Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

image
Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Lavash

En lo alto de una peña del Ararat, un Aralez llamado Nubar observaba la escena con la cabeza ladeada y una oreja caída. Debajo de él, la gran reina Shamiram caminaba en círculos, levantando nubes de polvo con sus sandalias reales y agitando un trozo de lavash como si fuera una espada de combate.

—¡Es que no lo entiendo, Nubar! —gritó Shamiram hacia la montaña, aunque el perro alado no le había preguntado nada—. ¡Le ofrezco mi reino, mi palacio, mi colección de túnicas de seda! ¿Y qué hace Ará el Bello? ¡Dice que prefiere morir en el campo de batalla antes que cenar conmigo! ¡Hay que estar mal de la cabeza!

Nubar dio un pequeño aleteo para mantener el equilibrio en la roca. Había escuchado desvaríos de guerreros heridos, pero el drama romántico de una reina despechada era un nivel de ruido al que no estaba acostumbrado.

—¿Y sabes qué es lo peor? —siguió Shamiram, dándole un mordisco furioso al pan plano—. Que dice que su honor es innegociable. ¡El honor no te da los buenos días ni te prepara un té de canela! ¡Hombres! ¡Son todos iguales! Si no tiene una lanza en la mano, se siente desnudo. Pues que se case con su escudo, ¡a ver si el escudo le hace moussaka!

El Aralez suspiró, un sonido que salió como un silbido entre sus colmillos divinos. Bajó de la roca de un salto silencioso y se sentó a unos metros de ella. Shamiram se detuvo en seco, con el lavash a medio camino de la boca.

—¿Tú qué miras? —le espetó la reina—. Seguro que tú también eres de esos. Mucha ala y mucho pelaje dorado, pero a la que una hembra te pide un poco de atención, sales volando a buscar una guerra.

Nubar, con la paciencia que solo tienen los dioses que no necesitan usar pantalones, simplemente señaló con el hocico el trozo de pan que la reina apretaba con rabia. Shamiram miró el lavash, luego miró al perro y, finalmente, su expresión se suavizó.

—Tienes razón —suspiró ella, sentándose en una piedra y rompiendo un trozo de pan para ofrecérselo al Aralez—. Ará es un testarudo, pero este lavash está demasiado bueno para comerlo sola.

El Aralez aceptó el pan con delicadeza, lo masticó con elegancia divina y se apoyó contra la pierna de la reina. Shamiram se quedó en silencio por primera vez en toda la mañana, acariciando las alas del perro mientras pensaba que, si los hombres armenios fueran tan buenos oyentes como sus deidades caninas, ella no tendría que andar dando discursos a las rocas.



[BAKE THE WORLD]

La palabra lavash es de origen persa y es el tipo de pan más extendido en Armenia e Irán. Siendo suave, semejante a una tortilla, cuando fresco, el lavash se seca de manera rápida, haciéndose algo quebradizo. Existen dos formas de preparación, flexible o dura. En general, es más utilizado el lavash flexible, ateniéndose a que tiene más sabor y es más cómodo para enrollar alimentos. El formato duro de lavash se utiliza más bien para casos en los que se precisa un mayor tiempo de conservación y es también usado en lugar del pan en las tradiciones de la Eucaristía en la Iglesia apostólica armenia. El pan lavash se usa también con kebab en Irán y en dürüm en Turquía.

La preparación tradicional del lavash armenio fue designada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco el 26 de noviembre de 2014.

En mi búsqueda de la harina para el pan moreno mallorquín, pensando en la harina de xeixa, le pregunté al panadero, si usaba esta harina y si al hacer el pan le ponía centeno (sègol) para que no se desmigaje, y para mi sorpresa me contestó que él no usa esta harina para este pan, entre otras cosas porque es una harina ecológica y es más cara pues su cultivo es limitado. Él (David) y la mayoría de panaderos de aquí, usan "farina de sopes", llamada así pues con el pan después se hacen sopes mallorquines y me vendió un kilo de esa harina que ellos usan e hice este pan con esta harina, de todos los panes que se hacen en Mallorca este tipo de harina lo tolero más, las otras a veces no me sientan bien.

Así que bueno, leí muchas recetas pensando en adaptarlas con la harina típica mallorquina y hacer un lavash versión Mallorca pero al final decidí ir por la vía rápida y hacer una versión que cuando la leí me gustó, y esta es la que te escribo, incluso me atreví a poner unas tiras de alga nori a la masa para darle un sabor de esta alga.

El reto de Bake the World de enero es:

  · LAVASH ·

Ingredientes (para 6-8 unidades medianas)

  • 250 g de harina de trigo (puede ser común o de fuerza)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 125 ml de agua tibia (aproximadamente)
  • Opcional: semillas de sésamo, nigella o comino para decora
  1. Preparar la masa
    En un bol grande, mezcla la harina, la sal y el azúcar.
    Añade el aceite de oliva y el agua poco a poco, mezclando hasta formar una masa.
    Amasa durante 8-10 minutos, hasta que quede suave y elástica.
    Forma una bola, cúbrela con un paño húmedo y deja reposar 30 minutos a temperatura ambiente.

  2. Formar los panes
    Divide la masa en 6-8 porciones iguales.
    Enharina ligeramente la superficie de trabajo y estira cada bola con un rodillo, lo más fina posible (como una hoja de papel).
    Si deseas, espolvorea con semillas por encima y pasa el rodillo suavemente para que se adhieran.

  3. Cocinar
    Calienta una sartén grande o plancha (sin aceite) a fuego medio-alto.
    Cocina cada lámina de masa 1-2 minutos por cada lado. Verás cómo se forman burbujas y se dora ligeramente.
    No los cocines demasiado para que no se resequen si los quieres flexibles.

  4. Mantener tiernos
    A medida que los cocines, guárdalos envueltos en un paño limpio o en una bolsa de tela para que conserven su humedad y flexibilidad.
    Puedes servirlos templados o dejarlos enfriar. Se conservan bien en bolsa hermética durante 2-3 días.

  5. Consejos:
    Si los quieres crujientes como crackers, estíralos finísimos, hornéalos a 180 °C unos 5-7 minutos.
    Puedes usar mitad harina integral para un toque más rústico.
    Acompáñalos con hummus, labneh, muhammara, o incluso con dulce de leche y frutas para una versión fusión.


*Para hacer con algas nori: cuando aplanamos las bolas de masa, añadir unos trocitos de algas para que se integren en la masa. Y cocemos igual que las otras.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

¿Estás buscando algo en especial?

Contacta conmigo