Hummus de queso
Preparando una tortilla española fue cuando se anunció un embarazo. Debe de ser por eso de que había que ponerle huevos… ¡digo yo! Con la paella vino el «me voy de casa», y no, no estábamos embarazados ni pensábamos estarlo, pero quería volar, probar otra aventura. Que la paella llevara pollo, y que los pollos «vuelen» fuera del nido, debe de ser la relación. ¡En fin!
La cosa es que nos acostumbramos así. Supongo que empezó con eso de «¿qué hay de nuevo, familia?» justo cuando empezábamos a hacer la cena, por eso de que en todo el día no te ves y quieres saber. Es un sello característico de la familia.
Todo ha ido evolucionando. Cuando era pequeña, las historias eran a la hora de comer, y solían ser sobre lo que pasaba en el pueblo o en el colegio. Como cuando vino a vivir cerca de casa una familia de Oriente Medio… fue muy comentado: creo que incluso más que el «me voy de casa» y casi, casi, que el embarazo.
Concentradas todas delante de nuestro móvil, orquestando desde aquí y desde allí un viaje a un lugar que nos reuniera, quedamos en vernos seis de muchas; pero todas dábamos nuestro punto de vista: vinieran o no, estaríamos juntas aunque la mayoría estuviera en alma y unas pocas en cuerpo.
Por un momento en la historia de Unidas por un click, toda la energía que hace que nos movamos, nos saludemos, nos contemos y nos queramos viajaría desde todas partes del mundo para acunarnos en Bilbao: y las seis que estuvimos allí la sentimos así.
Este viaje es el primero —espero que de muchos más— con mis chicas de Unidas por un click, España.
De izquierda a derecha: Matilde, Rosa, Mela, Fer, Isa y yo (foto prestada por Matilde).
Qué maravilloso ese sentimiento: una mezcla de nervios, ansia y cariño que se convierte, como por arte de magia y con un simple abrazo, en algo sólido en lo que apoyarte; en besos, cariños y confidencias de un pasado y de un presente que fluyen con naturalidad, como si fuésemos una familia alejada por kilómetros pero unida al fin y al cabo.
A mi regreso aterricé feliz de haber compartido no solo un photowalk con las mejores compis. Fotografías bonitas, comida deliciosa y una aventura de tres días en un Bilbao que no deja indiferente a nadie.
Esta receta la elaboré para un concurso propuesto por una marca de supermercados vasca y no, no gané; pero me hizo recordar esos momentos bonitos que pasé con mis chicas. Seguro que si estuviésemos juntas lo comeríamos con mucho gusto, entre risas y aventuras.
El concurso nos pedía una receta con un queso de la zona —en mi caso, mallorquín—. No tiene mucho truco ni elaboración: es fácil y perfecto para compartir reunidos con amigos o familia. Alguien me preguntó si no le pongo tahini: no, yo no, pero tú, si quieres, pónselo.
Hummus de queso
- 200 g de garbanzos cocidos
- 70 g de queso artesano de sabor fuerte, a trocitos
- 3 cdas. de queso en crema
- 1 ajo
- 1/2 cdta. de comino en polvo
- 1 chorrito de aceite de oliva
- Pimentón dulce
- Semillas de sésamo (tostadas o negras)
- Aceite de oliva virgen extra
Elaboración:
- Licúa todos los ingredientes en la túrmix o Thermomix hasta que esté hecho una pasta.
- Para servir decora con pimentón dulce, semillas de sésamo y aceite de oliva virgen extra.
- Acompáñalo de picos, pan, bastoncillos de verdura, etc.…
Preguntas frecuentes
¿Por qué el queso en crema y el queso artesano de sabor fuerte reemplazan al tahini en esta variante de hummus?
La combinación de queso en crema con un queso artesano curado (como un curado mallorquín) sustituye la función grasa y aromática que tradicionalmente aporta el tahini (pasta de sésamo). El queso en crema proporciona la emulsión y untuosidad de base, mientras que el queso de carácter añade matajes lácticos y sabrosos que maridan a la perfección con el punto terroso del garbanzo y el toque del comino, creando una fusión mediterránea única.
¿Qué efecto técnico produce atemperar el hummus fuera del frigorífico antes de servirlo?
Al enfriarse en la nevera, tanto las grasas lácteas del queso como las grasas del aceite de oliva virgen extra se solidifican y compactan la estructura. Atemperar la preparación a temperatura ambiente antes de consumirla permite que los lipídos recuperen fluidez y flexibilidad, devolviendo al hummus una textura sedosa y fácil de untar sin romper los picos o bastoncillos de verdura, al tiempo que se potencian todos los aromas del ajo y el comino.
¿Cómo ayuda el añadido opcional de un chorrito de leche si la mezcla queda demasiado densa en Thermomix o túrmix?
Los garbanzos cocidos contienen una alta proporción de almidón retenido que absorbe rápidamente la humedad libre de la mezcla. Añadir un hilito de leche (o agua de cocción de los garbanzos) durante el triturado aporta el líquido necesario para soltar la masa sin alterar la emulsión láctea del queso ni rebajar su sabor, permitiendo ajustar de forma precisa el punto exacto de cremosidad deseado.
















Vaya lujazo, me alegro de ese fin de semana fantástico! Besos
ResponderEliminar¡Qué cerquita has estado Caty!....me alegro que lo hayáis pasado tan bien.
ResponderEliminarBesos guapa
Marialuisa
Hola Caty!
ResponderEliminarmenudo finde, que chulo encontrarse con gente que tiene cosas en común con uno, y aunque sólo sea por unas horas compartir en vivo. La red tiene sus virtudes!
Bss
Marisa
Pero que bonito es Bilbao!!! Yo no saqué la cámara a pasear pero tampoco tengo claro que hubiera podido retratarlo ni la mitad de bonito que lo has hecho tu Caty, precioso paseo ♥
ResponderEliminarHola Caty
ResponderEliminarqué preciosas fotos de mi botxito querido... ahh y qué lejos estoy yo :(
Muchos bss
Cristina