Chupitos de sandía
Hace dos semanas me confesó que quería ser bartender. Lo dijo así, sin rodeos, mientras me ofrecía una rodaja de sandía helada.
—Quiero ser bartender. De verdad. Mezclar cosas, inventar cócteles, hacer trucos con las botellas. ¿Me prestas tu licuadora? —preguntó, como si eso fuera parte del trato.
Me reí y le dije que sí, y que si necesitaba un conejillo de indias para sus experimentos etílicos, yo me ofrecía voluntaria. Alguien tenía que sufrir los errores para que otros disfrutaran los aciertos. Esa misma noche llegó a mi casa con una sandía entera, una botella de vodka y un entusiasmo que daba miedo.
—Hoy probamos «La Sandía Cósmica» —anunció, como si presentara un nuevo planeta.
Cortó la sandía, vació parte de su pulpa en la licuadora, añadió un chorro generoso de vodka —muy generoso— y hielo. Lo sirvió en copas de vino porque «no tengo vasos de cóctel todavía». El resultado era rosa, espeso y peligrosamente delicioso.
—¿Y? —preguntó, observándome como un químico que espera que su fórmula no explote.
—Es como el verano en la boca, pero con intenciones oscuras —respondí, ya medio mareada tras el segundo trago.
Desde entonces, cada viernes es «noche de prueba». Ya hemos pasado por combinaciones con pepino, jengibre e incluso un experimento fallido con pimiento rojo que juramos olvidar. Lauren apunta todo en una libreta azul con dibujos de cócteles. Dice que un día abrirá su propio bar y que habrá un cóctel en el menú llamado «El Conejillo», en mi honor. Llevará vodka, sandía y un poco de locura. Y yo, claro, estaré en la primera mesa, brindando con una sonrisa torcida.
La historia de este formato comenzó en las tabernas europeas y americanas del siglo XVIII, donde se introdujeron vasos pequeños para estandarizar las raciones de licores fuertes —usados entonces como remedios medicinales— y evitar que los clientes bebieran directamente de las botellas comunes. Un siglo después, en las haciendas agaveras de México, nació el término "caballito": los capataces usaban un cuerno de toro recortado para catar el mezcal que, al no tener una base plana para apoyarse, debía beberse de un solo golpe al bajar del caballo. Ya en la década de 1920, la Ley Seca en Estados Unidos impulsó el uso de vasos pequeños fáciles de ocultar para el alcohol ilegal. Tras la prohibición, la industria del vidrio diseñó el vaso de shot moderno con una base extremadamente gruesa y pesada, pensada para resistir el golpe seco de los clientes contra la barra.
A partir de los años 70 y 80, el concepto se transformó por completo gracias a la experimentación en la coctelería. Los chupitos dejaron de ser solo destilados puros para convertirse en tragos dulces y visuales. Los bartenders jugaron con la densidad y el azúcar de los licores para crear los vistosos chupitos por capas o pousse-café, coronados por el famoso B-52, mientras que recetas cromáticas y amables como el Kamikaze o el Lemon Drop conquistaron la vida nocturna. En esta misma época dorada, las fiestas universitarias rescataron una vieja idea del siglo XIX y popularizaron masivamente los coloridos chupitos de gelatina, convirtiéndolos en el formato lúdico y portátil definitivo.
Esa moda tuvo su auténtico bum en la década de los 90, extendiéndose con mucha fuerza hasta el año 2001, justo antes de la llegada del euro en 2002 (cuando las 100 pesetas se convirtieron mágicamente en los famosos "60 céntimos", que pronto redondearon a un euro).
A mediados y finales de los 90, coincidiendo con la explosión de la "Ruta del Bakalao" y la cultura de los pubs de barrio, aparecieron locales que se dedicaban casi en exclusiva a esto. Eran las famosas "Chupiterías", donde las pizarras se llenaban de listas interminables con nombres muy gamberros, picantes o divertidos (como el Cerebrito, Muerte Súbita, Beso de Judas, o el Kryptonita).
Por un billete de 100 pesetas (o una moneda de cinco duros), tenías una variedad increíble de licores de colores, de piruleta, de manzana verde o cremas que marcaron a toda una generación antes de salir a la discoteca.
Yo no fui muy entusiasta de esa moda pero sí, la probé. Aunque no soy muy de beber alcohol y prefiero las celebraciones en casa antes que en discotecas o pubs, reconozco que tuvo su qué en su momento.
Ingredientes
Ingredientes
Chupitos de sandía hechos con gelatina
Ingredientes
- 10 limas
- 1 sobre de gelatina de sandía
- 250 ml de agua
- 250 ml de vodka
- Semillas de sésamo negro
Elaboración
- Corta las limas por la mitad, exprime y vacía bien las cáscaras.
- Limpia por dentro y deja secar boca abajo.
- Hierve el agua en un cazo.
- Retira del fuego y disuelve el sobre de gelatina, remueve bien hasta que no queden grumos.
- Añade el vodka, vuelve a mezclar. Coloca las cáscaras de lima en un molde para magdalenas o en una huevera para que se mantengan rectas y no se vuelque el líquido. Reparte el líquido dentro de las cáscaras de lima, llenándolas hasta el borde
- Mete las limas en el frigorífico hasta que la gelatina cuaje bien.
- Una vez firmes, corta cada mitad en cuñas con un cuchillo bien afilado y decora con unas semillas de sésamo negro.
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Chupitos de sandía fresca hechos con gelatina
- 10 limas
- 250 ml de zumo de sandía fresca (licuada y colada).
- 250 ml de vodka.
- 10 g de gelatina neutra en polvo (aproximadamente 1 sobre) o 6 láminas de gelatina.
- Semillas de sésamo negro (para decorar).
Elaboración
- Corta las limas por la mitad, exprime y vacía bien las cáscaras.
- Tritura varios trozos de sandía fresca con la batidora y pásalo por un colador fino para eliminar las pepitas y la pulpa más densa. Necesitas medir exactamente 250 ml de líquido limpio. Reserva.
- Si usas gelatina en polvo: Separa unas 4 cucharadas del zumo de sandía en un vaso, echa el sobre de gelatina por encima y déjalo reposar 5 minutos para que se hidrate. Luego, calienta el resto del zumo de sandía en un cazo sin que llegue a hervir. Retira del fuego, añade la gelatina hidratada y remueve muy bien hasta que se disuelva por completo.
- Si usas láminas: Remójalas en agua fría durante 5-7 minutos. Calienta el zumo de sandía en un cazo, retíralo del fuego, escurre bien las láminas con las manos e incorpóralas al zumo caliente, removiendo hasta que desaparezcan.
- Añade el vodka, vuelve a mezclar. Coloca las cáscaras de lima en un molde para magdalenas o en una huevera para que se mantengan rectas y no se vuelque el líquido. Reparte el líquido dentro de las cáscaras de lima, llenándolas hasta el borde
- Mete las limas en el frigorífico hasta que la gelatina cuaje bien.
- Una vez firmes, corta cada mitad en cuñas con un cuchillo bien afilado y decora con unas semillas de sésamo negro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto duran los chupitos de sandía en la nevera?
Aguantan perfectamente 2-3 días en el frigorífico bien tapados. El alcohol no se evapora al estar cuajados en gelatina.
¿Se pueden hacer sin alcohol?
Sí, sustituye el vodka por más zumo de sandía o agua con gas. Quedan igual de vistosos y son perfectos para niños.
¿Qué gelatina usar para los chupitos?
Puedes usar gelatina de sabor sandía para la versión más rápida, o gelatina neutra si prefieres la versión con sandía fresca natural.
Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.













¡Son geniales! Me encantan!! Quedan vistosísimos para poner una bandejita en una fiesta. Qué ganas de hacerlos, ya te contaré!!
ResponderEliminarBesos
Caty menuda idea me acabas de dar, son preciosos, fresquitos y ricos¡ Una gran idea. Esta la pienso hacer en breve.
ResponderEliminarQue bien que ya tengas el horno¡¡ aquí me tienes esperando a que seas valiente y desafíes a nuestras temperaturas para probarlo, sin horno haces maravillas no se que nos regalaras ahora con el ¡¡¡
Un besazo, Teresa
No lo sabes tu bien!!!! estoy feliz cómo una perdiz, ya sé que ahora hace demasiada calor para el horno pero por fin estoy acabando la cocina, a ver si cuando terminemos hacemos la fiesta y probáis los chupitos.
EliminarUn besito princesa
Pues debe de estar de cine...las fotos también me han gustado..son muy gustosas..Yo tengo un blog de fotos y comentarios..espero que también te guste, un beso.
ResponderEliminarCaty, guapa, me ha encantado! Qué cosa más mona! Me dan ganas de ir a hacerlos ya! Pero, y quien se los toma!?!?!?! En la próxima fiesta, caen! Incluso sin alcohol para los peques!
ResponderEliminarBesitos!
Muuuy molón, a ver si este finde me pongo con la gelatina, vodka o el ron blanco, mmm!!!!
ResponderEliminarQue cosa más chula, y una buena manera de alegrarnos!
ResponderEliminarCuando tenía 18 años haciamos toneladas de vasitos enanos de Jello shots porque no me gustaba beber, pero no eran ni monos, y creo que se nos pasaba la mano con el vodka... así que al final perdían la gracia! Pero estos, uhmmm creo que los pondré en práctica pronto.
Bss
SIN PALABRAS!!!!vaya receta más original, y para sorprender seguro!!!!me ha encantado y las fotos con ese colorido!!!!genial, genial!!!!
ResponderEliminarque cosa más monaaaaa...y yo sin conocerte no puede serrrr!!!! un beso
ResponderEliminarque monada!!!
ResponderEliminarbesitos
Caty que "chulis", fresquitos, originales, me la anoto para probarla en estos días de calor. Bss.
ResponderEliminarMe encanta!!!
ResponderEliminarsin palabras. Acabo de encontrar tu blog y esta receta es de lo más original que he visto en meses!!!
ResponderEliminarte sigo desde ya :)
q cosa mas linda! y original! me encantan!
ResponderEliminarUau, que original!
ResponderEliminarwow! me ha encantado la idea, de veras!
ResponderEliminarsuper original, enhorabuena!
Preciosos,.. Jo també soc de les que no van d'ron, ni vozca,.... Pero són tan guapes !!! T'ha quedat una entrada súper !!! :)
ResponderEliminarMargalida
És molt suau gairebé no es nota l'alcohol, i és molt vistos.
EliminarGenial esta idea. Y deben estar divinos.
ResponderEliminarSaludos,
Veronica
Que maravilla acabó de descubrir tu blog por lsdlv me ha encantado la entrevista y tus recetas me quedo sino te importa un beso
ResponderEliminarHttp://miriam-micocinita.blogspot.com
Una estupenda idea, fantasticas las fotos y como ya te habran comentado es muy original, como original el tu blog, asi que me instalo para seguir todas tus recetillas. Besos
ResponderEliminarQue vistosas.
ResponderEliminarUn saludito
Qué chulas, muy original!
ResponderEliminarMi querida amiga, que cosa mas graciosa, son trozos de sandia , parecen autenticos, no te han podido quedar mas bonitos y originales, y seguro que su sabor una delicia, me ha encantado, como todo lo que sale de tus maravillosas manos. Mil besicos
ResponderEliminarQuisiera saber el tiempo de vida, y si las dejo dos dias en el refri creen que se les vaya el alcohol? GRacias buen dia :)
ResponderEliminarPueden durar dos días en el refrigerador, y no creo que se les vaya el alcohol.
EliminarEl tiempo de duración exacto no lo sé, pero supongo que tres días no habrá problema.
Un saludo