Palomitas de maíz
Don Carlos, sabedor de la influencia de la sobrina y con el recuerdo latente de lo mucho que siempre le había gustado doña Julia, le regaló la mejor de sus sonrisas en cuanto la vio llegar. Muy galante, le hizo una leve reverencia y la invitó al cine.
—¿Al cine? —desconfió doña Julia.
—¿No te gustaría ver una película comiendo palomitas? —le propuso don Carlos con una sonrisa.
Y aunque ella no las tenía todas consigo con su nueva dentadura, su sobrina la animó a aceptar.
En la penumbra de la sala, doña Julia se sintió a salvo: cada vez que se llevaba una palomita a la boca, la pieza bailaba de un lado a otro obligándola a hacer muecas de lo más cómicas, y no quería por nada del mundo que don Carlos se percatara del trance. Sin embargo, don Carlos no le quitaba ojo, al menos a los mohínes de sus labios, y aquel baile de gestos lo animaba a soñar con que algún día la besaría: solo ella guardaba la pócima para devolverle la juventud.
Durante el siglo XIX, las palomitas ya eran un aperitivo sumamente popular en Estados Unidos gracias a la invención de las máquinas de vapor móviles para hacer estallar el grano. Se vendían en ferias, circos y parques de atracciones porque resultaban baratas de producir, fáciles de consumir sobre la marcha y desprendían un aroma irresistible. Sin embargo, los primeros exhibidores, que abrieron sus salas a principios del siglo XX, rechazaban de plano este alimento: en aquella época, los cines imitaban la sofisticación de los teatros tradicionales con alfombras suntuosas y tapicerías caras que no estaban dispuestos a malograr con los restos y la grasa de la comida. Además, al tratarse de cine mudo, el público debía leer los intertítulos, lo que atraía a una audiencia letrada y acomodada que renegaba del bullicio feriante de las palomitas.
El panorama dio un vuelco en 1927 con la llegada del cine sonoro. Al incorporar voz y banda sonora, las películas se abrieron al gran público al derribar la barrera del alfabetismo. El crujido de los bocados ya no estorbaba en la sala, pues el propio audio tapaba el ruido de la masticación. Aun así, los exhibidores continuaban mostrándose reticentes a despachar tentempiés en sus recintos.
El punto de inflexión definitivo llegó con el crac del 29 y la Gran Depresión. Con millones de desempleados, el cine se convirtió en uno de los pocos entretenimientos accesibles, y las palomitas —que apenas costaban unos centavos por bolsa— eran un lujo al alcance de casi cualquier bolsillo. Al principio, los vendedores ambulantes se apostaban frente a las fachadas de los cines para ofrecérselas a los espectadores antes de entrar. Al comprobar que el público colaba la comida de la calle y que aquellos comerciantes prosperaban a sus puertas, los dueños de las salas reaccionaron: primero les cobraron un canon por permitirles operar en la entrada y, poco después, instalaron sus propias máquinas en el vestíbulo.
Aquella decisión rescató a la industria de la quiebra. Los cines que apostaron por las palomitas dispararon su rentabilidad y sortearon la crisis, mientras que las salas que se resistieron terminaron cerrando. La Segunda Guerra Mundial selló esta unión comercial a causa del racionamiento de azúcar, que mermó drásticamente la producción de caramelos y refrescos y dejó a las palomitas saladas sin rival. Con el paso de las décadas, el margen de beneficio de este aperitivo creció hasta tal punto que hoy sustenta la viabilidad del propio negocio de la exhibición, consolidando lo que empezó como un puesto callejero en el pilar financiero indiscutible del cine moderno.
«Popcorn is the potion» (las palomitas son la pócima o el remedio) es una expresión idiomática informal que alude al hecho de disfrutar como espectador de una situación conflictiva, entretenida o dramática, del mismo modo que se comen palomitas mientras se mira una película. Denota predisposición a presenciar un «espectáculo» o una discusión ajena. Se emplea con frecuencia en redes sociales y conversaciones cotidianas para indicar que alguien se dispone a seguir un drama o un chisme con deleite. Sugiere que las palomitas son la «pócima» mágica que adereza la experiencia de contemplar cómo se desata el caos. Está directamente ligada a la locución «grab the popcorn» (coger las palomitas) para presenciar algo tenso o divertido, quizás a doña Julia y a don Carlos.
Así es esta pócima: la que tomamos en el cine o en casa viendo una peli; la que cosemos en guirnaldas para Navidad, para decorar el árbol, cuando queremos entretener a los más pequeños; o la que añadimos a la ensalada cuando estamos a dieta para darle un toque crujiente sin sentir que nos estamos privando de nada, ¿no crees?
Actualizada 2026.
Palomitas caseras al microondas
Ingredientes
- 50 g de granos de maíz para palomitas
- 2 g de sal
- 1 cda. de aceite
- 1 bolsa de papel con base cuadrada como la de la foto de abajo (puede ser antiadherente o no).
Elaboración
- Pon los granos, la sal y el aceite dentro de la bolsa de papel. Si la bolsa no es antiadherente, es mejor mezclar todo previamente en un bol y, una vez integrado, verterlo dentro para evitar que el papel se empape de aceite.
- Dobla la parte superior haciendo un pliegue (como la foto de abajo).
- Si la bolsa es antiadherente, agítala bien para que los granos se impregnen. Si ya los has mezclado antes en el bol, puedes saltarte este paso, porque el exceso de grasa calaría el papel común.
- Introduce la bolsa en el microondas durante unos 3 minutos (en el mío, a 800 W de potencia, tardaron exactamente ese tiempo en hacerse).
Nota:
Es importante que la bolsa de papel sea de base cuadrada; así te aseguras de que las palomitas se hagan correctamente.
Relato y fotografías @catypol - Circus day.















Genial!! Me acabás de dar la solución a mis problemas con las palomitas.
ResponderEliminarTus fotos son "para comérselas".
Besos.
Yo asocio las palomitas al cine. Gracias por la idea de la bolsa y lo de añadirlo a las ensaladas me parece genial. Besos.
ResponderEliminarDE CINE!!!!!!!! qué idea tan genial!!qué razón tienes, hay veces que te apetecen palomitas pero no toda esa cantidad que viene en la bolsa. ¿Y se puede utilizar cualquier bolsa de papel? siempre me dejas alucinada!!!!!!de 10 Caty!!!!!
ResponderEliminarMe has abierto un mundo de color!!1 a mí siempre me pasa que el peque deja la mitad de la bolsa, de esas del súper para el micro, y claro, quien se las come?? ;)
ResponderEliminarMe ha encantado!
¿Cómo haces para saberlo todo y estar en todo?, jajaja, hace poco que le hice mi niño en estufa, pero nunca lo pense en microndas, mis sobrinas no tenían idea que se hacian también en la estufa. jajaja Son palomitas vintage, un beso.
ResponderEliminarPero que bella eres!! vi el tip por la red y lo probé, funcionó y pensé que nos ahorraría algo ;)
EliminarUn beso bien grande
Pues quedan estupendas Caty, qué buena idea!!! Con lo palomiteras que son mis niñaaaas!!! y el cine de verano es el sitio ideal para disfrutarlas, sin molestar a nadie...
ResponderEliminarSiempre nos traes ideas estupendas y originales, ainsss ahora me costará más resistirme hacerlas en casa, siempre pensaba que tenía que tirar muchas y/o que comía demasiadas¡¡ Un fuerte abrazo guapísima las fotos me han encantado son preciosas ¡
ResponderEliminarPero que buena idea Caty!!!! Además tienen una pinta estupenda y me ha gustado mucho la idea de ponerlas en la ensalada, que toque tan rico.
ResponderEliminarUn besito,
Con la pereza que da ponerse a hacerlas con la sartén, así es genial!!!
ResponderEliminarQue estupendo, y no hay que ponerle nada de aceite dentro. Siempre que hago las bolsas de palomitas comerciales odio la pringue que sale. Una maravillosa idea sin duda. Como me gusta ir al cine para comprar esos mega paquetes de palomitas. Un beso
ResponderEliminarque ricas me encantan. Lo que pasa que cdo. empiezo no paro. Bss
ResponderEliminarHolaaaa, es una idea estupenda, aunque yo siempre las hago en la sartén, como toda la vida. Eso de verte los sobrinos hacerlas en la sartén que ya no se ve ni en pintura les encanta jajajajja
ResponderEliminarDe todos modos nunca está de más tener una bolsa de papel a mano.
Un besoooo
¡Qué buena idea en la ensalada!
ResponderEliminarMe quedaron de los cupcakes de almendras y no sabía cóm usarlas (porque no soy mucho de palomitas, no...)
Besitos, Cathy!
Una muy buena idea...al empezar a leer tu post he recordado que cuando era pequeña, pero que muy pequeña, me regalaron -creo que para Reyes- el PALOMITÓN PAYÁ...eres joven para recordar esto pero era una maquina de hacer palomitas en pequeño. Tenía un cacillo donde ponías un poco de aceite y una medida de palomitas. Lo cerrabas, lo programabas y como tenía una ventana pequeña con una luz veías como saltaban las palomitas cuando se iban haciendo.........qué rollo te he metido pero es que me han venido todos estos recuerdos...¿qué haría mi madre con ello?. Le preguntaré pero shhhhh -un secreto- creo que mi madre un día se levantó y tiró todas mis cosas porque de mi niñez no conserva nada...ainssss y no me lo quiere decir...jejeje Te dejo este enlace para que veas como era:
ResponderEliminarhttp://1.bp.blogspot.com/_ytwUqyJZi-0/TABcMslYt0I/AAAAAAAAAI4/Pvaxxr3zO6U/s1600/Palomiton.jpg
Espero que puedas verlo.
Bss
La cocina de Mar
http://la-cocina-de-mar.blogspot.com.es/
Que chulada el palomitón, me encanta el nombre, jajajaja
EliminarNo podía imaginar que con una bolsa cualquiera se pudiera hacer, tengo que probar pues las hacemos en la olla normalmente.
ResponderEliminarSí, pero tiene que ser de papel :)
EliminarQue pinta que tienen mas apetecible, yo tengo una palomitera americana y las hago alli, pero ya se el truco para cuando no este en casa , gracias preciosa
ResponderEliminarQue buena idea, aunque en casa desaparecen rapidamente, jeje. Las fotos..divinas.
ResponderEliminarBss
¿A la ensalada? todavía sigo con la boca abierta jajaja mañana mismo lo pruebo, así seguro que ninguno pone pegas a la lechuga ¡que genialidad!
ResponderEliminarUn besote!!!
Receta perfecta para cuando da tanta pereza bajar a comprarlas antes de ver una pelicula!
ResponderEliminarhttp://juegodesabores.blogspot.com.es/
Me encanta, Caty, no pensaba que fuera así de sencillo. Y sin aceites ni nada añadido! Me encanta la idea.
ResponderEliminarpues fijate que hace días yo me venía preguntando si haciendola en esas mismas bolsitas (que tengo cientos en casa) el resultado sería el mismo. Gracias por hacer la prueba por mi. Mañana mismo la pongo en práctica ;)
ResponderEliminarSalu2. Paula
cachis, no me ha cogido el primer comentario, en fin te decía... que llevaba yo varias semanas pensando si haciendo las palomitas en esas bolsitas -que tengo en casa a cientos- el resultado sería el mismo, veo que sí. Mañana mismo lo probaré yo. Ahora tenemos que conseguir hacerlas dulces, jejeje
ResponderEliminarSalu2. Paula
Pues no sabia yo que se hacía así de fácil! Un beso
ResponderEliminarY yo haciéndolas en un cacillo como toda la vida!
ResponderEliminarQué bueno lo de la bolsa de papel. Besotes
Hola Caty!! mis hijos las aman, yo no las como, pero qué éxito tienen en casa cuando hay una peli para ver! gran idea, besitos
ResponderEliminarQUE MARAVILLA YO LAS HACIA EN UNA OLLA DE VIDRIO PYREX EN EL MICRO PERO SE ME ROMPIO Y DESDE ESE DIA YA NO HICE MAS PALOMITAS EN CASA,QUE GENIAL IDEA!!!POR ESTAS LATITUDES EL FRIO ESTA FATAL Y ESTAS PALOMITAS Y UNA BUENA PELICULA AL LADO DE LA ESTUFA ESTA DE LUJO.TE MANDO UN GRAN SALUDO Y ME QUEDO POR ACA LEYENDO TUS RECETAS.
ResponderEliminarBuena idea! :-) preciosas fotos
ResponderEliminarY sin nada de grasa !! Genial. Petons.
ResponderEliminar¡Una idea estupenda!
ResponderEliminarUn abrazo.
quina gran idea Caty!!!! saps que m'encanten les crispetes i no les faig mai per mandra??? ;P petonets
ResponderEliminarEres tremenda, lo que no se te ocurra a ti!! Una idea brillante Caty!! El problema es que a mi no me sobra ni una, empiezo y no paro hasta acabarlas, jajaaa!!!
ResponderEliminarBesotes guapa!!!
Me encantan las acarameladas! sería capaz de comerme una olla llena, jiji. Por eso que prefiero no hacerlas y me contento con las saladas, para no engordar mucho!
ResponderEliminarBesitos
COmo Heva...¿a la ensalada? ayyyyy me parece que alguien va a probar eso pronto...oye, los americanos tienen un invento también para hacer palomitas en casa, pero yo me quedo con tu sistema, menos trastos y más control jajjajajajajjaja de pequeña en casa con la cacerola, o donde una tía que sí tenía el aparatejo...
ResponderEliminarsé que debo estar haciendo la pregunta más tonta del mundo mundial, pero ¿dónde se compra el maíz?
muaaaaks!
Yo las hago en bolsas de papel estraza...y quedan geniales!!! Me encanta tus bolsas Caty, yo para las many dice manualidades soy negada...mi Madre dice que para lo que sirven mis manos son para escribir, pero para hacer algo lindo...no...y no va tan equivocada...jajajaja.
ResponderEliminarMil besos.
Que entretenido hacer teatro al aire libre y comer palomitas. A mis niños les encantan, siempre las comen en el cine ocuando ven una pelìcula.
ResponderEliminarTe quedaron muy lindas y el envase me encanto.
Bss
Tita
¿y como no se me ha ocurrido lo de congelas la creme fraiche?????. Gracias, gracias.
ResponderEliminarBss
La cocina de Mar
http://la-cocina-de-mar.blogspot.com.es/
Congelar la creme fraiche??? noooo, bueno no lo probé, me refería a congelar el bizcocho de creme fraiche, no creo que a los lácteos le sienten bien el congelador :( pero no lo probé.
EliminarQué fotos más bonitas. Yo en casa las hago siempre en la sartén porque no tengo microondas, pero me parece una idea estupenda! Un beso
ResponderEliminarque buena manera de hacer palomitas en el micro sin tener palomitas de micro, me encanta la idea!
ResponderEliminarOh, Oh, y yo sin comer palomitas por desechar los comerciales. Buena idea. ¡¡¡¡ ideales para emborrizar, como dices para ensaladas o para ver una peli en el sofá....
ResponderEliminargracias por la idea. Las fotos preciosas.
Saludos almerienses.
Lo siento....con las palomitas no puedo!....es mi trauma!....pero tus fotos....bellisimas!!....Abrazotes, Marcela
ResponderEliminaraissss yo me acuerdo cuando las hacía en una sartén con la tapita encima y meneando la sartén para moverlas!! que bueno!!! esa costumbre ya se ha perdido, y ahí si que ponías las que uno quería.... pero ha llegau Caty directa desde Cabo Cañaveral para darnos una solución más mejor! si es que esa cabecita no paraaaaaaa!!! como me gustas joía!!!! y con lo de añadirlas a la ensalada me has mataoooo!!!! me voy a por una lechuga y unos berros que me cierra la frutería!!!! einsssssssssssssssssssteinnnnnnnnnnnnnnnnn!!!!! ni a la altura de los tacones te llega!!! isssssssssss!!!!
ResponderEliminarBesiños salseros genia!
Tito
jejejejej, como se nota que necesito más vacaciones....no congelaré la creme fraiche...qué mal estoy. Muchas gracias.
ResponderEliminarBesitos
La cocina de Mar
http://la-cocina-de-mar.blogspot.com.es/
Hello, Caty.
ResponderEliminarYour work is embraced in your gentleness.
And sweet message charms my heart.
The prayer for all peace.
Have a good weekend. From Japan, ruma❃
Caty, preciosa muchas gracias por tus bonitas palabras de felicitacion en mi blog,estoy muy feliz, de haber conocido tantas amigas en este añito tantas amigas maravillosas como tu,y disfrutar de receticas tan ricas como estas palomitas caseras que nos traes hoy. Un beso enorme amiga
ResponderEliminarcosicasdulces.blogspot.com
Excelente dato!! Me ha encantado, algo muy muy simple y mucho mejor para que no sobrepasarse con la cantidad (a mi me pasa que termino comiéndome todo por inercia) y sanas porque uno mismo las prepara sin aditivos ni cosas dañinas para el cuerpo.
ResponderEliminarjajajaja me encanta!!! muchísimas gracias por compartirlo. Además sin aceite ni grasa de ningún tipo. ¡¡maravilloso!! Como siempre las fotos preciosas.
ResponderEliminarUn abrazo
Inés
Mentí, mentí y mentí. No las hice al día siguiente como te dije, sino que las acabo de hacer hace cinco minutos. Ahora bien, me has salvado la vida. Está en casa mi sobrino y quería palomitas, pero no tenía. Eso sí, tenía maiz para hacer palomitas, así que he rescatado esta receta tuya y han salido fantásticas!!!
ResponderEliminarNunca más compraré las comerciales, la bolsa ha salido limpia, sin nada de grasa, hasta la puedo volver a usar.
Mil gracias wapa. Besos. Paula
Me alegro de que os haya gustado, desde luego son más sanas y pones la sal o el condimento al gusto.
EliminarBesitos guapa
Que buenas Caty además mucho más sanas que las que venden y como son un vicio, sobre todo viendo una peli, no me las pierdo, besotes
ResponderEliminarSofía