Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Berenjena balls

Ichi Fuji, ni taka, san nasubi. El mejor sueño es con el monte Fuji, el segundo mejor es ver halcones, y el tercero berenjenas, según este antiguo proverbio japonés. ¿Alguna vez soñaste con berenjenas? Pues la noche del 1 de Enero es un buen momento para soñar con ellas, el primer sueño del año. Según el folklore japonés soñar con berenjenas, halcones o el monte Fuji es señal de que vas a tener un año lleno de fortunas. El monte Fuji es el más alto en Japón, soñar con él significa que alcanzarás tus objetivos más altos. El halcón es considerado un ave muy inteligente y fuerte, soñar con él te hará poseer esas características. 

Y las berenjenas?, hay tres teorías: La primera dice que como en el Japón antiguo eran verduras muy caras, soñar con ellas significa fortuna. La segunda teoría dice que como el gran Shogun Tokugawa Ieyasu amaba las berenjenas, soñar con ellas significa que tendrás grandes conquistas en aquello que te propongas. Por último, como berenjena se dice "Nasu" en japonés y existe un verbo homófono que significa "alcanzar un objetivo", soñar con berenjenas es señal de que este año podrás alcanzar tus objetivos.




La berenjena es un producto culinario muy apreciado por diferentes culturas y aquí le debemos su presencia a platos tan conocidos como el tumbet, la escalivada, la musaka o el ratatouille. Y esta vez servirán para que los comensales disfruten una manera diferente de comer arroz y soja, de verdad que no te dejarán indiferentes, y quién sabe? si sueñas con ellas igual consigues tus sueños.

· BERENJENA BALLS ·

Ingredientes
1 berenjena
1 taza arroz para sushi (cocinado)
15 gramos de salsa de soja Kikkoman
10 gramos de sake
5 gramos de azúcar
10 gramos de agua
Aceite de sésamo

Las bolas.
  1. Corta la berenjena en bastones de unos 2 mm. de ancho y hierve durante 3 minutos en agua. 
  2. Cuela y refresca con agua fría. 
  3. Sobre un cuenco no muy hondo coloca un cuadrado de film transparente.
  4. Ve colocando sobre el film las tiras de berenjenas, entrelazándolas.
  5. Sobre el trenzado coloca una bolita de arroz y usa el film para cerrar quedando como una bola. 
  6. Pincha con un palillo para que el agua de las berenjenas salga. 
  7. mientras apretar bien pero con cuidado. 
  8. Reserva.
  9. Mezcla en un cuenco el azúcar, la soja, el sake y el agua. 
  10. En una sartén con aceite de sésamo rehoga las bolitas de berenjena (sin el film).
  11. Primero por la base abierta del arroz y después el lado contrario.
  12. Termina echando la mezcla de soja por encima y remueve para que todo se integre y el azúcar se diluya bien. 
  13. Sirve.



Con esta receta participé en el concurso de Kikkoman 2015.
Receta y fotografías @catypol - Circus day.

Ebi Katsu Burger

La mañana en la Playa de Katsurahama había empezado tranquila, el sol calentaba sin exagerar, las gaviotas peleaban por migas y el viejo barco pesquero Ryoma dormitaba amarrado junto al espigón, como un gato perezoso.

A pocos metros, bajo una sombrilla color crema, una mujer joven —pelo perfecto, gafas de sol y sandalias de diseñador— daba vueltas nerviosa a una hamburguesa de gambas en un plato de cartón.

—¿Va a comérsela o a interrogarla? —preguntó Miyako, la guardia jurado encargada de vigilar la zona. 

—Perdón —dijo la mujer—. Es que estoy distraída. Me llamo Rina Fukushi. Estoy esperando una llamada importante… y, bueno, se me han perdido unas joyas. De mucho valor.

—¿Aquí?

—No estoy segura. Las llevaba conmigo, en una bolsita dentro del bolso. Me bajé del barco privado hace una hora y vine directamente a la playa a comer algo. Solo me distraje un momento…

Miyako echó un vistazo alrededor. El único movimiento era el de un grupo de pescadores limpiando redes junto al Rocamar y un niño persiguiendo un cangrejo con un palo.

—¿Lo denunció ya? —preguntó la guardia, sin dramatismo.

—No. Preferí preguntar primero por aquí. Es algo... embarazoso. Mi familia cree que tengo todo bajo control. Pero esas joyas…  no es la corona de Inglaterra, pero sí importantes para mi familia.

—Entiendo —dijo Miyako—. Lo que no entiendo es por qué vino sola a una playa con joyas.

Rina suspiró.

—Supongo que quería un momento de libertad. Comer algo sencillo. Ver el mar. Escapar un poco de lo que esperan de mí.

Miyako la miró un segundo y luego sonrió un poco. Media hora después, tras revisar la zona, un pescador se acercó con una bolsita de terciopelo en la mano.

—Esto lo encontramos en la parte trasera del barco. Justo al lado del motor. Supusimos que era de alguien importante, porque huele a perfume caro.

Rina se ruborizó. Recuperó sus joyas con alivio y, por primera vez, le dio un mordisco a la hamburguesa de gambas.

—Está deliciosa —dijo, casi riendo—. Mucho mejor que las cenas con diez cubiertos.

—Se lo dije —respondió Miyako—. Aquí no tenemos corona, pero las gambas son las reinas.





Las hamburguesas de gambas enteras son muy conocidas en Japón. Están rebozadas con panko crujiente y suelen servirse con salsa tártara.

Quizás su preparación te parezca un poco laboriosa, pero vale la pena probarlas. ¿Por qué? Porque están deliciosas y crujen en cada bocado.

Estas están hechas al horno y, sorprendentemente, al sacarlas siguen enteras. No se desmoronan, aunque puedas pensarlo mientras las empanas.

· EBI KATSU BURGER ·
Para 4

Ingredientes

150 gramos de panko
2 cucharadas de aceite de oliva
16 gambones
Sal y pimienta negra
100 gramos de harina {para rebozar}
3 huevos M
4 panecillos de hamburguesa

Salsa tártara
1 chalota picada en brunoise
8 pepinillos
125 gramos de mayonesa
1 cucharada de vino blanco
Sal y pimienta

Canónigos para acompañar


Dorar el panko.
  1. Pon en una sartén el aceite junto con el panko.
  2. Remueve constantemente hasta que se vuelva dorado (al ser irregular puede que veas que los trocitos más pequeños se tuestan más fácilmente, sigue removiendo y no se quemarán). 
  3. Cuando esté dorado sácalo y ponlo en un plato plano para que se enfríe. 
  4. Una vez frío lo puedes guardar en un tarro hermético.


Las hamburguesas.
  1. Precalienta el horno a 180 ºC. 
  2. Pon un papel de hornear sobre la bandeja del horno y reserva. 
  3. Pela, desvena y limpia las gambas.
  4. Sécalas bien para que con la harina no forme un pasta. 
  5. Formar las hamburguesas (abajo foto), como son 16 gambas, las hamburguesas serán de 4 cada una.
  6. Salpimienta. 
  7. Pasa por harina primero, después por huevo batido y por último el panko. 
  8. Pon sobre la bandeja de horno y hornear durante 15 minutos. 



Salsa Tártara.
  1. Pon la chalota picada en remojo durante 10 minutos para eliminar el amargor. 
  2. Pica los pepinillos y mézclalos con la chalota. 
  3. Agrega la mayonesa y el vino.
  4. Salpimienta y tritura hasta conseguir una salsa fina.

Montaje.
  1. Coloca la hamburguesa dentro del pan.
  2. Pon encima los canónigos.
  3. Encima la salsa.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Garrote de tomate

Mateo Txistu flotaba sobre un huerto de Guipúzcoa. Sus perros fantasmales, cansados de correr tras liebres inexistentes, aprovechaban para olisquear unos pepinos. Mateo, sin embargo, se quedó petrificado ante una hilera de tomates que brillaban con un rojo tan intenso que parecían rubíes del infierno.

— ¡Por el bastón de San José! —exclamó Mateo, ajustándose la sotana etérea—. Estos frutos claman por una transmutación. No pueden terminar en una simple ensalada con cebolla.

Abajo, Patxi, un campesino con una espalda tan ancha como un frontón y la paciencia de un buey, recolectaba los tomates con la delicadeza. No veía a Mateo, ni oía el silbido fantasmal del cura.

Mateo se puso a la altura de la oreja de Patxi y empezó a hablar como un barman.

— ¡Escúchame, buen hombre! —gritó Mateo—. Lo que tienes ahí no es verdura, ¡es el alma de un Cóctel de Sangre!

Patxi, sintiendo una brisa fría en el cuello, se rascó la oreja. — Maldita tramontana... —gruñó el campesino.

Harto de no ser escuchado, Mateo dio un silbido que hizo que todas las hojas de los tomates vibraran al unísono. Patxi, convencido de que venía tormenta, agarró su cesta y salió corriendo hacia el caserío a toda prisa.

— Qué desperdicio... —susurró el cura fantasma—. El mundo moderno no está preparado para un cura que sabe lo que es un buen Garrotín. ¡Perros! ¡A correr! ¡A ver si el vecino tiene vodka!



[COOKING THE CHEF]

Nací en la calle General Echagüe, junto a la Parte Vieja donostiarra, pero lo cierto es que casi nunca parábamos en casa. Mis padres eran propietarios del Bodegón Alejandro, toda una institución popular en nuestra ciudad. Allí hacíamos la vida. 

A mi padre, carnicero de profesión, lo conocía todo el mundo. Amaba con pasión las cosas de nuestra tierra y sabía rodearse de gente de su estilo. Pero no le gustaba la cocina, siempre estaba en el comedor, como si fuera un cliente privilegiado. Mi madre, Gabriela, andaba siempre trasegando de la cocina al comedor, atendiendo a la clientela y cuidando de nosotros. 

Mi madre y mi tía María, que eran quienes gobernaban realmente la nave, intentaban quitarme las ganas de ser cocinero, decían que era una profesión muy dura, que había cosas mejores en la vida, que cualquier otro oficio me haría más feliz. Pero a cabezota no me gana nadie, así que un día me dijeron que si quería guisar comenzara a trabajar a las ocho de la mañana como todo el mundo y sin parar hasta medianoche. Y así ha sido hasta hoy.  __Martín Berasategui para JotDown.

Y sí, esta es mi receta elegida del chef Martín Berasategui con la que participo en el reto Cooking the chef, una receta fácil, deliciosa y apropiada para estos días que vendrán de calor intenso, además servida en copas de cóctel la hace más cool, podrás brindar por esas noches de verano. 

· GARROTÍN DE TOMATE Y VODKA ·

El garrotín de tomate:
500 gramos de tomate
22 gramos de kétchup
25 gramos de concentrado de tomate
120 gramos de hielo pile
45 gramos de aceite de oliva
20 gramos de aceite de albahaca
Hojas de albahaca
Sal y pimienta
25 gramos de vinagre de sidra

El aceite de albahaca:
3 dientes de ajo
Pimienta negra en grano
Hojas de albahaca
Aceite de oliva virgen

El granizado de vodka:
500 gramos de agua
50 gramos de azúcar
70 gramos de vodka
1 hoja de gelatina o 1 sobre gelatina de 6 gramos.

El aceite de albahaca:
  1. Introduce todos los ingredientes en un bote de cristal, cubre con el aceite y deja macerar un mínimo de 15 días en algún lugar que no esté expuesto a la luz. 

El granizado de vodka:
  1. Calienta el agua con el azúcar, sin que hierva, y agrégale la gelatina previamente hidratada. 
  2. Agrega el vodka, mezcla bien y coloca en un recipiente. 
  3. Congela y a la hora de servir raspa con un tenedor para hacer el granizado.

El garrotín de tomate:
  1. Corta los tomates en trozos con piel y pepitas.
  2. Introduce dentro de un vaso de batidora y agrégale el kétchup, el tomate concentrado y el vinagre de sidra.
  3. Mezcla durante 1-2 minutos y filtra por un colador fino. 
  4. Salpimienta y coloca de nuevo en el vaso junto al hielo pile y los dos tipos de aceite.
  5. Tritura 1-2 minutos más y vierte en las copas para servir.
  6. Servir en copas, coloca una buena cucharada del granizado por encima y unas hojas de albahaca frescas para decorar.
Notas: 
  1. Martín recomienda conservar el aceite de albahaca dentro de la nevera. 
  2. La gelatina en el granizado hace que aguante más tiempo sin que se convierta en agua.



Fotografías @catypol - Circus day.

Ceviche de salmón

El Cacho, con el facón al cinto y una boina, mira de reojo el recipiente de vidrio que el Bauti, un porteño que llegó en una 4x4 que brilla más que un espejo, acaba de apoyar sobre la mesa de madera.

—¿Qué dice que es eso, m’hijo? —pregunta el Cacho, señalando el contenido del recipiente.

—Es un ceviche de salmón con leche de tigre, Cacho. Una explosión de frescura —responde el Bauti, ajustándose los anteojos de sol.

El Cacho se queda en silencio. Un silencio largo, de esos que en la Pampa tiene significado.

—¿Leche de qué? —inquiere el gaucho, arqueando una ceja—. Mire, Bauti, nunca vi un tigre que se dejara sacar leche. Y eso que tiene ahí... eso es pescado crudo. Eso no es comida.

—Sí, es comida, Cacho, es cocción en frío por la acción del ácido cítrico —explica el Bauti con tono pedagógico—. El limón transforma la proteína. Es lo que se usa ahora en Palermo.

—¡Palermo! —escupe el Cacho—. En Palermo lo que tienen es mucha hambre y poco fuego. Escúcheme bien: la proteína se transforma cuando pasa cuatro horas arriba de la leña de espinillo, sudando la grasita hasta que se pone transparente. Lo suyo es un pescado que se olvidó de pasar por el fuego. 

—Es que el asado es muy pesado, Cacho. El salmón tiene Omega 3, es bueno para el corazón —argumenta el porteño.

—Omega 3, Omega 3, Omega 3, es la última letra del alfabeto griego, mire si es importante, aunque la diga tres veces no lo será y este chamuyo se ha extendido, pocas palabras y mucha carne mejor.

—No se hinche el lomo, Cacho, tengamos la fiesta en paz.




[RETO COOKING THE CHEF]

Dice de él la revista Forbes Argentina: Decir que El Chakall es cocinero es como decir que Steve Jobs ensamblaba computadoras. El chef transformó la cocina en una excusa para crear un universo propio, que trasciende las ollas y sartenes, y llegó a captar el interés de Pioneer y Puma, firmas que jamás pensaron que podrían asociarse a la gastronomía. Pero con Chakall nunca se sabe. En una semana, participará en una convención de cocineros en Madeira, y él ya lo palpita: "será un plomo. La mayoría de los cocineros se la pasa hablando de cocina. Y a mí me aburre. Yo soy yo. Sigo el lema Stick to yourself. Sabés lo que pasa: el negocio no está en los restoranes. El negocio está en mí. La gastronomía es como un pulpo. Hay tantas cosas ligadas a ella, que tardaría un largo rato en contarlas todas”.

Si ve a Chakall una sola vez, no lo olvidará jamás. 

Y así me pasó a mi cuando las chicas de Cooking The Chef nos propusieron a Chakall, ni sabía yo!, pero es evidente que los números hablan, y si ha logrado "enganchar" a Europa a su cocina quiere decir que es un "tío" listo y sabe lo que se hace, hoy te explicaré un poco esta receta a mi manera, pues la suya es muy concreta, tanto, que creo le faltó más explicaciones en la elaboración, eso sí! está la foto, ya se sabe que una imagen vale más que mil palabras. Con esta receta participo en el reto de abril de Cooking The Chef.

· CEVICHE DE SALMÓN ·

Ingredientes
El zumo de 2 limones {para los españoles: limas}
Chile o en polvo o en hojuelas
Cilantro y perejil, picado
200 gramos de salmón fresco
1/2 cebolla pequeña picada
1 tomate pequeño rallado
1 aguacate
1/2 mango
Sal y pimienta

Elaboración
  1. Mezcla el zumo del limón con el chile, el cilantro y el perejil. 
  2. Reserva. Corta el salmón en tacos pequeños y mezcla con la cebolla, el tomate, el aguacate y el mango cortado a tacos pequeños.
  3. Salpimienta. 
  4. Vierte el zumo de limón encima. 
  5. Deja macerar unos 3 minutos.
  6. Sirve.



Fotografías @catypol - Circus day.

5 "trucos"

Soy de las que sigue pensando que, si soplamos una pestaña caída mientras pedimos un deseo, este se cumple. ¿Por qué? Porque forma parte de nosotros, y cuando deseamos algo, lo sienten hasta las pestañas.
Lo mismo pasa cuando soplamos las velas de una tarta, pedimos un deseo y se supone que no debemos contarlo, o no se cumplirá.

Aunque seamos adultos, seguimos cerrando los ojos ante un deseo. A veces muy seguros de lo que queremos; otras —las menos— dudando.
Y sí, aunque no se cumplan, aunque lleguemos a ellos por el camino más difícil, seguimos cerrando los ojos y soplando... cuando en realidad, nuestro deseo dura lo que dura en nuestro pensamiento.

En este post no tienes que soplar ni pedir deseos. Te traigo 🖐🏻 maneras divertidas, fáciles y económicas de disfrutar la vida. Al fin y al cabo, de eso se tratan los deseos, de disfrutar.


1.- No necesitas ser un experto en decoración. Mira qué divertido y bonito puede ser decorar una tarta, cupcakes o galletas. ¿Tienes hijos? Aprovecha y deja que te cedan sus obras de arte.
¿No tienes hijos pero te gusta dibujar —o al menos lo intentas—? ¡Hazlo tú!



2.- Conseguir azúcar avainillado casero es muy fácil: solo tienes que mezclar azúcar con vainas de vainilla usadas, guardarlo en un bote cerrado... ¡y listo!


3.- Arroz hervido al microondas, fácil y en 12 minutos.

Solo necesitas: 1 taza de arroz, el doble de agua, un poco de sal, dos platos y servilletas de papel para recoger el agua que se derrame al hervir.

Como cada microondas tiene una potencia distinta, puede que necesites unos minutos más. Remueve, prueba el punto de cocción y ajusta el tiempo si hace falta.




4.- No te líes: ¿no sabes usar los palillos para comer comida china? Con este truco es facilísimo.

Solo necesitas una goma elástica y el sobrecito de papel que viene con los palillos.

Dobla el papel, colócalo entre los palillos, cerca del extremo superior, y átalo con la goma.
¡Y listo! Ya tienes unos palillos adaptados para principiantes. ¡A comer!



5.- ¿Quieres comer nueces caramelizadas sin grasa y en solo 2 minutos y medio? Pues mira qué fácil:

Mezcla las nueces con azúcar y un poco de agua. Llévalas al microondas 1 minuto, remueve, otro minuto, vuelve a remover y, si lo necesita, medio minuto más. ¡Pero ojo! Vigila que no se quemen, cada microondas tiene una potencia diferente.

Y ya está. Perfectas para decorar una tarta, unos cupcakes… o añadir a la nata montada y comerlas a cucharadas.



¿Qué haces tú para que la cocina sea más fácil? ¿o mejor soplas y pides deseos?

Paella de papel

Cuando yo era pequeño, conocí a una niña con unos grandes ojos negros. Íbamos juntos a clase y ella siempre me miraba, pero yo nunca le decía nada porque era muy tímido. Un día, cuando volví del recreo, ella había dejado un avioncito de papel encima de mi pupitre. Yo la miré, ella ya me miraba y sonrió, pero no le dije nada porque era muy tímido. Pero el segundo día había dejado dos avioncitos de papel. La volví a mirar, me volvió a sonreír, pero nada, seguí sin poder decirle nada.

¿Al tercer día? Al tercer día el pupitre estaba lleno de aviones de papel. ¿La clase? La clase estaba llena de aviones de papel. ¿El colegio? El colegio lleno de aviones de papel. Entonces no tuve más remedio que buscarla, y la busqué y cuando la encontré le dije: "¿Por qué?, ¿Por qué me regalas tantos aviones de papel?". Y ella me contestó:"Porque tú, Tú eres mi cielo".
"Avioncitos de papel", de Jairo Anibal Niño.

El sabio es quien quiere asomar su cabeza al cielo; y el loco es quien quiere meter el cielo en su cabeza (Gilbert Keith Chesterton).




Hace ya bastantes meses se realizó en Madrid el Big Food Grrrreat Market, y estuve invitada junto con Juana y Cristina, fue un viaje un poco disparatado pero nos reímos mucho. En ese evento, fue cuando conocí a María Navascués, una madrileña, arquitecta y emprendedora en su primera empresa gastrocreativa. Y conociéndome, yo pensé que María debía estar en mi circo, así que medio avergonzada y poco esperanzada, le preguntamos si nos diría la receta de su famosa Paella de Papel, qué alegría cuando nos dijo que sí, así que la grabé, allí probamos la paella de papel negra que nos gustó mucho. Y por primera vez que no será la última empiezan los Podcats de Circus day, espero os gusté el show. Escucha el podcats si quieres saber cómo hace María la Paella negra de papel que como ves, ella lo hace muy bonito.



El plato es una fusión entre el rollito de primavera y la paella, donde el arroz toma forma de papel que envuelve a las verduras salteadas al wok o sartén. Es muy versátil ya que podemos elaborarlo con la paella que más nos guste, negra, con pollo, pescado, marisco... María usa una troqueladora de 8 cm. para darle el tamaño que ella quiere, yo he usado las obleas más pequeñas que he encontrado, pero no las he troquelado, aunque si lo queremos de un bocado nos conviene hacerlo. He elaborado mi versión, tengo que seguir practicando para que me salga tan bonito como a María, y si hay una próxima lo cocinaré al horno.

· PAELLA DE PAPEL ·

Ingredientes

  • 1 zanahoria, pelada y cortada a bastones finos
  • 1/4 pimiento rojo cortado a tiras
  • 3 cdas. habas frescas
  • 50g corazón de alcachofas cortadas a tiras
  • 1 tomate pequeño rallado
  • 1 ajo cortado a tiras finas
  • Caldo de verduras
  • Obleas de arroz
  • Sal y pimienta
  • Pimentón dulce
Elaboración
  1. Corta las verduras en bastones finos y pequeños de unos 3 cm de largo. 
  2. Saltéala al wok o sartén unos 5 minutos con aceite de oliva. 
  3. Salpimienta y condimenta también con un poco de pimentón.
  4. Calienta el caldo de verduras. 
  5. Se remoja en este caldo no muy caliente el papel de arroz, unos 10 segundos, se seca con un paño de cocina y se repite la operación con otro papel. 
  6. En la base de un papel coloca las verduras, no mucha cantidad, y sobre las verduras coloca el otro papel.
  7. Calienta una paella a fuego medio con aceite de oliva.
  8. Cuando esté caliente coloca el papel de arroz relleno y fríe, con cuidado, hasta que quede tostado. 
  9. Saca de la paella y coloca en el plato o inserta en una brocheta, decora con un poco de alloli.
  10. Sirve.

Nota: Si quieres colorear el papel de arroz, poned un poco de cúrcuma en el caldo, yo no lo he hecho por eso queda transparente. 
Si quieres añadir otra verdura como brócoli o cebolla, etc, córtala muy pequeña, no a bastoncillos. 
Sirve con diferentes salsas, si haces con otros sabores.



Fotografías @catypol - Circus day.

Sopa de cabeza de rape

La Bruja Aburrida estaba, como de costumbre, al borde de un ataque de nervios. Estaba sentada en su trono de piedra, observando a través de su bola de cristal cómo las trillizas habían convertido su mazmorra en una pista de patinaje improvisada usando jabón de ballena y las túnicas de sus ancestros.

— ¡Ya basta! —gritó la Bruja, golpeando el suelo con su escoba—. ¡No se puede tener un momento de maldad tranquila con vosotras cerca! ¡Lechuza, prepárate! ¡Hoy van a aprender lo que es el orden!

Con un chasquido de dedos y una nube de humo lila, Ana, Teresa y Helena sintieron el familiar vacío en el estómago.

Las tres aparecieron en el jardín de un castillo cubierto de zarzas.

— ¡Mirad! —dijo Teresa, ajustándose su lazo rosa con determinación de líder—. Estamos en el cuento de la Bella Durmiente. Solo tenemos que encontrar al príncipe, que le dé el beso y volveremos a casa antes de que mamá termine la cena.

— ¿El príncipe? —preguntó Helena, distraída mientras olisqueaba el aire—. Yo lo que huelo es el banquete real que se quedó congelado en el tiempo. ¿Creéis que la sopa caduca si el tiempo se para?

— ¡Helena, no es momento de comer! —exclamó Ana, con un brillo travieso en los ojos mientras asomaba su lazo azul por un agujero de la muralla—. Mirad, si usamos estas zarzas como cuerdas, podríamos saltar directamente a la torre más alta. ¡Sería como un parque de atracciones!

Desde las sombras, la Bruja Aburrida observaba con la Lechuza al hombro. — ¡No! ¡Tienen que seguir el guion! ¡Tienen que aprender que la paciencia es una virtud!

Pero ya era tarde. Ana había montado un sistema de poleas con las cortinas del palacio, Teresa estaba organizando a los ratones para que hicieran una coreografía de bienvenida, y Helena se había comido la manzana decorativa de la mesita de noche de la princesa.

Aurora abrió un ojo, no por el beso del príncipe, sino por las risas de las mellizas y el estruendo de una armadura que Ana acababa de derribar accidentalmente.

— ¿Quiénes sois vosotras? —preguntó la princesa bostezando.

— ¡Las Tres Mellizas! —respondieron a coro.

La Bruja Aburrida, derrotada por la eficacia caótica de las niñas, suspiró profundamente. — ¡Lechuza, tráelas de vuelta! Prefiero aguantar sus patinazos en mi castillo que ver cómo arruinan otro clásico literario.





[RETO COOKING THE CHEF]

Era un 25 de diciembre cuando el regalo que me trajo Santa fue lo que me dejó con tan buen sabor durante todo este tiempo, comer un 25 de marzo en el Restaurante Sant Pau de Carme Ruscalleda en Sant Pol de Mar, Barcelona. Y allí estábamos nosotros ese día, felices y sobretodo emocionados, Carme es mi cocinera preferida, la sigo desde hace años y uno de mis sueños era poder ir a comer a su restaurante algún día, y aquí estoy, sentada, contándote que sí, que mi sueño se cumplió y que siempre recordaré ese día como una serie de acontecimientos especiales, pero sobretodo emotivos.

Desde que entramos, hasta que salimos, estuvimos arropados por todos, tiene un personal maravilloso, al final nos dejaron entrar en la cocina, y para mi, fueron los fuegos artificiales de la mejor fiesta a la que he asistido desde hace mucho. Y sí, digo fiesta porqué así fue, hace muy poquito que hemos entrado en la primavera y su menú le dedica sus platos. Ellos querían que bailáramos y lo hicimos, bailamos y nos dejamos llevar como niños, saboreando cada momento. La cocina es cómo la música, hay una partitura y hay un intérprete...no puedes fallar el tempo...cada mesa no es una obra única sino que para cada mesa es su obra personalizada. Carme Ruscalleda.

Lo has adivinado, estamos a 5 y toca el reto #cookingthechef. Imagina mi emoción cuando vi quién era la chef del mes de marzo, y ¿la verdad? aún sigo emocionada. Cuando Carme vino a saludarnos a la mesa no pude comentarle sobre el reto, saludó a todos y ya se marchaba, pero espero que un día lo sepa, recetas de todos hechas con cariño y adoración a una mujer trabajadora. 
Con esta receta participo en el reto Cooking the Chef.

· SOPA DE CABEZA DE RAPE ·

Para 4 personas

La sopa.
1 cabeza de rape (1,5 kg)
2 litros de agua
20 ml AOVE
75 ml jerez seco
50 gramos de arroz de grano redondo
3 dientes de ajo pelados
2 patatas {enteras y peladas}
1 manojo atado de perejil y 1/2 hoja de laurel
2 ajos tiernos
2 puerros tiernos
Pimienta negra
Sal

Los fideos.
50 gramos de fideos chinos de arroz {ella usa de soja}
30 gramos de pimentón dulce
Sal
AOVE

El aceite verde.
50 mililitros de aceite de oliva
50 gramos de hojas muy verdes y frescas de perejil
Sal

La sopa.
  1. Hierve el agua y la cabeza de rape, limpia, cortada en trozos y sin piel. 
  2. Cuando arranque a hervir, espuma y añade el aceite, el jerez, los ajos, el arroz, las patatas y el manojo de hierbas. 
  3. Sala y deja cocer 30 minutos.
  4. Cuela el caldo y reserva las patatas enteras y cocidas, la carne de la cabeza de rape y las agallas, todo ello limpio.
  5. En otra olla, sofríe en aceite de oliva los ajos tiernos y los puerros, picados muy finos, durante 3 minutos, hasta que se doren. 
  6. Agrega el caldo que acabas de colar, las patatas y la carne de rape, deja cocer 2 minutos más. 
  7. Triturar todo muy fino, dar un punto de pimienta molida, y si es necesario sal. 
  8. Cuela y reserva.

Los fideos.
  1. Corta los fideos a unos 7 centímetros más o menos. 
  2. Calienta el aceite en una sartén, que debe ser abundante, y cuando esté muy caliente, freír a pequeños puñados durante 2 segundos. 
  3. Sala y pon sobre papel absorbente, espolvorea por encima con pimentón dulce y guarda en un recipiente hermético para que no pierdan su consistencia crujiente.

El aceite verde.
  1. Selecciona las hojas más verdes y frescas del perejil y tritura junto con el aceite, en una túrmix. 
  2. Pasa por un colador muy fino y rectifica de sal. 
  3. Reserva.

El montaje.
  1. Vierte en platos hondos la sopa de rape muy caliente.
  2. Añade unas gotas de aceite verde y en el centro coloca un montoncito de fideos.





Menú degustación: Músicas Bailables y Petits fours Bestiari.


{Arriba} Pop - Sevillanas - La Bamba - Salsa - Cha cha cha

{Arriba} Kasatshok - Twist - Sardana - Country - Rap 

{Arriba} Disco - Merengue - Nihon Buyo - Rock & Roll - Ferafoc


Receta de la cocina mediterránea de Carme Ruscalleda. 

Fotografías @catypol - Circus day.

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