Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Felices fiestas

Todos hemos esperado alguna vez escuchar sus campanillas encima del tejado, nos hemos dormido pensando en despertarnos cuando su risa inundara la silenciosa noche y deseábamos estar despiertos cuando bajase por la chimenea. Esa mezcla de esperanza e ilusión nos ha recorrido el cuerpo alguna vez en la vida.

Este año ocurrirá lo mismo: volverá a salir del Polo Norte, volverá a recorrer el mundo en una noche, las campanillas se escucharán nuevamente y la luz roja de su nariz guiará a través de la tormenta. Abrígate de abrazos, siéntete el más importante de tu mundo, besa a todos con fuerza y ruido, como cuando eras pequeño, y sigue la luz; la luz que hará que todos juntos, a pesar de los problemas, de los sinsabores y de la tormenta, hagamos que la Navidad sea una ¡feliz Navidad!

DIY · Porta servilletas navideño · Christmas napkin holder

Divertido, fácil, navideño porta servilletas para decorar nuestra mesa en estas fiestas. Tan fácil como imprimir una cara de Santa Claus en una papel grueso (aunque también sirve un folio de menos peso), en este caso yo he usado uno de 160 g/m2 similar a una cartulina blanca. Unas servilletas rojas y unos círculos adhesivos para coronar el gorro.



Haz un corte en la cabeza con un cutter y una regla.



Pasa la servilleta por el corte haciendo que la servilleta se convirtiera en gorro y termina colocando un círculo en el gorro.





¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO!

Fotografía y texto @catypol - Circus day.

Panettone

En las cocinas de Ludovico «el Moro», el pánico se masticaba más que el faisán. El jefe de cocina acababa de sacar del horno el postre oficial y aquello no parecía un dulce real, sino un trozo de carbón del Vesubio.

—¡Estoy muerto! —sollozaba el cocinero, mirando el postre calcinado—. El duque me va a usar a mí de guarnición mañana mismo.

En un rincón, Toni, el lavaplatos, miraba con timidez una bola de masa que había guardado en un cuenco viejo.

—Esto... Chef —susurró Toni—, yo había juntado las sobras de harina, un poco de esa mantequilla que sobró, unos huevos que nadie echaba de menos y esas frutas confitadas que quedaron en el fondo del saco. Es mi cena, pero si le sirve...

El cocinero miró la masa de Toni. Estaba alta, inflada y olía sospechosamente bien. No era un postre de la nobleza; era un pan que se creía más de lo que era.

—¡Pónselo! —ordenó el cocinero—. O le servimos esto o le servimos mi cabeza en una bandeja de plata.

Cuando el pan llegó a la mesa de Ludovico, el salón se quedó en silencio. El duque cortó una rebanada de aquel pan altísimo y esponjoso. Los cortesanos aguantaron la respiración. Ludovico masticó, cerró los ojos y, por un momento, el cocinero casi empieza a rezar.

—¡Exquisito! —exclamó el duque—. ¡Es ligero como una nube y rico como mi tesorería! ¿Cómo se llama esta maravilla?

El cocinero empujó al joven lavaplatos hacia adelante.

—Señor... es el «Pane di Toni» —balbuceó el cocinero.

Toni, muerto de vergüenza y pensando que le iban a cobrar los ingredientes, solo acertó a hacer una reverencia mientras se limpiaba las manos de harina en el delantal.

—¡Larga vida al Pane di Toni! —brindó Ludovico.




[BAKE THE WORLD]
El primer registro del panettone como dulce navideño tradicional milanés es un artículo del escritor iluminista Pietro Verri en el siglo XVIII, que lo llama pane di tono (‘pan grande’).

Volvemos a Bake The World, que este mes nos hemos puesto navideños, hemos sacado nuestras mejores galas y hemos disfrutado haciendo un delicioso y fácil Panettone.

· PANETTONE ·

Prefermento (esponja):
  • 90 ml de leche tibia
  • 100 g de harina de fuerza
  • 10 g de levadura fresca

Masa final:
  • Todo el prefermento
  • 3 huevos grandes (a temperatura ambiente)
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Ralladura de 1 naranja
  • Ralladura de 1 limón
  • 400 g de harina de fuerza
  • 1 pizca de sal
  • 120 g de mantequilla (blanda, en trocitos)
  • 150 g de trocitos de chocolate negro o con leche
  • 1 molde de panettone (de papel o desmontable, unos 15 cm de alto)

1. Preparar el prefermento (esponja):
  1. En un bol pequeño, mezcla la leche tibia, la harina y la levadura desmenuzada.
  2. Cubre con film y deja reposar durante 30-40 minutos hasta que doble su tamaño y esté burbujeante.

2. Hacer la masa:
  1. En un bol grande (o en el bol de la amasadora), coloca los huevos, el azúcar, la vainilla y las ralladuras.
  2. Añade el prefermento y mezcla bien.
  3. Incorpora la harina y la pizca de sal. Amasa durante unos 10 minutos (con máquina o a mano) hasta obtener una masa elástica.
  4. Añade la mantequilla poco a poco, trocito a trocito, sin dejar de amasar, hasta que se integre por completo.
  5. Amasa hasta que la masa esté brillante, lisa y se despegue de las paredes del bol (puede tardar unos 20 minutos si es a mano).
  6. Incorpora los trocitos de chocolate y mezcla con suavidad para repartirlos bien.
  7. Forma una bola, cúbrela con un paño y deja que repose en un lugar cálido hasta que doble su volumen (entre 1 y 2 horas).

 
3. Formar y dejar levar:
  1. Desgasifica la masa con suavidad y forma una bola.
  2. Colócala dentro del molde de panettone.
  3. Cubre con un paño y deja que leve de nuevo hasta que casi llegue al borde del molde (puede tardar entre 1,5 y 3 horas).
 
4. Hornear:
  1. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.
  2. Haz un pequeño corte en cruz en la parte superior del panettone y, si quieres, pon un poquito de mantequilla en el centro del corte.
  3. Hornea durante 35-40 minutos. Si se dora demasiado rápido por arriba, cúbrelo con papel de aluminio a mitad de cocción.
  4. Sabrás que está listo cuando al pinchar con un palillo, este salga limpio.

5. Enfriar y servir:
  1. Deja enfriar completamente sobre una rejilla.
  2. Si quieres hacerlo “como los clásicos”, puedes pinchar la base del panettone con dos brochetas y colgarlo boca abajo mientras enfría, para que no pierda su esponjosidad.

Consejos:
  1. Si usas chips de chocolate, congélalos antes de añadirlos a la masa para evitar que se derritan.
  2. Puedes sustituir parte del chocolate por frutas confitadas o frutos secos si te apetece variedad.
  3. Este panettone se conserva bien en una bolsa hermética o envuelto en celofán durante varios días.





Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Cortapastas de turrón

Querido Santa:

Antes de empezar, quiero aclarar que lo del jarrón del salón fue un accidente; Isaac Newton estaría orgulloso de mí, aunque mi madre no lo esté tanto.

Este año he sido... digamos que «selectivamente bueno». He comido brócoli (al menos tres piezas) y solo he usado el cepillo de dientes de mi hermano para limpiar mis zapatillas de deporte una vez.

No sé si pedirte algo o dejarlo a tu elección. Mi padre me dice siempre que a cada uno le toca escoger la cuchara con la que hay que comer; por mí elegiría chocolate en vez de brócoli, pero una vez lo dije en alto y mi padre casi me fusila con la mirada. No me elijas brócoli, por favor. Mi madre prefiere la amenaza directa y me dice que esto no es una pensión; no sé por qué lo dice, no tengo maletas. Y mi hermano dice que entre padres y hermanos no metas las manos.

En resumen: si vas a dejar algo en el árbol, que no sea verde, que no cruja como una verdura y que no requiera que mi hermano y yo tengamos que «meter las manos» en el mismo sitio, porque ya sabes cómo termina eso.

No sé si pedirte otro jarrón para mi madre, que sea irrompible y que me deje en buen lugar para que se sienta otra vez orgullosa de mí.

Te dejaré un bote lleno de chocolate, del de verdad verdadera.




La primera vez que cociné algo para regalar y vi la reacción de agrado de la gente me sentí bien, muy bien, teniendo en cuenta que me pregunto mil veces si lo que les llevo les agradará a los anfitriones y demás invitados. Casi siempre llevamos vino y no es que no me guste, es un buen regalo si nos gusta, pero ¿y si no es así?, a veces llevamos postre, de alguna pastelería de confianza, también se agradece, pero cuando tienes un blog del que salen recetas de cocina cada semana, ¿por qué no preparar algo que nos guste?, y que además del aporte culinario también sea personal, que salga de nuestras manos y que nos ilusione tanto o más que a los anfitriones del evento.

Pan, bizcocho, galletas, mermeladas, licores, todo esto y más puede salir de nuestras cocinas, sabiendo que lo que regalamos está hecho con mucho amor y dedicación. Así es y así se piensa en el mundo de Carmela, en el que comer y cocinar son dos grandes placeres. Yo creo que no hace falta presentación, es una bloguera con algunos años regalándonos recetas y buenos momentos en sus blogs Los inventos de Carmela y La panadería de Carmela, hay mucho que celebrar y que manera más bonita de hacerlo presentando recetas para regalar, o mejor dicho, cocina para regalar.

· TURRÓN DE CHOCOLATE EN CORTAPASTAS ·

Ingredientes
  • 6 cortapastas navideños (los moldes)
  • 225 g de chocolate para fundir
  • 100 g de crema de avellanas
  • 100 g de barquillos

Opcional (para decorar): bolitas de colores, azúcar de color o trocitos de chocolate blanco.

Preparar los moldes: 
  1. Engrasa los cortapastas con spray desmoldante para pastelería (o, en su defecto, con un poco de mantequilla o aceite). 
  2. Colócalos sobre un papel de horno encima de una bandeja que te quepa en el frigorífico.
Fundir el chocolate: 
  1. Derrite el chocolate en el microondas (en tandas cortas para que no se queme) o al baño María.
Crear la base: 
  1. Añade la crema de avellanas al chocolate fundido y remueve continuamente hasta lograr una mezcla homogénea.
El toque crujiente: 
  1. Trocea los barquillos con las manos de manera irregular y agrégalos a la mezcla de chocolate. 
  2. Remueve bien para que se integren.
Rellenar y decorar: 
  1. Rellena los cortapastas con la masa. Justo después, decora la superficie con las bolitas de colores, el azúcar o los trocitos de chocolate blanco.
  2. Introduce la bandeja en el frigorífico y déjalos enfriar hasta que el turrón esté completamente sólido.
Envoltorio para Regalo
  • 1 bote de cristal grande
  • Bolsas de asar al horno (o bolsitas transparentes de pastelería)
  • Cintas de colores y decoración navideña
Paso a paso
Corta las bolsas de asar en cuadrados que tengan el tamaño suficiente para envolver cada cortapastas.
Envuelve los turrones y ata los paquetes con las cintas de colores.
Introduce los cortapastas ya envueltos dentro del bote de cristal.
Decora el exterior del bote con el resto de las cintas y los motivos navideños.

¡Y listo! Ya tienes un regalo casero, original y delicioso.

 




Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Christmas candle roll

Nos anuncian luces

Ya se acerca el momento, 
pronto lo tendremos aquí: 
con su olor característico, 
su ilusión poseída 
y su espíritu dadivoso.

No habrá tres fantasmas. 
Nadie avisará sobre lo mal que lo hicimos, 
ni nos dirá qué corregir 
para ver luz en el futuro.

Tres veces repican, 
tres ángeles bajan, 
tres voces cantan 
una canción olvidada.

Encendemos una luz para guiar, 
para saber, para dar esperanza, 
para recordar… ¿A quién? 
Encendemos una luz para darnos calor, pedir deseos, 
ver cuando hay oscuridad 
o iluminar las sombras que miedo dan.

Da luz a tu mundo, 
impregna de ella el deseo, 
búscala entre tus sueños 
y dale amor… ¡Que siga creciendo!



La mezcla de chile con la crema pastelera hace que la crema se vuelva de un color parecido al café, no es picante aunque si le da un toque que sorprende entre tanto dulce. 

· CHRISTMAS CANDLE ROLL ·

Ingredientes para el bizcocho
  • 5 huevos
  • 125 g azúcar
  • 125 g harina de repostería tamizada
Ingredientes crema pastelera
  • 2 yemas de huevo
  • 1/2 l de leche
  • 125 g azúcar
  • 40 g almidón de maíz
  • 2 cdas. de chile Pasilla en polvo
Ingredientes para la decoración
  • Chocolate rosa o de otro color para fundir
  • Trocitos de sticks salados (aunque yo la primera vez usé trocitos de vaina de vainilla, queda más realista).

Para el bizcocho:
  1. Separa las claras de las yemas.
  2. Monta las claras a punto de nieve y resérvalas.
  3. Bate las yemas con el azúcar hasta que blanqueen.
  4. Añade la harina tamizada y mezcla bien.
  5. Incorpora las claras montadas con movimientos envolventes, para no perder aire.
  6. Forra una bandeja de horno con papel vegetal.
  7. Llena una manga pastelera con la masa y dibuja primero los bordes del molde, luego rellena el interior en zigzag para conseguir un bizcocho uniforme.
  8. Hornea a 180 °C (horno precalentado) durante 10 minutos.
  9. Deja enfriar antes de continuar con el montaje.


Para la crema:
  1. Reserva 100 ml de leche fría.
  2. Calienta el resto de la leche en un cazo.
  3. En un bol, mezcla el azúcar, el almidón y las yemas con la leche reservada. Remueve bien hasta que no haya grumos.
  4. Cuando la leche del cazo esté caliente, añade el chile.
  5. Justo antes de que llegue al punto de ebullición, incorpora la mezcla de yemas y almidón al cazo.
  6. Remueve constantemente hasta que espese.
  7. Retira del fuego y cubre la crema con film transparente a piel (el film debe tocar directamente la superficie de la crema).
  8. Deja enfriar completamente.

Para el montaje:
  1. Extiende la crema sobre el bizcocho ya frío.
  2. Corta el bizcocho por la mitad en horizontal.
  3. Luego, divide en unos 8 trozos en vertical, formando pequeños rectángulos.
  4. Enrolla cada rectángulo, asegurándote de que el relleno ayude a cerrarlos bien.
  5. Coloca cada rollito de pie, sobre uno de sus lados.

Para decorar:
  1. Funde el chocolate de fresa.
  2. Vierte unas cucharadas sobre cada enrollado, dejando que caiga por los lados como si fuera cera derretida.
  3. Corta sticks salados (o trocitos de vaina de vainilla, queda más real) y colócalos como mechas en el centro de cada rollito.


Poema y fotografías @catypol - Circus day.

Mantegats mallorquins

Era invierno y en casa llevábamos tres días sin calefacción. Todos íbamos con más capas que una cebolla. Todos menos Sergi, claro, que insistía en caminar descalzo como si el suelo estuviera alfombrado de nubes y no de baldosas gélidas.

Aquel sábado por la mañana, la calma de la casa fue rota por un «¡A las armas!» que vino del cuarto de mi hermana pequeña. En cuestión de segundos se desató la guerra de almohadas. Mamá se unió sin preguntar y papá, que venía medio dormido, acabó atrapado en medio del pasillo, cubriéndose con una toalla como si fuera un escudo romano.

Fue entonces cuando apareció la genio. No es que saliera de una lámpara ni que flotara en el aire. La genio era María, envuelta en una bata de franela y con una bufanda hasta la nariz. —¡Pero qué espectáculo es este! —dijo alzando una ceja. La atacamos sin compasión hasta que salió de la habitación riendo. —¡Os voy a preparar mantecados! —gritó desde la entrada, y desató la locura familiar.

En menos de cinco minutos, la guerra se detuvo por completo. La promesa de mantecados tenía más poder de convocatoria que cualquier tratado de paz. Papá bajó la toalla, mamá rescató a Sergi del suelo helado y mi hermana desapareció misteriosamente justo cuando tocaba recoger las almohadas. En la cocina, María amasaba rápido, cantando bajito villancicos. El horno empezó a calentar la casa y, para cuando los primeros mantecados salieron del horno, el frío ya no importaba. —Yo no sé si el genio vive en una lámpara…, pero la nuestra hace los mejores mantecados del mundo. Y nadie me llevó la contraria.



Los mantecados mallorquines son dulces tradicionales estrechamente ligados a la repostería conventual y al aprovechamiento de la manteca de cerdo. Nacieron como producto de repostería de invierno —especialmente de Navidad— gracias al excedente de grasa generada durante la época de las tradicionales matanzas del cerdo.

· MANTECADOS MALLORQUINES ·

Esta receta no utiliza báscula. La regla de oro es usar la misma cantidad de azúcar que de manteca disuelta, y la harina que la masa te pida.

Preparación de la masa
  1. En un bol, vierte la manteca disuelta y añade exactamente la misma cantidad de azúcar. Mezcla bien.
  2. Ve agregando harina poco a poco mientras amasas. Sabrás que está lista cuando la masa deje de pegarse y tus manos salgan limpias del amasado.
Formado y Horneado
  1. Enciende el horno a 180 °C para que vaya tomando temperatura.
  2. Coloca la masa sobre la mesa de trabajo y estírala con un rodillo. Intenta que toda la masa quede con el mismo grosor para que se horneen de forma uniforme.
  3. Con un cortapastas redondo, ve dando forma a los mantecados.
  4. Colócalos en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Llévalos al horno durante 8 - 10 minutos.
Enfriado y Toque Final
  1. Al sacarlos, estarán blanditos (es normal, no te asustes). 
  2. Déjalos enfriar en la bandeja; al perder calor, se endurecerán y tomarán su consistencia ideal.
  3. Una vez que estén completamente fríos, espolvoréalos con azúcar glasé.
Notas:
  • ¿No tienes cortapastas? Puedes usar la boca de un vaso del revés para cortar la masa.
  • Si quieres hacer una estructura en forma de árbol de Navidad, usa vasos o cortapastas de diferentes tamaños (de mayor a menor) y apílalos una vez horneados.




Fáciles y muy ricos, así que con esta receta participo en el concurso de recetas navideñas del blog Sweet and Sour, receta dulce.



Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.

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