Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Cumpleaños feliz


@catypol (1987)

Ja deia la meva padrina
que a la vida només hi venim de pas
sense saber que ens passarà
desgracies o felicitats.
Uns moriran i feliços els altres seguiran
sabent que un dia a ells el tocarà.
Hi ha gent pobre que no saben el que és viure
hi ha gent rica que tenen doblers per tirar.
Ara que la vida no es tota de color rosa
hi ha clapes negres
i a vegades grosses com un campanar.
Després de la mort no sabem que hi ha 
hi ha Deu o l'infern o un espai sense acabar.
La gent no ho sap i viu la vida dia a dia
pensant que han de fer l'endemà per menjar.
La gent fa feina sense aturar
per poder menjar un tros de pa 
eixut o banyat el migdia.
A la vida hi ha odi
ala vida hi ha guerra
no hi ha mai pau?
que és la vida?
ho saps explicar?
diguem-ho per favor
i no em tornaré equivocar.






🥂  HAPPY BIRTHDAY TO ME 🎂





Poema, vídeos y fotografías @catypol - Circus day.

Chocolate crinkles

Cuando una tirita formaba parte de la cura del dolor y las lágrimas duraban lo que duraba el “sana sanita”. 
Cuando en los cuentos de princesas, los príncipes salían del beso a una rana. 
Cuando la leche te dejaba bigote.
Cuando contabas me quiere, no me quiere, con los pétalos de una margarita, y si era sí, sonreías como una tonta y si era no, volvías a repetir para que saliera sí. 
Cuando las mariposas volaban en el estómago cada vez que te enamorabas. 
Cuando la primavera te hacía llorar de alegría y no de alergia. 
Cuando pedías un deseo a una estrella fugaz y te emocionabas por haberla visto y deseabas que se cumpliera. 
Cuando el chocolate te gustaba, y te sigue gustando, a porciones, a tableta, en taza, en bizcocho, en caramelo o en galleta.




Parece ser que la receta se originó en la primera mitad del siglo XX en la casa de Helen Fredell de St. Paul, Minnesota. En el “Cooky Carnival” de Betty Crocker (que presenta Molasses Crinkles), la Sra. Crocker escribe: “Cuando se sirvieron en Mrs. Fred Fredell's en St. Paul, Minnesota, estaban tan deliciosas que le supliqué la receta. Gracias a ella, miles de personas han disfrutado de estas galletas". 


·CHOCOLATE CRINKLES ·

Ingredientes
  • 60 gramos mantequilla 
  • 230 gramos chocolate semidulce o amargo, picado 
  • 85 gramos azúcar
  • 2 huevos grandes
  • 2 cucharaditas azúcar de vainilla
  • 195 gramos harina
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de levadura en polvo
  • 110 gramos azúcar glass tamizado 

Elaboración
  1. Funde al baño María el chocolate con la mantequilla. 
  2. Reserva. 
  3. En la batidora, bate los huevos y el azúcar hasta que espese, se vuelva una crema blanca y esponjosa (de 3 a 5 minutos). 
  4. Añade la vainilla y seguidamente el chocolate. 
  5. Sigue batiendo hasta que se mezcle bien. 
  6. En un cuenco aparte mezcla la harina, la sal y la levadura en polvo. 
  7. Agrega los ingredientes secos con el chocolate y bate hasta que se mezcle todo bien. 
  8. Tapa con film y refrigera hasta que esté firme, desde unas horas hasta toda la noche. 
  9. Precalienta el horno a 165 ºC 
  10. En la bandeja del horno pon un papel de hornear. 
  11. Coloca el azúcar glass tamizada en un cuenco profundo. 
  12. Forma bolas de unos 2.5 cm. y hazlas rodar e impregnarse bien dentro del azúcar glass. 
  13. Tiene que quedar muy pero que muy recubierto. 
  14. Coloca en la bandeja dejando separación entre ellas (unos 5 cm.).
  15. Hornea unos 10 minutos, y deja reposar 5 sobre una rejilla. 



Relato y fotografías @catypol - Circus day

Burballes "ramen"

Cuando llegaba el frío invierno se metía en capas de ropa, como una cebolla__decía ella, y eso le encantaba, le gustaba sentir el frío aun metida entre esas capas, decía que eso la hacía sentirse viva, con vigor para seguir adelante y notar cada parte de su cuerpo, después se tomaba una sopa que había personalizado después de un viaje a Japón. 

Una vez, cuando su novio rompió con ella y la dejó desolada, sus amigas decidieron viajar a una isla con mucho calor, para divertirse, bailar y beber, beber hasta olvidar. Pero ella no soportaba el calor, tanto calor, decía que la asfixiaba y que hacía que el dolor se quedara dentro, sin poder salir, sin poder quitárselo de encima, el calor la aletargaba, dejaba su interior en pausa y que cuando volviera a la normalidad aún lo llevaría dentro.

Así que se fue de la isla igual que llegó, dolorosa además de quemada por el sol. Juró y perjuró que nunca volvería a quitar penas expuesta al calor. Ella necesita el frío, necesitaba sentirse viva para gritar a los cuatro vientos y en todos los idiomas que sabía, que ella era una guerrera.



Las burballes son una pasta artesanal mallorquina elaborada con sémola de trigo y agua, sin huevo. Existen dos variedades principales: la lisa y la rizada. Se asemejan a los tallarines, pero son más finas y anchas, y se utilizan sobre todo en guisos caldosos típicos de la cocina casera.

Antiguamente, las burballes se preparaban sobre todo en guisos de carne, especialmente de liebre, aunque también se hacían con conejo o pollo. El plato tradicional de burballes consiste en cocer la pasta en un caldo rico en carne y verduras, al que se le añaden carne, setas, alcachofas o col, ingredientes que le dan un sabor intenso y casero.

Este plato tiene un profundo valor social y cultural. Durante la Guerra Civil y la posguerra, cada pueblo o barrio de Mallorca tenía su propia versión del guiso de burballes, adaptando la receta a los ingredientes disponibles. Su auténtico sabor es un reflejo de la cocina mallorquina más humilde y honesta, basada en productos de temporada y en el aprovechamiento de lo que había en cada casa.

Hoy en día, está tan de moda el ramen que surgió de los fideos lamian chinos y que Japón lo transformó tras la Segunda Guerra Mundial, popularizándolo como una comida rápida, barata y adaptada con sabores locales, y del que yo no tengo especial predilección pero que cuando lo he comido lo he hecho con gusto. 

Igual que nuestras burballes, adaptarlo ha sido aplaudido en casa. Con el huevo me he pasado un poco de cocción pero la próxima lo clavaré 😜

· BURBALLES / RAMEN ·

Ingredientes (para 4 personas)

  • 350-400 g de Burballa Arrisada (rizada)
  • 1,5 litros de caldo casero de pollo y carne
  • 2 contramuslos de pollo de corral (deshuesados)
  • 200 g de churrasquito de ternera cortado en tiras muy finas
  • 200 g de Gírgolas mallorquinas (o la seta que más te guste)
  • 2 alcachofas 
  • Unas flores de brócoli fresco
Toppings:
  • 2 huevos camperos (para media unidad por persona)
  • Cebollino fresco 
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal y pimienta negra
Elaboración 
  1. El Huevo: Pon agua a hervir y cuece los huevos durante 6 minutos y medio. Pásalos inmediatamente a un bol con agua y hielo para cortar la cocción. Pélalos y resérvalos (la yema quedará cremosa).
  2. Las Alcachofas: Límpialas dejando solo el corazón tierno. Córtalas en láminas muy finas o trozos pequeños y saltéalas en una sartén con AOVE hasta que estén doradas y crujientes. Retira y reserva.
  3. Salpimienta los contramuslos y dóralos en la plancha a fuego medio-alto para que la piel quede crujiente y el interior jugoso. Una vez hechos, córtalos en láminas transversales.
  4. En la misma plancha (aprovechando el sabor), saltea las tiras finas de ternera hasta que estén bien tostadas.
  5. Limpia las setas y pásalas por la plancha hasta que pierdan el agua y empiecen a dorarse en los bordes.
  6. El Caldo y la Pasta: Pon el caldo casero a calentar en una olla grande. Cuando empiece a hervir, añade las burballes arrisades. A falta de 3 minutos para que la pasta esté lista, añade los ramilletes de brócoli directamente al caldo. Así se cocinarán lo justo para mantener su color verde vibrante y textura crujiente.

El Montaje en el cuenco de Barro:
  1. En cada cuenco o plato de barro (previamente calentado), sirve una buena base de burballes y brócoli.
  2. Vierte el caldo caliente hasta cubrir la pasta.
  3. Coloca ordenadamente encima: las láminas de pollo, el churrasquito crujiente, las gírgolas y los trocitos de alcachofa. Corta el huevo por la mitad y ponlo en el centro. Corona con una lluvia generosa de cebollino picado muy fino.
Tip:
Añade una gota de AOVE en crudo al final de cada bol. El barro mantendrá el calor mientras disfrutas de esta mezcla perfecta entre Mallorca y el concepto de ramen asiático.


Relato, vídeo y fotografías @catypol - Circus day

Savillum

Escipión se baja de su carro triunfal, con la cara pintada de rojo (siguiendo la tradición) y una corona de laurel perfectamente nivelada. Se acerca a Fabio, que lo mira expectante.

—"¡Fabio! ¡Viejo amigo!", exclama Escipión, rebosante de adrenalina. "¿Viste eso? Zama. Pum. Fin de la guerra. Aníbal está en su casa pidiendo asilo político y yo tengo un apodo nuevo que rima con el continente que acabo de dominar. "El Africano".

Fabio exhala un suspiro que parece cargar con toda la historia de la República.

—"Sí, sí, muy ruidoso todo, Publio", dice Fabio, limpiándose una mota de polvo de la toga. "Felicidades por no morir. Pero, seamos honestos: Aníbal ya estaba agotado. Básicamente, tú solo llegaste para darle el último empujón. Si yo no lo hubiera tenido vagando por Italia durante 16 años, aburriéndolo hasta las lágrimas con mis retiradas estratégicas, ese hombre te habría merendado con un poco de savillum".

—"¿En serio, Fabio?", ríe Escipión. "Crucé el mar, recluté a los veteranos que tú habías jubilado, convencí a los númidas de que cambiaran de bando y derroté al general más peligroso de la historia en su propio patio... ¿y dices que fue porque tú lo 'aburriste'?".

—"Exactamente", asiente Fabio con una seriedad absoluta. "Yo fui el que lo dejó sin suministros. Yo fui el que destruyó su moral. Tú solo fuiste el cobrador que llegó cuando la factura ya estaba vencida. De hecho, deberías agradecérmelo. Si te lo hubiera dejado fresco, ahora tu título sería 'Escipión el Desaparecido'".

Escipión se queda mirándolo, entre la admiración y las ganas de volver a África para no escucharlo. —"Eres increíble, Fabio. He traído toneladas de plata para el tesoro de Roma".

—"Plata... qué vulgar", murmura Fabio mientras se da la vuelta para irse. "Atrae a los ladrones y a la inflación. En mis tiempos, nos bastaba con el orgullo y un puñado de habas. 

Mientras Fabio se aleja con su paso lento y calculado, Escipión le grita: —"¡Oye, Fabio! ¡Voy a proponer que mi estatua sea más alta que la tuya!".

Fabio, sin detenerse, levanta una mano: —"No te molestes, Publio. Seguramente la pondrán en un lugar con muchas corrientes de aire. Yo esperaré a que se erosione... tarde o temprano, el tiempo siempre me da la razón".

Catón el Viejo vivió durante la época de la República Romana, sirviendo bajo influyentes figuras como Quinto Fabio Máximo (el "Cunctator") y Publio Cornelio Escipión el Africano.



[RETO COOKING THE CHEF]

Era el siglo de oro, el que la cocina se revolucionó por el descubrimiento de nuevos productos de otras tierras, en el que ser cocinero era importante, atrás quedó el tiempo de la sobriedad, ahora las mesas se llenaban de lujuria y tentación, ellos inventaron el arte del exceso, que las guerras y la escasez nos hablan de todo lo contrario en tantas historias más cercanas a nuestro siglo, pero no en aquel siglo, que aunque solo se conociera la cuchara y el resto se comiera con las manos, atrás quedó el tiempo de lo básico para dar paso a la mesa de los poderosos, exóticas viandas.

La tarta de queso se ha convertido en el paso de los siglos, en una elaboración muy conocida y realizada alrededor del mundo, la gran conocida New York cheesecake, las variopintas tartas de queso con galletas, con mermelada, con frutas, con diferentes tipos de leche, etcétera. Y aunque ahora nada tiene que ver la que comemos o hacemos, con esta simple, básica y original tarta de queso, pienso que en aquel momento, en ese siglo debía ser un manjar de dioses, o más bien de emperadores.

El pastel de queso no sólo es uno de los postres favoritos del mundo, es también uno de los más antiguos. Se sabe que data del año 776 A.C., sin embargo, las primeras recetas de esta preparación dulce se popularizaron en el libro de Marco Porcio Catón.

Savillum es una receta romana que se encuentra en "De Agri Cultura" siglo II A.C., la obra más antigua conocida de prosa romana. Fue escrita por el político romano Catón el Viejo , un hombre conocido por su devoción por la sencillez y el amor por la vida en el campo. De acuerdo con el estilo de vida de su autor, "De Agri Cultura" es un sencillo manual de instrucciones sobre agricultura. Las recetas que aparecen son tan sencillas y rústicas como el savillum.

La receta es la siguiente:
Savillum hoc modo facito. Farinae selibram, casei P. II S una conmisceto quasi libum, mellis P. * et ovum unum. Catinum fictile oleo unguito. Ubi omnia bene conmiscueris, in catinum indito, catinum testo operito. Videto ut bene percoquas medium, ubi altissimum erit. Ubi coctum erit, catinum eximito, papaver infriato, sub testum subde paulisper, postea eximito. Ita pone cum catillo et lingula. (De Agri Cultura, 84)

Que vendría a decir algo así:
“Haz el savillum de la siguiente manera: mezcla todo junto media libra de harina, dos libras y media de queso, como para el libum, un cuarto de libra de miel y un huevo. Unta de aceite una escudilla de barro. Cuando lo hayas mezclado todo bien, échalo en la escudilla, cubre la escudilla con una tapadera de barro. Mira que lo cuezas bien por el centro, donde es más alto: cuando esté cocido, retira la escudilla, úntalo de miel, echa encima amapola molida, colócalo un poco bajo la tapadera de barro y retíralo después: sírvelo así en su escudilla y con una cuchara”
(De Agri Cultura, 84)


Las versiones online de esta receta habla de 1 huevo, de queso tipo Feta y requesón que yo no he usado. Quería un pastel de queso suave no seco, eso me hizo pensar en ello que si en aquella época se lo comían con cuchara pues igual debía ser más suave que seco. También pensé que había puesto poca miel, estamos acostumbrados demasiado al azúcar pero me sorprendí, aunque si eres muy muy del dulce te sabrá a poco.
El tipo de queso que se consumía en aquel siglo era de cabra o de oveja, y elegí un feta por esa razón, por estar hecho de leche de cabra y oveja, lo del queso en crema lo hice para dar untuosidad, otras recetas usan requesón.

El resultado es delicioso, me sorprendió de verdad, no es demasiado dulce y la textura no es para nada seca en caliente, cuando se enfría si que se queda un poco seco, lo que me hace pensar que ponerle 2 huevos en lugar de 1 quizás ha ayudado, no sé, o quizás poner menos harina, si alguien lo hizo con 1 huevo ya me contará.

En Mallorca tenemos la "greixonera de brossat" que tiene similitud, usamos requesón, azúcar, huevos, leche y se cuece en una olla de barro, no usamos harina pero está la versión que incluye ensaimada, como un pudding y la versión sin más parecida al savillum.

Con esta receta participo en el reto de Cooking the chef de septiembre: Gastronomía Íbera 

· SAVILLUM ·
Ingredientes:
  • 200 gramos de queso Feta
  • 75 gramos de queso crema
  • 2 huevos 
  • 40 gramos de harina
  • 25 gramos de miel
· Miel y semillas de amapola para decorar

Elaboración
  1. Precalentar el horno a 200º C
  2. Mezcla todos los ingredientes (yo los he mezclado con la Thermomix, sí, lo sé, tiene poco de romano pero es lo que hay, también se puede hacer bien con la túrmix, el queso feta es difícil de deshacer bien).
  3. Unta un molde de barro (el mio es muy pequeño, 16 cm. x 4 cm. "foto abajo") con un poco de aceite y esparce bien con un papel cocina. 
  4. Vierte la mezcla y hornea durante 30 minutos. 
  5. Saca del horno y rocía el pastel con miel y semillas de amapola (opcional) y deja reposar 5 minutos dentro del horno aún caliente.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Chocolate flash

Durante un tiempo fue como si el tiempo pasado fuera olvidado, los sin prisas, el poco a poco, no quieras ir tan rápido, el todo a su tiempo, y de repente nos vimos envueltos en una vorágine de corre corre que te pillo, la sensación de hastío en las colas de cualquier lugar, esa ansiedad por finalizar todo a la misma rapidez que empezamos. Hablan que la tecnología nos ha traído bienestar y, como no, esa ansiada inmediatez en aquello que hemos decidido ejecutar y lo queremos todo para ya. 

Ahora, el mundo ha parado por un tiempo, hemos visto como nuestra rápida y "acomodada" vida ha temblado y para muchos se ha desvanecido para siempre. Hemos vuelto a tener tiempo para volver a organizarnos y a tener paciencia en las colas de cualquier lugar, hemos entendido que el tiempo tiene un precio, la salud la mayor importancia, la paciencia una virtud que debemos recuperar, el contacto humano un valor altísimo y el amor todo el respeto del mundo. 





Este 2020 no está resultando el buen año que pensaba que sería cuando despedí el 2019, este año nos ha sacudido fuerte y para muchos ha sido una bendición poder recuperar valores perdidos, para otros ha sido una mala experiencia estar recluido en casa. 
Muchos hemos experimentado haciendo pan, yo experimenté con las ensaimadas, la levadura fue un producto muy vendido en los supermercados, tanto que se agotó en algunos de ellos. Incomprensiblemente el papel de wc también, no sé el significado de ello. 
Algo que preparé también llegado el verano es helado, estaba en mi lista, ¿y en la tuya?.

· CHOCOLATE FLASH ·


Ingredientes
  • 250 mililitros de leche entera
  • 200 gramos de azúcar o eritritol 
  • Un pizca de sal
  • 1 cucharadita de kuzu
  • 50 gramos de cacao puro sin azúcar 
  • 1 cucharada o sobre de café soluble 
  • 50 gramos de chocolate 99%, a trocitos
  • 125 gramos de queso en crema
  • Zipzicles (fundas para polos flash)

Elaboración
  1. Calienta la leche, el azúcar, la sal, el kuzu, el cacao y el café soluble. 
  2. Remueve hasta que hierva. 
  3. Retira del fuego y añade el chocolate, remueve hasta fundir. 
  4. Por último añade el queso y bate con la túrmix o Thermomix. 
  5. Rellena los Zipzicles con un embudo y congela. 



Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day

Greixonera de brossat

Cuando los primeros ingleses llegaron al pueblo, los mallorquines los miraban con recelo. No por maldad, sino porque desayunaban té caliente en pleno agosto y se empeñaban en sentarse al sol hasta ponerse rojos cangrejo.

El señor Wilkins, expatriado reciente y poeta en excedencia, decidió integrarse. Lo anunció solemnemente en la plaza, frente al colmado de Can Biel, donde tres hombres jugaban al dominó desde 1960 sin que nadie recordara quién había ganado la última partida. Wilkins aseguró que amaba Mallorca “por su silencio ancestral”. Los mallorquines asintieron sin corregirle: el silencio era simplemente la hora de la siesta. Wilkins, con su entusiasmo de poeta, quiso profundizar:

— Es una paz casi mística, ¿no cree? ¿En qué piensan ustedes cuando callan durante horas?

Los tres hombres se miraron. Biel, el dueño del colmado, se rascó la oreja y dejó escapar un suspiro cansado.

— En si el viento vendrá de Tramuntana o de Llevant, señor Wilkins. Porque uno trae frío y el otro trae moscas. Para lo místico ya tenemos al señor cura, que para eso cobra.

Hubo un silencio denso, de esos que pesan. La integración empezó mal. Wilkins intentó convencer a su casera, na Margalida, de que la "greixonera" era demasiado “emocional” para el desayuno. Ella le respondió que podía ponerle encima la mermelada inglesa que a él le gustaba tanto si quería para que "lo emocional" fuera más de su tierra y beber junto con ese té inglés. Fin de la controversia. Wilkins comprendió que la diplomacia inglesa no tenía nada que hacer.

En el pueblo, la familia lo era todo. Todo se sabía antes de que ocurriera y, si no ocurría, se inventaba. La Guardia Civil —dos hombres con tricornios— lo observaban todo con calma. No hacían preguntas: ya conocían las respuestas. Cuando Wilkins preguntó qué hacían exactamente, le explicaron que mantenían el orden natural de las cosas, lo cual incluía que los ingleses no cambiaran su mundo y que el mundo no cambiara demasiado deprisa. Eran otros tiempos.

Un día llegó Ava Gardner.

No llegó: apareció. Ava se sentó en la terraza del bar, pidió algo que nadie entendió —posiblemente un Martini seco con una aceituna— y sonrió como si el pueblo entero fuera un decorado. Los hombres dejaron de jugar al dominó. Las mujeres fingieron no mirar. Wilkins, que la conocía de otras ocasiones, se acercó a saludarla. Ava dijo que adoraba la isla, pero que temía que algún día la llenaran de hoteles “como cajas de zapatos para extranjeros aburridos”.

Pasaron los años. Llegaron más turistas, menos silencio y demasiada gente. El señor Wilkins envejeció escribiendo poemas que nadie leía y defendiendo una Mallorca que ya solo existía en sus recuerdos y en las discusiones del bar. Na Margalida siguió sirviendo "greixonera". Y el pueblo, paciente, aprendió a sonreír a los visitantes mientras no estorbasen. Porque en Mallorca, incluso el cambio llega despacio.
Y siempre, siempre, tiene la cortesía de llegar tarde al té.

Inspirado en "Breus històries mallorquines" de Robert Graves




La "greixonera de brossat" es uno de los postres más tradicionales y queridos de Mallorca. Una tarta de requesón melosa que toma su nombre de la cazuela de barro (greixonera) en la que se hornea. Es un postre de aprovechamiento con una textura suave y un sabor característico a requesón, limón y canela. 
También se le suele añadir restos de ensaimada que quedan de un día para otro, pero en esta ocasión no lleva. 
Es un postre sencillo y fácil de nuestra cocina, no se habla mucho de él en los libros antiguos pero sí que es muy común en la cocina repostera de los mallorquines. Entiendo, que ahora, es más famoso la cheesecake o tarta de queso, pero este postre no deja indiferente.
El requesón es un ingrediente muy presente en la Pascua mallorquina, los "robiols" suelen, además de confitura o cabello de ángel, ir rellenos de requesón. No hace falta decir que si no tienes una cazuela de barro puedes hacerlo en otra, sea de cerámica o cristal. Y acompañarlo, si te apetece, con mermelada y ¿por qué no? un té.


· GREIXONERA DE BROSSAT ·

Ingredientes 
  • 400 gramos de requesón
  • 75 gramos de azúcar
  • 80 gramos de leche
  • 1 huevo entero
  • 2 yemas de huevo
  • Una cucharadita de piel de limón rallado
  • Una pizca de canela
  • Mantequilla o manteca para untar el molde
  • Cazuela de barro (greixonera) de 18 cm. diámetro. Altura 4/5 cm.

Elaboración
  1. Unta una cazuela de barro con un poco de mantequilla o manteca. Enciende el horno a 180º C.
  2. Pon todos los ingredientes dentro de un bol y mezcla con la batidora eléctrica hasta conseguir una mezcla homogénea. Vierte la mezcla dentro de la cazuela de barro (si quieres añadir trocitos de ensaimada, este es el momento) y hornea.
  3. Se cuece, más o menos, en una hora. Si ves que la superficie coge mucho color, tapa con papel de aluminio.
  4. Puedes comprobar si está cocida pinchando con un palillo y que salga seco. Deja enfriar y guarda en el frigorífico. 


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Felices fiestas

Celebrando un año más, deseándote lo mejor y que se cumplan tus deseos, que se repitan los abrazos y que haya de nuevos, que los besos viajen de aquí para allá, cerca y lejos, come y bebe, guarda los recuerdos bonitos y los que no lo son, que viajen al olvido. 

Celebra lo bueno y la salud, dile al vecino, si está solo que se apunte a la fiesta, si la abuela sigue con el ceño fruncido, deshazlo, como la calceta, y dale un beso por Navidad. Que no sabes si la pareja ha entendido tu carta de Navidad, da lo mismo, seguro que te sorprende y el próximo año ¡hazle un vídeo!. 

No importa si es Santa, los Reyes o quien sea ha envuelto tu regalo, lo importante aún cuando crecemos es mantenernos ilusionados, ese ratito, ese poquito, ese pasito y así cuando lo abramos sentir todo el amor que han puesto en él. 

Bones Festes




Fotografía @catypol - Circus day.




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