Greixera de faves
Era Carnaval y Mallorca estaba de fiesta. Los xeremiers llenaban las calles de música, los niños lanzaban confeti sin parar y entre la gente desfilaban dimonis, payeses, marineros, piratas, flores de almendro y hasta una enorme grupo de niños pequeños vestidos de ensaïmada.
Catalina, disfrazada de almendro en flor, se quedó de repente muy seria:
—Idò... Aquí pasa algo: falta el rey.
Sin el Rey del Carnaval, la fiesta empezó a perder su magia. La música sonaba más bajita; nada de confeti ni cazuela de habas.
—¡Tenemos que encontrarlo! —dijo Biel.
Los dos amigos buscaron por todas partes. Miraron detrás de los gigantes y cabezudos, dentro de un carro lleno de naranjas, junto a los tambores de los dimonis...
Nada.
Cuando ya estaban a punto de rendirse, escucharon una risita:
—Je, je, je...
Venía de debajo de un almendro en flor.
Allí estaba el Rey del Carnaval, escondido detrás de su máscara brillante.
—¿Por qué te escondes? —preguntó Catalina.
El rey suspiró:
—Porque todos están tan ocupados preparando el desfile perfecto que se han olvidado de lo más importante: divertirse.
Los dos niños se miraron y sonrieron.
Sin pensarlo dos veces, comenzó el ball de bot en la plaza. Se unieron los dimonis, los músicos, una jaia que bailaba como si tuviera veinte años, un bufón de palacio y todo el pueblo.
Las carcajadas se escuchaban desde el campanario hasta el puerto.
Entonces, la corona del Rey del Carnaval empezó a brillar.
—¡Ahora sí! —dijo levantándose—. ¡Este sí es el Carnaval de Mallorca!
La greixera de faves tendres es un plato tradicional de la gastronomía de Mallorca cuyo origen está estrechamente ligado al calendario religioso y agrícola de la isla. Históricamente, el carnaval o Darrers Dies representaba la última oportunidad para consumir carne, manteca y huevos en abundancia antes de entrar en el periodo de privación y ayuno que imponía la Cuaresma. En esta misma época del año, los huertos mallorquines comenzaban a ofrecer las primeras habas tiernas de la temporada, un ingrediente humilde pero versátil que los isleños combinaban con los excedentes de las matanzas del invierno para crear elaboraciones contundentes. La necesidad de aprovechar estos alimentos grasos antes de la prohibición religiosa dio vida a este tipo de recetas de cazuela, conocidas localmente como greixeres.
Con el paso de las generaciones, este plato se consolidó como un símbolo de reunión familiar y comunitaria durante los días previos al Miércoles de Ceniza. Las familias se juntaban para compartir la greixera de faves tendres junto a otros manjares carnavalescos. Aunque las estrictas restricciones de la Cuaresma perdieron fuerza con la modernización de la sociedad, la receta ha sobrevivido en el recetario popular como un homenaje a la cocina de aprovechamiento y a la temporalidad del campo mallorquín. Hoy en día, degustar este plato, cada vez menos, durante el carnaval sigue siendo una forma de evocar el pasado agrícola de Mallorca y de preservar una costumbre culinaria que equilibra la riqueza de la matanza con la frescura de las primeras cosechas de la primavera.
Greixera de faves tendres mallorquina
- 3 ajos
- 1 cebolla pequeña
- 2 tomates (ramallet)
- 2 zanahorias pequeñas
- 3 patatas medianas
- 1 alcachofa
- Mejorana
- Perejil
- 4 almendras
- Pimienta negra
- Pimentón
- Aceite de oliva virgen extra
- 1/2 l de caldo de verduras (o agua)
- 500 g de habas tiernas (sin vaina)
- 100 g de guisantes
- Sal
- 1 hoja de laurel
- 4 huevos cocidos
- Pica el ajo.
- Corta la cebolla en brunoise.
- Ralla los tomates.
- Pela y corta la zanahoria en rodajas.
- Pela y corta las patatas en cubos.
- Pela y corta la alcachofa quedándote con el corazón.
- Haz un picadillo con las almendras, perejil, mejorana, pimienta negra, pimentón y aceite.
- Haz un sofrito con el ajo, cebolla y tomate.
- Añade el caldo (o agua) y las habas.
- Cuando hierva añade los guisantes, la zanahoria, las patatas, el picadillo, laurel y sal.
- Que hierva hasta que las habas estén cocinadas.
- Corta los huevos cocidos a cuartos y añádelos al guiso.
- Apaga el fuego y sirve.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se pueden encontrar habas frescas y cómo elegirlas?
Durante su temporada —que va de finales del invierno a principios de la primavera—, es muy fácil encontrarlas en los mercados locales y verdulerías. Lo ideal es elegir vainas firmes, crujientes y de un color verde vivo que rompan al doblarlas. Si no es temporada o resulta difícil conseguirlas al natural, se pueden utilizar habas desgranadas congeladas; conservan muy bien su sabor y textura, permitiendo disfrutar de esta receta en cualquier época del año.
¿Puedo añadir algún tipo de carne a la cazuela?
Por supuesto. La versión vegetal a base de verduras y huevo cocido resulta ligera y deliciosa, pero la costumbre tradicional de los Darrers Dies admite incorporar carnes de la matanza. Le van de maravilla unos trozos de magro de cerdo, panceta o unos trozos de botifarró tradicional, los cuales se sofríen al inicio junto a los ajos y la cebolla para que liberen su jugo antes de añadir el caldo.















Es un plato que no conocía. Feliz carnaval¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
ResponderEliminarGracias. Feliz Carnaval!
EliminarCaty que plato tan ideal :-)))
ResponderEliminarUn saludito
Gracias, igualmente.
EliminarEste delicioso plato bien triunfaría en Murcia, está lleno de ingredientes muy queridos también en nuestra huerta! Las habas secas son fundamentales en uno de los platos súper típicos, los michirones, pero cuando hay habas frescas yo las disfruto muchísimo al natural, tiernecitas, con las migas de pan o las "ruleras" :)
ResponderEliminarMe apunto la receta porque tiene una pinta deliciosa.
Un abrazo
aaaayyyy, qué me gusta todo eso Liliana!!! Nosotros hacemos un guiso parecido a los michirones, jeje, si es que somos Mediterráneos...con las migas no he comido habas sino uvas, pero seguro que me gustarían igual. Besos guapa
EliminarA mi madre le encantan las habas, podría decir que es su plato preferido. A mí, sin embargo, no me atrae ninguna variedad de judías y cuanto mayor tamaño tienen menos, una auténtica pena porque seguro que están exquisitas, Caty.
ResponderEliminarLe pasaré a mi madre la receta <3
Bueno, cuando una verdura no gusta es difícil de comer aunque se vea delicioso, pero yo aprendí a comerla y con los años me gusta más, aunque entiendo lo que te pasa, jeje.
EliminarBesos guapa
momare en feia moltes vegades , es bonisim . a jo m'encanta , besades
ResponderEliminarBesades guapa
EliminarLa preciosa foto de las vainas de tus habas frescas me apasionó esta mañana, ahora leyendo la receta aún me gustan más. Tengo congeladas y no sabía como prepararlas, ahora ya lo sé, gracias querida Caty, un abrazo
ResponderEliminarClaro qué si! congeladas seguro que están igual de ricas, si lo pruebas ya me contarás. Besos guapa
EliminarPor aquí no es fácil encontrar habas frescas, pero bueno, me imagino que también se podrá hacer con congeladas.
ResponderEliminarbesos,
Congeladas perfecto, seguro que queda igual de delicioso. Un beso guapa
EliminarQué exquisita cazuela, desde luego que para disfrutar. En mi casa estarían ya babeando. Un abrazo, Clara
ResponderEliminarUn abrazo Clara
EliminarDe lo mas sano y rico, este no lo conocia de la cocina Mallorquina, mañana hare por peticion de mi hijo la Coca de Trempo, ya hace mucho que no la hago y a ellos les encanta, un besito cariño
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