—¡Pon a Serrat, que esta noche lo petamos!
Dani, que conducía como si estuviera esquivando ovnis, aparcó en la calle principal del barrio justo cuando los altavoces lanzaban el «La, la, la» de Massiel.
—¡Perfecto! ¡Entrada triunfal! —dijo Toñi, bajándose del coche como si llegara a Eurovisión.
La fiesta ya estaba hasta arriba de gente: niños jugando a las canicas, parejas arrimándose al bailar y abuelas comiendo bizcocho y despotricando a diestro y siniestro. No todas, claro. La estrella indiscutible de la noche era la señora Encarnita: viuda desde hacía 22 años, con 83 bien llevados y un moño tan firme que le quitaba las arrugas de la cara. Llevaba un vestido de lunares, unos tacones del 62 —el año, no el número de zapato— y una energía que desafiaba la ley de la gravedad.
A las diez, cuando la orquesta Maravella empezó con un disco-pop popular, Encarnita se plantó en el centro de la pista, levantó los brazos y empezó a girar como una peonza.
—¡Abuela, para! —le gritó su nieto, avergonzado—. ¡Que eso, más que un baile, parece un exorcismo!
Y Toñi, al volver a casa, solo pudo decir:
—Tía, qué noche. Flipé con Encarnita. Pensaba que yo era chachi... ¡A cucharadas nos la dio la vieja!


- 3 huevos
- 1 yogur natural o de limón
- 1 medida (del yogur) de aceite de girasol
- 2 medidas (del yogur) de azúcar
- 3 medidas (del yogur) de harina
- La ralladura de un limón y su zumo
- Un sobre de levadura química
-
Bate los huevos.
En un cuenco amplio, bate los huevos con unas varillas hasta que espumen ligeramente. -
Añade el aceite y el yogur.
Incorpóralos a los huevos y sigue batiendo hasta que la mezcla sea homogénea. -
Incorpora el limón y el azúcar.
Agrega el zumo y la ralladura de limón junto con el azúcar, y mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados. -
Tamiza y añade la harina con la levadura.
Tamiza ambos ingredientes y añádelos a la mezcla anterior. Bate con suavidad hasta obtener una masa lisa y sin grumos. -
Prepara el molde.
Engrasa y enharina el molde (o fórralo con papel de horno) para evitar que el bizcocho se pegue. -
Vierte la masa.
Vuelca la mezcla en el molde y alisa ligeramente la superficie con una espátula. -
Hornea.
Lleva al horno precalentado a 180 °C durante 40-45 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio. -
Deja enfriar.
Saca del horno y deja enfriar sobre una rejilla antes de desmoldar.




