El confesionario está en penumbra. El aroma a cera vieja se mezcla con la respiración agitada de Don Roberto, que se aprieta la boina contra el pecho. Al otro lado de la rejilla, el Padre Anselmo aguarda con la paciencia de quien ha oído de todo desde 1974.
Don Roberto: —Padre, confieso que he caído. Ha sido una debilidad de la carne... bueno, de la carne no, de algo más tierno, más húmedo.
Padre Anselmo: (Persignándose) —El espíritu es fuerte, pero la carne es débil, hijo. Cuéntame, ¿cómo ocurrió?
Don Roberto: —Fue ayer tarde, en la penumbra de la cocina. Estaba allí, delante de mí, con ese color tostado tan sugerente... yo intenté resistirme, lo juro, pero me miraba con esas capas de suavidad, tan blancas, tan puras por fuera, pero pecaminosas por dentro.
Padre Anselmo: (Apretando el rosario) —La tentación siempre se disfraza de belleza, Roberto. ¿Hubo... contacto?
Don Roberto: —¡Y de qué manera! Al principio fue solo una cucharada... apenas un roce para probar. Pero una vez que notas ese aroma a café, ese regusto a alcohol que te nubla el sentido... me perdí, Padre. Me hundí en ella con una pasión que no es propia de mi edad.
Padre Anselmo: (Escandalizado) —¡Válgame el Señor! ¿En la cocina de tu propia casa? ¿Y qué hay de tu esposa, de la pobre Sofía?
Don Roberto: —¡Ahí está el drama! Ella estaba en la habitación de al lado. Yo lo hacía a escondidas, casi sin respirar para que no oyera el ruido. Fue un encuentro rápido, intenso... y cuando me quise dar cuenta, me había limpiado la boca y no quedaba ni rastro del pecado. Pero el remordimiento me quema por dentro.
Padre Anselmo: (Con voz temblorosa) —Hijo mío, la infidelidad es una mancha difícil de lavar. Has profanado el hogar con esa... esa extraña ebria de café. ¡Debes confesarle todo a Sofía!
Don Roberto: —¡¿Está loco, Padre?! ¡Si le digo a mi mujer que me he comido yo solo el tiramisú de la nevera que era para la cena de los invitados, me mata con el rodillo!
Padre Anselmo: (Silencio sepulcral tras la rejilla) —... ¿Me estás diciendo que estamos hablando de un tiramisú?
Don Roberto: —¡Pero Padre, que llevaba mascarpone del caro y mucho cacao! ¿No es eso gula de la peor especie?
Padre Anselmo: —Roberto, vete a tu casa ahora mismo. Rezate tres padrenuestros por hacerme perder el pelo que no tengo y, por el amor de Dios... ¡déjame un trozo la próxima vez para que yo pueda juzgar la gravedad del pecado!


[RETO COOKING THE CHEF]
Yo nunca debería haber llegado hasta aquí__dijo el chef a la
CNN, desde luego las declaraciones humildes no son su marca después de haber visto su carácter en el programa
Hell's Kitchen, o como lo conocemos aquí pesadilla en la cocina británica.
Pero este chef escocés tuvo una infancia difícil, entre los 5 y 16 años fue a 17 escuelas diferentes y crecer en las calles hizo surgir el fuego interior para llegar a tener éxito y eso que no tuvo unos inicios relacionados con la cocina sino con el fútbol. Habla sinceramente sobre las drogas en el mundo de la cocina aunque él reconoce que nunca las ha tomado, pero ha vivido de cerca la experiencia, quizás cercano a los 50 quería explicar la rabia, sus raíces y que él es auténtico.
Hoy en día está casado es padre de 4 hijos, tiene 3 estrellas Michelin, 35 restaurantes y 1.500 empleados, uno de los chefs protagonista en varios programas de cocina, tiene numerosos libros de recetas y es admirado y odiado por igual. Ya sabes de qué chef escribe la entrevista de la CNN?.
Este mes las chicas de
Cooking the chef nos retan a cocinar las recetas del chef Gordon Ramsay y al no tener mucho tiempo me he decidido por su tiramisu rápido, fácil y delicioso. Además, he usado un molde para hacer cucharitas de chocolate blanco con azúcar rosado, pero no es necesario, y no hay mucho más que decir, espero que os guste el show.
· TIRAMISÚ ·
Ingredientes
150 mililitros de nata para montar
4 cucharadas de azúcar glas
250 gramos de mascarpone
1 cucharadita extracto de vainilla
3 cucharadas Masarla (o brandy o Tía María)
200 mililitros de café, a temperatura ambiente
20-24 bizcochos savoiardi (o soletilla)
Elaboración
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Monta la nata con 3 cucharadas de azúcar glas.
- Mezcla con el mascarpone, el extracto de vainilla y 1 cucharada de Marsala.
- Endulza el café con la cucharada de azúcar restante.
- Remueve hasta su disolución, a continuación, añade el resto de la Marsala.
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Moja 4 bizcochos de soletilla en la mezcla de café y coloca en un recipiente (puede ser una copa, un vaso, un bote de cristal o en un molde más grande).
- Con una cuchara esparce la crema con mascarpone sobre los bizcochos.
- Repite las capas de bizcochos y mezcla de mascarpone hasta llegar a la parte superior del recipiente.
- Enfría mínimo de 20 minutos antes de servir.
- Antes de servir ralla chocolate sobre el tiramisú.
Con esta receta participo en el reto Cooking the chef.
Relato y fotografías @catypol - Circus day.