Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

image
Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Bullabesa de espinacas

Sentarse cerca de la chimenea encendida, al lado de María, me hacía olvidarme de mi día a día, mis preguntas sobre como fue su juventud, como luchó por tantos hijos, lo que opinaba sobre eso y lo otro, me desconectaba de mis inquietudes. Siempre vi en ella un referente de lucha, ella decía porque no le quedaba otra, si hubiera podido elegir seguramente no estaríamos hablando ella y yo en ese momento.

No fui muy buena alumna suya, quizás sus ganas de lucha se me quedaron tan dentro que cuando deberían haber salido se quedaron en humo, aunque siempre he pensando en ella cuando he sacado la pancarta, las uñas y mi alma para seguir adelante.

Esa olla en el fuego, ese receta de fuera pero con sabores de dentro, era inconfundible cuando hablábamos juntas mientras cocinábamos. Un plato caliente, un vaso de vino y una compañía inmejorable que sabía hablarme del tiempo, de la fuerza y de la esperanza. 



Una receta del programa de tv de las recetas de Julie, en este caso me enamoró por lo sencillez y sabores suaves, es tradicional en Marsella y aunque es una ciudad pesquera, es en este caso la excepción, quizás por ser una receta antigua, quizás para variar en la gastronomía, quizás por ser así. 
En el vídeo de Julie usan badiana fresca e hinojo seco, yo no tenía así que usé semillas en un difusor. También nombra el pimiento de espelette pero en el vídeo no lo refleja así que no lo he añadido. También se cocina en una olla de barro que si no fuera por que en casa tenemos inducción también lo haría.
El resultado fue muy un guiso muy suave y muy rico. Acompañado de pan frito, aunque yo prefiero sin, es un guiso para tener en cuenta. ¡Verdad, verdadera!.

· BULLABESA DE ESPINACAS · 
(La bouillabaisse d'épinards de Jeannine)

Para 2

Ingredientes 
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 puerro
  • 1 tomate rallado
  • 1 patata grande o 2 medianas, cortadas en rodajas de unos 0,5 cm. más o menos.
  • Azafrán
  • 500 mililitros de agua
  • 1/4 de cucharadita de semillas de hinojo (o hinojo seco)
  • 1/4 de cucharadita de semillas de anís estrellado ( o badiana)
  • Un trocito de piel de naranja seca
  • 1 hoja de laurel
  • Sal
  • 100 gramos de espinacas
  • 2 huevos 

Para acompañar:
Pan frito (puede ser con ajo fregado)

Elaboración
  1. Limpia y pica la cebolla, el puerro y el ajo. 
  2. En una olla/cacerola (si puede ser de barro mejor), verter el aceite y rehogar en él la cebolla, puerro y ajo. A fuego medio, que no se queme. 
  3. Seguidamente añade el tomate rallado, rehoga.
  4. Añade las patatas, removiendo para que se mezcle con el sofrito. 
  5. Del agua que tienes, aparta un vaso y en él diluye el azafrán.
  6. Añade este vaso de agua con azafrán a la olla, además del resto de agua. 
  7. Añade sal, la piel de la naranja, las semillas (en un difusor de infusiones) y deja cocinar durante 1/2 hora. 
  8. Corta las espinacas, en este caso yo usé espinacas baby, y agrégalas al guiso. 
  9. Remueve y tapa la olla. 
  10. Cocina 5 minutos más. 
  11. Parte los huevos de uno en uno y añádelos encima del guiso. 
  12. Tapa y deja cocinar hasta que la clara del huevo esté cocinada. 
  13. Apaga el fuego y sirve.

Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Gazpacho de higos

Cuando terminaba la jornada me sentaba debajo de la higuera, me gustaba admirar sus frutos en verano y respirar tranquila bajo su sombra. De pequeña me subía al árbol y podía llegar a las ramas más altas y disfrutar del fruto medio escondido de los pájaros, ahora ya necesito escalera y tiempo si quiero gozar de ellos.

Creo que ha sido la única fuerza de la naturaleza agarrada a la tierra que ha perdurado en casa, su tronco grueso y lleno de nudos, sus ramas a veces llenas, otras esqueléticas, sus frutos rojos y dulces que llenan los platos en verano y su sombra que ha dado cobijo a charlas sobre la vanidad y la seriedad.

Esos cañizos al aire llenos de higos que una vez secos daban continuidad al verano aunque se hubiera acabado hacía ya tiempo. Al final el verano es considerado y nos regala una joya para terminarlo como se merece y volver a la rutina con buen sabor.




De las sopas frías de verano, del gazpacho tan socorrido cuando hace calor, de esas variaciones que nos hemos atrevido con remolacha, fresa o melón, de le quito este ingrediente y lo cambio por este otro, y bueno, yo me he atrevido a llamarlo gazpacho, quizás para unos también sea así y para otros sólo sea una sopa más, lo que sea para que lo pruebes y descubras que realmente es una delicia.

· GAZPACHO DE HIGOS ·

Ingredientes
800 gramos tomate maduro
50 gramos de cebolla
50 gramos de pimiento verde 
1 ajo
10 higos 
500 mililitros de agua
50 mililitros de aceite de oliva virgen extra
20 mililitros de vinagre
Sal

Mise en place.
Pela los tomates y córtalos a cuartos. Pela y corta la cebolla también a cuartos. Quita el germen del ajo de su interior. Pela los higos y córtalos por la mitad.

Pon todos los ingredientes en la Thermomix o en una túrmix. Bate todo y prueba de sal. Pasa por un colador chino para quitar las semillas de los higos y el tomate. ¿La consistencia? a mi me gusta más líquido que crema, así que si es necesario le pongo un poco más de agua, pero sin pasarse, se tiene que poder comer con cuchara.

Guardar en el frigorífico hasta la hora de servir. 



Relato, receta y fotos @catypol - Circus day.

Mini bizcochos carpa

La culpa siempre es del mayordomo, así lo dicen en el mundillo de la novela negra pero yo me resisto a creerlo, ese hombre no podía haber matado ni a una mosca, mi abuela confiaba ciegamente en él y a mi no me quedaba otra que creerlo, no por ella, sino por el aspecto que tenía el sujeto.

Un hombre muy mayor no lo exculpa de haber envenenado a la sra. Reiko, pero su poca habilidad para recordar al personal de servicio así lo dicen, le temblaban las manos, no recordaba que había hecho al levantarse y aunque iba vestido impoluto llevaba los zapatos al revés. Mi abuela no podía despedirlo, el día que iba hacerlo él lo adivinó y se puso a llorar, no quería dejar de trabajar ¿qué haría él sin esa rutina?, y mi abuela decidió que podía seguir en casa.

Cuando invitamos a la sra. Reiko a tomar el té nunca pensamos que sería la última vez, habíamos preparado unos mini bizcochos y mi abuela se preparaba para pasar una hermosa tarde en compañía de su amiga. Todo iba bien, escuchábamos sus risas desde la sala y su parloteo absurdo hasta que de repente, la abuela chilló, eso no era buena señal.

Y allí estaba la sra. Reiko, tendida en el suelo, mi abuela desmayada en su silla y el mayordomo gritando __la culpa no ha sido mía, la culpa no ha sido mía__.




La idea viene de Japón, una mamá hizo estos “mini bizcochos carpa” y me encantó. Adoro a los Japan Koi por su significado y por su belleza. La leyenda dice que los peces que conseguían nadar río arriba hasta la cascada y remontarla se transformaban en dragones como recompensa al esfuerzo. Estos bizcochos no tienen mucho esfuerzo así que no nos convertirán en dragones pero nos sacarán una sonrisa.

· MINI BIZCOCHOS CARPA ·


Ingredientes
  • 3 huevos L
  • 1 yogur griego natural
  • 1/2 vasito (del yogur que he usado) de aceite de oliva
  • El zumo de 1 limón
  • La ralladura del limón
  • 3/4 del vasito de yogur de eritritol o 1 vasito de yogur de azúcar
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 2 vasos y medio de harina 

Elaboración
Precalienta el horno a 180º C.
Mezcla con batidora los huevos, el yogur, el aceite y el limón, o mezcla con varillas. 
Añade el resto de ingredientes y bate hasta tener una masa homogénea. 
Vierte la mezcla en los moldes "Koi". 
Hornea 25 minutos o hasta que la masa esté dorada. 
Decora con glasa y chocolate como se ve en las fotos o vídeo.



Relato, video y fotografías @catypol - Circus day.

Llonguet

Abrir una pequeña panadería es, en estos tiempos, como diría María, una locura. Irme del pueblo con ese poco dinero ahorrado, que tanto me costó conseguir, para continuar mis andanzas en la capital, no fue fácil, ni aventurero, ni apreciado por parte de la familia. Lo sé: las raíces son importantes, siempre que no te detengan.

Y ahí estaba yo, fregando el suelo de lo que sería para mí una nueva etapa: muchísimo trabajo y apretarme el cinturón, segurísimo. Pero hacer pan se me daba bien. En la capital todos hablaban del llonguet, el panecillo más consumido por la mayoría. Nada de pan de pueblo, tosco y poco sabroso… Bueno, los tiempos cambian, los gustos también, y yo tendría que amoldarme a mi nueva situación.

Vivir encima de la panadería me permitía no perder tiempo entre caminos, idas y venidas. María, al final, había venido a verme. Pensé que estaba alucinando cuando se presentó de repente. Me entraron ganas de llorar, pero sabía que, si lo hacía, era como darle una pequeña victoria, y no quería concedérsela. Así que levanté el mentón, miré a mi alrededor, como enseñándole lo conseguido, y le guiñé el ojo para que viera que podía estar tranquila. Ella. Porque mi interior estaba como un flan.

María me sonrió, se acercó sigilosa hasta mí, como si supiera lo que sucedía dentro de mí, y me abrazó con fuerza. Me confesó que estaba orgullosa y que no importaba si me quedaba toda la vida: eso significaría que todo estaba bien. Pero que, si quería volver, ella nunca me preguntaría, ni dejaría de estar orgullosa, ni me juzgaría.

Después de su partida me sentí feliz. Quizá por su aprobación, quizá por su visita, quizá porque me sentía capaz… o porque sabía que, aunque estuviera lejos, ella luchaba por mí.





En Mallorca hay un panecillo que guarda en su sencillez toda una historia: el llonguet. A primera vista puede parecer un pan humilde, ovalado, con corteza crujiente y una hendidura en el centro que lo hace inconfundible. Pero detrás de esa apariencia discreta se esconde un símbolo de identidad para los palmesanos.

Mientras que en los pueblos lo más habitual era el rústico pa pagès, en Palma el llonguet se convirtió en el pan de cada día entre los siglos XIV y XX. Tanto fue así que los habitantes de fuera de la ciudad empezaron a llamar a los palmesanos, con cierta sorna, llonguets. Lo curioso es que aquel apodo burlón acabó quedándose, y aún hoy sigue siendo parte del lenguaje popular.

El Archiduque Luis Salvador, gran observador de las costumbres mallorquinas, describió el llonguet como un pan “pequeño, alargado, muy blanco y con un corte en medio”. Y aunque durante un tiempo cayó en desuso, en los últimos años ha resurgido con fuerza, recuperando su lugar en mesas, panaderías y cafeterías.

Lo maravilloso del llonguet es que se presta a todo: relleno de sobrasada, de queso y tomate, de embutidos o incluso de preparaciones más modernas. Para mí, evoca recuerdos de infancia: era la merienda que mi madre me preparaba para el colegio, sencilla y deliciosa. Hoy cualquiera puede vivir esa experiencia, ya sea probando las propuestas más creativas en los bares de Palma o llevándose unos cuantos llonguets recién horneados para rellenarlos en casa al gusto.

Hoy en día ya existe la Fira del llonguet, en la que, además de consumir llonguets, multiples actividades dan paso a homenajear este panecillo palmesano. También la Ruta del llonguet, donde los establecimientos participantes elaboran variedad de panecillos rellenos, y que puedes seguir la ruta a través del mapa de Google.


· LLONGUET ·

Prefermento 
100 gramos de harina de fuerza
50 gramos de agua
1 gramo de levadura fresca.

Masa
500 gramos de harina de fuerza
285 gramos de agua
10 gramos de sal
2 gramos de levadura fresca
El prefermento

El prefermento (la noche anterior). 
Diluye la levadura en el agua y añade la harina, remueve hasta que se forme una masa sin grumos y deja fermentar hasta doblar su tamaño, toda la noche a temperatura ambiente.

Mezcla el prefermento (cortado en pequeños trozos) con el resto de ingredientes. No añadas toda el agua de golpe sino poco a poco. Amasa hasta formar una bola lisa. Deja fermentar unos 45 minutos tapado a temperatura ambiente. Pasado este tiempo desgasifica la masa con un rodillo si no puedes con las manos. Una vez desgasificado bien vas a empezar a plegar la masa, cuantos más plegados hagas mejor. Forma un rulo y córtalo en trozos iguales, verás que en la masa interior se ve los plegados. Usa un trapo enharinado y coloca los trozos en el trapo haciendo pliegues a los lados y tapando todos los trozos de masa para que fermente aproximadamente una hora y media a temperatura ambiente. Verás que se hinchan bastante. Ahora tienes que hacerle un corte por la mitad bastante profundo. Llévalos al horno a 220 ºC unos 20 - 30 minutos. Sácalos y deja enfriar.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Café en cono

Trabajar en la heladería del pueblo en verano no era cosa fácil, no por ser verano ni por la venta de helados sino por el grupo de señoras que se instalaba cada mañana en mesa central del establecimiento a tejer y a contarse sus cosas, no me podía creer que cada día tuvieran tema de conversación.

Al principio me caían bien, solían pedirme helado, café, té, y me preguntaban con simpatía sobre tal o cuál persona, pero a medida que los día iban pasando querían profundizar más, y yo, la verdad no he sido nunca buena comunicadora así que mis desaires eran muy notorios. Al final pedía a mi compañero que las sirviera él, era más agradable y eso a ellas les gustaba.

Menos el día que él libraba y ese día, me tocaba a mi servirlas, ¡Santa Paciencia!. __Chiquilla, ¿ya tienes quién te lleve al baile del pueblo?__me preguntaban, __sí, señoras, así es, tengo novio. ¡Uff! gran error, les di demasiada información. __Ah ¿siiii?, y ¿quién es?__poniendo cara de atención. Intentaba zafarme y pasar de sus preguntas pero cada vez era más difícil sin llegar a ser grosera, ellas sabían todo, todo, todo, lo que pasaba en el pueblo.

El día que la heladería tuvo que cerrar por un problema de tuberías tuve ese día de descanso, así que mi alegría fue salir al porche de casa para leer toda la mañana, y bien a gusto estaba hasta que se me ocurrió mirar hacía la casa de los vecinos, y sí, ahí estaban ellas, en el porche con sus tejidos y parloteo, __hola chiquilla__me saludaron con efusividad. Me levanté de un salto de la silla y las salude con prisa, entré en casa y me atrincheré en la cocina, el lugar más alejado de ellas, mientras escuchaba cómo se reían a carcajada limpia, ahora sabía que no me libraría de ellas.




Aclamado como el café más "instagrameado" hasta ahora lo pusieron de moda en África, Canada, Japón y Australia. Es simplemente un mix con un cono de helado, una capa de chocolate negro que hace que el café no ablande la galleta y en su interior, café, así de simple y rico, no necesitas añadirle azúcar. 

· CAFÉ EN CONO ·

Ingredientes
  • 150 gramos de chocolate para fundir
  • 4 conos (para helado)
  • Café expresso
  • Leche (opcional)

Elaboración
  1. Funde el chocolate en el microondas durante 2 minutos o hasta que esté disuelto, con cuidado no se queme. 
  2. Con una cucharilla esparce el chocolate dentro de los conos.
  3. Deja los conos dentro el frigorífico unos 5 minutos. 
  4. Repite la operación una vez más. 
  5. Tiene que ser lo suficientemente gruesa como para no derretirse a la primera que le echemos el café.
  6. Prepara un buen café expresso para 4 y sirve dentro de los conos.

Nota: no te hace falta azúcar, entre la galleta de los conos y el chocolate le dan el dulzor que necesitas.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Cocarrois i més

La cena en blanco empezó en París, hace más de 25 años, es un evento sorpresa y clandestino que los participantes no saben dónde se celebran hasta muy poco tiempo antes. Las normas son estrictas, todos los participantes deben ir vestidos de color blanco sin excepción. 

Desde entonces el evento se ha vuelto global siendo celebrado, además de Francia, en España, EE.UU. o Canadá entre otros, y sí, en Palma de Mallorca también. La curiosidad del evento es que se ocupa un espacio público y mostrar no sólo la celebración si no también el civismo de la gente y respetar, limpiar y volver a dejar el espacio tal como estaba antes de la utilización.


Aquí las mesas están compuestas por 12 comensales, invitados por un anfitrión, (este año éramos cerca de 1000 personas), y cada una puede ser decorada como más le guste al grupo, la condición, la vajilla, cristalería, cubertería y demás utillaje no puede ser de papel, plástico o cartón, el mantel y servilletas, de tela y blanco, así que con mucho tiempo anterior al evento debemos organizarnos para llegado el momento esté todo preparado convenientemente.

Este año, para empezar, Martini nos invitó al vermut, y es así de fácil, hielo, Martini Rosso, tónica y naranja. Dar las gracias al organizador y a todos sus colaboradores que en todo momento estuvieron atentos a que la gente se lo pasará bien y no nos faltara nada. 




8ª EDICIÓN DE LA CENA EN BLANCO EN PALMA DE MALLORCA

En nuestra mesa: Tomás, Arantxa, Biel, Isa, Vicky, Paloma, Estefanía, José,  Cristina, Sonia, Malena

Fotografías @catypol - Circus day.

Poke

A él le gustaba pintar, pintaba el mar embravecido con un pequeño barquito que daba tumbos pero no se hundía. Pintaba pájaros volando sobre montañas que habían crecido de la tierra lo suficiente para ser inalcanzables. Pintaba el coral hundido en el mar que daba cobijo a tantos peces de colores. Pero también la pintaba a ella.

Ella, su diosa de piel morena y pelo largo, la recordaba tan bella cuando bajó del avión y se acercó para ponerle el collar de flores en su cuello y lo saludó con su Aloha lleno de bendiciones tan típico de la tierra. 

Ella que por la noche le bailaba el hula y se movía como ese barquito en el mar embravecido, ella que le mostró la gastronomía de la isla e hizo de musa de sus lienzos, con sus verdes ojos y su pelo negro, la que lo amó en luna llena bajo el volcán y lo olvidó a pleno sol.



¿Es el plato de moda?, es una delicia de ensalada de pescado crudo, normalmente suele ser atún pero también las hay de salmón o pulpo (tako poke). Se sirve como aperitivo en Hawaii y también triunfa en Instagram, así que es tendencia que ha llegado a Europa. Adáptalo a tu gusto, yo lo hice con arroz para sushi pero me consta que puede hacerse con otros arroces como integral, Basmati, Thai...


· POKE SUSHI DE ATÚN ·

Ingredientes
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 3 cucharadas de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • Cebollino, picado
  • 1 lomo de atún de unos 350 gramos
  • Arroz para sushi
  • Zanahoria
  • Rabanitos
  • Aguacate
  • Semillas de sésamo
  • Trocitos de alga nori

Salsa poke
  • 2 cucharadas de soja
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharada de chili
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo

Elaboración
  1. Mezcla la salsa de soja, el aceite de sésamo, el vinagre de arroz y el cebollino picado. 
  2. Corta el lomo de atún a dados y agrégalo a la mezcla anterior. 
  3. Tapa y dejar macera 24 horas.
  4. Prepara el arroz para sushi (me guié de esta elaboración), deja enfriar. 
  5. Corta el aguacate en tiras. 
  6. Pela y cortar la zanahoria en rodajas finas para formar una flor, pero también se puede cortar en palitos. 
  7. Limpia bien y corta en rodajas los rabanitos para formar un flor, pero también se puede cortar en palitos.
  8. Mezcla todos los ingredientes de la salsa poke. Caliéntalos un poco para que se derrita el azúcar y deja enfriar.
  9. Pon en dos cuencos el arroz, el atún macerado (sin el líquido), la zanahoria, los rabanitos, el aguacate, trocitos de alga nori y las semillas de sésamo sobre el aguacate. 
  10. Añade una cucharada de la salsa al poke.
Nota: Cambia el atún por salmón si te gusta más. Este atún ya había estado congelado y descongelado por lo que no tuve que hacerlo yo. 


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

¿Estás buscando algo en especial?

Contacta conmigo