Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.
En un lugar lejano, Marta decidió pasar un día tranquilo. Llevaba consigo una ensalada campera y un libro de misterio, perfecta combinación para una tarde sin sorpresas. Pero, justo cuando mordía un tomate con sabor, una caravana de gitanos apareció en el horizonte, con tambores, risas y un perro que parecía entender demasiado.
—¿Ha visto una locomotora perdida? —preguntó el jefe de la caravana.
—¿Una locomotora? —repitió ella, levantando una ceja—. No, pero, ahora que lo mencionas, mi novela sí tiene una.
Los gitanos se miraron entre ellos y, en un instante, la caravana se instaló alrededor de Marta, compartiendo historias, adivinanzas y… la ensalada. La locomotora nunca apareció, pero Marta descubrió que, a veces, los mejores misterios se encuentran cuando menos los buscas… y con una buena ensalada de por medio.
Es el 6º aniversario del blog de Sofía, Mil Ideas Mil Proyectos, y por esta razón está de concurso. Sofía es una mujer divina, tiene un blog lleno de recetas de todo tipo, fáciles y muy ricas, y yo no quería perdérmelo porqué me gusta mucho, aunque reconozco que me lo tuvo que recordar, y menos mal, gracias mi niña.
Ahora querrás saber de todas las recetas ricas que tiene Sofía en su blog por qué elegí esta, las ensaladas me gustan y por eso he decidido que una ensalada fría me vendría muy bien, no lleva mayonesa y amalgama bien simplemente con la patata y el AOVE, es fresca y rica para llevar al trabajo, playa, picnic y ¿por qué no? cumpleaños.
Aquí tienes la receta de la ensalada en el blog de Sofía: Ensalada campera. Con esta receta participo en el concurso 6º aniversario Mil Ideas Mil Proyectos.
· ENSALADA CAMPERA ·
Ingredientes
4 patatas grandes
2 huevos
1 tomate grande
1/2 cebolla
1/2 pimiento verde
Aceitunas
Ventresca de bonito {al gusto}
Sal
Aceite de Oliva Virgen Extra
Elaboración
Limpia las patatas y cuécelas con piel en abundante agua hirviendo hasta que estén blandas.
Una vez cocidas y frías a temperatura ambiente, pélalas y trocéalas (yo las troceé de un tamaño más pequeño que grande).
Cuece los huevos durante 10 minutos.
Enfría con agua fría y hielo para cortar la cocción.
Quita la cáscara a los huevos.
Trocea más o menos del tamaño de las patatas.
Trocea el tomate, la cebolla, el pimiento y las aceitunas, también en trozos pequeños.
Desmiga la ventresca.
Pon todos los ingredientes en un cuenco, sala y riega con un buen aceite de oliva virgen extra.
Cuenta la leyenda que un joven astrónomo árabe llamado Omar construyó la torre más alta del pueblo para observar las estrellas. Estaba obsesionado con encontrar una estrella que solo aparecía cada cien años. Una noche la vio, pero brillaba tanto que quedó cegado. Sin embargo, a cambio recibió el don de «mirar» el futuro a través de los sonidos del viento. El nombre viene de Bini (hijo de) y Mira, por su don.
Cada agosto, el pueblo celebra «Ses Llavors d’Omar» (Las Semillas de Omar). No es una feria cualquiera; es un despliegue de orgullo payés. En el día grande de la huerta, las grandes sartenes de barro (greixoneres) se colocan sobre fuegos de leña en plena plaza mayor. El frit es la máxima expresión del ingenio de los antepasados de Binimira: un plato que nació de la necesidad y que con el tiempo se convirtió en una delicatessen. Antes de empezar a comer, el payés más anciano del pueblo levanta una rama de hinojo y bendice la mesa en nombre de la tierra. Los vecinos se reúnen con sus platos de barro y una buena rebanada de pa pagès.
Al caer el sol, el ambiente cambia. El misticismo de la leyenda cobra vida con el Baile de los Dimonis. Estos demonios son únicos en la isla: visten sacos de arpillera cubiertos de pequeños espejos redondos que reflejan las chispas de los fuegos artificiales, simulando estrellas errantes.
Portan máscaras con un solo ojo central, en honor a la visión única del astrónomo. Bailan frenéticamente al son de los tambores, intentando «cazar» la luz de las antorchas, hasta que el Dimoni Gros es derrotado simbólicamente por el toque de una campana, devolviendo la paz al valle.
Presidiendo cada acto aparecen las figuras más altas y queridas del pueblo: los gigantes de Binimira, en Pep i na Maria. Cuando ambos bailan el bolero final en la plaza mayor, se dan por terminadas las fiestas.
No hay fuegos artificiales —hace años que un incendio los dejó fuera del programa—, pero tampoco hacen falta. El cielo se llena de estrellas y el pueblo entero se queda mirándolas.
Quién sabe… quizá alguna sea la misma que vio Omar.
El relato es inventado, en Mallorca no existe Binimira. Es mi manera de homenajear al pasado árabe y la herencia que dejó en la isla, como por ejemplo los nombres de muchos pueblos.
En la gastronomía mallorquina también tenemos platos vegetarianos, sobre todo en verano, se usan muchas verduras en esta época del año y siempre viene bien tener esos platos tan mediterráneos en el recetario. Este plato en concreto también se puede cocinar en invierno con la verdura propia de esta época del año.
Su nombre, frit bord es por qué no lleva carne entre sus ingredientes. Cada casa tiene su receta, algunos le ponen calabacín pero a mi me recuerda mucho al tumbet así que no se lo pongo. También se acompaña con olives trencades mallorquines (aceitunas partidas) como el frit mallorquí de carne tradicional.
· FRIT BORD MALLORQUÍ ·
Ingredientes
6 patatas medianas
1 cabeza de ajos
1 hoja de laurel
1 cebolleta
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
2 berenjenas
Sal y Pimienta
Aceite de oliva virgen extra
Hinojo
Mise en place.
Limpia las verduras.
Pela y corta las patatas en dados de unos 2 cm.
Déjalas en remojo mientras sigues con las demás verduras.
Corta el resto de verdura en cubos de similar tamaño que la patata.
Limpia el hinojo.
Separa los ajos de la cabeza y cháfalos un poco sin pelarlos.
Elaboración.
En una sartén con aceite de oliva fríe las patatas.
Saca de la sartén y reserva sobre papel de cocina para que absorba el aceite.
En una cazuela, si es de barro mejor, con cuatro cucharadas de aceite, sofríe a fuego fuerte los ajos y el laurel, un minuto.
Añade la cebolleta.
Remueve, a los pocos minutos, añade el pimiento rojo y verde, remueve.
Unos minutos de cocción y añade la berenjena, salpimienta.
Baja el fuego y deja rehogar hasta que la verdura esté pochada.
Añade las patatas y el hinojo, remueve y mezcla bien con la verdura.
Rectifica de sal si hace falta.
Sirve.
Nota: acompaña con "pa moreno" (pan de pueblo) y olives "trencades" (aceitunas partidas). Opcional, si te gusta el picante le puedes añadir una punta de guindilla a trocitos.
Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.
Gregorio vivía en el sótano de un edificio de la calle Principal de una pequeña ciudad. Él, en vez de bajar a la calle, tenía que subir una escalera exterior para llegar a ella, y eso lo convertía en un ser interesante para los vecinos del edificio. Tenía un porte elegante: hombre delgado, lucía un bonito bigote fino y largo, y las cejas muy bien cuidadas. Cada mes se hacía la manicura y se depilaba sus largas y delgadas piernas, igual que hacen los ciclistas o los deportistas, solo que él odiaba el deporte.
Don Alfonso era todo lo contrario. Vivía sobre el piso de Gregorio, en la planta baja. Era un señor de cintura generosa, desaliñado y que se afeitaba más bien poco. Solía mofarse de Gregorio, pues pensaba que perdía el tiempo con tanto «arreglo».
—Eso solo lo hacen las mujeres —decía él.
Aunque Gregorio era más rápido contestando sus puyas y solía sacarlo de sus casillas.
A los vecinos nos gustaba verlos «dialogar» en plena calle cuando se encontraban, cosa que sucedía poco, pero, cuando pasaba… hummm, ¿cómo decirlo?...
—Hola, don Alfonso —saludaba Gregorio.
—Hola, Gregorio —decía don Alfonso. Él nunca lo llamaba «don».
—¿Quiere que le pida hora con mi manicura? —preguntaba Gregorio.
—¿Qué te hace pensar que la necesito? —contestaba, molesto, don Alfonso, mirándose las manos y descubriendo restos de cacao.
—Es cacao —dijo al fin, enfadado.
—No debería comer tanto cacao, don Alfonso —le replicaba Gregorio.
Y eso hacía que don Alfonso se pusiera rojo de enfado.
—¡Métase en sus asuntos! —explotaba.
—Lo intento, pero sus asuntos dan para mucho —sonreía Gregorio.
—Arrfrtottoedlculho… —contestaba don Alfonso de manera ininteligible mientras se alejaba calle abajo.
Entonces Gregorio sonreía, nos guiñaba un ojo y se metía en su casa.
La locura de la crema de cacao, ya se sabe, el terrible aceite de palma y/o demasiado azúcar refinado. Pero si es ocasional y hecho en casa quizás te atrevas. Una pregunta que me hacéis mucho, ¿sabe a garbanzos?, no, no se nota el sabor del garbanzo pero si se nota el sabor del tahini, si no te gusta tanto el sabor de tahini, ponle media cucharada o cambia el tahini por crema de avellanas casera.
· HUMMUS DE CACAO ·
Ingredientes
170 gramos de garbanzos cocidos
80 ml. leche de almendra
2 cucharadas de cacao en polvo puro sin azúcar
1 cucharada de tahini
2 cucharadas de pasta de dátiles
Elaboración
Mezcla todos los ingredientes en una túrmix o Thermomix y tritura hasta formar el humus.
Acompaña con pan, galletas, picos, fruta, etc.
Relato, fotografías y vídeo / short story, pics and video @catypol - Circus day.
Me quiere, no me quiere, me quiere...mil hojas podría deshojar y mil veces se me rompería el corazón. Sé que la adolescencia es, a veces, una constante manifestación de nuestro malestar con el mundo que nos rodea, pero el amor (suspiro), el amor cuando no es correspondido a nuestra edad puede explotar dentro de nosotros como el Big Bang.
Me envió un mensaje, ¿qué haces esta tarde?_escribió sin saludarme y 3 semanas después escribió el último, no es por ti, es por mi, pero mejor lo dejamos_dejándome destrozada. Fueron las 3 mejores semanas de mi vida, sentí el aire en mi pelo cuando íbamos en su moto, su mano cruzando la mía cuando paseábamos junto al mar, sus piropos cuando venía a recogerme a casa...mi hermano cree que hago de todo un mundo y que debo dejar de lamentarme ya. Yo haré el viacrucis pero a él lo crucificaría al final, ten hermanos para esto.
Papá anda muy cariñoso conmigo, imagino que mamá le habrá contado "mis andanzas" y eso me pone de los nervios, porque él no se entera de ná, así que si ha llegado a sus oídos toda la familia sabe de mi situación, la próxima vez que tenga un evento familiar creo que me pondré enferma. Mamá dice que no le de importancia, hija mía, eso pasa en la vida, ¡relájate!__me dice con toda la naturalidad del mundo, y eso a mi me pone más de los nervios, ¡uff!.
La que me fascina es mi abuela, pero vamos a ver criaturita ¿estaba buenorro el chaval?__me pregunta a sus casi 90 años, buenoo, hummm, yo...__la verdad no sé que contestarle a la mujer, ¡jamía, acabáramos! si dudas tanto no debía estarlo__me dice con vehemencia, yo conocí a tu abuelo a los veintitantos años, y antes de él algún maromo me rondó, y bueno, el no es por ti es por mi, es más viejo que las pesetas, y tú eres mu joven y mu moderna pa achicarte, mueve el culo, deja de llorar y ya verás que pronto se te pasa el susto__finiquita la conversación dejándome patidifusa y muerta de la risa, ¡Viva mi abuela!.
Sí, lo sé, los milhojas están hechos de masa de hojaldre pero también con masa filo o masa brick, ¿lo has probado? es super sencillo y tan rico, además de rápido que te gustará igual o más que si llevara hojaldre, no lo dice mi abuela pero te lo digo yo.
· MILHOJAS CON MASA FILO ·
Ingredientes
5 hojas de masa Filo
4 cucharadas de mantequilla, derretida
Panela
250 mililitros de nata montada
Fresas en rodajas
Decoración: Flor de merengue o azúcar glas.
Elaboración
Precalienta el horno a 200 ºC.
Cubre la bandeja para hornear con papel para horno.
En una superficie de trabajo limpia pon una hoja de masa filo.
Cepilla la hoja de masa filo con la mantequilla.
Espolvorea panela por encima.
Pon encima otra hoja de masa filo y repite la operación hasta acabar las cinco hojas.
Con un cuchillo o cortador de pizza corta la masa en rectángulos (7x12cm).
Pon en la bandeja de hornear y hornea durante 7 u 8 minutos o hasta que esté dorado.
Pon la nata montada dentro de una manga pastelera.
Cubre con la nata la base de la masa filo.
Sobre la nata coloca rodajas de fresas y sobre las fresa otra masa filo.
Así hasta tener dos capas.
Por último puedes decorar con alguna flor de merengue (comprada) y nata o espolvorea con azúcar glas.
Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.