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Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

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Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas
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Embutido de higo

Buscaba dentro del cajón mis ganas de juventud y no encontraba nada que me llevara a ella. En la biblioteca de casa, llena de libros del pasado, hallaba el saber de otros y viajaba a través de su imaginación, pero tampoco la encontré. Lo sé, te preguntarás por qué buscaba algo que se supone que se lleva dentro. La juventud no es una etapa que empieza y termina en unas fechas concretas: es un estado sin cifra ni caducidad. «¡Hasta que el cuerpo aguante!», exclaman unos; otros, resignados, ya no creen en esas milongas.

María me relataba cómo se había hecho fuerte y cómo hay que seguir mirando siempre hacia adelante. Pero la juventud… a ratos se le asomaba a los ojos, a los gestos, a las palabras. Y esos instantes eran justo lo que yo perseguía.

—¿Cuál es tu comida preferida? —le pregunté.

—¡Mmm! Un poco de pan, aceite de oliva del bueno y tres higos secos —me respondió.

—¿De verdad? —inquirí asombrada.

Ella se rio.

—¡Pues claro! Puede que creas que debería decir otro manjar, pero ese es mi secreto. Es lo que me sienta bien, lo que me hace feliz cuando lo como. No es el elixir de la eterna juventud ni espero que me lleve a vivir cien años… pero, cada vez que lo tomo, me siento en paz. Y eso, al fin y al cabo, también forma parte de mantenerse joven, ¿no crees? —remató, dejándome con la boca abierta.


Embutido de higos secos mallorquín

Embutido de higos secos receta mediterránea


El pan de higo y el embutido de higos secos tienen su origen en la necesidad milenaria de conservar los excedentes de las cosechas otoñales en la cuenca del Mediterráneo. Las civilizaciones de la Antigüedad —como la egipcia, la griega y la romana— ya consumían higos secos de forma habitual gracias a su alto valor energético, su resistencia al paso del tiempo y su facilidad de transporte para soldados y campesinos. Durante la Hispania romana, estos frutos se prensaban y se mezclaban con especias o hierbas aromáticas para crear masas compactas que servían de sustento básico durante los duros inviernos.

La receta tradicional del pan de higo se consolidó en la península ibérica gracias a la influencia de la gastronomía andalusí durante la Edad Media. En al-Ándalus se perfeccionaron las técnicas de secado al sol y se introdujeron ingredientes clave como almendras, nueces, ajonjolí, clavo, canela y anís. Esta mezcla no solo enriquecía el sabor, sino que actuaba como un conservante natural que evitaba la proliferación de microorganismos. Las comunidades rurales de regiones como Andalucía, Extremadura, Murcia y la Comunidad Valenciana adoptaron esta preparación como un recurso indispensable frente a la escasez.

La variante conocida como embutido de higos secos surgió de la imitación visual de las chacinas tradicionales de la matanza. Los campesinos con menos recursos idearon este dulce picando los higos secos con frutos secos, especias y un toque de licor (generalmente aguardiente o anís). Posteriormente, introducían esta masa compacta en tripas vegetales o lienzos de tela, atándolos fuertemente con hilo para prensar el contenido y darle la forma cilíndrica de un salchichón o un chorizo. Esto permitía cortar el dulce en rodajas finas, recreando el consumo de un embutido curado.

A lo largo de los siglos, este alimento pasó de ser un recurso de subsistencia a convertirse en un dulce tradicional muy ligado a la Navidad y a las tareas agrícolas. Su elaboración se realizaba de manera colectiva en los hogares al término de la recolección de la higuera: se empleaban moldes de madera o paños de tela para prensar enérgicamente la masa, expulsando el aire para asegurar una conservación óptima que se prolongaba durante meses.

En la actualidad, tanto el pan de higo como el embutido de higos secos han dejado atrás su perfil de mera supervivencia para revalorizarse en la gastronomía contemporánea. La combinación clásica de higo y almendra se considera hoy una auténtica exquisitez artesanal, apreciada por su origen natural y la ausencia de azúcares añadidos. Además, su consumo ha saltado del ámbito estrictamente dulce al maridaje salado, convirtiéndose en el acompañamiento predilecto de tablas de quesos curados, patés y chacinas ibéricas.

Decía María Zannia sobre los higos en Grecia: «Desde la Antigüedad, los higos caseros se esparcían sobre las tejas de las casas y se secaban al sol para poder disfrutar de su sabor y sus propiedades durante todo el año».

Yo crecí entre cañizos repletos de higos a finales de verano, puestos a secar para conservarlos y disfrutarlos —como María en Grecia— durante el resto del año. Es una delicia que los mediterráneos gozamos tanto al preparar como al degustar. Aquí los higos secos acompañan infinidad de platos o son el ingrediente principal. Son los favoritos de mi madre y, en su momento, también lo fueron míos.

Esta receta es muy similar a la del pan de higo, solo que, en lugar de presentarse con la forma alargada de un embutido, se moldea redonda como una hogaza de pan.

Actualizada 2026.


Embutido de higos secos



Ingredientes:
  • 500 g de higos secos (sin harinas)
  • 80 g de almendras peladas, tostadas y picadas en trozos.
  • 1 cdta. de sésamo
  • 1/2 cdta. de canela
  • 1/2 cdta. de nuez moscada
  • 1/2 cdta. de pimentón ahumado
  • 1/2 cdta. de pimentón picante
  • 1 pizca de clavo molido
  • 2 cdas. Moscatel
  • Harina tamizada
En Thermomix:
  1. Primero corta a trocitos los higos secos a cuchillo (yo lo probé sin cortar y la Thermomix no los trituró, así que los corté en trocitos pequeños y no hubo problema). 
  2. Pon los trocitos en la Thermomix junto con las especias y el moscatel. 
  3. Tritura velocidad 10. 
  4. Saca y pon la masa en un cuenco.
  5. Añade las almendras picadas y el sésamo, y amasa.
  6. Echa la harina suficiente en una superficie limpia. 
  7. Coge una bola de masa para enrollarla sobre la fécula.
  8. Quita el exceso de fécula y ponla sobre film transparente.
  9. Haz un cilindro con la masa y envuelve con el film dándole forma de embutido.
  10. Retuerce los extremos del film, para cerrarlo, termina con un hilo en cada extremo para asegurar que no se abra. 
  11. Deja en el frigorífico mínimo toda la noche o hasta el momento de servir. 

Elaboración tradicional:
  1. Corta los higos en trozos medianos retirando el pezón duro. 
  2. Colócalos en el vaso de una picadora o procesador de alimentos junto con las especias y el Moscatel. 
  3. Procesa a pulsos cortos hasta obtener una pasta densa y maleable.
  4. Pasa la pasta de higos a un cuenco grande. 
  5. Añade las almendras picadas y el sésamo. 
  6. Amasa con las manos ligeramente húmedas durante 1-2 minutos para que los frutos secos se distribuyan de forma homogénea.
  7. Espolvorea un poco de harina o fécula sobre la mesa de trabajo. 
  8. Divide la masa en una o dos porciones, haz rodar cada porción sobre la superficie para formar un cilindro compacto (tipo salchichón) y sacude el exceso de polvo blanco superficial.
  9. Coloca el cilindro sobre film transparente, enrolla apretando bien para eliminar bolsas de aire y gira los extremos como un caramelo. 
  10. Ata las puntas con hilo de cocina para mantener la presión y refrigera durante al menos 12 horas antes de cortar en rodajas finas.

Notas: 
Es una delicia si se acompaña de queso curado de oveja o cabra o queso azul.


Embutido de higos secos con almendras


Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se conserva el embutido de higos?

En la nevera perfectamente 3-4 semanas bien envuelto en film transparente. Si hace frío también aguanta a temperatura ambiente durante días, como cualquier fruta seca. Es un dulce de conservación natural gracias al azúcar propio del higo y a las especias que actúan como conservantes — exactamente como lo hacían las civilizaciones mediterráneas de la Antigüedad.

¿Se puede hacer sin Thermomix?

Sí — la receta incluye la elaboración tradicional completa. Un procesador de alimentos o una picadora potente funcionan perfectamente. La clave es cortar los higos en trozos pequeños antes de triturarlos para que la máquina no se fuerce. Si no tienes ningún aparato, puedes picarlos finamente a cuchillo y amasar a mano — el resultado es algo más rústico pero igualmente delicioso.

¿Con qué se sirve mejor el embutido de higos?

Cortado en rodajas finas como un embutido y acompañado de queso curado de oveja o cabra, queso azul o queso de Mahón. También marida perfectamente con foie gras, paté o una tabla de embutidos ibéricos. En Navidad es una alternativa artesanal y sin azúcar añadido al turrón convencional que sorprende siempre a los invitados.


Embutido de higos secos con quesos

Relato y fotografía @catypol - Circus day

Cóctel de pescado y marisco

Me acostumbré a llevar un lápiz en el bolso. Escribía en servilletas, tarjetas usadas, papeles varios y tiques de compra; escribía o dibujaba, dependía de lo que en aquel momento me tenía cautivada. Y así le conocí: sentada en una mesa de una terraza, tomando café y escribiendo en una servilleta, cuando noté que alguien me estaba observando por encima de mi hombro. «¡Cotilla!», dije yo en alto.

Y de pronto, ante mí, apareció una cara sonriente: pelirrojo con pecas y muy seguro de sí mismo. «¿Estás anotando tu número de teléfono para dármelo?», me preguntó. «No», dije yo, «estoy anotando las groserías que te diré si sigues con esa actitud insolente». No pude menos que sonreír. «¡Oh! Das de lleno en mi corazón», y se encogió, poniendo sus manos sobre su pecho. Y eso me hizo soltar una carcajada.

Se ofreció a llevarme de tour por la ciudad, como si yo fuera una turista, y me dejé llevar. Seguimos dando vueltas y llegamos a una librería. Pegué mi nariz al cristal de la ventana mientras veía que él entraba y hablaba con la dependenta.

Después nos detuvimos en un pequeño restaurante para tomar un cóctel marinero, y no pude dejar de sonreír durante todo el almuerzo. Allí fue cuando sacó un paquete, que me cabía en la mano, envuelto en un precioso papel, y dentro estaba la libreta más bonita que había visto en mi vida. «¿Es para que te anote mi número de teléfono?», pregunté yo. «No», dijo él esta vez, «es para que anotes las groserías que no me has dicho».

Cócteles de pescados y mariscos

Cóctel de pescado y marisco


No hace un año tuve la suerte de conocer a Carmen, nos conocimos en una reunión blogger que se hizo en Madrid, la primera impresión que me llevé de ella fue estupenda, agradable y muy abierta. Es una mujer simpática y muy cercana, sé que las que la conocéis pensáis si no igual; parecido. Pues esta guapa mujer que tiene un blog muy especial y que el pasado marzo hizo un añito, celebra esta semana su cumple blog, y yo quería estar presente en la celebración. ¡Muchas felicidades Tía Alia!

Nos pedías una receta de la cocina tradicional y familiar, además una historia que ligue con ella, y como es una fiesta, y vamos a celebrarlo, sacaremos las copas, pondremos cintas de colores, un mantel bonito y un poco de luz.

Mi historia.
Vengo de una familia grande, mi abuela materna tuvo 8 hijos y 20 nietos de los cuales 5 son de mi madre, por lo que nuestra casa siempre estaba llena de gente, ya nosotros somos muchos, pero como mi abuela vivía con nosotros pues los demás hijos y nietos también la visitaban así que imagínate. 
Cuando más se notaba que éramos una familia grande era en los bautizos, comuniones o bodas, sobre todo en las bodas. Toda la familia asistía, la ceremonia, las fotos, los achuchones, besos y el convite, por fin el convite, a veces tradicional, otras más atrevido, los entrantes casi siempre igual, pero había veces que nos servían un cóctel, yo preguntaba siempre por qué aquello nos lo servían en copa__para hacer bonito, cariño, por que la comida también entra por los ojos__pero por mis ojos entraban otras cosas, la mesa de los novios, nunca se tiene demasiado hambre, nunca se come mucho en esa mesa. 
Si el que inventó el que se besen cobrara derechos de autor, sería rico. 
Quién se había sentado al lado de quién, y quién lo había hecho porque había llegado tarde y tenía que sentarse donde había sitio, a veces no en el sitio correcto, ahora las mesas llevan el cartelito correspondiendo al invitado, nada de aventura. 
¿Y el ritual de cortar la liga y la corbata? la que se formaba para "vender" un trocito, sin palabras.

Los banquetes que yo recuerdo terminaban con un postre llamado pijama, por si alguien se había quedado con hambre claro, y ¿el puro?, fumaban puro hasta el que no fumaba tabaco, esas caras rollizas sacando humo como si un poblado indio hiciera señales. 
Se puede adivinar que yo no era muy fan de estas celebraciones, y sigo sin serlo, pero en estos eventos conocí algunos platos que no solíamos hacer en casa, el cóctel de pescado y marisco (o cóctel de gambas) fue uno de ellos, con el tiempo "acogimos" esta receta que nos gusta mucho y ahora hacemos, no puedo evitar recordar con una sonrisa como la conocí.

El mejor coctel de pescado y marisco


El origen y la evolución del cóctel de pescado y marisco en Europa están íntimamente ligados a la alta cocina de mediados del siglo XX y a la posterior democratización de la gastronomía festiva. Aunque la idea de servir mariscos fríos con salsas tiene raíces en los antiguos banquetes franceses, la fórmula europea moderna nació como una adaptación del estilo estadounidense que triunfaba en los años veinte y treinta del siglo pasado. Los chefs del viejo continente tomaron el concepto anglosajón y lo refinaron para adaptarlo a los paladares locales, sustituyendo las salsas americanas más picantes por una emulsión más suave y sofisticada que combinaba mayonesa con kétchup, rematada con licores tradicionales europeos como el brandy, el coñac o el whisky escocés.

A partir de la década de 1960, el plato se convirtió en un símbolo de estatus y modernidad culinaria en el Reino Unido gracias al impulso de la chef británica Fanny Cradock, quien popularizó el «prawn cocktail» como el entrante imprescindible de cualquier cena elegante. Esta moda se extendió rápidamente por los restaurantes y hoteles de toda Europa, llegando a España e Italia durante el auge turístico de los años setenta. En los hogares españoles, la preparación se consolidó bajo el nombre de cóctel de gambas, transformándose en el plato estrella de los banquetes de boda y, especialmente, de las cenas de Nochebuena y Fin de Año debido a su vistosidad y a la posibilidad de prepararlo con antelación.

Con el paso de las décadas, la receta original europea experimentó ligeras variaciones regionales según la disponibilidad del producto local. Mientras que en las costas del norte de Europa se priorizaban los camarones árticos de tamaño pequeño y el cangrejo, en los países mediterráneos se optó por piezas más grandes como los langostinos y las gambas, introduciendo a veces dados de pescado blanco firme cocido al vapor. A pesar de que durante los años noventa el plato sufrió cierto declive al ser considerado un cliché de la cocina «viejuna», hoy en día ha experimentado un resurgimiento nostálgico en los bistrós europeos, donde los chefs contemporáneos lo reivindican respetando su esencia original pero elevando la calidad del marisco fresco.

Receta actualizada en 2026.


Cóctel de pescado y marisco con salsa rosa 



Ingredientes para 4 personas
  • 1/2 lechuga
  • 450 g de merluza
  • 300 g de mejillones
  • 300 g de almejas
  • 500 g de gambas o langostinos

Para el court-buillón o caldo corto

  • 1 1/2 l agua
  • 1 rodaja de limón
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 tomate
  • 1 puerro
  • 2 ramas de perejil
  • 1 diente de ajo
  • Unos granos de pimienta 
  • Sal
  • 1 copita de vino blanco seco

Para la salsa

  • 300 g de mayonesa
  • 6 cdas. de ketchup
  • 1 cda. de vinagre
  • 1 cda. de brandy o whisky
  • 1 cda. de zumo de limón
  • 1 cdta. de mostaza
  • Sal

Elaboración
  1. Para el court-buillon: Pon una olla al fuego con los ingredientes troceados, menos la rodaja de limón, que se pone entera.
  2. Lleva a ebullición y déjalo hervir unos 10 o 15 minutos.
  3. Filtra el caldo y déjalo en otra olla al fuego. Cuando hierva, pon dentro el pescado limpio y cocínalo durante 3 minutos.
  4. Añádele en el último minuto las gambas o langostinos, sin pelar, dejando que hiervan durante 1 minuto. Retira del fuego y tápalo.
  5. Limpia los mejillones y las almejas.
  6. Cuécelos en una olla, tapados, con un chorrito de vino y una hoja de laurel. Una vez abiertos, apártalos del fuego. Si alguno no se hubiera abierto, se tira.
  7. Escurre los mejillones y las almejas, desecha el caldo de la cocción y deja que los moluscos se enfríen por completo.
  8. Lava y seca la lechuga. Córtala en tiras finas, tipo juliana, y resérvala.
  9. Escurre el pescado y el marisco, y límpialo de piel y espinas. Trocea el pescado, pela las gambas o langostinos, y saca los mejillones y las almejas de las conchas. Reserva todo.

Para la salsa: 
  1. Mezcla la mayonesa con los demás ingredientes. Prueba de sal y rectifica si hiciera falta.

Montaje: 
  1. Monta el cóctel en copas. Una parte de lechuga. Encima colócale el pescado y el marisco. Finalmente napa con la salsa. 
  2. Sirve frío.

El cóctel marinero de restaurante

Preguntas frecuentes

¿Se puede preparar el cóctel de marisco con antelación?

Sí, es una de sus grandes ventajas para las celebraciones. Puedes cocinar el pescado y el marisco con hasta 24 horas de antelación y guardarlos tapados en la nevera. Monta las copas justo antes de servir para que la lechuga no se ablande.

¿Qué diferencia hay entre cóctel de gambas y cóctel de marisco?

El cóctel de gambas solo lleva gambas o langostinos. El cóctel de pescado y marisco es más completo: incluye merluza u otro pescado blanco, mejillones, almejas y gambas. La salsa rosa es la misma en ambos casos.

¿Qué es el court-bouillon o caldo corto?

Es un caldo aromático rápido hecho con verduras, hierbas y vino blanco en el que se cuece el pescado y el marisco. Da mucho más sabor que el agua sola y es el secreto de los restaurantes para conseguir un marisco jugoso y aromático.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Pudín de roscón

Había tres Reyes Magos convencidos de que lo tenían todo bajo control. Melchor había revisado las estrellas, Gaspar había hecho los cálculos y Baltasar… bueno, Baltasar llevaba el camello con el mejor sentido de orientación, o eso creía.

La estrella brillaba con fuerza, sí, pero nadie se dio cuenta de un pequeño detalle.

—¿No sienten que hace un poco más de frío de lo normal? —preguntó Gaspar, ajustándose la capa mientras soplaba un viento helado.
—Es el aire puro del desierto nocturno —respondió Melchor con seguridad, mientras el camello resbalaba sobre algo sospechosamente blanco.

Al amanecer, en lugar de palmeras encontraron pinos, sin un roscón debajo, esos estaban bien plantados. En vez de arena, nieve. Y en lugar de pastores… un grupo de renos los observaba con evidente desconcierto.

—Melchor —dijo Baltasar—, ¿desde cuándo Belén tiene auroras boreales?
Melchor miró al cielo verdoso, luego al mapa, y finalmente a la estrella, que parecía parpadear como riéndose de ellos.
—Bueno… técnicamente seguimos una estrella. Nunca especificó cuál Belén.

El oro se congeló, el incienso no encendía y la mirra fue confundida con un nuevo sabor de jarabe medicinal. Un anciano barbudo, vestido de rojo, los saludó amablemente y les sugirió que quizás habían pasado “un poquito” de largo.

Horas después, ya de regreso y con los camellos usando bufandas, los tres Reyes llegaron por fin al sur correcto.

—Para el próximo año —dijo Gaspar— llevamos GPS.
—Mejor Google Maps —añadió Baltasar.
Melchor suspiró mirando la estrella.




Quizás pienses que es difícil que sobre roscón, pero, en casa somos pocos y sí sobro. Como el roscón era casero y grande y, no estaba relleno aproveché para elaborar el pudín, que es lo que se suele hacer si en casa eres cocinillas y te gusta usar las "sobras" de lo que sea. También decirte que si no tienes roscón puedes hacerlo con ensaimada, croissant o pan. Así es la cocina de aprovechamiento. 
¡Feliz día de Reyes!

· PUDÍN DE ROSCÓN ·


Ingredientes

Pudín
  • 400 mililitros de leche 
  • 4 huevos M
  • 50 gramos de azúcar
  • 1 chorrito de agua de azahar
  • Sobras de roscón

Caramelo (también puedes comprarlo hecho)
  • 80 gramos de azúcar
  • 1 cucharada de agua

Elaboración

Precalienta el horno a 150º C.

Caramelo
  1. Pon el azúcar en un cazo con el agua, remueve que se mezcle bien y calienta a fuego fuerte sin remover.
  2. Cuando empiece a coger color ámbar, saca del fuego y vierte en el molde o moldes elegidos. Cuidado que quema mucho. Deja enfriar por completo.

Pudín
  1. Corta a trozos el roscón. Puede añadirle las frutas y almendras (si lleva). Es mejor hacerlo cuando el roscón está más seco que tierno.
  2. Mezcla los huevos con la leche, el azúcar y el agua de azahar.
  3. Mezcla una parte del roscón dentro de la mezcla de leche y dale unos "golpes" de Túrmix. También puedes hacerlo con la Thermomix si tienes.
  4. Unos cuantos trozos del roscón déjalos dentro el molde.
  5. Vierte la mezcla en el molde o moldes con el caramelo.
  6. Lleva agua a ebullición para el baño maría; coloca el molde dentro de la fuente, vierte el agua hirviendo, cierra el horno y cuece tapado 35-40 minutos.
  7. Prueba con un palillo que el pudín esté cuajado por el centro. 
  8. Sácalo y deja enfriar por completo a temperatura ambiente; después enfría en la nevera.
  9. Si el caramelo se queda en el molde puedes calentarlo un poco para echarlo por encima.


Relato y fotografías @catypol - Circus day blog.

Roscón de Reyes

La noche se viste de estrellas,
las calles susurran ilusión,
hay zapatos junto a las puertas
y un secreto en cada balcón.

Tres viajeros cruzan la noche,
sin GPS ni prisa por llegar,
con camellos, sueños y magia
que ningún algoritmo puede descifrar.

En las casas duerme el mundo,
aunque alguien finja dormir,
mientras los niños imaginan
qué sorpresa estará por venir.

Y mañana, entre papeles,
carbón, risas y algún roscón,
descubriremos que la magia
no cabe dentro de una caja de cartón.

Porque los Reyes, año tras año,
nos recuerdan con su visita
que, aunque crezcamos y cambie el mundo,
siempre hay lugar para la ilusión.


Roscón de Reyes fácil y rápido relleno de nata y cubierto de almendras

Roscón de Reyes fácil y rápido con relleno de nata montada


El origen del roscón de Reyes se remonta a las saturnales romanas, unas celebraciones dedicadas al dios Saturno tras el solsticio de invierno, en las que se elaboraban unas tortas redondas con higos, dátiles y miel que se repartían por igual entre plebeyos y esclavos. En el siglo III se introdujo en estos dulces un haba seca, y el afortunado que la encontraba en su porción era nombrado «rey de reyes» por un día y recibía un trato privilegiado.

Con la llegada del cristianismo y la caída del Imperio romano, la costumbre pagana se fue diluyendo en la mayor parte de Europa, pero arraigó con fuerza en Francia bajo la denominación de gâteau des Rois. En el siglo XVIII, el rey Luis XV quedó fascinado por el postre y su cocinero decidió sofisticarlo introduciendo una moneda de oro como sorpresa para complacer al monarca.

Fue el monarca Felipe V quien importó esta refinada modalidad a España, donde el dulce francés se fusionó con las tradiciones locales de la Epifanía. Con el tiempo, la moneda de oro se sustituyó por una figurita de porcelana y la humilde haba cambió de significado: encontrar el personaje otorgaba buena suerte y convertía al comensal en el rey de la fiesta, mientras que topar con el haba pasó a ser un símbolo de mala fortuna que obligaba a pagar el pastel.

Hoy en día, la receta tradicional española se caracteriza por una masa de bollería fina perfumada con agua de azahar, adornada con almendras y frutas escarchadas que simulan las joyas de la corona de los Reyes Magos.


Roscón de Reyes fácil y rápido


Ingredientes (Para un roscón mediano):
Para la masa:
  • 350 g de harina de fuerza 
  • 70 g de azúcar
  • 100 ml de leche templada
  • 25 g de levadura fresca de panadero (o 7 g de levadura seca de panadería)
  • 2 huevos (a temperatura ambiente)
  • 70 g de mantequilla ablandada (a temperatura ambiente / pomada)
  • Ralladura de 1 naranja y ralladura de 1 limón
  • 1 cucharada de agua de azahar (el toque clásico del roscón)
  • Una pizca de sal

Para decorar:
  • Fruta escarchada al gusto
  • Azúcar humedecido (mezclado con unas gotas de agua)
  • Almendras en almendra granillo o láminas
  • Huevo batido para pintar.

Elaboración:
  1. En un bol pequeño, disuelve la levadura fresca en la leche templada (cuidado que no esté caliente, o matará la levadura) junto con una cucharadita del azúcar y dos cucharadas de harina de la cantidad total. Remueve y deja reposar 10 minutos hasta que espume.
  2. En un bol grande, pon el resto de la harina de fuerza, el azúcar restante y la pizca de sal. Haz un hueco en el centro y añade la ralladura de naranja y limón, el agua de azahar, los huevos y la mezcla de leche con levadura que tenías reposando.
  3. Integra todo con una espátula o con las manos hasta que se forme una masa. Añade entonces la mantequilla en pomada poco a poco mientras sigues amasando. Amasa durante unos 10-12 minutos hasta que la masa esté elástica, lisa y se despegue ligeramente de las paredes del bol.
  4. Haz una bola con la masa, colócala en un bol ligeramente engrasado, cúbrela con un paño húmedo o film transparente y déjala reposar en un lugar cálido durante 45 a 60 minutos, o hasta que duplique su volumen.
  5. Pasa la masa a una superficie ligeramente engrasada y desínflala un poco con las manos. Haz una bola y, con los dedos, abre un agujero en el centro. Ve estirando la masa con suavidad de forma circular para crear la forma de roscón (haz el agujero bastante grande, ya que al volver a crecer se cerrará un poco). Puedes poner algún cuenco, lata o bote grande para que el agujero central no se cierre pero que sea apto para el horno.
  6. Coloca el roscón sobre una bandeja de horno con papel de hornear. Cúbrelo de nuevo y déjalo reposar otros 45 minutos para que gane esponjosidad.
  7. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.
  8. Pinta la superficie del roscón con huevo batido con mucho cuidado para no bajarlo.
  9. Decora con la fruta escarchada, el azúcar humedecido y las almendras.
  10. Hornea durante 18-22 minutos hasta que esté dorado de forma uniforme. Si ves que se tuesta demasiado rápido por arriba, cúbrelo con un trozo de papel de aluminio a mitad de cocción.
  11. Sácalo del horno y déjalo enfriar por completo sobre una rejilla antes de cortarlo para rellenarlo de nata, crema o trufa si lo deseas.

Nata montada para rellenar el roscón de Reyes


Ingredientes y Utensilios Esenciales:
  • 500 ml de nata para montar: Debe tener mínimo un 35% de materia grasa (nata 35% M.G. o nata para batir). Si tiene menos porcentaje, no montará bien y se bajará enseguida. Si consigues de 38% M.G. mejor)
  • 50 g a 70 g de azúcar glass (mejor que azúcar blanco normal, ya que se disuelve al instante y el almidón que suele contener ayuda a estabilizarla).
  • Truco de oro: El bol y las varillas deben estar bien fríos (mételos al congelador 10-15 minutos antes de empezar).
Paso a Paso:
  1. Enfría todo al máximo: La grasa de la nata necesita frío para retener el aire. Usa un bol de metal o cristal que haya estado en la nevera o congelador, y asegúrate de que la nata esté recién salida de la nevera (muy fría).
  2. Vierte la nata fría en el bol y comienza a batir con unas varillas eléctricas a velocidad media-baja. Al principio se formarán burbujas grandes; no subas la velocidad de golpe para evitar salpicaduras y romper la estructura de la grasa.
  3. Cuando la nata empiece a espumar y coja cuerpo (empiecen a marcarse las líneas de las varillas ligeramente), añade el azúcar glass poco a poco mientras sigues batiendo, junto con la vainilla. Si usas un estabilizante comercial para nata, añádelo con el azúcar.
  4. Aumenta un poco la velocidad hasta que veas que la nata empieza a ponerse firme. Presta mucha atención: para en el punto exacto de picos firmes (cuando levantas las varillas y se forma un pico que se mantiene erguido pero con la punta ligeramente curvada).
  5. ¡Cuidado con pasarte! Si bates de más, la nata se cortará y empezará a convertirse en mantequilla (separándose el suero). Si notas que se vuelve granulosa, ya no tendrá arreglo.

Notas:
  • Monta la nata justo antes de rellenar: Si vas a consumir el roscón horas más tarde, guárdalo directamente en la nevera ya relleno y cerrado. El frío de la nevera ayudará a que la grasa de la nata se mantenga sólida y conserve la forma.
  • Usa una manga pastelera: Al rellenar el roscón, utiliza una boquilla rizada o ancha. Te permitirá repartir la nata de forma uniforme sin apelmazarla demasiado.
  • Si puedes conseguir nata de 38% de materia grasa (la que solemos llamar nata de repostería o nata especial para pastelería, que a menudo venden en formatos profesionales o envasados especiales), es la opción ideal.
  • Eso sí, con la del 38% debes tener el doble de cuidado al final del batido: al tener más grasa, pasa de "punto de nieve" a "mantequilla cortada" en cuestión de segundos. En cuanto veas que las varillas empiezan a dibujar surcos profundos y la nata ofrece resistencia, ve parando y comprobando el punto.
  • Si quieres añadir un Rey y una haba, envuélvelos en un poco de film transparente de cocina por separado y colócalos en la masa antes del relleno, así el relleno los cubrirá.
  • Si quieres añadir un Rey y una haba en un roscón que no vas a rellenar tendrás que envolverlos con un poco de papel de hornear o aluminio y meterlos en la masa en el segundo levado, no los envuelvas con film transparente si no es apto para hornear.

Roscón de Reyes con fruta escarchada y relleno de nata


Preguntas frecuentes (FAQ):

¿Por qué es importante que la leche esté templada y no caliente al disolver la levadura?

La levadura de panadería está compuesta por microorganismos vivos que mueren si se exponen a temperaturas superiores a los 35-40 °C. Si la leche está demasiado caliente, inhibirás la fermentación por completo y la masa no subirá.

¿Qué ocurre si la nata tiene menos de un 35 % de materia grasa al intentar montarla?

La nata necesita un alto porcentaje de grasa para poder atrapar y retener el aire durante el batido. Si usas una nata ligera o de cocina (con menos del 35 % M.G.), no montará correctamente, quedará líquida y se vendrá abajo enseguida.

¿Cómo se deben colocar la figura del Rey y el haba si no vamos a rellenar el roscón?

Al no llevar relleno donde ocultarlos posteriormente, deberás envolverlos individualmente en papel de aluminio (evitando el film transparente convencional, ya que no resiste el calor) e introducirlos con cuidado en la base de la masa durante el segundo levado.



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Chocolate a la taza

Por fin había llegado su época favorita. La casa de los abuelos la recibió justo cuando los primeros copos de nieve empezaban a caer, silenciosos, como si no quisieran despertar a nadie. Sus padres la dejaban ir unos días antes de Navidad para que pudiera contarles, sin prisas, todo lo que había vivido en el colegio y con sus amigos. A los abuelos les encantaba tenerla para ellos solos, antes de que la Nochebuena llenara la casa de voces y risas alrededor de la gran mesa del comedor.

Al abrir la maleta, entre la ropa apareció un reno de peluche con la nariz roja… y encendida. La luz palpitaba suavemente, como un pequeño corazón. Casi gritó del susto. No recordaba haberlo visto nunca, y estaba segura de que su madre no lo había puesto allí. Iba a preguntarse cómo había llegado hasta ese lugar cuando un movimiento reclamó su atención.

La almohada de la cama se movía despacio, como si respirara. Se quedó muy quieta. Miró a su abuela preguntándose si ella también lo había notado, pero ella seguía doblando la ropa, ajena a todo. Luego dijo que iba a ordenar el baño y salió de la habitación.

Con el corazón latiéndole en los oídos, se acercó a la cama. Estiró la mano con cuidado y levantó la almohada. De debajo asomó una diminuta cabeza peluda, dos ojos brillantes y una nariz húmeda.

—Guau —susurró el cachorro.

Ella abrió la boca, ahogando un chillido, maravillada. Los abuelos aparecieron en la puerta y se miraron sonriendo. Poco después, la cocina se llenó del aroma del chocolate caliente, ese que deja un bigote dulce en los labios. Eran días de magia y las sonrisas duraban todo el día.




Para mí, el chocolate a la taza en Navidad significa Nochebuena, después de la misa del Gallo, el 24 de diciembre. Recuerdo que los niños que hacíamos la catequesis formábamos parte de esa misa; tarde, sí, pero después nos invitaban a tomar chocolate con ensaimadas. Después de la comunión, el chocolate lo tomábamos en casa, también tarde y después de la misa del Gallo pero en casa. Ya hace tiempo que no voy a la misa del Gallo, pero sigo bebiendo chocolate, a veces con ensaimada, otras con churros y otras sin acompañamiento. 

Recuerdo a mi madre hacernos chocolate a la taza con una pastilla grande de chocolate. Ahora, hay muchas versiones en el mercado para hacerlo. Yo quería probar una versión fácil, rápida y con pocos ingredientes. Uso arrurruz para espesar, suele usarse en repostería vegana y hoy en día se encuentra fácil en herbolarios. El kuzu, también, aunque es un poco más caro. 

Lo hago de esta manera porqué los chocolates a la taza en polvo comerciales suelen llevar mucho azúcar, y espesantes como almidón de maíz o arroz, aditivos, gomas (xantana o tara) y aglomerantes que le da la textura cremosa al calentarse.

El arrurruz es un tubérculo similar en apariencia a la patata (Maranta arundinacea). Pertenece a la misma familia que el jengibre y la cúrcuma. Es fácil de digerir y no presenta molestias ni inflamación, También es sin gluten. Se usa como espesante o gelificante natural en la cocina, especialmente en repostería. Para mi, como alternativa a la fécula de maíz me parece mejor, tiene más proteínas y menos calorías.

🎄 Chocolate a la taza, fácil y rápido 🎄

Ingredientes
  • 1/2 l de leche almendras (o la que te guste más)
  • 2 cdas. soperas de azúcar (o cualquier endulzante que te guste)
  • 2 cdas. de arrurruz o kuzu*
  • 2 cdas. de cacao natural sin azúcar en polvo

Elaboración
Disuelve el arrurruz en dos o tres cucharadas de leche. Reserva. Pon los ingredientes restantes en un cazo al fuego. Remueve para que los ingredientes se disuelvan bien. Añade el arrurruz disuelto y sigue removiendo hasta que espese. Sirve.

*El Kuzu suele se venderse en formato granulado o trozos pequeños, que se disuelven en líquidos, en cambio el arrurruz ya se vende molido.


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Felices Fiestas

La noche se llena de luces,
el reloj se prepara para hablar,
doce campanadas nos esperan
y mil deseos por estrenar.

Se quedan atrás días vividos,
risas, tropiezos y algún adiós,
fotografías que guarda el tiempo
y sueños que aún piden voz.

Las copas brindan por lo que llega,
por lo que fuimos y lo que vendrá,
mientras el año cierra la puerta
y otro comienza sin preguntar.

Y entre uvas, abrazos y promesas,
hay algo que vuelve a despertar:
la esperanza de que mañana
siempre se puede volver a empezar.


¡FELIZ AÑO NUEVO! 


Cóctel de fin de año hecho con vodka y champán y frambuesa

Cóctel de fin de año con vodka y frambuesa y cava


Aquí estamos, como en otros años, deseándonos felicidad, salud y el cumplimiento riguroso de nuestros deseos. Sí, forma parte de un ritual al que nos sumamos según gira la Tierra. Son las tres de la tarde en Mallorca y en Australia ya ha entrado el año nuevo, mientras que durante la madrugada mallorquina llegará el nuevo año al continente americano.

No voy a repasar este año que dejamos, pues ha habido un poco de todo en mi vida: gente que me enseñó con su sabiduría, gente a la que volví a ver después de treinta años, amigos nuevos y amigos de siempre que siguen y seguirán. Y la familia... ¡ay, la familia! (Suspiro).

Seguiré pidiendo lo mismo: salud, sobre todo y para todos, pues sin ella todo lo demás no vale de nada. Felicidad, también, de la manera que sea. Y espectáculo: llena tu vida de espectáculo para continuar con el espectáculo de la vida. Señoras y señores: ¡brindo por ustedes! Que el año nuevo les traiga lo que más deseen.

Cóctel de fin de año

Ingredientes:
  • 30 ml de de vodka 
  • 60 ml de de zumo de frambuesa o de lo que más te guste
  • 30 ml de de cava o champán
  • Hielo

Elaboración:
  1. Vierte el vodka y el zumo de frambuesa en una coctelera con abundante hielo y agita bien.
  2. Cuela la mezcla y sírvela en una copa flauta de cava.
  3. Completa con el cava o champán bien frío y sirve de inmediato.


Cóctel de Navidad con vodka y zumo de frambuesa y cava



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Wontons navideños

Los vecinos la llamaban la «casa de Babel» porque en ella habitábamos familias de otros países. La planta baja tenía dos locales: uno era una escuela de baile clásico ruso, y el otro, un restaurante chino. Los propietarios de esos locales vivían encima de ellos con sus respectivas familias.

Nuestra familia vivía encima de la familia rusa, y nuestros vecinos eran de un principado africano al que ya no pertenecían porque les habían quitado la corona. Encima de nosotros, la familia era portuguesa, y sus vecinos, italianos. Todo el ático era una gran terraza que, cuando se podía —y se podía poco—, nos reunía a todos para festejar en todos los idiomas.

Nuestros padres trabajaban duro, así que nos cuidaba el padre o la madre que en esos momentos tuviera libre. Hablábamos todos los idiomas, y cuando nos juntábamos parecíamos realmente una familia de Babel. Cuando llegaba la Navidad, aquello sí que era una fiesta por todo lo alto: platos de todos los países, tradiciones, cuentos y recuerdos salían de todos los rincones de las familias.

Fuera nevaba en silencio, el color predominante era el gris y se podían hacer figuritas en el vaho que salía de nuestras bocas; pero dentro —dentro todo era diferente—, había luces de calor, ruido a familia, platos con historia y mucho amor. Al fin y al cabo, todas las familias habían tenido que abandonar su país para seguir adelante; todas tenían eso en común y sabían que los vecinos la llamaban la «casa de Babel». Por eso, el brindis oficial de todos los años se lo dedicaban a eso: «¡Por Babel!».


Wonton navideños de China con relleno de verduritas

wonton chino navideño con relleno de verduras y especias



El wonton (o wantán) cuenta con más de dos mil años de historia. En sus inicios, durante la dinastía Han, las masas rellenas no se diferenciaban claramente entre sí. El filósofo Yang Xiong acuñó términos primitivos para referirse a estos alimentos envueltos. Sin embargo, fue durante la próspera dinastía Tang (618-907 d. C.) cuando el wonton se consolidó con una identidad propia, separándose de otros tipos de dumplings, como el jiaozi. 

La palabra wonton proviene del término clásico húntún (馄饨), pero su salto al cantonés como yúntūn derivó en una hermosa metáfora: «tragar nubes» o «nubes rebosantes». Este nombre se debe a que, al hervirse dentro del caldo, la finura de su masa de trigo flota y se despliega, emulando la ligereza de una nube dentro del plato.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el plato dejó de ser un privilegio de pocos y se transformó en una comida cotidiana accesible para todas las familias en Hong Kong y el resto de China. Durante el siglo XIX, la migración de ciudadanos chinos llevó el wonton hacia América Latina y Occidente. En lugares como Perú, se integró profundamente en la gastronomía chifa, donde pasó a ser conocido como wantán, consumiéndose tanto en sopas como frito y acompañado de salsa de tamarindo.

En las celebraciones del Año Nuevo Chino, se mantiene la tradición de introducir monedas de plata limpias en su interior como un augurio directo de buena suerte y prosperidad para el año entrante. Durante los festejos, el wonton que esconde la moneda se cocina junto a los demás y se sirve de manera aleatoria entre los comensales. Al comer, las familias rompen la masa con cuidado utilizando los palillos o la cuchara para buscar el premio en su interior. La persona que encuentra la moneda en su plato es coronada de manera simbólica como el miembro de la familia que gozará de la mayor riqueza, éxito financiero y buena suerte durante todo el año que comienza. Obviamente, por motivos de seguridad y salud, la moneda se retira antes de ingerir el alimento, quedando como un amuleto de la suerte que el ganador conserva.

A mi hijo le gusta ayudarme en la cocina —nada complicado—, y nos divertimos mucho. Estos wontones decorados, aunque deben hacerse rápido pues la masa no puede secarse, fueron la excusa perfecta para pasar un rato juntos cocinando. No quise freírlos y probé haciéndolos en el horno; y sí, nos gustaron, crujen igual. Quizás te guste acompañarlos con alguna salsa; nosotros no le pusimos, con el relleno nos bastó.



Wontons navideños

Ingredientes:
  • 1 paquete de Won Ton
  • 1 zanahoria, pelada y rallada
  • 1 hoja de col, picada
  • 5 tiras de pimiento rojo asado, picado
  • 3 champiñones, picados
  • 1 florete pequeño de coliflor, picado
  • 1 cda. de jengibre fresco, picado
  • 1 cda. de salsa de soja
  • 1 cda. de salsa Hoisin
  • 1 yema de huevo
  • La clara del huevo
  • Sellos navideños
  • Colorante alimentario en gel
  • Rotuladores de colores alimentarios

Elaboración:
Precalienta el horno a 200 ºC
  1. Si te es más fácil, usa la Thermomix para picar todo, a excepción de la masa wonton y la clara de huevo. Si lo prefieres, puedes hacerlo con una picadora tradicional o a cuchillo; lo importante es que quede finamente picado.
  2. Para estampar los diseños navideños, puedes usar colorante alimentario en gel con sellos de goma, o bien dibujar a mano con rotuladores de tinta comestible. 
  3. Sobre una oblea de wonton, marca el dibujo que quieras con el sello o a mano. En otra oblea aparte, coloca una pequeña porción de relleno; pincela los bordes con la clara de huevo y cubre con la oblea decorada. Sella bien los bordes, da un ligero toque con la clara de huevo sobre la superficie decorada y colócala en una bandeja de horno. Mientras preparas el resto, cúbrelos con un paño húmedo para evitar que la masa se reseque.
  4. Hornea durante 10 minutos o hasta que la masa se dore ligeramente por los bordes. Si lo prefieres, también puedes freírlos en abundante aceite caliente.
Nota:
Un consejo: la masa wonton es muy porosa, lo que significa que si presionas demasiado, el colorante se expandirá y el motivo perderá nitidez. Es mejor estampar con suavidad y sin exceso de presión.

Paso a paso para hacer wontons navideños rellenos de verduras

Preguntas frecuentes (FAQ):

¿Por qué se utiliza yema y clara de huevo en la elaboración de estos wontons decorados?

La clara actúa como un adhesivo natural e impermeable al pincelar los bordes, permitiendo sellar herméticamente las dos obleas sin que el relleno se escape durante el horneado. La yema, por su parte, se emplea en la mezcla de los ingredientes vegetales para aportar textura y cohesión al conjunto.

¿Qué precauciones hay que tener al estampar la masa de wonton con los sellos navideños?

La masa de wonton es extremadamente fina y porosa. Es fundamental utilizar una cantidad mínima de colorante en gel o tinta comestible y presionar con suavidad sobre la superficie para evitar que el líquido se desborde o rompa la delicada oblea de pasta.

¿Se pueden congelar estos wontons navideños antes de hornearlos?

Sí, se pueden congelar perfectamente una vez montados y decorados. Solo es necesario colocarlos sobre una bandeja separados entre sí hasta que se endurezcan y luego pasarlos a una bolsa de congelación; pueden hornearse directamente sin necesidad de descongelar previamente.


Wontons navideños con relleno vegetariano y cocinados al horno


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Felices Fiestas

Cinco años contando historias: unas mías, de mi vida; otras mías, inventadas, pero relacionadas de algún modo conmigo, y algunas historias que inventaron otros. Un año le escribí a Papá Noel para que me trajera un «Control + Z». No debía de ser mi año de suerte, pues ahí sigo, sin poder volver atrás cuando lo necesito y esperando escuchar las campanillas encima de mi tejado. Hasta le puse luz, por si se había perdido, pero no, tampoco funcionó. Así que le escribí otra carta, quizás más realista.

Pensé que igual el fantasma de la Navidad futura me ayudaría a iluminarme mejor. Pero me dijo que me lo cocinara yo solita, como hizo un tal Pane di Toni, y ahí ando, volviendo al pasado a ver si se me arregla el presente. Aunque todos me dicen que con chocolate se arregla todo —y quizás sea así—, si entre tanto batiburrillo de recetas encuentras la tuya o, si bien no la receta, la historia que la acompaña te hace un poquito feliz, entonces ni Papá Noel, ni fantasmas, ni ocho cuartos: tú me habrás dado el mejor regalo de Navidad.

Por mi parte, quiero desearte una feliz Navidad. Disfruta con los tuyos, recibe salud y amor, que lo demás vendrá solo. Vendré a saludarte para Año Nuevo, a desearte otro año mejor. Mientras tanto, sé feliz... ¡Ho, ho, ho!


Feliz Navidad y Próspero año nuevo

Fotografía @catypol - Circus day.

Tambó d'ametlla

—Mamá, le dije al señor Gustavo que viniera a comer. Su hija está de viaje y no quiero que coma solo —me comentó mi hija justo cuando estaba terminando el tambó d'ametlla familiar.

—Y yo le dije a la señora Adelaida que también viniera. ¡Uy, lo siento, mami! No te lo comenté, se me olvidó. Ayer la vi sentada en el parque y parece tan triste desde que su marido se fue... —fue el siguiente comentario que recibí de mi hijo pequeño, el salvavidas del vecindario.

Bueno, al menos esta vez conozco a los comensales. Hubo un año en que trajeron a un vagabundo y el pobre estaba más avergonzado que nosotros.

Bien, estas fiestas pondremos dos platos más... por ahora. Veremos a medida que pasa el día qué sucede. Conociendo a mi familia, puede que hasta Papá Noel venga a comer después de haber pasado su noche «loca» por el mundo, y alguno de mis hijos lo haya convencido para que se apunte al evento. ¡Hummm! Se me olvidaba: debo incluir a Lolo, el amigo invisible de Marta, o vamos a tener una comida llena de berridos y reproches. ¡Uf! Vale, tres platos más.

—Cariño —me dice mi marido mientras me besa—. Le he dicho a mi jefe que se venga a comer. Ya sabes que los divorcios son duros y él tiene a su familia lejos. No te importa, ¿verdad? —sigue hablando mientras me ayuda a poner la mesa.

¡Y bueno! Se me olvidaba que el «grandullón» también tiene un gran corazón, así que no me quejo.

—De acuerdo, pero tendréis que ayudar todos, invitados incluidos —dije yo intentando poner voz seria, aunque por dentro me siento feliz de formar parte de una familia como la nuestra.


Tambó d'ametlla mallorquín receta casera con azúcar y almendras

Tambó d'ametlla mallorquín típico en Navidad



El tambó d'ametlla, conocido popularmente como guirlache fuera de la isla, es una de las recetas navideñas más antiguas y tradicionales de Mallorca. Su origen está íntimamente ligado a la profunda e histórica cultura del cultivo del almendro en las islas Baleares, introducido en la época romana y consolidado de forma masiva a finales del siglo XIX.

Este dulce nació en los hogares de la isla como una solución humilde, ingeniosa y plenamente local para las fiestas de Navidad. Al ser Mallorca una tierra rica en almendros, sus habitantes combinaban las almendras locales con azúcar para crear un dulce duradero y crujiente que se diferenciaba por completo de los turrones más blandos de otras regiones. A diferencia de los guirlaches peninsulares u otras variedades que añaden miel, piñones u obleas, la tradición mallorquina se mantuvo fiel a la pureza absoluta de sus tres únicos ingredientes elementales: almendra de la isla, azúcar y limón.

La historia de su elaboración casera es especialmente curiosa por el uso del limón: las familias mallorquinas descubrieron que, para dar forma al dulce ardiente y evitar quemaduras con el azúcar caramelizado, lo ideal era aplastar la masa caliente utilizando un limón cortado por la mitad. Este truco, transmitido de generación en generación, acabó otorgando al tambó d'ametlla su característica forma aplanada y un sutil toque cítrico que equilibra el dulzor del caramelo. Su vigencia sigue intacta gracias a que la receta ha pasado de abuelos a nietos prácticamente sin variaciones, manteniéndose como un emblema de la repostería artesanal de la isla.

Recuerdo mi niñez: el día de Navidad es el cumpleaños de mi madre y todos nos reuníamos en casa. Somos una familia muy grande, por lo que la mesa era larga, las risas y los gritos estaban siempre presentes, y el olor a buena comida invadía el ambiente. En esa comida jamás faltaba el tambó d'ametlla casero: fácil de preparar y, sí, absolutamente delicioso.



Tambó d'ametlla mallorquín


Ingredientes:
  • 200 g de almendras peladas y tostadas (preferiblemente de Mallorca)
  • 200 g de azúcar blanco
  • 1 limón grande cortado por la mitad
  • Unas gotas de aceite vegetal o de oliva suave (para engrasar la superficie)

Elaboración:
  1. Engrasa con unas gotas de aceite una bandeja de metal o la encimera de mármol para evitar que el caramelo se adhiera.
  2. Coloca una sartén ancha a fuego medio, vierte las almendras tostadas y, a continuación, el azúcar. 
  3. Deja que el azúcar se funda gradualmente y remueve continuamente con una cuchara de madera para evitar que se queme o amargue.
  4. Una vez que el azúcar se haya transformado en un caramelo dorado y fluido envolviendo las almendras, vierte la mezcla con mucho cuidado sobre la superficie engrasada. Inmediatamente, presiona y aplana la masa caliente utilizando la mitad de un limón. Este paso le dará la forma aplanada característica y aportará un sutil toque aromático cítrico.
  5. Deja enfriar por completo a temperatura ambiente hasta que endurezca. 
  6. Una vez frío y crujiente, trocea el tambó d'ametlla de forma artesanal con las manos.



Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué función cumple el limón al aplanar el tambó d'ametlla caliente?

El limón cumple una doble función esencial: actúa como una herramienta aislante natural que permite moldear el caramelo ardiente sin sufrir quemaduras ni hacer que se pegue a la masa y, al mismo tiempo, desprende sus aceites esenciales y jugo sobre la capa exterior, aportando un delicado matiz cítrico que equilibra el dulzor del caramelo.

¿Se pueden utilizar almendras crudas en lugar de tostadas?

Es preferible usar almendras previamente tostadas, ya que potencian el sabor a frutos secos y aportan una textura mucho más crujiente. Si dispones de almendras crudas, conviene tostarlas ligeramente en una sartén sin grasa o en el horno durante unos minutos antes de añadirlas al azúcar.

¿Cómo se debe conservar el tambó d'ametlla para que no se ablande?

Al ser un dulce a base de caramelo artesanal, la humedad es su mayor enemigo. Debe guardarse en un recipiente hermético de cristal o lata, separando los trozos con papel vegetal o de horno, y mantenerse en un lugar fresco y seco (nunca en el frigorífico).


Tambó d'ametlla mallorquí hecho con azúcar y almendras
Así queda una vez aplanado con el limón



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Cupcakes bolas de nieve

Cuando llegaban las vacaciones de Navidad, me gustaba visitar la tienda de antigüedades del señor Erwin. Respiraba historia y polvo de años mejores, pero a mí realmente me fascinaba. Solía ir a ayudar a mi abuela mientras mis padres trabajaban, y fue ella quien me llevó a descubrir este rincón de la calle Viena; sin duda, el mejor descubrimiento de mi corta vida.

Cada vez que cruzaba la puerta sonaba una campanilla pequeña —tilín— y el señor Erwin miraba hacia mí y sonreía. Nos caímos bien desde la primera vez que nos vimos: era un hombre rechoncho, calvo y con unas gafas minúsculas que le colgaban de su pequeña nariz. Sus ojos guardaban secretos, y eso despertava en mí una inmensa curiosidad por todo.

Las antigüedades que allí se vendían eran verdaderas reliquias y todas tenían una historia relacionada con el señor Erwin: un espejito que perteneció a Hedy Lamarr, una batuta de Mozart o unos binoculares de Friedrich Voigtländer. Sin embargo, lo que me atraía con más intensidad eran las bolas de nieve que reposaban en una vitrina justo en el centro de la tienda.

En ellas podía reconocer la Torre Eiffel, la Torre de Londres o la Estatua de la Libertad; en otras había figuras y casas navideñas, Papá Noel o una bailarina a punto de girar sobre sí misma. Pero la que más me gustaba era la de un pequeño muñeco de nieve con la nariz de zanahoria, una bufanda a rayas y un sombrero de copa negro.

El señor Erwin me contaba que esa era especial: había pertenecido a un rey del desierto que murió sin ver la nieve y que creía que, mientras estuviera dentro de la bola, nunca nevaría en su país. Por eso guardaba la bola como su mayor tesoro, la volteaba todos los días y esta lo hacía sonreír. A mí eso también me hacía sonreír; yo también vivía en un lugar sin nieve y, seguramente, tal como pensaba el rey, la nieve debía de estar toda atrapada dentro de aquella esfera.

Inspirado en Erwin Perzy, mientras experimentaba para crear una lámpara más potente para un quirófano de hospital, descubrió accidentalmente el efecto de la nieve en el agua dentro de una esfera de cristal. Inicialmente, su intención era mejorar la iluminación de los cirujanos, pero la pausada caída del polvo de arroz en el agua lo fascinó de tal manera que patentó el invento en 1900. Su hijo, Erwin Perzy II, continuó con la tradición familiar y popularizó la bola de nieve en todo el mundo como regalo navideño tradicional con motivos como Santa Claus, árboles de Navidad y muñecos de nieve.

    Bolas de nieve hechas de gelatina encima de cupcakes

    Collage de los utensilios para cupcakes bolas de nieve



    En diciembre de 2013 hice un taller de estos cupcakes en Snack Market; no sé por qué no los había publicado antes. Aunque «lo bueno se hace esperar», nunca pensé que esperaría tanto, ¡jajaja! En fin, ¡ahora ya tienes la receta que usé para prepararlos! Espero quete guste.

    La gelatina se come, sí, pero no sabe a nada y es difícil de masticar, la uso para decoración. Al hinchar los globos, intenta que queden lo más redondos posible o tendrás esferas alargadas en lugar de redondas. ¡Espero que te guste!

     

    Cupcakes bolas de nieve navideñas


    Ingredientes (para 6 unidades)

    Para las bolas de cristal (esferas de gelatina)
    • 6 globos pequeños de agua

    • 6 brochetas de madera

    • 1 base de corcho o soporte similar (para pinchar las brochetas)

    • 100 ml de agua

    • 50 g de gelatina neutra en polvo

    Para la masa de los cupcakes de vainilla
    • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente

    • 80 g de azúcar blanco

    • 1 pizca de sal

    • Las semillas de 1/2 vaina de vainilla natural

    • 2 huevos de tamaño mediano (M)

    • 100 g de harina de trigo leudante (con levadura incorporada)

    Para el acabado y decoración
    • Crema de chocolate y avellanas

    • Coco rallado (efecto nieve)

    • Cápsulas rojas o doradas para cupcakes

    • Wrappers (mangas o moldes decorativos exteriores) dorados o rojos

    • Figuras pequeñas de chocolate (Papá Noel, muñecos de nieve o abetos)

    Elaboración paso a paso

    1. Preparación de las esferas de gelatina (24 horas antes)
    1. Hincha los globos con aire hasta alcanzar un tamaño pequeño, buscando la forma más esférica posible para simular la bola de cristal. Anudar cada globo a una brocheta de madera.

    2. Hidrata la gelatina neutra en polvo en el agua durante 5 minutos.

    3. Calienta en el microondas durante 20 segundos, remueve bien y cuela el líquido sobre un cuenco ancho para eliminar burbujas de aire.

    4. Sumerge los globos completamente en la gelatina hasta cubrirlos bien y deja secar pinchando las brochetas en la base de corcho durante 24 horas.

    5. Transcurrido el tiempo de secado, pincha el globo con una aguja o tijera; a medida que el aire sale, la goma se desgarra sola del interior de la esfera. Extrae los restos de globo con cuidado.

    6. Recorta ligeramente la base de la esfera de gelatina para agrandar la apertura y permitir encajar la figura y el cupcake.

    2. Horneado de los cupcakes
    1. Introduce la mantequilla, el azúcar, la sal y las semillas de vainilla en el cuenco de la batidora. Bate a velocidad media-alta hasta obtener una crema blanquecina y esponjosa.

    2. Bate ligeramente los huevos en un plato aparte e incorporarlos poco a poco a la mezcla sin dejar de batir.

    3. Tamiza la harina leudante e intégrala suavemente con movimientos envolventes.

    4. Reparte la masa en las cápsulas de papel llenando solo dos tercios de su capacidad.

    5. Hornea a 180 °C durante 15 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga completamente limpio. Deja enfriar sobre una rejilla.

    3. Montaje y decoración
    1. Si los cupcakes han desarrollado copete al hornear, córtalo con un cuchillo de sierra para que la superficie quede totalmente plana.

    2. Unta una capa uniforme de crema de chocolate y avellanas sobre cada base.

    3. Espolvorea abundante coco rallado sobre la crema para simular un manto espeso de nieve.

    4. Coloca cada cupcake decorado dentro de una cápsula limpia y encájalo en su wrapper decorativo.

    5. Asienta la figura de chocolate sobre el coco rallado ejerciendo una ligera presión para fijarla.

    6. Cubre la figura y el pastelito encajando la esfera de gelatina por encima.



    Collage del paso a paso de los cupcakes bolas de nieve

    Preguntas frecuentes (FAQ)

    ¿Las esferas de gelatina transparente se pueden comer?

    Sí, al estar elaboradas con gelatina neutra y agua son 100 % comestibles y seguras. Sin embargo, al no llevar azúcar ni aromas añadidos, su función es principalmente decorativa y estética para recrear el efecto de la cúpula de cristal.

    ¿Qué hacer si al desinflar el globo la esfera de gelatina se deforma o se arruga?

    Es fundamental respetar las 24 horas de secado completo en un ambiente seco. Si al pinchar el globo notas que la estructura cede, deja reposar la esfera unas horas más sin forzarla; al perder la humedad residual, la gelatina recuperará la rigidez estructural y se desprenderá fácilmente del caucho.

    ¿Por qué es importante cortar el copete de los cupcakes antes de decorar?

    Al retirar el copete superior creamos una superficie horizontal nivelada que permite sostener la figura de chocolate de forma estable y asegura que la esfera de cristal descanse recta sin ladearse.



    taller creativo navideña de cupcakes de bolas de nieve 
    Participantes taller cupcakes bolas de nieve


    Con esta receta participo en el Reto de "Christmas Time" de la comunidad Cocineros del Mundo en G+ Reto ChristmasTime CdM 2016 



    Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.


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