mal, gracias mi niña.

Ahora querrás saber de todas las recetas ricas que tiene Sofía en su blog por qué elegí esta, las ensaladas me gustan y por eso he decidido que una ensalada fría me vendría muy bien, no lleva mayonesa y amalgama bien simplemente con la patata y el AOVE, es fresca y rica para llevar al trabajo, playa, picnic y ¿por qué no? cumpleaños.

Aquí tienes la receta de la ensalada en el blog de Sofía: Ensalada camperaCon esta receta participo en el concurso 6º aniversario Mil Ideas Mil Proyectos.

· ENSALADA CAMPERA ·

Ingredientes
  • 4 patatas grandes
  • 2 huevos
  • 1 tomate grande
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 pimiento verde
  • Aceitunas
  • Ventresca de bonito {al gusto}
  • Sal
  • Aceite de Oliva Virgen Extra

Elaboración
  1. Limpia las patatas y cuécelas con piel en abundante agua hirviendo hasta que estén blandas. 
  2. Una vez cocidas y frías a temperatura ambiente, pélalas y trocéalas (yo las troceé de un tamaño más pequeño que grande). 
  3. Cuece los huevos durante 10 minutos.
  4. Enfría con agua fría y hielo para cortar la cocción.
  5. Quita la cáscara a los huevos.
  6. Trocea más o menos del tamaño de las patatas. 
  7. Trocea el tomate, la cebolla, el pimiento y las aceitunas, también en trozos pequeños. 
  8. Desmiga la ventresca. 
  9. Pon todos los ingredientes en un cuenco, sala y riega con un buen aceite de oliva virgen extra.


”Ensalada


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Frit Bord

En Monte Bajo se celebraba cada año el Gran Baile de Máscaras de la Huerta. ¿Por qué de la huerta? Porque allí todo giraba alrededor de verduras y fiestas que duraban más que la cosecha. Este año, los protagonistas no oficiales del evento eran Martina y Elías, una pareja de enamorados que vivía en la última casa del pueblo.

—Prométeme que hoy no hablarás de tus berenjenas en la fiesta —le pidió Martina, mientras él se ajustaba una máscara de zorro. —Solo si tú prometes no presumir de tus pimientos brillantes —respondió él, con esa media sonrisa que tanto la desarmaba.

Ambos llegaron al baile cuando la plaza ya estaba llena de música y farolillos. Entre risas y pasos torpes de baile, se escabulleron hacia una mesa escondida con una botella de vino tinto del bueno. Se sirvieron dos copas.

—A ti —dijo Elías, alzando la suya. —Y a la única fiesta donde bailar sin saber es elegante —respondió Martina, brindando.

De repente, un grupo de niños pasó corriendo y tiró sin querer la máscara de Martina. Elías se quedó mirándola como si la viera por primera vez.

—¿Qué pasa? —preguntó ella, riendo. —Nada. Solo que incluso sin máscara, siempre eres mi favorita del baile. —Y tú sigues siendo cursi… pero adorable.

Esa noche bailaron hasta que las estrellas bostezaron, volvieron a casa descalzos, y al llegar a la huerta, Elías se detuvo.

—Por cierto, las patatas están saliendo dobles este año. Es histórico.—Ni lo sueñes. Mañana es día de cebolletas.




En la gastronomía mallorquina también tenemos platos vegetarianos, sobre todo en verano, se usan muchas verduras en esta época del año y siempre viene bien tener esos platos tan mediterráneos en el recetario. Este plato en concreto también se puede cocinar en invierno con la verdura propia de esta época del año.

Su nombre, frit bord es por qué no lleva carne entre sus ingredientes. Cada casa tiene su receta, algunos le ponen calabacín pero a mi me recuerda mucho al tumbet así que no se lo pongo. También se acompaña con olives trencades mallorquines (aceitunas partidas) como el frit mallorquí de carne tradicional.

· FRIT BORD ·

Ingredientes 
  • 6 patatas medianas
  • 1 cabeza de ajos
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cebolleta
  • 2 pimientos verdes 
  • 1 pimiento rojo
  • 2 berenjenas
  • Sal y Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Hinojo

Mise en place.
  1. Limpia las verduras. 
  2. Pela y corta las patatas en dados de unos 2 cm. 
  3. Déjalas en remojo mientras sigues con las demás verduras. 
  4. Corta el resto de verdura en cubos de similar tamaño que la patata. 
  5. Limpia el hinojo. 
  6. Separa los ajos de la cabeza y cháfalos un poco sin pelarlos. 
Elaboración.
  1. En una sartén con aceite de oliva fríe las patatas. 
  2. Saca de la sartén y reserva sobre papel de cocina para que absorba el aceite.
  3. En una cazuela, si es de barro mejor, con cuatro cucharadas de aceite, sofríe a fuego fuerte los ajos y el laurel, un minuto. 
  4. Añade la cebolleta. 
  5. Remueve, a los pocos minutos, añade el pimiento rojo y verde, remueve. 
  6. Unos minutos de cocción y añade la berenjena, salpimienta. 
  7. Baja el fuego y deja rehogar hasta que la verdura esté pochada. 
  8. Añade las patatas y el hinojo, remueve y mezcla bien con la verdura. 
  9. Rectifica de sal si hace falta. 
  10. Sirve.

Nota: acompaña con "pa moreno" (pan de pueblo) y olives "trencades" (aceitunas partidas). Opcional, si te gusta el picante le puedes añadir una punta de guindilla a trocitos.



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Hummus de cacao

Gregorio vivía en el sótano de un edificio en la calle Principal de una pequeña ciudad, él en vez de bajar a la calle tenía que subir una escalera exterior para llegar a ella y eso lo convertía en un ser interesante para los vecinos del edificio. Tenía un porte elegante, hombre delgado, lucía un bonito bigote fino y largo y las cejas muy bien cuidadas. Cada mes se hacía la manicura y se depilaba su largas y delgadas piernas, igual que hacen los ciclistas o deportistas, solo que él odiaba el deporte.

Don Alfonso era todo lo contrario, vivía sobre el piso de Gregorio, en la planta baja. Era un señor con sobrepeso, desaliñado y se afeitaba una vez a la semana. Solía mofarse de Gregorio pues pensaba que perdía el tiempo con tanto "arreglo", eso sólo lo hacen las mujeres__decía él. Aunque Gregorio era más rápido en contestar sus puyas y solía sacarle de sus casillas.

A los vecinos nos gustaba verlos "dialogar" en plena calle cuando se encontraban, cosa que sucedía poco, pero cuando pasaba, ¡huummmm!, ¿cómo decirlo?... Hola Don Alfonso_ saludaba Gregorio. Hola Gregorio_decía Don Alfonso, él nunca le llamaba don. ¿Quiere que le pida hora a mi manicura?_preguntaba Gregorio. ¿Qué te hace pensar que la necesito?_contestaba molesto Don Alfonso, mirándose las manos y viendo que le quedaban restos de cacao. Es cacao_dijo al fin enfadado. No debería comer tanto cacao Don Alfonso_le replicaba Gregorio. Y eso hacía que Don Alfonso se pusiera rojo de enfado, ¡métase en sus asuntos!_explotaba. ¡Lo siento! no era mi intención enfadarlo_sonreía Gregorio, __arrfrtottoedlculho __ contestaba de una manera ininteligible y se iba calle abajo, y Gregorio sonreía, nos guiñaba un ojo y se metía en su casa.



La locura de la crema de cacao, ya se sabe, el terrible aceite de palma y/o demasiado azúcar refinado. Pero si es ocasional y hecho en casa quizás te atrevas. Una pregunta que me hacéis mucho, ¿sabe a garbanzos?, no, no se nota el sabor del garbanzo pero si se nota el sabor del tahini, si no te gusta tanto el sabor de tahini, ponle media cucharada o cambia el tahini por crema de avellanas casera.

· HUMMUS DE CACAO ·

Ingredientes
  • 170 gramos de garbanzos cocidos
  • 80 ml. leche de almendra 
  • 2 cucharadas de cacao en polvo puro sin azúcar
  • 1 cucharada de tahini
  • 2 cucharadas de pasta de dátiles

Elaboración
  1. Mezcla todos los ingredientes en una túrmix o Thermomix y tritura hasta formar el humus.
  2. Acompaña con pan, galletas, picos, fruta, etc.



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