Esta entrada no tiene receta; esta entrada es algo personal. Y es personal porque unas chicas maravillosas me han regalado algo muy preciado por ser su seguidora n.º 100.
Su regalo, que también es material, lleva consigo otro gran regalo que no lo es, pues implica su trabajo y su tiempo, y eso vale mucho, muchísimo. En cada momento que desenvolvía los paquetes me iba impregnando de su ilusión, que se mezclaba con la mía.
Aún ahora, mientras escribo este texto, se me saltan las lágrimas, pues creí entender que, sin yo saberlo, me habían "observado" y habían descubierto que me gustan todas estas cositas que vienen a continuación.



