Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Salchichas caseras

La noche de Walpurgis, Jakob y Sven, dos entusiastas del folclore con una preocupante falta de sentido común, decidieron aventurarse en el monte Brocken. Armados con ajo (por si acaso), cruces de madera (por si acaso), esperaban presenciar un aquelarre.

—¡Dicen que las brujas bailan desnudas bajo la luna, invocando demonios y pactando con el diablo! —exclamó Sven, con los ojos brillantes de emoción y algo de miedo. Jakob asintió, ajustándose las gafas.

Después de horas de tropezar con raíces llegaron a una extraña explanada. Había un fuego crepitante, sí. Y figuras encapuchadas. ¡El corazón les latió a mil!

Se acercaron sigilosamente, ocultándose tras unos arbustos espinosos. La luna llena iluminaba la escena. Levantaron sus cámaras, listos para documentar el evento más pagano del año.

Pero, en lugar de cantos guturales y danzas frenéticas, lo que escucharon fue un "¡Pásame la mostaza, Gertrude!" y un "¡Estas salchichas están quedando perfectas, Helga!".

Jakob y Sven se miraron. ¿Habrían llegado a la fiesta equivocada?. Jakob guardó lentamente su ajo. Sven bajó su cámara.

—Creo que nos equivocamos de aquelarre —susurró Jakob y en un descuido, pisó una rama seca. ¡CRAC!

Siete pares de ojos se clavaron en el arbusto. Jakob y Sven salieron con las manos en alto, temiendo ser pasto de alguna plaga. Pero ellas no les prestaron atención, las "brujas" siguieron con su fiesta para decepción de los chicos... o alivio. Se sintieron ridículos con las manos en alto, no sabían si irse o quedarse al fin y al cabo, nadie les prestaba atención.

—¿No... no van a maldecirnos? —balbuceó Sven.

La risa de las brujas todavía se escucha en todo el monte.




La ventaja de hacer las salchichas en casa es que tu controlas los ingredientes, y aunque no lo parezca son muy fáciles de hacer, podemos poner las verduras que más nos gusten, imagina una salchicha con guisantes o con habitas, estás están hechas con acelgas, las acelgas tienen un ligero sabor terroso que combina muy bien con la carne, no se nota en el resultado final y sabes lo que estás comiendo.

Cuando la asociación española de fabricantes de vegetales congelados se puso en contacto conmigo para colaborar en la II edición de #MiVerduraCongelada haciéndome hincapié en la importancia de hacer recetas elaboradas para niños me encantó.

· SALCHICHAS DE POLLO CON ACELGAS ·

Para 2 salchichas

Ingredientes
  • 150 gramos de carne picada de pollo
  • 100 gramos de acelga congelada
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de ajo y perejil (seco)
  • Sal y pimienta negra molida
  • Film transparente de cocina
  • Pan de barra o pan de hot dog
  • Salsa de tomate casera

Elaboración
  1. Pon la acelga en el microondas, función descongelar, durante unos minutos. 
  2. Aprieta bien la acelga para que salga toda el agua que tiene. 
  3. Mezcla, en un cuenco, la carne, la acelga cortada a trocitos, el pimentón y el ajo con perejil. 
  4. Salpimienta.
  5. En un trozo de film po parte de la mezcla, y ayudándote con el film forma una salchicha. 
  6. Ata con un nudo en los dos lados. 
  7. Pon las salchichas al vapor, durante 25 minutos. 
  8. Con cuidado, que quema y mucho, saca las salchichas de la vaporera y quita el film. 
  9. En una sartén con un poco de aceite de oliva marca las salchichas para que quede un poco dorada.
  10. Sirve con pan de barra o con pan de hot dog. 

Para acompañar de salsa de tomate casera. ¿Ketchup y mayonesa? pues también.




¡La II edición de #MiVerduraCongelada ya está en marcha!. Para la Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC), el objeto de #MiVerduraCongelada es concienciar a la población de la importancia de introducir verduras en la dieta diaria, y este año, con especial atención a los más pequeños. 

Creemos que es fundamental sensibilizar a las familias sobre la importancia de enseñar, desde la infancia, a adquirir hábitos saludables. Así, entre todos, aportamos nuestro granito de arena para reducir los alarmantes índices de sobrepeso y obesidad infantil existentes hoy en día.

¿Por qué verduras congeladas y cuáles son sus ventajas?
- Llegan a la mesa prácticamente en las mismas condiciones y con la misma calidad con las que son recogidas en la huerta.
- El proceso de ultracongelación minimiza las posibilidades de contaminación de los alimentos; evitando comprometer la salud de las personas.
- Se pueden consumir todo el año.

Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (Asevec) 


Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.

Sandwich de colores

—¡Subo una Guinea y dos Coronas! —chilló John, ajustándose el paño del cuello.

La señora, emperifollada de la cabeza a los pies, entornó los ojos. —Te veo la apuesta, conde, y subo una Guinea y tres Coronas.

El caballero irlandés pasó la ronda y tiró las cartas asqueado, pensaba que sería fácil desplumar a los contrincantes pero ya no lo veía tan claro.

El americano y su eterna sonrisa, que no dejaba ni cuando perdía, los tenía desconcertados, y no, no pasó.


El americano mostró un Full. La señora mostró Escalera, y antes de que nadie dijera nada John mostró cuatro ases.

—¡Imposible! —chilló el americano—. ¡Yo tenía un as! —¡Y yo otro! —exclamó la Señora.

La risa del Conde se escuchaba desde todas las estancias de la casa.



Los untables forman parte de la vida, cuando era pequeña eran de cacao y avellanas, cuando veía series americanas por la televisión eran de cacahuete, recuerdo la primera vez que una profesora de inglés americana trajo el famoso dip que se come con verduras, o eso salía en las pelis porque ella trajo chips para acompañarlo. Recuerdo la primera vez que comí hummus, y ahora, no sé si por la facilidad que tenemos en la red de conocer más recetas existen mil y una versión de untables con verduras.

Cuando la asociación española de fabricantes de vegetales congelados se puso en contacto conmigo para colaborar en la II edición de (MiVerduraCongelada) haciéndome hincapié en la importancia de hacer recetas elaboradas para niños me encantó.

¡La II edición de mi verdura congelada ya está en marcha!. Para la Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC), el objetivo es concienciar a la población de la importancia de introducir verduras en la dieta diaria, y este año, con especial atención a los más pequeños. 

Creemos que es fundamental sensibilizar a las familias sobre la importancia de enseñar, desde la infancia, a adquirir hábitos saludables. Así, entre todos, aportamos nuestro granito de arena para reducir los alarmantes índices de sobrepeso y obesidad infantil existentes hoy en día.

Estos sandwiches de colores harán que los pequeños y no tan pequeños se olviden de otras cremas de untar y quieran esta maravilla, sabe deliciosamente bien. Un consejo, no te pases con el Tahini o sólo sabrá a eso, pon un poco y deja que se mezclen los sabores con la verdura.


· SANDWICHES DE COLORES ·


Ingredientes crema verde
  • 50 gramos guisantes congelados
  • 50 gramos espinacas congeladas
  • 20 gramos queso Mascarpone
  • 1 cucharadita de Tahini

Ingredientes crema naranja
  • 100 gramos de zanahorias baby congeladas
  • 20 gramos queso Mascarpone
  • 1 cucharadita de Tahini

Sal y pimienta
Nueces picadas
Pan de molde

Elaboración
  1. Haz al vapor las verduras hasta que estén cocinadas. 
  2. En un vaso de túrmix mezcla los guisantes, las espinacas (bien escurridas de agua), el queso, el tahini y salpimienta un poco. 
  3. Pica hasta que que una pasta. 
  4. Haz lo mismo con la zanahoria.
  5. Unta una rebanada de pan de molde con la crema verde, sobre ella le coloca otra rebanada de pan de molde y unta la crema naranja. 
  6. Tapa con otra rebanada de pan de molde. 
  7. En un lado unta un poco de queso Mascarpone y reboza con las nueces picadas.



¿Por qué verduras congeladas y cuáles son sus ventajas?
- Llegan a la mesa prácticamente en las mismas condiciones y con la misma calidad con las que son recogidas en la huerta.
- El proceso de ultracongelación minimiza las posibilidades de contaminación de los alimentos; evitando comprometer la salud de las personas.
- Se pueden consumir todo el año.


Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.


Robiols

Amanecí antes de que el sol nos regara con su luz, antes de que el gallo abriera su pico para atormentarnos con su sonido estridente y pensé, ¡bien! he ganado a María, pero no, ella ya estaba en pie, lista para comerse el día que venía por delante y esperándome con café recién hecho en la cocina. 

Los mayores habían pronosticado que íbamos a ser una generación lejana, viajera, tecnológica y acomodada, que no nos importa la tradición y sobre todo, el pasado. Pero yo soy la excepción, les digo. Llegado estas fechas me gusta ponerme el delantal y ensuciarme de harina, manteca o queso, mientras mis hermanos viajan o ocupan estos día libres en otras actividades más a su estilo.

María es lo más cercano que tengo de mi familia y con ella me voy cada año, la casa grande, el fresco primaveral y su sabiduría pasada me atrae como el hierro a un imán. El parral en el patio nos hace sombra mientras comemos fuera, Lanas la vieja perra que curiosamente casi no tiene pelo sigue acostada en el mismo sitio cada año, María asegura que de vez en cuando se mueve, y se ríe al ver la expresión de mi cara.

No quise contradecir a los mayores, también viajé y me acomodé a mis tiempos pero echaba de menos disfrutar con más cordura y entendimiento estos momentos, diferentes a cuando era pequeña y corría alrededor de la mesa de la cocina mientras las mayores hacía "rubiols" y panades, veía la televisión y me enfadaba porque con dos canales no había nadie que pensara en los pequeños por lo que no había dibujos animados. Peleaba con mis hermanos para hacer los crespells con los cortapastas que más nos gustaban, y leía, leía sobre países lejanos y personajes famosos, sobre vivir en otras ciudades y en otras culturas e imaginaba que un día yo también marcharía de aquí.




Dentro de nuestra gastronomía dulce de Semana Santa tenemos los robiols o "rubiols", rellenos de requesón o mermelada o cabello de ángel que con el tiempo se ha extendido al gusto de los más jóvenes, flan, crema de cacao o dulce de leche. Como dice mi madre los primeros en comerse deben ser los de requesón pues los de mermelada y cabello de ángel duran más tiempo y los primeros enmohecen, eso si no llegan a tanto tiempo pues desaparecen muy rápidamente si la familia es grande como la nuestra.


· ROBIOLS ·
Masa.
  • 300 gramos azúcar
  • 75 mililitros de aceite de oliva
  • 150 mililitros de zumo de naranja
  • 75 mililitros de mistela (opcional)
  • 3 yemas de huevo
  • 300 gramos manteca a temperatura ambiente
  • 1 kilo harina 

Relleno de requesón.
  • 250 gramos de requesón
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • 1 yema de huevo
  • Ralladura de 1 limón

Otros rellenos: cabello de ángel, mermelada, flan, crema de cacao, dulce de leche

Azúcar glas 

Masa.
En un cuenco grande vierte el azúcar, el aceite, el zumo y la Mistela. 
Añade las yemas de huevo y remueve. 
Añade la manteca y poco a poco la harina hasta formar una masa que no se pegue a las manos. 
Deja reposar.

El requesón.
Mezcla el requesón, canela, azúcar, yema de huevo y ralladura de limón. 

Precalienta el horno a 180 ºC

Formardo. 
Pon una bola de masa no muy grande entre dos plásticos. 
Aplana con un rodillo. 
Quita el plástico superior y rellena con una cucharada de requesón. 
Con el plástico inferior ayuda a cerrar la masa y darle forma al robiol. 
Aprieta los bordes y corta en semicírculo dándole forma de empanadilla. 
Hornea entre 15 y 20 minutos, que estén un poco dorados. 
Cuando estén fríos espolvorea por encima azúcar glas.




Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.

Atascaburras

Cuando el señor Alejandro llegaba a casa, se quitaba los zapatos nada más entrar, decía que así dejaba fuera todo el mal rollo del día, se calzaba unas zapatillas en forma de perrito, su casero no le permitía tener animales así que esta era la única manera que podía tenerlos. Se cambiaba de ropa, se preparaba una copa de vino y se colocaba el delantal que una vez, una novia que tuvo le regaló.

A el señor Alejandro le gustaba cocinar, su madre le había enseñado bien y él comía muy feliz en su diminuta cocina, bueno, todo su piso era diminuto pero la cocina le hubiera gustado un pelín más grande, no de esas que se pudiera bailar un vals en ella pero si que se pudiera bailar un chotis, aún así, él cocinaba a lo grande pues eso sí podía hacerlo.

Cuando su vecina escuchaba ruido en la casa del señor Alejandro, se pintaba, se peinaba y se dirigía a la puerta del vecino para pedirle, ¿un poco de sal?¿una patata?¿un vinito?, ella no cocinaba nada de nada pero sabía de la vida, sabía del señor Alejandro y sabía, sobretodo, que él siempre le abriría la puerta y la dejaría entrar.





[RETO COOKING THE CHEF]
En los 80 yo tenía una estrella y me la quitaron cuando tuve éxito en la televisión_dice Karlos Arguiñano. El plato que le hace feliz, mejor dicho, platos, la ensaladilla rusa, las croquetas, los chipirones en su tinta o frescos salteados, ya ha dicho en muchas ocasiones que a él le gusta comer. Amigo de sus amigos y por encima de todo su familia, también sus trabajadores que como él dice ya forman parte de la familia.

Dijo de él Ferrán Adrià__Nunca vamos a poder agradecerle el apoyo que ha dado a la cocina, fue el primero que se dio cuenta de que la cocina de vanguardia era importante para este país. Él se alegra por los logros obtenidos por tantos cocineros amigos suyos, cuenta con simpatía que el día que visitaron a los hermanos Roca en el Celler, su mujer salió llorando cuando conoció la bodega. De los argentinos habla maravillas pues estuvo trabajando allí de 1995 hasta el 2000, su hija adoptada es de ese lindo país.

De todos los cocineros españoles creo que es el único que no necesita presentación, el único que ha entrado en casa de la mayoría a la hora de comer, el que nos cuenta chistes que nos hacen reír por no llorar y el que ha soltado alguna "lindeza" a los políticos e iglesia españoles. Sus recetas son ricas, ricas y con fundamento y se ha convertido en el rey del perejil, sus platos terminan decorados con unas ramitas y nosotros hacemos lo mismo, ¿quién no ha cocinado una receta de Karlos Arguiñano alguna vez en su vida?.

Este mes cocinamos las recetas de un chef muy mediático y querido en el mundo de la cocina, Karlos Arguiñano, y es un honor para mi hacerlo pues debo decir que todas las recetas que he cocinado de él siempre me han dado buen resultado así que una más para celebrarlo pues con esta receta participo en el reto Cooking The Chef.

Arguiñano tiene tantas recetas, tantas, que da miedo contarlas, así que elegir una tiene que ser por cercanía o corazón. En mi caso por familia, mi padre, manchego conquense de nacimiento vino muy jovencito a Mallorca, de él no tengo recetas manchegas así que cuando veo alguna que me gusta me la traigo a Circus, espero que os guste el show.

ATASCABURRAS 
Cuentan que sus creadores fueron dos pastores que se quedaron aislados tras una nevada, y que sin otra posibilidad que añadir a un cocido nada más que unas patatas y unas espinas de bacalao, al ver que no era consistente vertieron el aceite de oliva y lo machacaron fuertemente para evitar las durezas de las espinas del bacalao. Tras comerlo dijeron a la comunidad que es una comida que "harta hasta las burras" y se dice que de ahí le viene el nombre. Se saben referencias escritas del plato desde el siglo XVII. Cuando un burro se queda atascado en el barro Manchego (muy arcilloso) al meter y sacar las patas, se produce un sonido muy parecido al que se produce al mezclar en el mortero las patatas, el ajo y el bacalao. De ahí el nombre.


· ATASCABURRAS O AJOARRIERO MANCHEGO ·

Para 4
  • 1 kilogramo de patatas
  • 400 gramos bacalao desalado
  • 2 huevos
  • 12 nueces
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Perejil

Elaboración
  1. Lava las patatas y cuécelas en una cazuela con agua durante 30 minutos. 
  2. Sazona.
  3. Coloca los huevos en otro cazo con agua con sal y deja cocer durante 10 minutos. 
  4. Pon agua a calentar en otra cazuela, añade el bacalao y cuece durante 5 minutos. 
  5. Reserva el agua del bacalao.
  6. Pela y pica los ajos. 
  7. Pela las patatas y trocéalas. 
  8. Pela los huevos y córtalos en cuartos. 
  9. Casca las nueces y reserva.
  10. Maja los ajos en un mortero. 
  11. Colócalos en un bol. 
  12. Añade las patatas y sigue majando. 
  13. Incorpora el bacalao desmigado y mezcla bien. 
  14. Vierte un poco de aceite sin dejar de remover. 
  15. Si queda muy espeso, echa un poco del caldo de cocer el bacalao (tiene que quedar como un puré).
  16. Sirve la mezcla en 4 cazuelas de barro. 
  17. Adorna con las medias nueces y los trozos de huevo. 
  18. Coloca una hoja de perejil.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Empanadillas de crema

15 Superpoderes de andar por casa

1 -Visión de rayos X para encontrar cosas
(solo tú sabes dónde están las llaves, el mando o el calcetín perdido).

2 - Telepatía doméstica
Detectar que alguien tiene hambre o está de mal humor sin que diga una palabra.

3 - Fuerza sobrehumana para abrir tarros imposibles
O darles “el toque mágico” para que se abran solos después.

4 - Multitasking extremo
Cocinar, contestar mensajes, poner la lavadora y escuchar un podcast… al mismo tiempo.

5 - Resistencia al caos
Capacidad de mantener la calma en medio del desorden, niños gritando o cenas familiares.

6 - Control del tiempo relativo
Ser capaz de ducharte, vestirte y salir en 7 minutos exactos si vas tarde.

7 - Nariz biónica
Detectar una comida que se quema desde la otra punta de la casa.

8 - Inmunidad al cansancio (temporal)
Energía repentina para terminar tareas cuando ya no podías más.

9 - Lengua de dragón
Soplar sopa hirviendo a la velocidad de la luz sin quemarte.

10 - Escucha ultrasónica
Escuchar ruidos sospechosos en otra habitación incluso con la tele encendida.

11 - Transformación exprés
Pasar de "modo pijama" a "presentable" en menos de 5 minutos cuando llaman a la puerta.

12 - Telequinesis emocional
Levantarle el ánimo a alguien con una sola frase, abrazo o plato de comida.

13 - Detector de mentiras nivel experto
Saber cuándo alguien dice “ya fregué” y no ha fregado nada.

14 - Dominio del lenguaje no verbal
Una mirada que dice más que mil palabras. Y que a veces asusta.

15 - Magia con sobras
Convertir lo que queda en la nevera en una cena digna de aplauso.




Que se me ha ido la "pinza" con esto de cocinar las empanadillas con la sadwichera, y no es un superpoder casero, es que tener "antojos" e ingredientes para hacerlas ha sido de fuerza superior, no se me pasaba no, y he aquí el resultado. Sólo asegúrate que la masa quede bien hecha, algo dorada, por lo demás no hay más truco, y sí, espera a que se enfríen un poco pues recién salidas de la sandwichera la crema interior quema y mucho.

· EMPANADILLAS DE CREMA ·

Ingredientes
  • Obleas para empanadillas
  • Crema pastelera
  • Agua
  • Sandwichera eléctrica
Decorar
  • Azúcar glas
  • Fresas
Elaboración
  1. Separa la oblea de las otras. 
  2. Rellena con una cucharada grande de crema, en el centro.
  3. Pincela el borde con un poco de agua y cierra la empanadilla. 
  4. Cuando las has hecho todas, ponlas en la sandwichera (en la mía caben cuatro), y cocina hasta que la masa está hecha y dorada. 
  5. Saca de la sandwichera y repite con las demás. 
  6. Espolvorea con azúcar glas.
  7. Sirve con fresas.

Nota: ¿Puedo hacerlas con el relleno que quieras? Pues sí y no, el relleno debe ser denso, pues si es más líquido se escurrirá de la empanadilla, lo he probado con dulce de leche pero se ha salido y al terminar la cocción la empanadilla estaba vacía. Lo mejor usar rellenos más espesos, tipo requesón, crema pastelera...


Texto, receta y fotos @catypol - Circus day.

Mole verde

Don Chencho era el hombre más tacaño de D.F. Se decía que era capaz de quitarle un peso a un ciego y pedirle el cambio. Una noche, mientras caminaba por un sendero oscuro contando sus monedas, escuchó el rítmico trote de un caballo.

De la penumbra surgió un caballero impecable: traje de charro negro con botonadura de oro puro, un sombrero de ala ancha que ocultaba su rostro y un caballo cuyos ojos brillaban como brasas de carbón.
—Buenas noches, Chencho —dijo el Charro con una voz que sonaba a ultratumba y a seda—. Te veo muy preocupado por esos centavos. ¿Qué te parecería una bolsa llena de monedas de oro? De las que no se acaban nunca.

A Chencho se le iluminaron los ojos más que al caballo. —¿Oro? ¿Del de verdad? ¿Y qué quiere a cambio? ¿Mi alma?

El Charro Negro asintió con elegancia, sacando una bolsa de cuero que tintineaba de forma celestial. —Solo un pequeño contrato. Oro infinito a cambio de tu compañía eterna en mi... hacienda particular. Hace calor, pero nunca falta el trabajo.
Chencho, que era ambicioso pero no tonto, miró la bolsa y luego el traje del Charro.

—Mire, patrón —dijo Chencho rascándose la barba—, acepto. Pero con una condición de caballero. Ese traje de charro que trae... es de una calidad impresionante. Si me voy al infierno, quiero ir elegante. El oro me lo da ahora, pero el alma se la lleva cuando me consiga un sastre que me haga una botonadura de plata como la suya, pero con mi nombre grabado en cada pieza.

—¿Un sastre? —rugió el Charro—. ¡Soy el cobrador del averno, no el asistente de un modista!

—Ah, pues si no hay atención al cliente, no hay contrato —replicó Chencho guardándose sus monedas de cobre—. Además, ese caballo suyo suelta mucho pelo. Mi alma vale al menos que un plato de mole.

El Charro Negro, indignado por la y la tacañería de Chencho, espoleó a su caballo y desapareció en una nube de azufre, gritando que prefería llevarse a políticos.

Chencho volvió a su casa silbando. Había salvado su alma, no por santo, sino porque al diablo no le salía a cuenta pagarle el sastre.




[RETO COOKING THE CHEF]
Sin investigación no hay cocina, en el sentido que si creas de la nada acabas creando nada, entonces nosotros creemos que nuestra cocina es básicamente un seguimiento sobre la tradición, y de ahí es de donde partimos, sin conocer nuestras raíces es muy difícil crear.

El círculo. Ni principio ni fin.
"La madre tierra es circular. La tortilla es circular. La ciudad es circular. El calendario maya es circular. Y emplato en círculo". Su logo es un círculo que contiene su nombre. Movámonos en círculo y regresemos al inicio. El plato que mejor encaja en la teoría del círculo es Madre Mole. El nombre impacta porque a una madre no se la nombra de forma gratuita. Si sacas a jugar a una madre, que sea en serio, de forma respetuosa. El mole es un icono. Pocos platos más intrincados y profundos: México cabe dentro. Salsa espesa con decenas de ingredientes, que cooperan, que se complementan, que se entrelazan hasta conformar un sabor nuevo. El mole es uno y cien.

De niño, en la escuela, a Enrique lo llamaban Pozole: "Me gustaba el pozole, la sopa con oreja, trompa, buche de cerdo y maíz. Lo de Pozole fue deteriorando, pasó a Pozol, a Puchol y de ahí a Pujol. Al principio algunos pensaban que era un restaurante catalán, lo que creo confusión". ¿Por qué no catalán? El abuelo paterno, Enrique, lo era.

"Naces cocinero y ya te chingaste", expresa Enrique con esos ojos de chino que le diluyen la sonrisa. Los padres, Alfonso y Pilar, quisieron que estudiara alguna profesión con prestigio, aunque cuando a los 12 años el chavo calentó una sopa de Campbell's para darles la bienvenida tras un viaje, supieron que el fuego sería el ganador. Enrique Olvera para el Periódico.

Señoras y señores estamos a día 5 y este mes toca presentar al gran chef Mexicano Enrique Olvera y con ello participo en el reto Cooking The Chef, bienvenidos al show.

Los moles son sinónimos de estacionalidad. Como muchas referencias tradicionales, conjugan, a la perfección, el "aquí y el ahora" que a tantos chefs nos interesa reflejar en nuestras cocinas. Enrique Olvera, México de adentro hacía afuera.

· MOLE VERDE ·

Para 4

Espárragos y habas tiernas.
8 espárragos verdes, con las puntas separadas de los tallos
1 cucharadita de sal 
100 gramos de haba tierna y limpia

Mole de brócoli.
1/2 cebolla blanca cortada en trozos grandes
1 diente de ajo grande
60 ml. aceite de oliva
200 gramos de brócoli cortado en trozos grandes
80 gramos de los tallos de espárragos reservados, troceados
1 chile jalapeño
35 gramos de pepita de calabaza
240 ml. agua
20 gramos de cilantro
1 cucharadita de sal

Col china.
1 cucharada de cebolla blanca fileteada
1 cucharadita de aceite de oliva
8 hojas de col china cortadas en chiffonade
3 cucharadas de agua
1 cucharadita de sal

Alcachofa.
2 alcachofas tiernas
120 ml. de vinagre blanco 
2 cucharadas de zumo de limón
240 ml. de aceite de oliva
1 cucharadita de sal

Puré de espinacas.
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cucharadita de sal
80 gramos de espinaca tierna

Puré de nabo.
1 1/2 piezas de nabo pelado
240 ml. de nata para cocinar
1 cucharadita de sal

Coliflor.
100 gramos de coliflor blanca en un solo florete cortado en pluma y 4 láminas
1 cucharada de zumo de lima
1 cucharadita de sal 


Espárragos y habas tiernas.
  1. Lleva a ebullición 1 litro de agua con sal. 
  2. Cuece las puntas de espárrago y las habas durante 5 minutos. 
  3. Escurre, enfría y pela las habas.

Mole de brócoli.
  1. En una cacerola, pocha a fuego medio la cebolla y el ajo. 
  2. Añade el brócoli, después los tallos de espárragos y finalmente el chile. 
  3. Echa las pepitas de calabaza y el agua, lleva a ebullición. 
  4. Retira del fuego e incorpora el cilantro. 
  5. Tritura, pasa por un colador fino y pon a fuego medio hasta que hierva. 
  6. Retira del fuego y rectifica la sazón.

Col china.
  1. En una sartén a fuego medio, saltea la cebolla en el aceite. 
  2. Agrega la col y el agua.
  3. Tapa y cuece a fuego bajo durante 3 minutos. 
  4. Sazona y reserva.

Alcachofa.
  1. Pon 1 litro de agua con el zumo de limón y el vinagre, sumerge las alcachofas durante 15 minutos. 
  2. Escurre y corta en octavos. 
  3. Calienta una olla con el aceite y la sal a 65 ºC y cocina las alcachofas 25 minutos manteniendo la temperatura constante. 
  4. Reserva.

Puré de espinacas.
  1. En una olla a fuego alto, lleva a ebullición 1 litro de agua con el bicarbonato y la sal. 
  2. Blanquea las espinacas durante 30 segundos. 
  3. Escurre, enfría, tritura y pasa por un colador fino. 
  4. Rectifica la sazón y pon el puré en una manga o botella dispensadora.

Puré de nabo.
  1. Pica el nabo finamente y cocina en una olla con la crema y la sal a fuego medio hasta que suavice. 
  2. Tritura y pasa por un colador fino. 
  3. Coloca en una maga o botella dispensadora.

Coliflor.
  1. Sazona la coliflor con el zumo de lima y la sal. 
  2. Separa en pequeños floretes y hornea a 180 ºC durante 20 minutos, hasta que se dore.

Montaje.
  1. En cada plato, extiende 90 gramos de mole en forma de círculo con ayuda del dorso de una cuchara. 
  2. Dispone encima la col, las habas, los espárragos y las alcachofas. 
  3. Pon 3 bombones de ambos purés y termina con una lámina de coliflor. 

Notas: 
Él usa sal de Colima para la alcachofa y el puré de espinacas para lo demás sal fina. 
En vez de nabo usa colinabo pero no encontré en la verdulería. 
También usa chile serrano en lugar de jalapeño pero el único que encontré natural era el jalapeño y de bote. 




Fotografías @catypol - Circus day.

Greixera de faves

En un pequeño huerto, donde crecían habas que parecían tocar el cielo, una niña encontró una bola mágica enterrada entre la tierra. La sostuvo con cuidado y deseó que su amigo, el caballo castrado, pudiera correr libre y feliz de nuevo. A su lado, una serpiente sin dientes, que nunca había hecho daño a nadie, la observaba con ojos tranquilos. Aunque no podía morder, cuidaba del huerto con paciencia. Esa noche, bajo la luz de la luna, la bola brilló suavemente. Al amanecer, el caballo galopaba libre, la serpiente se enroscaba junto a las habas y la niña sonreía, entendiendo que a veces la verdadera magia está en el amor y la esperanza que damos.



Es tiempo de carnaval y en Mallorca en esta festividad hay un plato que, a muchos mayores, les gusta comer llamado fava parada, aunque, en este caso se usa la haba seca. Así que cuál fue mi sorpresa cuando en la plaza del pueblo el verdulero tenía habas frescas. Lo reconozco, tardé mucho en apreciar esta cazuela, pero no me arrepiento lo más mínimo. Es tan fácil de cocinar que solo necesitas buenos ingredientes, mi versión no lleva carne pero también es posible cocinarla con cerdo y "botifarrons". 


· GREIXERA DE FAVES TENDRES ·
(Cazuela de habas tiernas mallorquina)

Para 4 

Ingredientes
  • 3 ajos
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 tomates (ramallet)
  • 2 zanahorias pequeñas
  • 3 patatas medianas
  • 1 alcachofa
  • Mejorana
  • Perejil
  • 4 almendras
  • Pimienta negra
  • Pimentón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 litro de caldo de verduras (o agua)
  • 500 gramos de habas tiernas (sin vaina)
  • 100 gramos de guisantes
  • Sal
  • 1 hoja de laurel
  • 4 huevos cocidos


Mise en place.
  1. Pica el ajo. 
  2. Corta la cebolla en brunoise. 
  3. Ralla los tomates. 
  4. Pela y corta la zanahoria en rodajas. 
  5. Pela y corta las patatas en cubos. 
  6. Pela y corta la alcachofa quedándote con el corazón. 
  7. Haz un picadillo con las almendras, perejil, mejorana, pimienta negra, pimentón y aceite.

Greixera.
  1. Haz un sofrito con el ajo, cebolla y tomate. 
  2. Añade el caldo (o agua) y las habas.
  3. Cuando hierva añade los guisantes, la zanahoria, las patatas, el picadillo, laurel y sal. 
  4. Que hierva hasta que las habas estén cocinadas. 
  5. Corta los huevos cocidos a cuartos y añádelos al guiso. 
  6. Apaga el fuego y sirve.




Receta y fotografías @catypol - Circus day.

Mejillones el Bulli

El Museo de Historia y Curiosidades no tenía presupuesto para cámaras de seguridad. A las doce en punto, el silencio se rompió con un bostezo metálico y el crujido de huesos milenarios. Todo iba bien hasta que Augusto, el emperador romano, decidió que no podía pasar una noche más sin probar la tecnología moderna. Se acercó a la máquina expendedora de la entrada, arrastrando sus pies de piedra con un ruido de lija.

—¡Por los dioses! —exclamó Augusto, señalando un paquete de colores—. ¿Qué clase de manjar es este que tiene tanto color?

El T-Rex, que pasaba por allí moviendo la cola y casi derribando jarrones de la dinastía Ming intentó ayudar.

—¡RAWWR!

—¡Ni se les ocurra! —chilló el Faraón Tut, saliendo de su sarcófago —. Si rompen el cristal, mañana el conservador nos pone a todos a la venta.

El Hombre de Neandertal, que era el único con pulgares funcionales y una mente curiosa, se acercó a la máquina. Miró la ranura de las monedas, miró su taparrabos de piel de bisonte y, con un suspiro, sacó una moneda que había encontrado en la sección de numismática y filatelia.

La introdujo en la ranura. La máquina emitió un pitido de pánico, una luz roja parpadeó y, de repente, expulsó una caja de colores de golpe.

—¿Mejillones? —preguntó Augusto con cara de asombro.

A las seis de la mañana, cuando el guarda de seguridad abrió la puerta, encontró al T-Rex en su pedestal, a la momia en su caja y a Augusto en su nicho. Lo único extraño era que el emperador romano tenía una mancha en la túnica de mármol y a los pies del dinosaurio había cáscaras de mejillones vacías.



[RETO COOKING THE CHEF]
"La gente piensa que soy extravagante, pero soy una persona normal", dice. "Estoy casado y sin hijos. Mi esposa es maravillosa, maravillosa. No separo mi trabajo de mi vida. Todo es uno. Pero hay aspectos de mi vida personal que no son públicos. Nunca he tomado una foto en mi casa para una publicación, voy al cine, al teatro, leo el periódico: soy normal siempre decimos que la gente que trabajó en el Bulli eran personas comunes que hicieron cosas extraordinarias". Ferrán Adrià para Epicorius.

Había una vez, el lenguaje gastronómico era francés. Si un chef quería subir los precios en su menú, todo lo que tenía que hacer era añadir un toque de "jus", un toque de "vin", tal vez un poco "petit". palabras en francés que forjaron una conexión entre lo que el chef estaba sirviendo y el hogar de "gastronomía": usted podría estar comiendo pescado y patatas fritas en un pub de Croydon, lo llaman "poisson-frites" y de repente estás en una brasserie de París , mirando profundamente en los ojos de un aspirante a actriz de teatro mientras se recita con ternura Rimbaud.

A continuación, Ferran Adrià llegó, y la jerga gastronómica dio un giro tecnocrático. Palabras como "deconstruir" y "esferificación" aparecieron en los menús. Adrià se llama a sí mismo un chef de "vanguardia", un "constructivista culinario" y un "modernista". Los alimentos dejaron de sonar poéticos y adquirieron una teoría más académica: en 10 años se pasó de Rimbaud a Roland Barthes, de ménage à trois a "pastinaca tres maneras". Alex Dymoke en City A.M. sobre Ferrán Adrià

Creo que has adivinado que estamos a día 5 y con esta receta participo en el reto Cooking The Chef . Este mes está dedicado a Ferrán Adrià, y yo no tengo mucho más que decir, para mi es un genio, un creativo gastronómico.

Por cierto; mi receta de pollo con cebolla (receta familiar) está incluida en el libreto que acompaña el libro de Ferrán Adrià: La comida de la familia. #menú4. Fue elegida entre muchas y forma parte de las únicas 15 recetas que componen este libreto 😍


Tapas fría - 1994 - Receta 239 

· MEJILLONES CON ESPUMA DE CILANTRO ·

Para 4

Para abrir los mejillones
4 mejillones (de roca) de 30 g/u.

Para los mejillones gelatinados
4 mejillones de roca (elaboración anterior) 
50 g de agua de mejillón (elaboración anterior)
1/4 de hoja de gelatina de 2 g (previamente rehidratada en agua fría)

Para el agua de cilantro 
150 g de cilantro fresco 
100 g de agua

Para la espuma de cilantro 
100 g de agua de cilantro (elaboración anterior)
1⁄4 de hoja de gelatina de 2 g (previamente rehidratada en agua fría)
1 sifón ISI de 1⁄2 l 
1 carga de N2O
sal

Para la juliana de naranja 
1 naranja

Otros 
sal gorda 


Mejillones.
  1. Sumerge en agua hirviendo los mejillones durante 10 segundos.
  2. Con la ayuda de una puntilla corta los pedúnculos que unen los mejillones con las valvas. 
  3. Saca los moluscos y huélelos uno a uno.
  4. Guárdalos en su propia agua pasada por una estameña.
  5. Guarda las valvas.

Mejillones gelatinados.
  1. Coloca los mejillones en una rejilla con una separación entre ellos de 1 cm. 
  2. Guarda en la nevera.
  3. Calienta 1/4 parte del agua del mejillón y disuelve la gelatina. 
  4. Retira del fuego y mezcla con el resto del agua de mejillón.
  5. Guarda la mitad del agua de mejillón en la nevera y ve removiéndola de vez en cuando hasta que adquiera densidad espesa.
  6. Napa cada mejillón con la gelatina comprobando la densidad, puesto que si está muy líquida no se adhiere al molusco y si está demasiado cuajada no lo cubrirá uniformemente.
  7. Guarda el mejillón en la nevera para que la gelatina se solidifique.
  8. Repite los puntos 4 y 5 dos veces más.

Agua de cilantro.
  1. Separa las hojas de los tallos. 
  2. Necesitas 100 gramos de hojas de cilantro.
  3. Escalda las hojas en agua hirviendo, durante 5 segundos.
  4. Refresca en agua y hielo y escurre.
  5. Tritura con 100 gramos de agua. 
  6. Cuela y pasa por una estameña.

Espuma de cilantro.
  1. Calienta 1/4 parte del agua de cilantro y disuelve la gelatina.
  2. Retira del fuego y mezcla con el resto del agua. 
  3. Pom punto de sal.
  4. Cuela y llena el sifón con la ayuda de un embudo.
  5. Carga el sifón y deja reposar 2 horas en la nevera.

Juliana de naranja.
  1. Pela la naranja y procura dejar el mínimo de parte blanca del interior de la piel.
  2. Haz una juliana de piel de naranja de 0,1 cm de grosor y de 3 cm de longitud.

Acabado y presentación.
Extiende en cuatro platos una capa de sal gorda. 
Deja las 8 valvas de los mejillones limpias de pedúnculos y disponlas encima de los platos con sal gorda.
Pon un mejillón, con la cara gelatinada hacia arriba, en una de las dos valvas de cada plato.
Llena la otra valva de cada plato con espuma de cilantro.
Acaba con tres tiras de juliana de naranja encima de la espuma de cilantro.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Dumplings

Hace mucho, cuando Guangzhou era una aldea castigada por la sequía, los campos estaban agrietados y las ollas vacías.

El cielo, compadecido, envió a cinco inmortales montados en cinco cabras de distintos colores. Descendieron envueltos en nubes suaves, con espigas de arroz entre las manos. Al tocar la tierra, las espigas se multiplicaron en arrozales dorados que crecieron como si hubieran estado esperando una señal.

La gente celebró, rió y cocinó sin descanso. Entre el vapor de las nuevas cosechas, alguien preparó el primer gran banquete. Había arroz fragante, verduras salteadas… y, discretamente en una bandeja de bambú, jiaozis, como símbolo de prosperidad.

Los inmortales sonrieron, satisfechos. Antes de partir, las cinco cabras se transformaron en piedra para proteger la ciudad para siempre. Hoy pueden verse en el Yuexiu Park, firmes y orgullosas.

Desde entonces, Guangzhou es conocida como la Ciudad de las Cinco Cabras: un lugar donde el arroz nunca falta… 




Los dumplings o jiaozis son una tradición de Cantón, una región ubicada al sur de China, pero se acabó extendiendo por todo el continente asiático. Se clasifican de acuerdo a la masa, su forma y su manera de cocinado. Se cree que nacieron como una forma de aprovechamiento de sobras de carnes y vegetales. En muchas culturas asiáticas, se asocian con la riqueza y la buena suerte, especialmente durante las celebraciones del Año Nuevo Chino.

La verdad es que no recuerdo la primera vez que comí comida China, ni dónde ni con quién, pero me encanta, o al menos la que se come aquí, nunca he estado en China (me gustaría), supongo que como en todo han adaptado su cocina a los gustos occidentales. En este caso me he atrevido con unos dumplings  pero hechos con obleas de arroz, sin gluten y con mucho sabor. Aunque los tradicionales me gustan mucho también.


· DUMPLINGS ·

Ingredientes
300 gramos de carne picada mezclada de cerdo y ternera
1 zanahoria
1 cebolla pequeña
1 ajo
1 trocito de jengibre
2 hojas de col
2 cucharadas de salsa de soja (sin gluten) + para servir
1 cucharada de aceite de sésamo
Unas hojas de cilantro picadito
Obleas de arroz
Alga nori (opcional)
Aceite de oliva virgen extra

Elaboración
  1. Pela y pica la zanahoria, la cebolla, el ajo, el jengibre y la col. 
  2. Pon en una sartén una cucharada de aceite. 
  3. Cuando esté caliente sofríe la cebolla, que se rehogue. 
  4. Añade la carne picada y remueve para que se deshaga un poquito. 
  5. Añade el resto de verduras. 
  6. Cocina hasta que la carne esté lista. 
  7. Añade la soja, remueve bien. 
  8. Apaga el fogón. 
  9. Con el fuego apagado, añade el aceite de sésamo y el cilantro. 
  10. Remueve bien y deja reposar un poco.
  11. Mientras, mojas las obleas de arroz en agua, de una en una, y corta a trozos el alga nori. 
  12. Cuando la oblea esté blandita, haz dos montoncitos con el relleno sobre un trocito de alga nori y cierra. 
  13. Corta en 2 y cierra.
  14. Pon una sartén al fuego con una cucharada de aceite.
  15. Tuesta un poco los dumplings por ambos lados. 
  16. Para darles la vuelta y que no se peguen usa dos lenguas, se ve que con la silicona no se pega la oblea. 
  17. Sirve con salsa de soja o con la salsa que más te guste.





Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.

Espinagada

Para Jaime Mas (hijo)

Valldemossa, 14 de agosto de 1911, calle Chopin nº 4. En esa calle nace Jaime Mas Estrades, en una familia humilde, con huerto familiar, en tiempos de escasez y necesidad. Tuvo que espabilarse pronto y, como muchos niños, dejó la escuela a edad temprana. Cinco hijos eran muchas bocas que alimentar y se necesitaban manos en el huerto para sacar adelante la cosecha. Almendros, avellanos, olivos y alguna encina; plantaban trigo, verduras y legumbres, y criaban cerdos y gallinas.

Tenim llom de porc negre —chillaba uno en el mercado.
Verdura, verdura per fer espinagada —cantaba otro.

Era la jerga del bullicioso mercado de la capital. Allí llevaban lo que cosechaba la familia y compraban lo imprescindible, además de un poco de tabaco que luego liaba en cigarrillos finos para que le durara unos días más.

El molinero les molía el trigo y, con la harina, podían hacer pan para comer un poco cada día, pues hasta la próxima cosecha no había más. Con la aceituna desechada hacían aceite y, con las buenas, conservas en salmuera. La matanza del cerdo ayudaba en la alimentación familiar, pero aun así había noches en las que la necesidad apretaba. Cazar y las fiestas del pueblo eran la única diversión que tenían.

Lejana queda la aventura que vivieron él y Sebastián, su amigo entrañable: aquella en la que, sin permiso, se fueron con los pescadores a faenar. Su huerto daba al Mediterráneo y los pescadores pasaban por allí camino de la playa, donde tenían sus botes. A veces había trueque, sobre todo cuando querían comer pescado, y les guardaban en el galpón del huerto sus artes de pesca.

Esa aventura no la olvidaron jamás. Fue la experiencia de sus vidas, decía Jaime a los 75 años, aunque significara el enfado de sus padres y trabajo extra en el huerto. La pesca fue tan buena, muchísima, que los botes regresaron llenos de pescado.

Montevideo, 14 de febrero de 1928. Con 16 años llega Jaime Mas Estrades a Uruguay, con una maleta de cartón, recién bajado de un barco que lo llevó de Mallorca a Barcelona y, de allí, a su nuevo país. En tercera clase, por supuesto; ya se sabe: agua tibia y comida escasa. Pero tuvo suerte: una pareja catalana de primera clase, que se dirigía a Argentina, lo ayudó y lo alimentó durante el trayecto. Siempre lamentó la pérdida de su dirección; estén donde estén, gracias.

Los tres varones de la familia partieron hacia allí para ayudar a los que se quedaron en Valldemossa, que bajo la protección de don Vicente Colom, amigo de la familia: un hombre bajito, calvo, de hablar pausado y lleno de bondad, que regentaba una panadería que se convirtió en el primer refugio para los que llegaban desde Valldemossa a Montevideo.

Jaime creció y formó su familia en Montevideo. Es de mayor cuando se recuerda el pasado y se añoran aquellas experiencias y personas que quedaron atrás en el momento en que “cruzó el charco”. Allí probó a elaborar sobrasada; orgulloso estaba él y su familia del resultado. Aún hoy la siguen elaborando, ya no solo por la raíz de una tierra lejana, sino por el recuerdo y el amor a una familia, a un padre, a unos abuelos, a una historia que creció lejos de aquí.

Noventa y cinco años después de su nacimiento, su vida en la tierra terminó. Quizá volvió a cruzar el mar; quizá quiso vivir su última aventura pescando en la playita junto al huerto; quizá aquel día los pescadores regresaron con los botes llenos y celebró la hazaña con ellos.





No sé si llamarlo de Valldemossa a Montevideo. Mi historia con Jaime data de hace poco tiempo. Un día recibí un precioso correo electrónico en el que Jaime me decía lo mucho que le gustan mis historias; las recetas también, pero especialmente las historias que escribo con tanto cariño, medio reales, medio inventadas. Se ve que le gustan más. Sinceramente, mi corazón se ensanchó de agradecimiento, porque nacen desde mi memoria hasta mi alma y ya forman parte de Circus Day casi tanto como las recetas.

Quiero recalcar aquí que muchas otras personas también me hablan de lo mucho que les gustan mis historias, y no quiero dejarlas atrás, pues son igualmente seguidoras de ellas. Gracias a todos.

Ya digo que unir la gastronomía de Mallorca y Uruguay no es fácil, pero como país que recibió a tantos españoles en su momento, imagino que algo de parecido tendremos, ¿no crees? Agradecida por la carta que recibí de ti, Jaime, contándome la historia familiar de tu padre, decidí que la receta de unión entre nosotros sería la espinagada, con cerdo, por supuesto, que para la matanza es importante, y con verduras; no las que plantabais en vuestro huerto familiar, Sa Sini, pero podría ser. Además, en Mallorca ahora es tiempo de comerla.

Vosotros tenéis vuestra empanada, aunque diferentes, ambas quizá deriven de la misma raíz. Espero que te guste, pues la historia de este post ya la sabes: es la de tu padre y también la he escrito desde el corazón.


· ESPINAGADA DE LLOM AMB COL ·

La masa
250 mililitros de agua
25 gramos de levadura fresca
125 mililitros de aceite de oliva
1 cucharada de manteca (opcional)
La harina que necesite

El relleno.
500 gramos de carne de cerdo
1/2 col pequeña rizada (Borretxona mallorquina)
2 puerros
3 ajos
2 cebolletas
Pasas

Condimento.
1 cucharada de manteca colorada disuelta
Pimentón
Pimiento rojo picante
Sal
Aceite de oliva

Para la masa.
  1. Disuelve la levadura con el agua y mezcla con los demás ingredientes hasta formar una masa de la misma consistencia que el pan. 
  2. Déjala tapada reposando durante 1 hora. 
  3. Mientras prepara el relleno. 

Mise en place.
  1. Corta el lomo en dados pequeños. 
  2. Limpia y corta la verdura en brunoise. 
  3. Ponla en un bol y condiméntala. 
  4. Precalienta el horno a 175 ºC

Formar las espinagadas.
  1. Pon papel de hornear sobre la mesa y separa en dos la masa (o en tres o no separar, depende del tamaño que quiera cada uno). 
  2. Aplana la masa en forma de círculo. 
  3. Forma un rectángulo con el relleno en el centro del círculo y cierra la empanada o bien con repulgue o bien juntando la masa como si fuera un sobre.  
  4. Cuece al horno durante 1 hora. 


Relato y fotografías @catypol - Circus day.
(Carta de Jaime Mas de su padre)

Tarta Tatin

En el Hotel Tatin, el aire olía a la desesperación de Stéphanie Tatin, la hermana encargada de los fogones. Mientras su hermana Caroline recibía a marqueses y magnates del ferrocarril con una sonrisa perfecta, 

Aquella tarde de domingo, el comedor estaba a rebosar de gente esperando una suculenta cena como cada tarde.

—¡Stéphanie, los señores de París tienen prisa! —gritó Caroline desde la puerta.

Presa del pánico, Stéphanie se dio cuenta de un detalle fatal: se había olvidado de poner la masa en el fondo del molde. 

—¡Por todos los santos! —exclamó Stéphanie—. Ya no hay tiempo de empezar de nuevo.

En un acto de desesperación culinaria, agarró la masa y la lanzó encima del relleno. "Que se cocine al revés", pensó, "si preguntan, diré que es la última moda en Versalles".

Cuando sacó el sartén del horno, le dio la vuelta al invento con un movimiento digno de un acróbata de circo. El resultado era un desastre glorioso. Al llevarlo al comedor, un influyente senador de Orleáns clavó su tenedor en la tarta. El silencio fue absoluto.

El Senador: Se limpió el bigote y exclamó: —¡Sacrebleu! Stéphanie, esta tarta "del revés" es rara, ¡pero sabe a gloria!




[RETO COOKING THE CHEF]
La inspiración culinaria de Ottolenghi proviene de sus fuertes raíces mediterráneas y de su amor incondicional por los ingredientes. Aunque él no sea vegetariano, su enfoque para su cocina es completamente original e innovador, y se basa en sabores intensos y en combinaciones asombrosas y refrescantes. 

Chef de profesión, israelí de nacimiento y obsesionado con mejorar el mundo desde su cocina, Yotam Ottolenghi está llamado a cambiar la forma de comer de la clase media. A sus 44 años, la influencia que ejerce en los hábitos alimenticios de los británicos es enorme, aunque lo normal es que ni siquiera nos suene su nombre. Pero quizá por poco tiempo, ya que desde su viaje por diferentes islas mediterráneas la cultura culinaria de Mallorca lo engatusó y está dispuesto a convertirse en su mejor embajador.

“No conocía mucho las islas mediterráneas, pero tenía bastantes expectativas. Antes de llegar a Mallorca tenía el prejuicio de que todo sería demasiado turístico y de que me costaría encontrar la auténtica cocina local. Sin embargo, me sorprendí gratamente de la cocina local, que es realmente especial”, asegura el chef en una entrevista concedida al diario británico The Times. El confidencial.


Teniendo la oportunidad de hablar sobre Yotam Ottolenghi no iba a desperdiciar la ocasión de nombrar su opinión de cuando estuvo en Mallorca, y en honor a ello, he usado patató mallorquín, nuestras patatas baby, que usamos sobretodo en las comidas navideñas para acompañar diversas carnes o pescados.  Como bien habéis leído, hoy toca la receta del chef que nos propone Cooking The Chef y con esta receta participo en el reto, estoy muy feliz, es un cocinero que me gusta mucho. 
Esta ocasión he cocinado una tarta de su libro El Gourmet Vegetariano, ¡delicioso!


· TARTA TATIN ·

Para 4

Ingredientes 
  • Molde para pastel de 22 cm. diámetro
  • 200 gramos de tomates cherry
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 500 gramos de patatas baby con la piel (Patató mallorquí)
  • 1 cebolla grande cortada en rodajas finas
  • 40 gramos de azúcar
  • 10 gramos de mantequilla
  • 3 ramitas de orégano
  • 150 gramos de queso de cabra curado en lonchas
  • 1 lámina de masa de hojaldre
  • Sal y pimienta negra

Elaboración
  1. Precalienta el horno a 130 ºC 
  2. Corta los tomates por la mitad y colócalos sobre papel de horno con la parte de la piel hacia abajo. 
  3. Rocíalos con aceite de oliva y salpimienta. 
  4. Hornea durante 45 minutos.
  5. Cocina las patatas en agua hirviendo con sal durante 25 minutos. 
  6. Escurre y deja enfriar. 
  7. Corta la parte superior e inferior de cada patata y, a continuación, córtalas en rodajas de 2 centímetros de grueso.
  8. Pocha la cebolla con el aceite y un poco de sal durante 10 minutos, o hasta que empiece a estar dorada.
  9. Cuando tengas todas las verduras preparadas, unta un molde para pastel de 22 centímetros de diámetro con un poco de aceite y fórralo con papel de horno. 
  10. En un cazo pequeño, calienta a fuego vivo el azúcar y la mantequilla, sin dejar de remover con una cuchara de madera, hasta obtener un caramelo oscuro. 
  11. Con cuidado, vierte el caramelo en el molde e inclínalo para que se reparta por la base. 
  12. Esparce las hojas de orégano sobre el caramelo.
  13. Coloca en la base del mode las rodajas de patata muy juntas, con el lado cortado hacia abajo. 
  14. Entre los huecos que queden entre las patatas, reparte la cebolla y los tomates y salpimienta generosamente. 
  15. Dispone las lonchas de queso sobre las patatas hasta cubrirlas. 
  16. Corta un círculo de la masa que sea 3 centímetros más grande que el molde. 
  17. Dispone la masa sobre el relleno y mete el borde dentro del molde cubriendo completamente las patatas. 
  18. De este modo, puedes conservar la tarta en la nevera hasta 24 horas.
  19. Precalienta el horno a 200 ºC
  20. Hornea la tarta durante 25 minutos y entonces baja la temperatura a 180 ºC
  21. Hornea 15 minutos más o hasta que la masa esté cocinada. 
  22. Retira del horno y deja enfriar sólo 2 minutos. 
  23. Coloca un plato invertido sobre el molde y, con cuidado, dale la vuelta. 
  24. Retira el molde y sirve la tarta caliente o templada.


Fotografías @catypol - Circus day.

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