21 agosto 2011

Carlota de chocolate

Cada día salía de casa para dar un paseo por el barrio. Me gustaba caminar lentamente, saludar a Marie, la señora de la boutique, esquivar a los chicos que salían de clase, ayudar a cruzar al señor Maurice —un poco sordo y ciego para cruzar solo— y sentarme un rato a contemplar la belleza del río que cruza la ciudad. Las barcazas suben y bajan, mostrando a los turistas tal o cual rincón de la orilla, y los pequeños botes con enamorados, agarrados el uno al otro, contemplan la misma belleza que yo.

Después me dirigí a Petit Paris, una pequeña cafetería-bistró llena de vida por la mañana, pero que por la tarde se tranquilizaba y abrigaba a los que, como yo, necesitaban un descanso en su día. Allí me esperaba Juliette, mujer delicada y bonita, con unos ojos que dejaban sin aliento a cualquiera que se detuviera a mirarla. Ella sonreía siempre, incluso a aquellos que no tenían tiempo para parar un rato en su vida y saludarla.

Y allí estaba yo, sentado junto a la ventana, admirando el ir y venir de los demás y suspirando por no ser uno de ellos, siempre corriendo de un lado a otro, cuando apareció Juliette con un poco de su magia. Algo llevaba en sus manos, escondido bajo una bella tela. Me miraba pícara y sonriendo.

Je donne un peu, si vous pouvez deviner ce qu'il est? —siempre conseguía hacerme reír.

—¡Hum! ¿Una calabaza? —dije yo divertido.

Non, non —dijo ella.

—¿Le has quitado el sombrero al señor Maurice? —bromeé.

Nooooon —exclamó riendo.

—De acuerdo, me rindo —dije al fin.

—¡Oh, monsieur! Chocolat, charlotte au chocolat pour vous —dijo al fin, sacando la tela.

Debajo había una bella carlota de chocolate, tan bella como la ilusión de su dueña, tan dulce como su mirada, tan rica como solo ella sabía hacerla. Si alguna vez visitas París, búscala, déjate seducir por su magia y admira sus ojos. Ella te sorprenderá siempre.




La carlota es una tarta de origen europeo que se caracteriza por su base de bizcochos de soletilla, genovesas o láminas de bizcocho. A diferencia de sus versiones primitivas, la receta moderna no requiere horneado y se sirve fría, permitiendo rellenos variados como cremas, helados, mermeladas o compotas.

Aunque su origen es debatido, se sitúa en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino Unido. Inicialmente, era un postre horneado similar a un trifle, elaborado con pan con mantequilla y fruta cocida. A principios del siglo XIX, la receta evolucionó hacia un postre frío, popularizándose entre las clases altas que podían costear el uso de hielo.

Existen diversas teorías sobre su nombre, todas vinculadas a la nobleza:

  • Reina Carlota de Mecklemburgo-Strelitz: esposa de Jorge III del Reino Unido.

  • Princesa Carlota Augusta de Gales: en cuyo honor el chef Marie-Antoine Carême habría rebautizado el postre como charlotte à la parisienne.

  • Zarina Carlota de Prusia: hipótesis que surge cuando Carême, al servicio del zar Alejandro I, renombró la receta como charlotte à la russe.

«Yo la he hecho en formato mini, en un molde redondo de 14 cm de diámetro, porque creo que para tres personas es suficiente (o para dos, si os gusta mucho el dulce). Si quieres una más grande, solo tienes que doblar la cantidad de ingredientes. Te prometo que no te dejará indiferente y la disfrutarás mucho; casi tanto como si la hubiera hecho la propia Juliette».

· MINI CARLOTA DE CHOCOLATE ·

Molde redondo de 14 cm de diámetro

Ingredientes

  • 150 g de chocolate negro + 75 g para los bizcochos

  • 12 bizcochos de soletilla

  • 70 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)

  • 70 g de azúcar glas

  • 1 cucharada de cacao sin azúcar

  • 1 cucharadita de café instantáneo

  • 2 yemas de huevo (a temperatura ambiente)

  • 1 cucharada de ron blanco

  • 200 ml de nata para montar

Elaboración

  1. Forra el molde con papel de hornear.

  2. Funde los 75 g de chocolate al baño María o en el microondas. Baña con chocolate las puntas de los bizcochos y colócalos sobre papel de hornear para que se solidifiquen en el frigorífico.

  3. Funde los 150 g de chocolate y reserva.

  4. Por un lado, monta la nata.

  5. Por otro, bate la mantequilla con la mitad del azúcar hasta obtener una mezcla blanca y esponjosa. Añade el cacao y el café y mezcla bien.

  6. Por último, bate las yemas de huevo con el resto del azúcar y el ron hasta que la mezcla blanquee y haya doblado su volumen.

  7. Incorpora los 150 g de chocolate fundido a la mezcla de mantequilla y cacao. Añade la mezcla de yemas y ron; bate bien para integrar todo.

  8. Finalmente, añade la nata montada con suavidad, realizando movimientos envolventes hasta que todo quede bien integrado.

  9. Cuando el chocolate de los bizcochos se haya endurecido, córtalos para dejarlos a la misma altura que el molde (si prefieres no cortarlos, también puedes hacerlo). Coloca los bizcochos en el molde con la parte bañada en chocolate hacia el fondo.

  10. Vierte la mezcla de chocolate en el molde. Golpéalo ligeramente para que la mezcla se asiente.

  11. Deja reposar en el frigorífico toda la noche o un mínimo de cuatro horas antes de consumir.

  12. Para desmoldar, coloca la parte de los bizcochos con chocolate hacia arriba y espolvorea cacao por encima.



The Charlotte is a cake of European origin, characterised by its base of sponge fingers, Genoese sponge, or thin cake layers. Unlike its primitive versions, the modern recipe requires no baking and is served chilled, allowing for various fillings such as creams, ice creams, jams, or fruit compotes.

Although its origin is debated, it is believed to have emerged in the United Kingdom during the second half of the 18th century. Initially, it was a baked dessert similar to a trifle, made with buttered bread and cooked fruit. By the early 19th century, the recipe evolved into a cold dessert, becoming popular among the upper classes who could afford the use of ice.

There are several theories regarding its name, all linked to royalty:

  • Queen Charlotte of Mecklenburg-Strelitz: wife of King George III of the United Kingdom.

  • Princess Charlotte Augusta of Wales: in whose honour the chef Marie-Antoine Carême supposedly renamed the dessert charlotte à la parisienne.

  • Tsarina Charlotte of Prussia: a hypothesis that arose when Carême, while in the service of Tsar Alexander I, renamed the recipe charlotte à la russe.

«I have made a mini version using a 14 cm round tin, as I believe it is enough for three people (or two, if you have a real sweet tooth). If you would like a larger one, simply double the ingredients. I promise it won't leave you indifferent and you will enjoy it immensely—almost as much as if Juliette herself had made it.»

· MINI CHOCOLATE CHARLOTTE ·

14 cm round springform tin

Ingredients

  • 150g dark chocolate (chopped) + 75g extra for the biscuits

  • 12 sponge fingers (ladyfingers)

  • 70g unsalted butter (softened at room temperature)

  • 70g icing sugar

  • 1 tbsp unsweetened cocoa powder

  • 1 tsp instant coffee granules

  • 2 egg yolks (at room temperature)

  • 1 tbsp white rum (optional)

  • 200ml double cream (chilled)

Method

  1. Prepare the tin: Line the base and sides of your 14 cm tin with baking parchment.

  2. The decorative biscuits: Melt the 75g of chocolate in the microwave or over a bain-marie. Dip the tips of the sponge fingers into the chocolate and place them on greaseproof paper. Pop them in the fridge to set.

  3. Melt the rest: Melt the remaining 150g of chocolate and set aside to cool slightly.

  4. Whip the cream: In a separate bowl, whip the double cream until soft peaks form. Don't over-whip it!

  5. The butter mix: Cream the butter and half of the icing sugar together until pale and fluffy. Stir in the cocoa powder and coffee granules.

  6. The yolks: In another bowl, whisk the egg yolks with the rest of the icing sugar and the rum until the mixture is thick, pale, and has doubled in size.

  7. Combine: Stir the melted chocolate into the butter mixture. Then, gently fold in the egg yolk mixture until smooth.

  8. Final fold: Carefully fold in the whipped cream using a metal spoon or spatula until everything is well combined and airy.

  9. Assemble: Trim the sponge fingers so they are the same height as your tin. Place them around the inside edge of the tin, chocolate-dipped side facing down.

  10. Fill and Chill: Pour the chocolate mousse into the centre. Tap the tin gently on the counter to settle the mix.

  11. Wait: Leave it in the fridge overnight (or at least 4 hours).

  12. Serve: Carefully remove from the tin. Dust the top with a bit of extra cocoa powder before serving.


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8 comentarios. ¿te animas?:

  1. Sencillamente perfecta, con chocolate y esta magnífica presentación¡ Un besazo preciosa

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  2. Que maravilla de vista, me gusta como luce en tu página, como resalta y no es nada fácil sacar fotogénico el chocolate.
    Esto me lo dejo apuntadito. Pásatelo muy bien guapísima. Te espero.

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  3. ¡Qué rica! Con lo que me gusta el chocolate...

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  4. De 10!!!ya con el nombre, dices, debes estar de lujo, y al ver las fotos....mmmm...sin palabras!!!un postre sensacional!!!!! la presentación estupenda!!!!

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  5. a mi tb me gusta mucho el chocolate. Que rica te ha quedado. Pásalo bien.

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  6. Preciosa y deliciosa seguro...una buena idea me has dado..

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  7. un manjar! me encanta todo lo q tenga chocolate!

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  8. Que bonito el pastel, me encanta la presentación.
    Yo debo ser una de las pocas personas a la cual no le gusta el chocolate y mira, por suerte, porque nunca vi tanta variedad de chocolates como aquí, es el mundo soñado para el chocolatero, :).
    Besos

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