Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Mostrando entradas con la etiqueta Pista Central. Mostrar todas las entradas
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Hamburguesa "Emilia"

Giovanni, un romano que llevaba tres años en Manhattan y sostenía con ambas manos una hamburguesa que chorreaba salsa. A su lado, Mike, un neoyorquino que medía dos metros y llevaba una gorra de los Yankees incrustada en el cráneo, lo miraba mientras sostenía su porción de pizza de un dólar, doblada perfectamente en forma de "U".
—¡Pero qué haces, Gio! —exclamó Mike, señalando la hamburguesa —. Eres italiano. Tienes el ADN hecho de pomodoro. ¡Estás a diez metros de la mejor pizza de la ciudad y te estás comiendo "burguer".
—¿A esto lo llamas pizza? —dijo Gio con una sonrisa llena de salsa verde.
—La pizza en Nueva York es lo mejor —se defendió Mike.
—Estás perdido, Gio. Te has vuelto un yanki de manual. 
—Puede ser —dijo Giovanni con la boca medio llena



[RETO COOKING THE CHEF]
Él es un genio, pero en casa cocino yo._ dice Lara Gilmore esposa de Massimo Bottura. El apoyo de ella ha sido decisivo, pues es la única persona capaz de descifrar los conceptos abstractos que luego su marido transforma en ideas comestibles. Pero lo que sin duda significa una aportación trascendente de ella a la cocina de Massimo, es su inquietud cultural, pues lo obliga a salir y visitar exposiciones de arte, lo que le ha permitido ampliar sus horizontes mentales y proponer platos cada vez más bellos y sazonados con una estética del sabor muy pleno.

Nacida en Brooklyn, Estados Unidos, ella creció rodeada de arte y lo que comenzó como una afición heredada con los años se convirtió en una pasión. Para costear su pasión decidió tomar un segundo empleo: Caffe di Nonna, un restaurante italiano en Nueva York que recién abría sus puertas, buscaba personal. Al saber italiano y estar familiarizada con la cultura de aquel país, obtuvo fácilmente un empleo como camarera, ahí conoció al chef del lugar, Massimo Bottura.

Para saber cuán grande es un artista debemos primero saber de su mujer, y creo que ella es ese 50% que hace que él sea 100% mejor.


Este mes Cooking the chef tiene el honor de presentarnos al chef italiano Massimo Bottura, del que para muchos es un genio y para otros un loco, o quizás todo unido haga su descripción más simple, sea como sea, él estudia y trabaja cada plato que presenta a sus clientes, nada es de la casualidad. Y con esta receta participo en el reto. 

A mi me ha costado mucho decidirme por alguno de sus platos, son obras de arte, por lo que cuando encontré esta receta tan mezcla de Italia y Norteamérica, como su familia, por ella me decidí. Vas a pensar, bah! una hamburguesa más, y te equivocarás, la mezcla de ingredientes está muy bien pensada, y si alguna vez te decides a probarla verás que tengo razón. Bottura la llama Emilia por ser su región de nacimiento (Emilia-Romaña), y usa los ingredientes propios de allí, el parmesano y el vinagre balsámico de Modena.

· HAMBURGUESA "EMILIA" ·
 
Ingredientes (para 4 hamburguesas)
  • 250 gramos de Parmigiano-Reggiano rallado
  • 800 gramos de de carne picada de ternera
  • Sal y pimienta negra, recién molida
  • 4 cucharadas de mayonesa
  • ¾ cucharada de vinagre balsámico
  • 2 cucharadas de agua
  • 1 rebanada de pan blanco crujiente, del día anterior
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 puñado de hojas de perejil
  • 1 cucharada de alcaparras, enjuagadas y secadas
  • 3 filetes de anchoa
  • ½ cucharadita de vinagre de vino blanco
  • ¼ diente de ajo
  • 4 panes de hamburguesa
Hamburguesas.
  1. En un cuenco grande, mezcla el queso con la carne. 
  2. Sazona con sal y pimienta. 
  3. Divide la mezcla en 4 porciones iguales y forma las hamburguesas. 
Para la mayonesa/balsámico.
  1. En un cuenco pequeño, mezcla la mayonesa y el balsámico. 
Para la salsa verde. 
  1. Vierte el agua sobre el pan y deja que se absorba por completo. 
  2. En una licuadora o procesador de alimentos, pon el pan remojado pero sin agua, 5 cucharadas de aceite, perejil, alcaparras, anchoas, vinagre de vino blanco, ajo y sal.

Terminar.
  1. Calienta el aceite restante en una sartén grande a fuego medio-alto. 
  2. Una vez caliente, añade las hamburguesas a la sartén y cocina hasta que esté bien sellado, 2-3 minutos por cada lado. 
  3. Para servir, extiende la base de cada pan con la mayonesa/balsámico.
  4. Cubre con la hamburguesa. 
  5. Vierte la salsa sobre la hamburguesa.
  6. Cubre con la otra mitad del pan.



Fotografías @catypol - Circus day.

Lentejas con remolacha

Pecado, pecado, pecado. ¿Pecado? ¿qué es pecado?__preguntaba. Pecado cuando mostraba mis largas piernas, pecado cuando mis hombros tomaban el sol, pecado cuando pelo ondeaba al viento como una bandera, o cuando mis manos rozaban su cuello perfecto y terminaban en su pecho__contestaba ella.

No, eso no es pecado, enseñar tus largas piernas era presagio de vitalidad. ¿Y tus hombros? tus hombros se tostaban y se volvían más bellos aún de los que los tenías. Tú pelo siempre fuerte y largo no hacía más que dar envidia al viento, por eso él intentaba quitártelo y lo ondeaba. Y cuando tus manos rozaban su piel, él se volvía manso, dulce y excitado, eso mi querida no es pecado y nunca lo será__la tranquilizaba.


Lentejas estofadas con remolacha

collage lentejas estofadas

Se dice de ellas que crecieron en los jardines colgantes de Babilonia, los isabelinos ya la disfrutaban en tartas y guisos, cocineros medievales las introdujeron en sus pasteles, la conocida remolacha tiende a provocar una respuesta apasionada en la gente que le encanta o la detestan. Tiene un sabor terroso, y no están equivocados.

Durante mucho tiempo, la remolacha, se ha considerado un afrodisíaco en muchas culturas. Los antiguos romanos creían que las remolachas y su jugo promovían sentimientos amorosos. Los frescos de la remolacha decoran las paredes del burdel Lupanare en Pompeya. En la mitología griega, Afrodita, la diosa del amor, se comió la remolacha para mejorar su atractivo. Este pintoresco folclore en realidad tiene una base en la realidad. Las remolachas son una fuente natural de triptófano y la betaína, ambas sustancias promueven una sensación de bienestar. También contienen altas cantidades de boro, un mineral que aumenta el nivel de las hormonas sexuales en el cuerpo humano.

Me gusta cocinar con remolacha y debes saber que la remolacha y el queso de cabra casan a la perfección y este estofado de lentejas con remolacha y servido con queso de cabra es una deliciosa manera de comer legumbres, las lentejas comida de viejas puede llegar a sorprenderte, ¿no crees? ¡Anímate a probar!


· LENTEJAS CON REMOLACHA ·

Ingredientes para 4 personas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/2 cebolla roja
  • 120 gramos de zanahoria
  • 70 gramos de apio
  • 120 gramos de remolacha 
  • 3 dientes de ajo
  • Una ramita de tomillo fresco
  • 1 hoja de laurel
  • 200 gramos de lentejas pardinas
  • 1 litro caldo de verduras
  • Sal y pimienta negra
  • 200 mililitros de zumo de remolacha
  • 25 gramos mantequilla (opcional)
  • 1 rulo de queso de cabra
  • Vinagre balsámico (opcional)
Mise en place.
  1. Corta la cebolla y el apio en brunoise. 
  2. Corta la zanahoria y la remolacha en macedonia.  
  3. Pica el ajo. 
  4. Para el zumo de remolacha usar una licuadora, o pícala con la Thermomix junto con agua, deja reposar y cuela.

Lentejas.
  1. Calienta el aceite de oliva en una olla, rehoga la cebolla, zanahoria, remolacha y apio durante 5 minutos.  
  2. Baja el fuego y añade el ajo, las lentejas y las hierbas. 
  3. Rehoga unos minutos más. 
  4. Añade el caldo de verduras y salpimienta. 
  5. Cuando llegue a hervir deja cocinar durante 30 minutos con la olla tapada a fuego lento. 
  6. Pasado este tiempo, añade el zumo de remolacha y sigue cocinando unos 10 minutos más. 
  7. Prueba la consistencia de la lenteja y la sal, si la lenteja ya está cocinada apaga el fuego y añade la mantequilla, remueve hasta disolver. 
  8. Sirve con un trozo de queso de cabra y sobre él unas gotas de vinagre balsámico.

Lentejas cómo se hacen

Lentejas estofadas con remolacha y queso de cabra

Relato y fotografías @catypol - Circus day

Milanesa

Estaba en el cola de una de las cajas para pagar del supermercado, antes cuando me aburría fisgoneaba lo que llevaba cada carro de la fila, ahora me entretengo igual o me pongo al día con el móvil. En una de esas que estaba casi ya sin batería preferí guardar el móvil y fisgonear un poco, y fue cuando María Gracia, una señora que estaba detrás de mi, fue llamada por Dorita, a viva voz, creo que todos los de la fila nos giramos al nombrarla pero no estoy segura. 

Grasita, querida, ¿te acordás de mi?, la señora Mª Gracia negó con la cabeza. Si, ¡cónchale! yo fui tu vecina de arriba en los departamentos de San Isidro, ¿no te acordás?__insistía ella. Y la otra seguía negando. ¡Pero qué si! no te acordás que conocimos en una fiesta a un pibe que quería que le invitásemos, no tenía ni un mango y que iba en curda__seguía insistiendo. Al ver que Mª Gracia no contestaba ella siguió diciendo. ¡Qué tiempos aquellos! mirá que era guapo el pibe, pero un poco pelotudo, ¿cómo puede ser que no te acuerdes? pero si sólo te miraba a ti, y ¿qué debió pasar con él?__hablaba y gesticulaba al mismo tiempo. Entonces María Gracia contestó molesta__ y bueno, ¡me casé con él!.



Hace años mil que conozco la milanesa, una amiga argentina la cocinó muchas veces y siempre me gustó, así que un día hablando con mis chicas argentinas de Unidas por un click  sobre la milanesa o milanga me dijeron como hacerla, por supuesto coincidieron todas que la mejor milanesa de todas es la que hace mamá, y sí, lo creo, las mamás cocinan buenísimo para sus hijos, pero aparte de eso si preguntan a los argentinos su plato favorito probablemente sea la milanesa, y que las hay de todas clases, de ternera, pollo, pescado, tofu, calabaza, berenjena, etc. y se acompañan de patatas fritas, o puré de patatas, o ensalada. 

Si le añades salsa de tomate, jamón y mozzarella se llama milanesa a la napolitana,  si lleva huevo frito y patatas fritas; milanesa a caballo. Yo como solo había comido la milanesa simple así la he hecho, en casa gustó mucho. Yo creo que es similar al escalope cordon bleu, estos llevan jamón y queso por dentro o también es parecida al cachopo asturiano.

La ternera que compré es española, unos filetes de la zona de la tapa que no tenían nada de grasa y suele usarse para empanados, la receta es sencilla sin relleno de ningún tipo, y la acompaño de patatas cocinadas al horno y lechuga con tomate. 

· MILANESA ·

Ingredientes para 4
  • 4 filetes de ternera 
  • 4 huevos M
  • 1 cucharada perejil picado
  • 1 cucharada ajo picado
  • Sal y pimienta negra
  • Pan rallado para rebozar
  • Aceite de oliva, para freír
Patatas y ensalada para acompañar

Elaboración
  1. Poner los filetes sobre una tabla, cubrir con film transparente y darles con un mazo para carne, así los ablandamos y afinamos un poco, con cuidado a no romperlos. 
  2. El secreto de la milanesa es dejar los filetes en huevo batido con ajo y perejil, sal y pimienta un buen rato. Y después pasarla por pan rallado y freír en aceite hasta dorar. 
  3. Dejar las milanesas sobre papel absorbente y servir con las patatas y la ensalada.

Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Ebi Katsu Burger

La mañana en la Playa de Katsurahama había empezado tranquila, el sol calentaba sin exagerar, las gaviotas peleaban por migas y el viejo barco pesquero Ryoma dormitaba amarrado junto al espigón, como un gato perezoso.

A pocos metros, bajo una sombrilla color crema, una mujer joven —pelo perfecto, gafas de sol y sandalias de diseñador— daba vueltas nerviosa a una hamburguesa de gambas en un plato de cartón.

—¿Va a comérsela o a interrogarla? —preguntó Miyako, la guardia jurado encargada de vigilar la zona. 

—Perdón —dijo la mujer—. Es que estoy distraída. Me llamo Rina Fukushi. Estoy esperando una llamada importante… y, bueno, se me han perdido unas joyas. De mucho valor.

—¿Aquí?

—No estoy segura. Las llevaba conmigo, en una bolsita dentro del bolso. Me bajé del barco privado hace una hora y vine directamente a la playa a comer algo. Solo me distraje un momento…

Miyako echó un vistazo alrededor. El único movimiento era el de un grupo de pescadores limpiando redes junto al Rocamar y un niño persiguiendo un cangrejo con un palo.

—¿Lo denunció ya? —preguntó la guardia, sin dramatismo.

—No. Preferí preguntar primero por aquí. Es algo... embarazoso. Mi familia cree que tengo todo bajo control. Pero esas joyas…  no es la corona de Inglaterra, pero sí importantes para mi familia.

—Entiendo —dijo Miyako—. Lo que no entiendo es por qué vino sola a una playa con joyas.

Rina suspiró.

—Supongo que quería un momento de libertad. Comer algo sencillo. Ver el mar. Escapar un poco de lo que esperan de mí.

Miyako la miró un segundo y luego sonrió un poco. Media hora después, tras revisar la zona, un pescador se acercó con una bolsita de terciopelo en la mano.

—Esto lo encontramos en la parte trasera del barco. Justo al lado del motor. Supusimos que era de alguien importante, porque huele a perfume caro.

Rina se ruborizó. Recuperó sus joyas con alivio y, por primera vez, le dio un mordisco a la hamburguesa de gambas.

—Está deliciosa —dijo, casi riendo—. Mucho mejor que las cenas con diez cubiertos.

—Se lo dije —respondió Miyako—. Aquí no tenemos corona, pero las gambas son las reinas.





Las hamburguesas de gambas enteras son muy conocidas en Japón. Están rebozadas con panko crujiente y suelen servirse con salsa tártara.

Quizás su preparación te parezca un poco laboriosa, pero vale la pena probarlas. ¿Por qué? Porque están deliciosas y crujen en cada bocado.

Estas están hechas al horno y, sorprendentemente, al sacarlas siguen enteras. No se desmoronan, aunque puedas pensarlo mientras las empanas.

· EBI KATSU BURGER ·
Para 4

Ingredientes

150 gramos de panko
2 cucharadas de aceite de oliva
16 gambones
Sal y pimienta negra
100 gramos de harina {para rebozar}
3 huevos M
4 panecillos de hamburguesa

Salsa tártara
1 chalota picada en brunoise
8 pepinillos
125 gramos de mayonesa
1 cucharada de vino blanco
Sal y pimienta

Canónigos para acompañar


Dorar el panko.
  1. Pon en una sartén el aceite junto con el panko.
  2. Remueve constantemente hasta que se vuelva dorado (al ser irregular puede que veas que los trocitos más pequeños se tuestan más fácilmente, sigue removiendo y no se quemarán). 
  3. Cuando esté dorado sácalo y ponlo en un plato plano para que se enfríe. 
  4. Una vez frío lo puedes guardar en un tarro hermético.


Las hamburguesas.
  1. Precalienta el horno a 180 ºC. 
  2. Pon un papel de hornear sobre la bandeja del horno y reserva. 
  3. Pela, desvena y limpia las gambas.
  4. Sécalas bien para que con la harina no forme un pasta. 
  5. Formar las hamburguesas (abajo foto), como son 16 gambas, las hamburguesas serán de 4 cada una.
  6. Salpimienta. 
  7. Pasa por harina primero, después por huevo batido y por último el panko. 
  8. Pon sobre la bandeja de horno y hornear durante 15 minutos. 



Salsa Tártara.
  1. Pon la chalota picada en remojo durante 10 minutos para eliminar el amargor. 
  2. Pica los pepinillos y mézclalos con la chalota. 
  3. Agrega la mayonesa y el vino.
  4. Salpimienta y tritura hasta conseguir una salsa fina.

Montaje.
  1. Coloca la hamburguesa dentro del pan.
  2. Pon encima los canónigos.
  3. Encima la salsa.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Ceviche de salmón

El Cacho, con el facón al cinto y una boina, mira de reojo el recipiente de vidrio que el Bauti, un porteño que llegó en una 4x4 que brilla más que un espejo, acaba de apoyar sobre la mesa de madera.

—¿Qué dice que es eso, m’hijo? —pregunta el Cacho, señalando el contenido del recipiente.

—Es un ceviche de salmón con leche de tigre, Cacho. Una explosión de frescura —responde el Bauti, ajustándose los anteojos de sol.

El Cacho se queda en silencio. Un silencio largo, de esos que en la Pampa tiene significado.

—¿Leche de qué? —inquiere el gaucho, arqueando una ceja—. Mire, Bauti, nunca vi un tigre que se dejara sacar leche. Y eso que tiene ahí... eso es pescado crudo. Eso no es comida.

—Sí, es comida, Cacho, es cocción en frío por la acción del ácido cítrico —explica el Bauti con tono pedagógico—. El limón transforma la proteína. Es lo que se usa ahora en Palermo.

—¡Palermo! —escupe el Cacho—. En Palermo lo que tienen es mucha hambre y poco fuego. Escúcheme bien: la proteína se transforma cuando pasa cuatro horas arriba de la leña de espinillo, sudando la grasita hasta que se pone transparente. Lo suyo es un pescado que se olvidó de pasar por el fuego. 

—Es que el asado es muy pesado, Cacho. El salmón tiene Omega 3, es bueno para el corazón —argumenta el porteño.

—Omega 3, Omega 3, Omega 3, es la última letra del alfabeto griego, mire si es importante, aunque la diga tres veces no lo será y este chamuyo se ha extendido, pocas palabras y mucha carne mejor.

—No se hinche el lomo, Cacho, tengamos la fiesta en paz.




[RETO COOKING THE CHEF]

Dice de él la revista Forbes Argentina: Decir que El Chakall es cocinero es como decir que Steve Jobs ensamblaba computadoras. El chef transformó la cocina en una excusa para crear un universo propio, que trasciende las ollas y sartenes, y llegó a captar el interés de Pioneer y Puma, firmas que jamás pensaron que podrían asociarse a la gastronomía. Pero con Chakall nunca se sabe. En una semana, participará en una convención de cocineros en Madeira, y él ya lo palpita: "será un plomo. La mayoría de los cocineros se la pasa hablando de cocina. Y a mí me aburre. Yo soy yo. Sigo el lema Stick to yourself. Sabés lo que pasa: el negocio no está en los restoranes. El negocio está en mí. La gastronomía es como un pulpo. Hay tantas cosas ligadas a ella, que tardaría un largo rato en contarlas todas”.

Si ve a Chakall una sola vez, no lo olvidará jamás. 

Y así me pasó a mi cuando las chicas de Cooking The Chef nos propusieron a Chakall, ni sabía yo!, pero es evidente que los números hablan, y si ha logrado "enganchar" a Europa a su cocina quiere decir que es un "tío" listo y sabe lo que se hace, hoy te explicaré un poco esta receta a mi manera, pues la suya es muy concreta, tanto, que creo le faltó más explicaciones en la elaboración, eso sí! está la foto, ya se sabe que una imagen vale más que mil palabras. Con esta receta participo en el reto de abril de Cooking The Chef.

· CEVICHE DE SALMÓN ·

Ingredientes
El zumo de 2 limones {para los españoles: limas}
Chile o en polvo o en hojuelas
Cilantro y perejil, picado
200 gramos de salmón fresco
1/2 cebolla pequeña picada
1 tomate pequeño rallado
1 aguacate
1/2 mango
Sal y pimienta

Elaboración
  1. Mezcla el zumo del limón con el chile, el cilantro y el perejil. 
  2. Reserva. Corta el salmón en tacos pequeños y mezcla con la cebolla, el tomate, el aguacate y el mango cortado a tacos pequeños.
  3. Salpimienta. 
  4. Vierte el zumo de limón encima. 
  5. Deja macerar unos 3 minutos.
  6. Sirve.



Fotografías @catypol - Circus day.

Sopa de cabeza de rape

La Bruja Aburrida estaba, como de costumbre, al borde de un ataque de nervios. Estaba sentada en su trono de piedra, observando a través de su bola de cristal cómo las trillizas habían convertido su mazmorra en una pista de patinaje improvisada usando jabón de ballena y las túnicas de sus ancestros.

— ¡Ya basta! —gritó la Bruja, golpeando el suelo con su escoba—. ¡No se puede tener un momento de maldad tranquila con vosotras cerca! ¡Lechuza, prepárate! ¡Hoy van a aprender lo que es el orden!

Con un chasquido de dedos y una nube de humo lila, Ana, Teresa y Helena sintieron el familiar vacío en el estómago.

Las tres aparecieron en el jardín de un castillo cubierto de zarzas.

— ¡Mirad! —dijo Teresa, ajustándose su lazo rosa con determinación de líder—. Estamos en el cuento de la Bella Durmiente. Solo tenemos que encontrar al príncipe, que le dé el beso y volveremos a casa antes de que mamá termine la cena.

— ¿El príncipe? —preguntó Helena, distraída mientras olisqueaba el aire—. Yo lo que huelo es el banquete real que se quedó congelado en el tiempo. ¿Creéis que la sopa caduca si el tiempo se para?

— ¡Helena, no es momento de comer! —exclamó Ana, con un brillo travieso en los ojos mientras asomaba su lazo azul por un agujero de la muralla—. Mirad, si usamos estas zarzas como cuerdas, podríamos saltar directamente a la torre más alta. ¡Sería como un parque de atracciones!

Desde las sombras, la Bruja Aburrida observaba con la Lechuza al hombro. — ¡No! ¡Tienen que seguir el guion! ¡Tienen que aprender que la paciencia es una virtud!

Pero ya era tarde. Ana había montado un sistema de poleas con las cortinas del palacio, Teresa estaba organizando a los ratones para que hicieran una coreografía de bienvenida, y Helena se había comido la manzana decorativa de la mesita de noche de la princesa.

Aurora abrió un ojo, no por el beso del príncipe, sino por las risas de las mellizas y el estruendo de una armadura que Ana acababa de derribar accidentalmente.

— ¿Quiénes sois vosotras? —preguntó la princesa bostezando.

— ¡Las Tres Mellizas! —respondieron a coro.

La Bruja Aburrida, derrotada por la eficacia caótica de las niñas, suspiró profundamente. — ¡Lechuza, tráelas de vuelta! Prefiero aguantar sus patinazos en mi castillo que ver cómo arruinan otro clásico literario.





[RETO COOKING THE CHEF]

Era un 25 de diciembre cuando el regalo que me trajo Santa fue lo que me dejó con tan buen sabor durante todo este tiempo, comer un 25 de marzo en el Restaurante Sant Pau de Carme Ruscalleda en Sant Pol de Mar, Barcelona. Y allí estábamos nosotros ese día, felices y sobretodo emocionados, Carme es mi cocinera preferida, la sigo desde hace años y uno de mis sueños era poder ir a comer a su restaurante algún día, y aquí estoy, sentada, contándote que sí, que mi sueño se cumplió y que siempre recordaré ese día como una serie de acontecimientos especiales, pero sobretodo emotivos.

Desde que entramos, hasta que salimos, estuvimos arropados por todos, tiene un personal maravilloso, al final nos dejaron entrar en la cocina, y para mi, fueron los fuegos artificiales de la mejor fiesta a la que he asistido desde hace mucho. Y sí, digo fiesta porqué así fue, hace muy poquito que hemos entrado en la primavera y su menú le dedica sus platos. Ellos querían que bailáramos y lo hicimos, bailamos y nos dejamos llevar como niños, saboreando cada momento. La cocina es cómo la música, hay una partitura y hay un intérprete...no puedes fallar el tempo...cada mesa no es una obra única sino que para cada mesa es su obra personalizada. Carme Ruscalleda.

Lo has adivinado, estamos a 5 y toca el reto #cookingthechef. Imagina mi emoción cuando vi quién era la chef del mes de marzo, y ¿la verdad? aún sigo emocionada. Cuando Carme vino a saludarnos a la mesa no pude comentarle sobre el reto, saludó a todos y ya se marchaba, pero espero que un día lo sepa, recetas de todos hechas con cariño y adoración a una mujer trabajadora. 
Con esta receta participo en el reto Cooking the Chef.

· SOPA DE CABEZA DE RAPE ·

Para 4 personas

La sopa.
1 cabeza de rape (1,5 kg)
2 litros de agua
20 ml AOVE
75 ml jerez seco
50 gramos de arroz de grano redondo
3 dientes de ajo pelados
2 patatas {enteras y peladas}
1 manojo atado de perejil y 1/2 hoja de laurel
2 ajos tiernos
2 puerros tiernos
Pimienta negra
Sal

Los fideos.
50 gramos de fideos chinos de arroz {ella usa de soja}
30 gramos de pimentón dulce
Sal
AOVE

El aceite verde.
50 mililitros de aceite de oliva
50 gramos de hojas muy verdes y frescas de perejil
Sal

La sopa.
  1. Hierve el agua y la cabeza de rape, limpia, cortada en trozos y sin piel. 
  2. Cuando arranque a hervir, espuma y añade el aceite, el jerez, los ajos, el arroz, las patatas y el manojo de hierbas. 
  3. Sala y deja cocer 30 minutos.
  4. Cuela el caldo y reserva las patatas enteras y cocidas, la carne de la cabeza de rape y las agallas, todo ello limpio.
  5. En otra olla, sofríe en aceite de oliva los ajos tiernos y los puerros, picados muy finos, durante 3 minutos, hasta que se doren. 
  6. Agrega el caldo que acabas de colar, las patatas y la carne de rape, deja cocer 2 minutos más. 
  7. Triturar todo muy fino, dar un punto de pimienta molida, y si es necesario sal. 
  8. Cuela y reserva.

Los fideos.
  1. Corta los fideos a unos 7 centímetros más o menos. 
  2. Calienta el aceite en una sartén, que debe ser abundante, y cuando esté muy caliente, freír a pequeños puñados durante 2 segundos. 
  3. Sala y pon sobre papel absorbente, espolvorea por encima con pimentón dulce y guarda en un recipiente hermético para que no pierdan su consistencia crujiente.

El aceite verde.
  1. Selecciona las hojas más verdes y frescas del perejil y tritura junto con el aceite, en una túrmix. 
  2. Pasa por un colador muy fino y rectifica de sal. 
  3. Reserva.

El montaje.
  1. Vierte en platos hondos la sopa de rape muy caliente.
  2. Añade unas gotas de aceite verde y en el centro coloca un montoncito de fideos.





Menú degustación: Músicas Bailables y Petits fours Bestiari.


{Arriba} Pop - Sevillanas - La Bamba - Salsa - Cha cha cha

{Arriba} Kasatshok - Twist - Sardana - Country - Rap 

{Arriba} Disco - Merengue - Nihon Buyo - Rock & Roll - Ferafoc


Receta de la cocina mediterránea de Carme Ruscalleda. 

Fotografías @catypol - Circus day.

Chana Masala

Paras Gavaskar suspiró, contemplando el fregadero. Parecía que una horda de Juggernauts hubiera tenido una pelea de comida usando chana masala.

— Por el honor de mis ancestros y el código de los Kshatriya —murmuró Paras, ajustándose los guantes de goma amarillos que contrastaban horriblemente con su piel violeta—, este salsa endurecida no prevalecerá, e invocó su armadura.

Con un estallido de energía mandarina, una figura espectral y colosal de energía sólida rodeó su cuerpo. El aura de Indra creció hasta que su casco de energía rozó el techo de la cocina. Sus cuatro brazos de energía brillaban con una intensidad guerrera.

— ¡CONTEMPLAD EL PODER DE INDRA! —rugió, mientras usaba uno de sus brazos astrales para verter una cantidad industrial de Fairy en una olla—. ¡Ninguna mancha de grasa es lo suficientemente fuerte para resistir mi voluntad!

En ese momento, Anole (Victor Borkowski) entró en la cocina buscando un yogur nocturno. Se quedó paralizado ante la visión: Paras estaba levitando ligeramente, rodeado por una armadura de tres metros de altura que sostenía una sartén antiadherente con una delicadeza aterradora.

— Eh... ¿Paras? —preguntó Anole, parpadeando—. ¿Es necesario el despliegue místico para una olla de garbanzos?

— ¡Silencio, Victor! —respondió Paras con una voz que resonaba con eco celestial—. La última vez que Cyclops usó esta olla, dejó residuos de carbono que solo pueden ser purificados mediante el fuego de mi espíritu... y este cepillo que encontré en el jardín.

Justo cuando Paras aplicó la "fuerza espiritual" para quitar una mancha persistente, la energía de su armadura hizo cortocircuito con el microondas.

¡ZAP!

Una descarga de energía salió disparada, rebotó en la tostadora y convirtió el paquete de cereales de Beast en una nube de confeti humeante.

La armadura se desvaneció con un suave pop. Paras quedó allí de pie, con los guantes de goma derretidos en las puntas y la cara cubierta de hollín morado oscuro.

Anole suspiró y le pasó un trapo de cocina. — La próxima vez, prueba con agua caliente, Guerrero del Dharma. Es menos probable que invoques una inspección de bomberos.

Paras asintió con dignidad, se limpió una mancha de la mejilla y decidió que, para la próxima misión (limpiar el baño de los chicos), necesitaría al menos a dos miembros más de los New X-Men.




La semana pasada tuve la ocasión de asistir a un interesante y, por que no decirlo, divertido evento. Como bien dice su creador, mezcla a amigos, clientes y conocidos con afición a la buena gastronomía, el slow food y el coworking. 

Debo confesar que no fue mi primera vez, ya tuve un "escarceo" anterior y como veis me gustó mucho que decidí repetir. Esta vez me dio la oportunidad de cocinar un plato típico del norte de la India, con muchas especias y un toque cítrico, y que además casa muy bien para #LunesSinCarne ya que está compuesto de garbanzos y al que yo le he añadido algunas verduras.

En esta ocasión los comensales/invitados fuimos, Raúl y Helena, dos de los tres chicos que forman Palma en tu mano, Helios de la Galería de arte S.B., Marga Coll, Rafa de Rataiz, , Alejandro, el creador y "maestro de ceremonias" de #AmanidaParty y yo misma, para terminar el espectáculo.

Esta fue mi aportación a la mesa:

· CHANA MASALA ·

Ingredientes para 4
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de cilantro
  • 1 cucharada de aceite de AOVE Señorios de Relleu 
  • 1 cebolla, picada
  • 2 zanahorias medianas/grandes, mirepoix
  • 1 calabacín, mirepoix
  • 1 cucharadita de garam masala 
  • 1 cucharadita curry
  • 1 diente de ajo, picado
  • 1 cucharadita de jengibre fresco, pelado y picado
  • 1 chile pequeño fresco, picado
  • 1 ralladura de limón
  • 1 cucharada de pasta de tomate
  • 400 gramos de tomate triturado
  • 1/2 taza de caldo de verduras
  • 1 bote de garbanzos cocidos
  • Sal y pimienta
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • Cilantro picado, para servir
Elaboración
  1. Empieza calentando una olla grande a fuego medio con una cucharada de aceite de oliva. 
  2. Cuando el aceite esté caliente, añade la cebolla picada y remueve con suavidad. 
  3. Déjala caramelizar ligeramente hasta que adquiera un tono dorado.
  4. Incorpora entonces la zanahoria y el calabacín troceados. 
  5. Remueve bien y deja que se pochen unos minutos, permitiendo que las verduras se ablanden y se impregnen del sabor de la cebolla.
  6. Es el momento de las especias: garam masala, curry, comino y cilantro. Añádelas a la olla y mezcla durante un minuto para que se tuesten ligeramente y liberen todo su perfume. 
  7. A continuación, incorpora el ajo picado, el jengibre fresco rallado, el chile (ajusta la cantidad según tu gusto) y la ralladura de limón. Remueve una vez más para integrar todos estos aromas vibrantes.
  8. Añade la pasta de tomate, mezcla bien, y enseguida incorpora el tomate triturado. Remueve y, cuando todo esté bien ligado, vierte el caldo de verduras caliente junto con los garbanzos cocidos. 
  9. Salpimienta al gusto.
  10. Lleva tu chana masala a ebullición, luego baja el fuego y deja que se cocine a fuego lento durante unos 25 minutos. 
  11. Justo antes de servir, exprime un poco de zumo de limón sobre el guiso para aportarle frescura y equilibrio.
  12. Termina con un toque de cilantro fresco picado por encima, y sirve caliente.


Fotografías @catypol - Circus day.

Mejillones Bloody Mary

Decidí que, para empezar mi transformación, debía ir al gimnasio antes de la oficina. Mala idea. Las máquinas de gimnasia son, en realidad, instrumentos de tortura diseñados por personas delgadísimas que odian el Bloody Mary.

Traté de subirme a la cinta de correr con dignidad. El problema es que intenté ajustar mi Wonderbra mientras la cinta ya estaba a una velocidad de "maratón olímpico". Resultado: salí disparada hacia atrás como un corcho de champán, aterrizando directamente sobre un instructor de spinning que parecía esculpido por el mismísimo Miguel Ángel.

— ¿Estás bien? —me preguntó él, con una sonrisa de dientes blancos cegadores. — ¡Perfectamente! —respondí yo, mientras intentaba desenredar mi auricular de su manillar—. Solo estaba probando la resistencia del suelo. Es... muy sólido. Excelente calidad.

Llegué a la oficina de la editorial con veinte minutos de retraso y el pelo con el volumen de una oveja eléctrica debido a la humedad. Daniel Cleaver estaba apoyado en mi escritorio, luciendo esa sonrisa de "sé que no llevas medias a juego".

— Bridget, querida —dijo arrastrando las palabras—. El informe sobre los nuevos poetas modernistas. ¿Lo tienes?

En ese momento, mi cerebro decidió que era una excelente oportunidad para recordar que el informe estaba en mi casa, justo al lado de la caja de bombones vacía.

— Está... en proceso de edición final, Daniel —mentí, sintiendo cómo mis mejillas adquirían el tono de un tomate maduro a punto de explotar—. Es una pieza compleja. Requiere... matices.

— Ya veo. ¿Y los "matices" incluyen ese trocito de perejil que tienes entre los dientes frontales?

Me quedé congelada. Daniel soltó una carcajada y se alejó. Pasé los siguientes diez minutos en el baño, intentando limpiarme con papel higiénico húmedo, solo para terminar con pedacitos de papel blanco pegados en la cara.



[RETO COOKING THE CHEF]
1.- Rechazó varias ofertas de revistas para posar desnuda.
2.- En 1999, Jamie fue invitado al número 10 de Downing Street para preparar un almuerzo para el primer ministro británico, Tony Blair , que estaba agasajando al primer ministro italiano Massimo D'Alema.
3.- Vive en Londres con su esposa, Jools Oliver , y viaja por Londres en moto.
4.- También escribió un libro "The Naked Chef" para acompañar la serie. Publicado por Penguin, ocupó el puesto número uno en la lista de bestsellers durante más de 10 semanas.
5.- Actualmente es editor de alimentos de la revista británica GQ y tiene una columna habitual en la revista Saturday Times.
6.- Cuando cumplió 16 años, asistió a Westminster Catering College, donde completó su formación formal.
7.- Cocinó en el aclamado River Café de Londres durante tres años.
8.- Fue galardonado con el MBE (Miembro de la Orden del Imperio Británico) en la Lista de Honores del Cumpleaños de la Reina de 2003 por sus servicios a la industria hotelera.
9.- Es disléxico, una condición que requirió 5 años de educación especial cuando Jamie era niño.
10.- También toca la batería con sus compañeros de secundaria en una banda llamada Scarlet Division. Según Jamie, suenan como una mezcla de "Catatonia y Texas con un toque más duro".

¿Has adivinado qué chef toca este mes?.

Y con esta receta de Jamie Oliver, que es el chef propuesto del mes, participo en Cooking The Chef, tiene tantísimas recetas que da vértigo, fáciles, facilonas y otras no tanto, ha escrito muchos libros y protagonizado muchos programas de cocina, no necesita presentación, ¿verdad?.

· MEJILLONES BLOODY MARY ·

Ingredientes
  • 300 mililitros de passata o zumo de tomate
  • 1 cucharada de salsa Perrins
  • 1 cucharada y media de rábano picante
  • 1/2 guindilla roja fresca, cortada en lonchas muy finas
  • 1/2 apio, usar solo las pencas
  • 4 dientes de ajo
  • Un chorrito de Oporto
  • Un buen chorro de vodka
  • 1 limón
  • Sal y pimienta
  • 2 kilos de mejillones, lavados y sin barbas
  • Un manojo pequeño de perejil picado
Pan para acompañar

Elaboración
  1. Echa la passata en una jarra con la salsa Perrins y el rábano picante. 
  2. Añade la guindilla, el apio cortado en trozos y el ajo.
  3. Añade el oporto y un chorro generoso de vodka. 
  4. Tritura todo. 
  5. Exprime encima el zumo del limón y sazona con sal y pimienta al gusto.
  6. Echa los mejillones en una cacerola caliente.
  7. Echa encima el Bloody Mary y tapa. 
  8. Agita y espera a que los mejillones se abran, sube el fuego al máximo.
  9. Cuando los mejillones estén abiertos, sácalos con una espumadera y colócalos en la fuente de servir. 
  10. Deja el caldo de la cocción para que reduzca y espese. 
  11. Vierte el caldo del Bloody Mary por encima de los mejillones y espolvorea con el perejil picado. 
  12. Lleva a la mesa y sirve en cuencos juntamente con un buen pan para mojar en la salsa.





Fotografías @catypol - Circus day

Lechona

Era la última noche de Marta en el observatorio astronómico de Cerro Oscuro, y los científicos habían decidido despedirla como se merecía, con una pequeña fiesta improvisada en la cúpula, justo al lado del telescopio más preciado, el Carlitos-3000.

—¡Sorpresa! —gritó el equipo al verla entrar—. ¡Trajimos lechona!

Marta se tapó la boca para no soltar una carcajada. Allí estaba, en medio de monitores, lentes y gráficos de galaxias, una bandeja inmensa con una lechona humeante, flanqueada por botellas de vino barato y vasos de plástico con nombres escritos en marcador indeleble.

—¿Quién demonios trajo una lechona a un observatorio? —preguntó Marta riéndose.

—Yo —dijo tímidamente Ernesto, el científico más callado del equipo, con una servilleta en la mano y un rubor galáctico en las mejillas—. Me pareció festivo.

La noche transcurrió entre anécdotas, abrazos, y teorías cuánticas mezcladas con chistes malos. A la medianoche, cuando ya nadie podía moverse del empacho, Marta subió sola a la plataforma del telescopio. Ernesto la siguió.

—¿Te vas feliz? —preguntó él, mirando al cielo.

—Sí —respondió ella, sin apartar la vista de Saturno—. Pero voy a extrañar todo esto. Incluso tus ecuaciones interminables.

Hubo un silencio. Luego, Ernesto se rascó la cabeza, respiró hondo y soltó.

—¿Te puedo dar un beso de despedida?

Marta lo miró. Dudó. Y luego, sonriendo, se acercó. El beso fue torpe, cálido, y con sabor a lechona. Y aunque nadie lo supo, ese fue el primer beso en la historia del observatorio que quedó registrado porque, por error, Ernesto había dejado encendida la cámara de la cúpula. Desde entonces, cada vez que alguien revisa el archivo del telescopio, entre imágenes de nebulosas y supernovas, aparece un beso torpe.




En casa, y supongo que también en la de muchos mallorquines, la lechona es la reina de las celebraciones. Sobre todo en Navidad. Yo crecí comiendo "porcella" el día de Navidad. De primer plato, "sopa rellena" y de segundo plato "porcella rustida al forn" con patató y ensalada de lechuga. En Mallorca, además de la pierna de cordero el cerdo sigue siendo la estrella. Nos encanta que la corteza haga "crack, crack" al morderla.

· PORCELLA (LECHONA) AL FORN ·

  • Una lechona de unos 6 kilos
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Ajos
  • Limones
  • Manteca de cerdo
  • Tomillo
  • Una copa de brandy

Con antelación de un día adoba la lechona así: 
  1. Friega sobre la piel con sal, pimienta y manteca de cerdo. 
  2. Para el interior, machaca los ajos y friégalos con aceite de oliva y zumo de limón en abundancia. 
  3. Deja unas ramas de tomillo. 
  4. Coloca la lechona en una fuente untada con manteca de cerdo, cubre con film y deja en el frigorífico hasta el día siguiente.
  5. Saca la lechona del frigorífico y deja en el horno con la piel hacia abajo, cocina por una hora a 175º C. 
  6. Después de este tiempo saca del horno y dale la vuelta para que la piel quede hacia arriba. 
  7. Cubre con papel de aluminio y vuelve al horno unos 45 minutos más.
  8. Una vez pasado este tiempo retira el papel de aluminio y rocía la lechona con el brandy. 
  9. Sube la temperatura a 190º C y cocina unos 10 minutos más. 
  10. Sirve con patata frita, cortada en cubos, en Mallorca tenemos "patató" que es una patata pequeñita, y una ensalada de lechuga.


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Burger de remolacha

Su madre le había regalado un abrigo de color de rojo, lo habían visto juntas en el escaparate de la tienda de la esquina, se entusiasmó cuando vio que lo sacaba de la bolsa y le había dicho que era suyo, así que esa mañana saldría de casa con él para llevar a la abuelita una cesta con algunas cosas que mamá le había cocinado. Bajó hasta la parada del bus y esperó pacientemente, su abuela vivía al otro lado de la ciudad y tenía un largo trayecto. Cuando se apeó del bus en la parada correspondiente vio que un señor vestido elegantemente la miraba con interés, debía ser el abrigo rojo que llevaba, decidió que se pondría los cascos y escucharía su música preferida, pero el señor la seguía,
__¡hummm! no le voy a dar ni el abrigo ni la cesta, mejor haré una llamada.
__Hola, ¿Policía?, detrás de mi hay un lobo disfrazado de finolis que creo quiere algo de mi__ grito ella.
Al darse la vuelta vio que el finolis ya no estaba, así que se fue contenta a ver a la abuelita. Al llegar a su casa ya la estaba esperando para comer y cuando le preguntó a la abuela que le había preparado su madre esta le contestó entusiasmada,  hamburguesas de remolacha. __¿hamburguesas de remolacha?.- preguntó asombrada, __siiiii, están riquísimas__dijo la abuelita __¡Ains, abuela! ¡si es que ya nada es lo que era!.




Nada es lo que parece o sí, quizás lo que parece no es lo que es, lo mejor para saberlo es experimentar, dejarse llevar por sabores y texturas que nos harán babear, de verdad verdadera, esta hamburguesa de remolacha es deliciosa. Es sin carne para los #lunessincarne por eso lo de el lino en vez de huevo y el tofu.

¿El pan? mejor si lo hacemos nosotros. Para complementar yo lo acompañé de brotes de hojas de remolacha y salsa de tomate casera. También combina bien con mostaza Dijon o mayonesa, o un guacamole, o una salsa tártara...

· HAMBURGUESA DE REMOLACHA ·

Ingredientes para cuatro hamburguesas
  • 190 g remolachas crudas
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • 50 g tofu o pollo o ternera o garbanzos
  • 50 g nueces 
  • 50 g de trigo sarraceno en copos
  • 1 cucharada de Aceite de Oliva
  • 2 cucharaditas de lino molido + 6 cucharadas de agua (mezclar hasta que forme una gelatina igual que el huevo) o usa 1 huevo
  • Sal y pimienta rosa 
Acompañamiento
  • 4 Panecillos para hamburguesa
  • Salsa de tomate o rodajas de tomate
  • Brotes tiernos o lechuga
  • Mayonesa 
  • Mostaza
  • Guacamole
  • Salsa tártara
Elaboración
  1. Pela y ralla la remolacha, cebolla y ajo en un rallador o utilizar la Thermomix. 
  2. Pica las nueces. 
  3. Coloca las verduras ralladas y las nueces picadas en un cuenco grande para mezclar. 
  4. Añade el aceite de oliva, la mezcla del lino y los copos de trigo sarraceno y mezcla todo bien. 
  5. Agrega el tofu, deshazlo con el tenedor y mézclalo bien.
  6. Salpimienta a gusto y sigue mezclando.
  7. Reserva unos 30 minutos, para que el trigo sarraceno pueda tomar el líquido (este paso es importante). 
  8. Da forma a las hamburguesas con las manos, no las hagas muy grandes. 
  9. Si la mezcla se deshace añadir un poco más de trigo sarraceno. 
  10. Cocina las hamburguesas de remolacha a la plancha un par de minutos por cada lado. 
  11. Sírvelas acompañándolas de lo que más te guste. 
Notas: no te gusta el tofu, sustituye por garbanzos, que la mezcla de lino no te mola, ponle un huevo.




Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Coliflor a la naranja

Princesas que un día decidieron dejar de serlo. Decidieron poner otro color a su vida, soltarse el pelo… o quizá contárselo. Decidieron que no querían un príncipe azul, ni siquiera un castillo. Y así, se formaron como cocineras, empresarias o viajeras de sus propios sueños.

No quisieron un final comiendo perdices, ni vestidos de alta costura. Prefirieron correr hacia la danza y comer chocolate, antes que pasar un día sin probar bocado. Oler a margaritas, en lugar del Nº 5. Chapotear descalzas en los charcos, en vez de llevar zapatos de tacón.

¿Quién dice que todo tiene que ser como los demás dicen? ¿Seguir unas reglas o hacer lo que se espera de nosotras… si no nos apetece?




Del popular pollo a la naranja a la versión vegetal del mismo, y no decepciona ni un poquito. ¿El truco? reduce la coliflor en ramitas pequeñas, como si fueran palomitas, queda un tamaño ideal y parecido al corte que se hace del pollo.

· COLIFLOR A LA NARANJA ·

Ingredientes para 2
  • 1 coliflor pequeña cortada en ramitas pequeñas
Para la mezcla de harina
  • 1 huevo
  • 80 gramos de agua
  • 80 gramos de fécula de maíz o patata
  • 60 gramos de harina
  • 1 cucharadita de aceite
Para la base
  • 2 cucharadas de aceite
  • 3 dientes de ajo pelado y picados
  • 1 manojo de cebolletas verdes, en rodajas
  • La ralladura de una naranja + su zumo
  • 2 cucharadas de salsa de  soja
  • 2 cucharadas de  vinagre de arroz
Para la salsa de naranja
  • 60 mililitros de zumo de naranja
  • 1 cucharadita de fécula de maíz o patata
  • 1 cucharadita de  azúcar
Para acompañar
  • Arroz hervido
Elaboración
  1. Bate con la túrmix todos los ingredientes de la mezcla de harina hasta conseguir una pasta.
  2. Pon un wok con un poquito de aceite al fuego, sumerge los ramilletes de coliflor en la masa anterior, y fríe hasta que estén dorados. 
  3. Saca y deja escurrir sobre una servilleta de papel para que drene el aceite. 
  4. En una sartén caliente, sofríe con las 2 cucharadas de aceite el ajo. 
  5. Añade las cebolletas en rodajas, la ralladura de naranja y su zumo. 
  6. Cocina durante un minuto. 
  7. Añade la soja y el vinagre de arroz y lleva a ebullición. 
  8. Echa en la sartén la coliflor y mezcla. 
  9. Apaga el fuego y emplata junto el arroz. 
  10. Mientras en esa misma sartén, mezcla los ingredientes para la salsa de naranja y lleva a ebullición durante un minuto, removiendo constantemente. 
  11. Rocia sobre la coliflor con el arroz y sirve.


Texto y fotografías @catypol - Circus day

Wrap burger

Nina tenía dos pasiones en la vida, las hamburguesas y las campanas. Sí, campanas. Pequeñas, grandes, con forma de gato, de vaca o con sonido de fiesta. Tenía tantas que decidió hacer algo útil con ellas, colgarlas todas en su Vespa roja y salir a dar la vuelta al mundo.

Así arrancó su viaje, una chica, una Vespa y un lote de campanas tintineando como un carnaval ambulante. En Roma, cambió una hamburguesa casera por gasolina y tocó su campana favorita frente al Coliseo. En Marruecos, las campanas la ayudaron a espantar camellos curiosos. En Tailandia, su Vespa se quedó atrapada en un mercado nocturno, pero los vendedores, hipnotizados por el sonido de su "campanavespa", le ofrecieron ayuda.

Lo más épico ocurrió en Nueva York, cuando llegó a Times Square, aceleró de más, las campanas hicieron un escándalo glorioso y una multitud la aplaudió creyendo que era una performance artística. Un turista japonés gritó, “¡Es arte conceptual sobre ruedas!”




Casi como abrir una caja de sorpresas empezó este año, y casi diría yo que seguirá así un tiempo más, aunque hayamos pasado la mitad del mes y el tiempo no tiene a nadie que lo dirija y contemple, yo todavía me aferro a que estamos a principio de año y que no, no tengo propósitos ni planes, simplemente continuar con lo que hacía el año pasado. 

Parece que desde la última entrada estuviera de vacaciones, y nunca más lejos de la realidad, estoy sumergida más que nunca en el "mundo" de la cocina, y me gusta, debo decir que cada vez que tengo clase me siento bien, entre ollas, cuchillos y fogones, volver a la escuela de cocina me he dado cuenta que no es que me desestrese cocinar, en realidad me gusta y mucho. En estos momentos estoy experimentando, descubriendo sabores e ingredientes que me enriquece el paladar, es muy importante distinguirlo y me hace feliz conseguirlo. 

De esta receta decir que me sorprendió la salsa miso y mucho, usar miel con parte del panel fue lo más, también me encantó la mezcla de verdura, la salsa de ostras le da un sabor muy bueno, quiero probarlo con salsa de pescado a ver cuán diferente es, lo del huevo fue un extra que resultó ser indispensable porqué cuando lo probé sin huevo no me pareció lo mismo, y desde luego comerlo todo entre hojas de lechuga es una manera tan deliciosa como otra de comer una hamburguesa, así que si queréis disfrutar de una comida completa y a la vez introducir nuevos sabores en vuestro registro no dudéis en probarlo.

· WRAP DE LECHUGA Y HAMBURGUESA ·

Ingredientes para la verdura
  • 1/2 col china
  • 4 zanahorias
  • 1 manojo cebollino
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de hojuelas de chile
  • 2 cucharadas de semillas de sésamo
  • 2 cucharadas de salsa de ostras
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
Ingredientes para la salsa miso:
  • 2 cucharadas de pasta de miso
  • 1 cucharada de zumo de lima
  • 4 cucharadas de mayonesa
  • 2 cucharaditas miel
Ingredientes hamburguesa:
  • 500 g. carne picada pollo/pavo
  • Sal y pimienta
  • Aceite de Oliva (para la plancha)
Resto de ingredientes:
  • 4 huevos
  • Aceite de oliva (para freír los huevos)
  • 8 hojas de lechuga grandes
Elaboración
  1. Para la salsa miso: Mezcla la pasta de miso con el zumo de lima, la mayonesa y la miel, remueve y reserva.
  2. Para las hamburguesas: Mezcla la carne con un poco de sal y pimienta, y forma las hamburguesas, con molde o con las manos. Reserva.
  3. Para la verdura: Corta en juliana la col china, y las zanahorias en bastoncillos. El cebollino, córtalo en 3 partes o por la mitad. Pica el ajo. 
  4. En un wok con el aceite, saltea la verdura, que quede hecha pero crujiente, añade el chile, las semillas de sésamo, la salsa de ostras y el aceite de sésamo. Remueve todo para que se impregne bien toda la verdura.
  5. Mientras en un plancha caliente con un poco de aceite de oliva cocina las hamburguesas, otra opción es hacerlas al horno o a la parrilla.
  6. Y en una sartén caliente con aceite fríe los huevos, por separado.
  7. Finalmente, cuando todos los ingredientes están cocinados, pon superpuestas dos hojas de lechuga en 4 platos, reparte la verdura dentro de las hojas de lechuga, encima pon la hamburguesa y sobre ella el huevo.
  8. Sirve junto la salsa miso que tenías reservada.
Nota: también las puedes hacer tradicionales con otra carne o vegetales, con tomate, cebolla, queso, salsas y que sean igual sin pan.



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Corn Dogs

En la redacción del Daily Chronicle, Clark es el hombre más discreto del mundo. Revisa notas de prensa, corrige titulares y se pasa el día esquivando las bromas de los reporteros que creen estar salvando la democracia desde sus teclados.

Lo curioso de Clark es que nunca come con los demás. A la hora del almuerzo, se levanta sin prisa, se ajusta las gafas y se esfuma con la excusa de que “necesita aire”. Nunca dice a dónde va, pero todos sospechan, a tres manzanas de la oficina hay un carrito que vende corn dogs humeantes, con mostaza amarilla y ketchup, como un semáforo en verde.

Allí lo encuentran a veces, apoyado contra la barandilla del metro, devorando su corn dog con parsimonia. No mastica, medita. Como si cada bocado fuera un ritual secreto, un pacto silencioso con la ciudad que lo rodea.

Al regresar a la oficina, trae la corbata torcida, el pelo algo revuelto y la mirada distante. Preguntarle qué ha hecho es inútil, sonríe y vuelve a corregir comas. El patrón se repite siempre. En Nueva York hay un apagón, un incendio, una grúa caída en pleno Midtown… y justo en ese momento, Clark se ha esfumado. Alguien bromea:

—Ya verán, un día este hombre va a salir corriendo y volverá con capa.

Él, mientras tanto, abre una carpeta, anota con calma y piensa que nadie presta demasiada atención al tipo callado que desaparece en mitad del almuerzo.


(Superman fue creado por Jerry Siegel y Joe Shuster. Debutó en la historieta Action Comics el 18 de abril de 1938)



La historia dice que los inventaron en Estados Unidos en los años 40, en los 80 se popularizó en Asia a su manera, más versionado y la elaboración es un poco diferente. No me atrevo hablar muy alto pero creo que en Europa no son tan conocidos, así que entre susurros te diré, están buenísimos hechos en casa. ¡Pruébalo!


 · CORN DOGS ·

Ingredientes
  • 1 paquete de salchichas Frankfurt
  • 70 gramos de harina de maíz
  • 80 gramos de harina de trigo 
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 4 gramos de sal
  • 1 huevo 
  • 125 miligramos de leche 
  • Aceite para freír

Elaboración
  1. Cortar las salchichas por la mitad (solo si son muy grandes, así te será más fácil manejarlas)
  2. Inserta un palito de brocheta de madera en cada salchicha (intenta que sea grueso, es mejor)
  3. En un bol grande mezcla la harina de maíz, la harina de trigo, el azúcar, la levadura o polvo de hornear, y la sal.
  4. En una taza, bate el huevo y la leche.
  5. Vierte los ingredientes húmedos sobre los ingredientes secos, y bate con la batidora
  6. Añade aceite a una sartén grande y calienta el aceite a fuego medio-alto.
  7. Sumerge cada salchicha en la mezcla de harina de maíz, hasta que esté completamente cubierta. 
  8. Para que resulte más sencillo pon la mezcla en un vaso alto.
  9. Pon la salchicha bañada en la masa en la sartén.
  10. Fríe hasta que esté dorado y crujiente, aproximadamente 3 minutos, luego pasa a un plato con papel de cocina para retirar el exceso de aceite.



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Sushi en tarros

Era una noche templada en Kioto, de esas en las que el aire huele a té verde y los farolillos parecen susurrar secretos. Akari, una joven aprendiz de geisha, se había escapado unos minutos del ochaya (la casa de té) para tomar aire junto al estanque. En sus manos tenía una pequeña linterna de papel, vieja pero preciosa, un regalo de Tomoe, la geisha mayor de la casa, que decía que esa linterna había escuchado más confidencias que cualquier humano. __Cuídala__ le había dicho Tomoe. Y si alguna vez haces una promesa bajo su luz, cúmplela.

Akari, un poco escéptica, solo la usaba porque le gustaba el color cálido que daba a su piel en las noches. Aquella noche, mientras observaba el estanque, un koi particularmente grande y naranja se acercó nadando bruscamente, salpicando el borde con un coletazo. Tenía una expresión tan molesta, que Akari se rió en voz alta. __¿Tú también tienes mal día?.

El pez volvió a chapotear como si hubiera entendido. En ese momento, se le ocurrió una idea divertida, hacer una promesa tonta, como cuando uno lanza una moneda a una fuente. __Prometo que si algún día llego a ser una geisha de verdad__dijo levantando la linterna, __te traeré sushi del mejor. Aunque tengas cara de que preferirías otra cosa.

Desde la sombra, Tomoe observaba. No dijo nada, solo se giró con una sonrisa resignada. Pasaron los años. Akari terminó su formación. Una noche, tras su primer evento como geisha oficial, volvió al estanque con una pequeña cajita envuelta en tela. __Lo prometido es deuda__ dijo, y dejó caer suavemente un trozo de sushi en el borde del agua. El koi, aún grande y con la misma expresión malhumorada, apareció. Olfateó el arroz con desdén, le dio un coletazo y lo dejó flotar sin tocarlo. Detrás, Tomoe apareció con dos tazas de té matcha. __Te lo dije__ dijo. __Nunca hagas promesas con testigos que no comen arroz. Se rieron. Bebieron el té en silencio. La linterna seguía colgada del árbol, iluminando la noche. No concedía deseos, pero sí guardaba momentos.



· SUSHI EN TARROS ·

Ingredientes
Tarros de cristal de boca ancha
1 cucharada de salsa de soja 
70 gramos de arroz cocido
120 gramos de zanahoria cortada en tiras finas
110 gramos de pepino sin semillas cortado en tiras finas
30 gramos de aguacate en rodajas
85 gramos de salmón ahumado
1/2 cucharadita de cebollino picado
1/2 cucharadita de semillas de sésamo mixtas

Elaboración
  1. Primero, agrega la salsa de soja al fondo del frasco y luego agrega el arroz cocido. 
  2. A continuación, cúbrelo con palitos de zanahoria y pepino, aguacate y luego salmón. 
  3. Espolvorear con cebollino y semillas de sésamo y luego sellar con una tapa. 
  4. Se puede refrigerar hasta por 3 días. 
 
Nota: Sirve el contenido del tarro en un bol y cómelo como si fuera un poke.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

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