Bola Choco/queso
Lo último que recuerdo fue que me apeé del coche justo en el momento en que pasaba otro vehículo. De la autopista al cielo fue un rápido ascenso… y aquí estoy yo, esperando en la puerta, sin maletas y… ¿desnudo? No sé si llamarlo así: no me veo el cuerpo cuando me miro.
Delante de mí había un señor muy atareado con un gran libro. Escribía de derecha a izquierda y apenas levantó la cabeza cuando me acerqué.
—Hola… ¿señor? —dije alzando la voz.
—¡Hummm! —exclamó, mirándome fugazmente.
—¿Habla mi idioma? —ya puestos, pregunté.
—Aquí hablamos todos los idiomas, ¡zoquete! —dijo, levantando por fin la vista del libro.
—Ah… pues no sé muy bien qué hago aquí. Señor, ¿es esto el cielo?
—¡Huummmm! Bueno, si quieres llamarlo así. Cada uno lo llama como quiere. Aquí se acepta todo —contestó él.
No parecía un hombre muy hablador, y yo ya me estaba cansando de sonsacarle. Que me devuelvan al coche y ¡Santas Pascuas!
—Esto… ¿y ahora qué hago? —volví a preguntar.
—¡Pues mira! —me dijo él, de pronto resolutivo—. Hoy te encargarás del huerto. ¡Ssshiiit! Ni preguntes —me dijo cerrándome la boca con un gesto—. Tienes un saco justo en la entrada. Vas a ir a recoger granadas, todas las de los granados que hay al fondo del huerto. Después las abrirás, sacarás los arilos y los guardarás en bolsas —terminó.
—Pero… ¿y eso cuánto durará? —me atreví a preguntar.
—Toda la eternidad, hijo mío. Toda la eternidad —contestó sonriendo.


El nombre de la granada viene del latín medieval que significa "manzana sin semillas." Ha sido nombrada en muchos textos antiguos del Libro de Éxodo en la Torá, el Corán, la himnos homéricos, y los registros mesopotámicos, para nombrar unos pocos.
Los antiguos egipcios preparaban con su jugo un vino ligero con sabor a frambuesa. Hipócrates recomendaba el jugo de la granada contra la fiebre. Los antiguos egipcios eran enterrados con granadas. Los babilonios creían que masticar sus granos antes de las batallas los hacía invencibles.
Los romanos conocieron la granada gracias a los fenicios que la trajeron de Fenicia a Roma. La Biblia hace referencia en numerosas ocasiones a este fruto, y siempre en su defensa.
Más que una fuente de alimento nutritivo, la granada era una parte integral de muchas culturas. Nunca ha habido una fruta tan llena de esperanza y desesperación. Lo que a primera vista parece ser simplemente un alimento para el paladar exótico es en realidad un lazo histórico entre civilizaciones y culturas antiguas.
Y ahora vengo yo y como la granada se lleva tan bien con el chocolate, los uno, en mi caso hice una crema de chocolate casera (tipo Nutella o Nocilla) que al ponerla al frío se solidifica, así que unida al queso para untar (tipo Philadelphia) y puesta en el frigorífico queda más compacta.
No le añadí más azúcar, creo que no le hace falta, ni tampoco frutos secos pues la crema de chocolate ya tiene, después sólo es tener paciencia para colocar los granitos a la bola, y no, no dura una eternidad, ya puedes comerla, los arilos de granada le aportará frescor y sabor.
Mi intención era participar en el reto de septiembre de Cocineros del Mundo, pero al final se me fue "el santo al cielo" y cuando lo revisé ya había pasado el plazo, de todas maneras os dejo la receta por si queréis disfrutarla.
· BOLA DE QUESO CON CHOCOLATE Y GRANADA·
- 100 gramos de queso para untar
- 100 gramos crema de chocolate para untar
- 1 granada
Mezcla el queso con la crema de chocolate.
En un film transparente forma una bola y deja en el frigorífico hasta que se solidifique un poco.
Mientras, abre la granada y extrae los arilos o semillas.
Mientras, abre la granada y extrae los arilos o semillas.
Cuando haya pasado 1 hora, saca la bola de frigorífico y quita el film.
Pon en un plato y cubre toda ella con los arilos de la granada.
Es laborioso pero fácil.
Sirve con palitos de hojaldre, o con galletitas, pan...
Sirve con palitos de hojaldre, o con galletitas, pan...

¡Qué original! y qué bonita presentación y acompañamiento para esta deliciosa bola. No he probado nunca la granada con chocolate y ahora que veo tu receta no me explico cómo no se me ha ocurrido antes
ResponderEliminar¡Besos mil!
Caty como siempre tan original :-)))))
ResponderEliminarMe encanta verte!!!
Un saludito
Toda una eternidad estaría entrando a leer tus entradas y contemplar tus recetas, esta es súper fácil y preciosa y rica me la imagino.
ResponderEliminarMe encanta.
Un besote
Qué bonito Caty, se te fué el "santo al cielo", jajajaja estarías peleando con el antipático del principio, sisisii con el de la eternidad, jajajja, qué pena a VIctoria le hubiese encantado. Me chifla esta receta, me parece muy original, bsss guapisima
ResponderEliminarNo conocía yo esta relación furtiva entre chocolate y granada... cuestión de probar... espero no acabar con mi alma condenada eternamente a sacar arilos de granada, pero mira, bien mirado, hay cosas mucho peores :)
ResponderEliminarGracias por la información histórica que desconocía y por esta receta dulce tan original de una fruta a la que tengo especial aprecio porque adoro estéticamente el árbol que, además, es el único que daba frutos en el jardín de mi anterior vivienda, tantos que me permitía salir y repartir entre los vecinos con una gran cesta de mimbre (cursi que es una hasta para agasajar ;-)
ResponderEliminarAy, mi madre, qué cosa más bonita, original, sencilla y riquísima!!!! Tengo que resistirmeeeeee!!!!
ResponderEliminarBesitos Caty.