Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

image
Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Hamburguesa envuelta en lechuga

En el pequeño pueblo costero de Haerim existía una norma no escrita: si veías a Mei salir hacia el mar con un cubo azul y una sombrilla de papel encerado, era mejor no preguntarle adónde iba.

Porque nunca respondía lo mismo.

—Voy a buscar algas.

Al día siguiente:

—Voy a contar olas.

Y el jueves:

—Voy a recoger suspiros.

Aquella última respuesta dejó al pueblo completamente intrigado.

—¿Los suspiros se recogen? —preguntó el panadero.

—Depende de quién suspire —contestó Mei con absoluta seriedad.

Mei caminó hasta una gran roca frente al mar, dejó el cubo a su lado, se sentó y cerró los ojos.

No hizo nada más.

Pasó una hora.

Luego otra.

Entonces apareció una mujer muy anciana a la que nadie recordaba haber visto antes.

Se sentó junto a Mei.

No hablaron del tiempo.

Ni del pescado.

Ni del precio del mercado.

Hablaron de las veces que habían sentido miedo.

De las decisiones que nunca se atrevieron a tomar.

De las palabras que guardaron durante tantos años que terminaron pesándoles más que las piedras del fondo del mar.

Cada historia terminaba con un largo suspiro.

Entonces Mei abría el cubo azul, hacía el gesto de atrapar algo con las manos y volvía a cerrarlo con mucho cuidado.

—¡Está guardando los suspiros! —susurró un vecino que la había estado observando.

Cuando la anciana se marchó, Mei regresó tranquilamente al pueblo.

Los curiosos salieron a recibirla.

—¡Enséñanos el cubo!

Mei levantó la tapa.

Estaba completamente vacío.

—¿Dónde están los suspiros? —preguntó uno.

—Ya hicieron su trabajo.

—¿Qué trabajo?

—Salir de donde llevaban demasiado tiempo encerrados.

Durante unos segundos nadie dijo nada.

Hasta que el panadero rompió el silencio.

—Pues yo llevo veinte años suspirando para que mi pan acompañe una buena hamburguesa y mi mujer la quiere con lechuga.

Mei lo miró con una sonrisa.

—Eso ya no es un suspiro.

—¿Entonces qué es?

—Envidia.

Tres ancianas soltaron una carcajada al mismo tiempo.

Desde aquel día, cuando alguien necesitaba desahogarse, caminaba hasta la gran roca.

No hacía falta llevar un cubo.

Eso sí, Mei nunca dejó de llevar el suyo.

—¿Y para qué lo llevas ahora? —le preguntaban.

Ella sonreía mientras contemplaba el horizonte.

Y desde entonces, cada vez que alguien suspiraba en Haerim, los demás sonreían. Porque sabían que aquel era el sonido que hacía un corazón cuando, por fin, empezaba a pesar un poco menos.


Hamburguesa envuelta en lechuga

Hamburguesa envuelta en hojas de lechuga

El año de la cocina (y una hamburguesa diferente)
Casi como abrir una caja de sorpresas empezó este año (suspiro), y diría que seguirá así un tiempo más. Aunque ya hayamos pasado la mitad del mes y el tiempo avance sin que nadie lo dirija ni lo contemple, yo todavía me aferro a la sensación de que estamos a principios de año. No tengo propósitos ni grandes planes; simplemente quiero continuar con lo que hacía el año pasado.

Parece que desde la última entrada hubiera estado de vacaciones, pero nada más lejos de la realidad: estoy más sumergida que nunca en el mundo de la cocina. Y me gusta. Debo decir que cada vez que tengo clase me siento muy bien entre ollas, cuchillos y fogones. Al volver a la escuela, me he dado cuenta de que cocinar no es solo algo que me desestresa, sino que realmente me apasiona.

La «lechurguesa»: un clásico con historia
La historia de la hamburguesa envuelta en lechuga (conocida popularmente en inglés como lettuce wrap burger o, de forma más casera, «lechurguesa») se originó comercialmente en la década de 1970 en California (Estados Unidos), de la mano de la famosa cadena de comida rápida In-N-Out Burger. Aunque envolver alimentos en hojas verdes es una práctica ancestral en las gastronomías asiáticas, su aplicación al formato de la hamburguesa moderna nació como respuesta a necesidades dietéticas y de salud. Este «invento» consistía en reemplazar por completo el pan de bollo tradicional por crujientes y grandes hojas de lechuga iceberg para envolver la carne y los aderezos.

Más tarde, cadenas como Five Guys adoptaron esta tendencia de forma oficial, ofreciendo la alternativa en su menú bajo el nombre directo de lettuce wrap. A diferencia de otras franquicias tradicionales que preempaquetan el producto, esta marca introdujo la opción alineándose estrictamente con su conocida filosofía de personalización absoluta y frescura. Así, en esta cadena se puede cambiar el pan por lechuga, aligerando notablemente el menú.

Mi versión: con verduras, miso y huevo
De esta receta tengo que decir que la salsa de miso me sorprendió muchísimo, y usar miel fue todo un acierto. También me encantó la mezcla de verduras. La salsa de ostras le aporta un sabor excelente, aunque quiero probarla la próxima vez con salsa de pescado para ver cómo varía el matiz.

El toque del huevo fue un extra que resultó ser indispensable: cuando lo probé sin él, no me pareció lo mismo. Desde luego, comerlo todo entre hojas de lechuga es una manera tan deliciosa como cualquier otra de disfrutar de una hamburguesa. Así que, si queréis disfrutar de una comida completa y, a la vez, introducir nuevos sabores en vuestro registro, no dudes en probarla. Si prefieres la versión clásica que haces en casa, también es una muy buena opción. Haz esa versión que te haga suspirar.

Hamburguesa envuelta en lechuga


Ingredientes para la verdura
  • 1/2 col china
  • 4 zanahorias
  • 1 manojo cebollino
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cdas. de hojuelas de chile
  • 2 cdas. de semillas de sésamo
  • 2 cdas. de salsa de ostras
  • 1 cda. de aceite de sésamo
  • 2 cdas. de aceite 
Ingredientes para la salsa miso:
  • 2 cdas. de pasta de miso
  • 1 cdas. de zumo de lima
  • 4 cdas. de mayonesa
  • 1 cdtas. miel
Ingredientes hamburguesa:
  • 500 g carne picada 
  • Sal y pimienta
  • Aceite para la plancha
Resto de ingredientes:
  • 4 huevos
  • Aceite para freír los huevos
  • 8 hojas de lechuga Iceberg
Elaboración
  1. Para la salsa miso: Mezcla la pasta de miso con el zumo de lima, la mayonesa y la miel, remueve y reserva.
  2. Para las hamburguesas: Mezcla la carne con un poco de sal y pimienta, y forma las hamburguesas, con molde o con las manos. Reserva.
  3. Para la verdura: Corta en juliana la col china, y las zanahorias en bastoncillos. El cebollino, córtalo en 3 partes o por la mitad. Pica el ajo. 
  4. En un wok con el aceite, saltea la verdura, que quede hecha pero crujiente, añade el chile, las semillas de sésamo, la salsa de ostras y el aceite de sésamo. Remueve todo para que se impregne bien toda la verdura.
  5. Mientras en un plancha caliente con un poco de aceite cocina las hamburguesas, otra opción es hacerlas al horno o a la parrilla.
  6. Y en una sartén caliente con aceite fríe los huevos, por separado.
  7. Finalmente, cuando todos los ingredientes están cocinados, pon superpuestas dos hojas de lechuga en 4 platos, reparte la verdura dentro de las hojas de lechuga, encima pon la hamburguesa y sobre ella el huevo.
  8. Sirve junto la salsa miso que tenías reservada.

Hamburguesas envueltas en lechuga


Relato y fotografías/@catypol - Circus day.

Felices Fiestas

Hacía mucho frío cuando se levantó María. Siempre era de noche a esas horas, porque ella solía despertarse antes de que amaneciera. Decía que, aunque su cuerpo aún podía dormir un poco más, su mente llevaba rato inquieta y ponía todo en movimiento como si fuera una orquestina.
La llamábamos la abuela del fuego, porque era ella quien encendía la chimenea y hacía que la casa se llenara de calor. Y aquel día no fue diferente de los demás: sabía que había mucho trabajo por hacer. La familia crecía y todos andaban con sus cosas hasta que llegaba el momento de reunirnos. Elegir el mantel, la vajilla, el menú y los postres no era tarea fácil, no… no cuando se quería reunir todos los gustos y convertir en espectaculares los platos reservados durante el año para estas fechas.

En secreto siempre pensé que María era amiga de Santa. Creía que se encargaba de contarle lo que hacíamos bien y lo que no; por eso se levantaba tan temprano… A carcajadas se reía cuando se lo confesé una vez. Ahora sé que la realidad era otra: en verdad era Santa quien acudía a ver a María para contarle lo que él hacía bien o mal.

¿Te ríes? ¡Ríe! Y disfruta de estos días. Que tus fiestas sean felices, que Santa te traiga lo que deseaste. Quizás en tu casa también tengas una María que se levanta muy temprano, te llena de calor el hogar y se ríe contigo de tus ocurrencias.

¡Que tus fiestas sean un circo, que tus fiestas sean un Circus day!



Relato y fotografías @catypol para Circus day

Kimchi de pepino

En un pequeño restaurante de barrio en Seúl, Min-jun trabajaba como ayudante de cocina. Su especialidad no eran los platos elaborados… sino el kimchi de pepino. Lo preparaba con tanta pasión que los clientes aseguraban que tenía más emoción que cualquier episodio de televisión.

Un día, entró Hye-jin, una estudiante de arquitectura que venía corriendo porque su gato había derribado todos sus apuntes de un solo manotazo. Agitada, pidió lo primero que vio en la carta:

—“Un plato de kimchi de pepino, por favor.”
—“¡No te iré a dejar así, no después de lo que pasamos juntos!” —exclamó Min-jun, levantando la cuchara como si fuera una espada.

Ella se quedó en silencio, pensando que quizá había pedido algo secreto del menú. En realidad, él estaba practicando su guion de un casting. Desde ese día, Hye-jin empezó a visitar el restaurante solo para ver cómo Min-jun servía el kimchi con frases sacadas de guiones, aunque muy cursis para ser coreanos:

—“Aquí tienes tu kimchi… fresco como mi amor eterno.”
—“Cada pepino está relleno de destino, ¿lo aceptas?”
—“¡Atiende, el picante de este bocado es nada comparado con el fuego de mi corazón!”



¿Listo para usar esos pepinos de la manera más deliciosa? Este kimchi rápido de pepino es un plato refrescante, perfecto para un caluroso día de verano o como guarnición o entrante para platos principales más contundentes. El kimchi coreano tradicional se fermenta y se puede disfrutar durante días o semanas. Esta versión está condimentada con ajo, salsa de pescado y un toque de chile coreano en polvo, lo que le da un sabor intenso en menos tiempo.

· KIMCHI DE PEPINO ·

  • 2 pepinos para encurtir u otros pepinos pequeños
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 dientes de ajo, finamente picados
  • 2 cebolletas, solo las partes blancas y verdes claras, finamente picadas
  • Trozo de jengibre fresco de 1¼ de pulgada , pelado y picado finamente
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • 1/2 cucharita de chile coreano en polvo (si te gusta mucho el picante ponle más)
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • ½ cucharadita de salsa de pescado

Elaboración

  1. Corta 2 pepinos a rodajas de 3 mm de grosor. 
  2. Colócalos en un bol mediano y mézclalos bien con 1 cucharadita de sal. 
  3. Déjalos reposar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos.
  4. Mientras tanto, mezcla el ajo, las cebolletas, el jengibre picado, el vinagre, el chile en polvo, el azúcar y la salsa de pescado en un bol.
  5. Escurre los pepinos (desecha el líquido). 
  6. Incorpora los pepinos a la mezcla de vinagre. 
  7. Cubre y refrigera de 12 a 24 horas antes de servir.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Hoy Sobrasada de Mallorca

Hoy se ha reunido el Jurado del primer concurso para blogueros de recetas con Sobrasada de Mallorca. Los concursantes para participar debían de elaborar una receta y colgarla en su blog. El concurso estaba abierto a todos los blogueros que quisieran participar de toda España.

El jurado compuesto por: Caty Pol de Circus Day, Lydia E. Larrey de Un Hervor, Manu Ruiz de Cocinando con CatmanAntonia Mª Torres y Tomeu Ferragut del Consejo Regulador IGP Sobrasada de Mallorca. Ha tenido que deliberar con más de 20 recetas presentadas y los 3 ganadores son:

1er Premio

Receta: Saint Honoré de sobrasada y pasta choux.

Blog: Hoy Cocina Vivi (Valencia)

Premio: Un viaje de fin de semana en Mallorca.


2º Premio

Receta: Coca de sobrasada, brie y calabacín.

Blog: 5 sentidos en la cocina (Cataluña)

Premio: Pack de regalo del Consejo Regulador


3er Premio

Receta: Hamburguesa con sobrasada e higos.

Blog: Sugg-r & some salt (Campos/Mallorca)

Premio: Pack de regalo del Consejo Regulador



Felicidades Ganadores.

A los demás daros las gracias por vuestra participación, ha sido difícil elegir entre tan buenas recetas, esperamos que lo hayáis pasado bien, nosotros ya hemos visto que el nivel está muy alto, estamos muy contentos y agradecidos por vuestro tiempo.

Corn Dogs

En la redacción del Daily Chronicle, Clark es el hombre más discreto del mundo. Revisa notas de prensa, corrige titulares y se pasa el día esquivando las bromas de los reporteros que creen estar salvando la democracia desde sus teclados.

Lo curioso de Clark es que nunca come con los demás. A la hora del almuerzo, se levanta sin prisa, se ajusta las gafas y se esfuma con la excusa de que “necesita aire”. Nunca dice a dónde va, pero todos sospechan, a tres manzanas de la oficina hay un carrito que vende corn dogs humeantes, con mostaza amarilla y ketchup, como un semáforo en verde.

Allí lo encuentran a veces, apoyado contra la barandilla del metro, devorando su corn dog con parsimonia. No mastica, medita. Como si cada bocado fuera un ritual secreto, un pacto silencioso con la ciudad que lo rodea.

Al regresar a la oficina, trae la corbata torcida, el pelo algo revuelto y la mirada distante. Preguntarle qué ha hecho es inútil, sonríe y vuelve a corregir comas. El patrón se repite siempre. En Nueva York hay un apagón, un incendio, una grúa caída en pleno Midtown… y justo en ese momento, Clark se ha esfumado. Alguien bromea:

—Ya verán, un día este hombre va a salir corriendo y volverá con capa.

Él, mientras tanto, abre una carpeta, anota con calma y piensa que nadie presta demasiada atención al tipo callado que desaparece en mitad del almuerzo.


(Superman fue creado por Jerry Siegel y Joe Shuster. Debutó en la historieta Action Comics el 18 de abril de 1938)



La historia dice que los inventaron en Estados Unidos en los años 40, en los 80 se popularizó en Asia a su manera, más versionado y la elaboración es un poco diferente. No me atrevo hablar muy alto pero creo que en Europa no son tan conocidos, así que entre susurros te diré, están buenísimos hechos en casa. ¡Pruébalo!


 · CORN DOGS ·

Ingredientes
  • 1 paquete de salchichas Frankfurt
  • 70 gramos de harina de maíz
  • 80 gramos de harina de trigo 
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 4 gramos de sal
  • 1 huevo 
  • 125 miligramos de leche 
  • Aceite para freír

Elaboración
  1. Cortar las salchichas por la mitad (solo si son muy grandes, así te será más fácil manejarlas)
  2. Inserta un palito de brocheta de madera en cada salchicha (intenta que sea grueso, es mejor)
  3. En un bol grande mezcla la harina de maíz, la harina de trigo, el azúcar, la levadura o polvo de hornear, y la sal.
  4. En una taza, bate el huevo y la leche.
  5. Vierte los ingredientes húmedos sobre los ingredientes secos, y bate con la batidora
  6. Añade aceite a una sartén grande y calienta el aceite a fuego medio-alto.
  7. Sumerge cada salchicha en la mezcla de harina de maíz, hasta que esté completamente cubierta. 
  8. Para que resulte más sencillo pon la mezcla en un vaso alto.
  9. Pon la salchicha bañada en la masa en la sartén.
  10. Fríe hasta que esté dorado y crujiente, aproximadamente 3 minutos, luego pasa a un plato con papel de cocina para retirar el exceso de aceite.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Purple potato bread

Cuatro invitados llegaron puntuales al desayuno, cada uno más desconcertado que el anterior, porque el anfitrión llevaba un sombrero loco con plumas, luces LED y una mini hélice giratoria. Sobre la mesa, un pan de color extraño, púrpura. Nadie sabía si era arte culinario o un experimento. Cuando probaron un bocado, quedaron maravillados. 

¿Qué tipo de pan es? —preguntó uno, mientras el sombrero giraba aún más rápido.

El anfitrión solo dijo:

de patata… púrpura.

¿Y eso existe? —preguntaron mientras se llenaban los carrillos.

a las pruebas me remito.

Se hizo el silencio, el color y el sabor era lo que más alucinaba a los invitados. El anfitrión ya nada le decía, era un más en la mesa cada día.




El goteo del grifo no te deja dormir, dicen que si dejas que tu mente se concentre en ese persistente ruido no puedes escapar de él, das vueltas y vueltas y al final o terminas enfadado o te rindes a su sonido. Mientras para despistar a los oídos haces volar la imaginación, esa en la que todo lo que ocurre en ella es mejor que la realidad pues implica la emoción, tener ilusión y ganas de verlo desde otra perspectiva.

Es evidente que si ahora tuviéramos que comer los alimentos que en su momento los barcos llevaban en sus bodegas, sin refrigeración ni protección, con el "peligro" de que si la travesía era muy larga podían "convivir" con seres pequeñitos que se pasean a sus anchas y se alimentan gustosamente de la comida que se deteriora, creo que no lo haríamos. No quiero ni pensar cómo hicieron para la travesía de la que tanto se ha hablado en esta parte del océano durante siglos, sí, el descubrimiento de América. Y tampoco quiero pensar en que estado llegaron los productos que en esta parte del océano desconocíamos, entre ellos la patata. Quizás fuera eso que hizo que en un principio no se usara para la cocina, y dicen las malas lenguas que otra vez fueron los italianos los primeros osados que la consumieron.

A veces nos hace falta sentir un ruido molesto dentro de nosotros para hacer volar la imaginación y verlo todo desde otra perspectiva, y en Circus day otras veces ya hemos visto el color violeta en su espectáculo también esta vez recurre a él. Pero presentando la patata con un color poco habitual en nuestras cocinas; la patata violeta.

 · PURPLE POTATO BREAD ·

Ingredientes:
  • 250 gramos de puré de patata violeta
  • 400 gramos de harina de fuerza
  • 50 gramos de azúcar
  • 1 huevo 
  • 1 cucharadita de sal
  • 15 gramos de levadura fresca prensada
  • 160 mililitros de leche
  • 60 gramos de aceite
  • Semillas de sésamo

Elaboración
  1. Mezcla todos los ingredientes en el cuenco de una amasadora, y amasa durante 10 minutos. 
  2. Deja levar, tapado con un trapo, en el mismo cuenco hasta que la masa doble su tamaño. 
  3. Unta un molde rectangular (Pirex de 30x22) con un poco de aceite. 
  4. Saca la masa del cuenco y golpéala un poco para desgasificarla. 
  5. Divide la masa en 12 bolas del mismo tamaño, más o menos y colócalas en el molde, una junto a la otra. Espolvorea por encima unas semillas de sésamo y deja levar, tapado con un trapo, hasta que doblen su tamaño.
  6. Precalienta el horno a 180º C. 
  7. Hornea durante 30 minutos. 
  8. Retira el pan del horno y deja enfriar sobre una rejilla, pero si te gusta el pan caliente (que no queme) ya puedes empezar a consumirlo.

Notas: En este caso NO es patata violeta dulce. A mi me sabe a patata, no encontré ningún cambio en cuanto al sabor, y el resultado final del pan sabe a pan de patata, y aunque lleve unos gramos de azúcar no es dulce, por lo que puede acompañar perfectamente a un plato salado, o tomarlo como bocado con un té.


Sushi en tarros

Era una noche templada en Kioto, de esas en las que el aire huele a té verde y los farolillos brillan más que nunca. Akari, una joven aprendiz de geisha, se había escapado unos minutos del ochaya (la casa de té) para tomar aire junto al estanque. En sus manos tenía una pequeña linterna de papel, vieja pero preciosa, un regalo de Tomoe, la geisha mayor de la casa, que decía que esa linterna había escuchado más confidencias que cualquier humano. __Cuídala__ le había dicho Tomoe. Y si alguna vez haces una promesa bajo su luz, cúmplela.

Akari, un poco escéptica, solo la usaba porque le gustaba el color cálido que daba a su piel en las noches. Aquella noche, mientras observaba el estanque, un koi particularmente grande y naranja se acercó nadando bruscamente, salpicando el borde con un coletazo. Tenía una expresión tan molesta, que Akari se rió en voz alta. __¿Tú también tienes mal día?.

El pez volvió a chapotear como si hubiera entendido. En ese momento, se le ocurrió una idea divertida, hacer una promesa tonta, como cuando uno lanza una moneda a una fuente. __Prometo que si algún día llego a ser una geisha de verdad__dijo levantando la linterna, __te traeré sushi del mejor. Aunque tengas cara de que preferirías otra cosa.

Desde la sombra, Tomoe observaba. No dijo nada, solo se giró con una sonrisa resignada. Pasaron los años. Akari terminó su formación. Una noche, tras su primer evento como geisha oficial, volvió al estanque con una pequeña cajita envuelta en tela. __Lo prometido es deuda__ dijo, y dejó caer suavemente un trozo de sushi en el borde del agua. El koi, aún grande y con la misma expresión malhumorada, apareció. Olfateó el arroz con desdén, le dio un coletazo y lo dejó flotar sin tocarlo. Detrás, Tomoe apareció con dos tazas de té matcha. __Te lo dije__ dijo. __Nunca hagas promesas con testigos que no comen arroz. Se rieron. Bebieron el té en silencio. La linterna seguía colgada del árbol, iluminando la noche. No concedía deseos, pero sí guardaba momentos.



· SUSHI EN TARROS ·

Ingredientes
Tarros de cristal de boca ancha
1 cucharada de salsa de soja 
70 gramos de arroz cocido
120 gramos de zanahoria cortada en tiras finas
110 gramos de pepino sin semillas cortado en tiras finas
30 gramos de aguacate en rodajas
85 gramos de salmón ahumado
1/2 cucharadita de cebollino picado
1/2 cucharadita de semillas de sésamo mixtas

Elaboración
  1. Primero, agrega la salsa de soja al fondo del frasco y luego agrega el arroz cocido. 
  2. A continuación, cúbrelo con palitos de zanahoria y pepino, aguacate y luego salmón. 
  3. Espolvorear con cebollino y semillas de sésamo y luego sellar con una tapa. 
  4. Se puede refrigerar hasta por 3 días. 
 
Nota: Sirve el contenido del tarro en un bol y cómelo como si fuera un poke.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

¿Estás buscando algo en especial?

Contacta conmigo