Cinnamon rolls muffins
Clara, bailarina de puntas ligeras, llegó a la residencia de ancianos con su gato Canela, un experto maullador. Apenas cruzaron la puerta, Canela anunció su presencia con un “miau” tan dramático que un abuelo comentó: “Perfecto, ya tenemos sesión”.
Clara comenzó a bailar en el salón común. Giró, saltó y sonrió, mientras Canela la seguía como si fuera su representante artístico. Un anciano con boina murmuró: “Baila bien, pero el gato tiene más carisma”. Canela, al oírlo, se subió a una silla y maulló como pidiendo aplausos.
Otra señora, afilada como aguja, dijo: “En mis tiempos bailábamos sin gatos”. Clara respondió con una reverencia, y Canela hizo una voltereta improvisada. Silencio. Luego risas.
Al final, los ancianos pidieron “otra función”. Canela se quedó dormido en el regazo de la más sarcástica, mientras se comía un roll, que concluyó: “No me gustan los gatos… excepto este”. Y Clara entendió que habían ganado.
Los primeros rollos de canela comenzaron a hornearse en Suecia y Dinamarca, derivando de tradiciones reposteras escandinavas del siglo XIX. En Suecia, el kanelbulle es parte de su identidad cultural. Se celebra su día nacional el 4 de octubre. A diferencia de la versión americana, la receta sueca suele incluir cardamomo en la masa, no lleva glaseado cremoso, y se adorna con azúcar perlado. Inmigrantes alemanes y suecos llevaron la tradición a Estados Unidos a finales del siglo XIX. En América, el rollo evolucionó, volviéndose más grande, más dulce y con el característico glaseado de queso crema o glaseado de azúcar.
En 1959, la empresa Pillsbury introdujo los rollos de canela envasados en tubos refrigerados, facilitando su consumo en los hogares. Posteriormente, la cadena Cinnabon, fundada en 1985, estandarizó la versión moderna y mundialmente reconocida. El "Cinnamon Roll" además de ser un dulce, en inglés se usa para describir a una persona tierna o de buen corazón.
- 300 gramos de harina
- 1 sobre de levadura en polvo
- 1/2 cucharadita de sal
- 100 gramos de azúcar
- 3 cucharadas de mantequilla derretida y enfriada
- 1 huevo
- 250 mililitros de leche
- 200 gramos de azúcar moreno o panela
- 3 cucharaditas de canela molida
- 3 cucharaditas de mantequilla derretida
- 60 gramos de queso en crema ablandado
- 120 gramos de azúcar en polvo
- 1 cucharada de leche
- Pizca de vainilla
- Precalienta el horno a 200 ºC
- Prepara el molde para los muffins.
- En un cuenco grande tamiza los ingredientes secos.
- En un cuenco aparte mezcla los ingredientes húmedos.
- Haz un hueco en medio de los ingredientes secos y vierte los húmedos hasta que se mezclen bien.
- Mezcla todos los ingredientes de la cobertura y relleno.
- Incorpora la mitad de la mezcla de cobertura y relleno a la masa de muffins.
- Vierte la masa de muffins en cada molde.
- Cúbrelos con el resto de cobertura y relleno.
- Hornea durante 12/15 minutos (o hasta que los muffins recuperen su forma original al presionarlos ligeramente).
- Retira del horno y deja enfriar.
- Transfiere a una rejilla.
- Bate todos los ingredientes del glaseado y vierte sobre los muffins.














Deliciosa sencillez la de esta receta, me encantan los colores que te han quedado y me imagino mil combinaciones posibles. Gracias Solete!
ResponderEliminarHe visto esta receta tuya esta mañana en IG y me ha parecido tan bonita que aquí vengo a comentarte....Tenía que estar buenísima además fijo.
ResponderEliminarEspero que disfrutes de mucha salud en los años venideros que queremos que nos des estas cosas tan bonitas, para el gusto y la vista.
BESOS CATY
Marialuisa
Gracias preciosa, igualmente, un beso grande
Eliminarme ha encantado¡¡¡ queda ideal presentada.
ResponderEliminarbesos crisylaura
Gracias Chicas, un beso
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