Pancuit
Jamás había fumado —aseguraba con sorna que su marido ya lo había hecho por los dos— ni tampoco pecaba de buen diente; a ella le bastaba con un plato humilde de sopa de ajo. Eso sí, no perdonaba una copita de vino a mediodía, cuadrara lo que cuadrase sobre la mesa, aunque solo fueran dos galletas. Le chiflaba perfumarse con pachulí, costumbre que nos sacaba un poco de quicio a los demás, pues la fragancia resultaba demoledora para nuestras pituitarias; ella, sin embargo, zanjaba cualquier protesta recordándonos que en sus tiempos aquello era un lujo cotizadísimo, y punto en boca.
Menuda, enjuta, apergaminada y con una mala sombra temible cuando se lo proponía —y doy fe de que se lo proponía con frecuencia—, acaparaba las miradas del barrio. Unos decían que por anciana; otros, por su genio batallador; no faltaban los que la mimaban por no llevarle la contraria; nosotros, por pura devoción, y Ramón, sencillamente, por ser la mujer de su vida. Fuera como fuese, no pasaba inadvertida jamás. Verla aposentada en el umbral, cual centinela oteando sus dominios, era algo que me arrancaba siempre una sonrisa cómplice.
Nos propusieron idear una receta con cualquiera de sus elaboraciones, a libre elección. Pese a que en el blog ya tengo publicado un tiramisú con sus galletas dulces, no era ese el camino que deseaba tomar. Mi empeño estaba puesto en rescatar un plato íntimamente ligado a mi familia: una preparación tradicional mallorquina antaño habitual en casi todos los hogares, pero arrinconada por las modas y el paso del tiempo. Le guardo un apego infinito, pues recuerdo que, siendo apenas una niña, ya me encandilaba su sabor, y en casa mi madre siempre me la preparaba con galletas Quely y prescindiendo del tomate.
Esta sopa humilde y reconfortante no lleva tomate, fruto originario de América que tardó siglos en incorporarse a los recetarios europeos cotidianos tras la llegada de los colonizadores. En manuscritos culinarios que he consultado —como los fechados hacia 1638 y herederos de códices de 1431— no asoma rastro alguno de esta solanácea. Su adición a la cazuela fue muy tardía, concebida para sumar color y acidez, y aún hoy no todos los hogares la suscriben. El pimentón compartió esa misma singladura trasatlántica y se incorporó al caldero mucho más tarde; por tanto, al incluirlo, bien puede decirse que mi versión resulta, paradójicamente, «moderna».
«Sovint la gent benestant, però molt més sovint encara la gent pobra, menja pancuit, que és una sopa feta de pa bullit amb aigua, oli, sal i un poc d'all; de vegades s'hi posen també ous batuts». Les Balears descrites per la paraula i la imatge, Arxiduc Lluís Salvador d'Àustria (1871).
Pancuit
- 8 ajos picados
- Aceite de oliva
- 4 tomates rallados (mi madre no le pone tomate)
- 1 l de agua
- 8 galletas Quely o 4 rebanadas de pan duro
- Sal
- Pimienta negra
- 1/2 cdta. de pimentón*
- 4 huevos, 1 por persona
- En una cacerola con 2 cucharadas de aceite sofrie, a fuego muy lento, los ajos picados (a mi me gustan así, pero se pueden poner enteros chafados).
- Cuando cojan un poco de color añade el tomate y sofríe.
- Al sofrito añádele el agua y deja que hierva.
- Al romper a hervir añadir las galletas, trocéalas con las manos, "groseramente".
- Deja que las galletas absorban el caldo, y cocina unos minutos.
- Salpimienta y añade el pimentón, remueve.
- Baja el fuego.
- Casca los huevos, y añade de uno a uno al caldo.
- Deja cocinar hasta que la clara esté blanca.
- Servir la sopa en cuencos y pon un huevo a cada comensal.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé cuándo el ajo está en su punto y qué hago para que no se queme ni amargue la sopa?
El ajo picado se quema con muchísima facilidad en cuestión de segundos: pasa de dorado a negro si el fuego está fuerte, y si se tuesta de más deja un sabor amargo que arruina todo el caldo. El truco para evitarlo es poner el fuego muy bajito desde el principio y vigilarlo sin apartar la vista. En cuanto veas que adquiere un tono rubio claro o dorado suave (sin llegar a marrón oscuro), añade de inmediato el tomate rallado. El agua que suelta el tomate enfría la sartén al instante, frena la cocción del ajo en seco y evita que se pase.
¿Cuánto tengo que romper las galletas Quely y qué pasa si no tengo o prefiero usar pan duro?
No hace falta triturarlas como pan rallado ni dejarlas en polvo; lo ideal es partirlas con las manos en trozos desiguales de unos dos o tres centímetros (cada galleta partida en cuatro o cinco pedazos). Si no tienes galletas de aceite a mano, puedes usar pan de barra del día anterior cortado en rebanadas finas. La diferencia principal es que el pan absorberá el agua un poco más rápido y dejará la sopa algo más espesa, mientras que las galletas, al llevar aceite en su masa, aportan un toque más suave al caldo y tardan un par de minutos más en ablandarse sin deshacerse.
¿Cómo echo los huevos para que no se rompan ni se desparramen por toda la cacerola?
Si tiras el huevo directamente con la sopa hirviendo a borbotones, el movimiento del agua romperá la yema y la clara se convertirá en hilos blancos deshechos. Lo primero es bajar el fuego al mínimo para que el caldo esté muy caliente pero casi quieto, sin burbujas grandes. Un truco infalible para principiantes es cascar primero el huevo dentro de una taza o cuenco pequeño, acercarlo a la superficie del caldo y dejarlo caer suavemente pegado al agua. Repite con los demás separándolos entre sí y no remuevas la sopa con la cuchara: déjalos cocer despacio unos 3 o 4 minutos, hasta que veas la clara completamente blanca y firme pero la yema tierna al tacto.











Huau, que curiosa la sopa de ajo con quelys...me parece superoriginal!!! La próxima vez uqe la haga, lo probaré porque me ha llamado mucho la atención.
ResponderEliminarQué bueno poder hacer estas visitas, aprender y encima que os hagan unos aperitivos!!! Bravo por Quely y por el bonito día uqe pasasteis juntos.
Besos Caty!!!!
No conocía esta sopa y menos con galletas pero me ha encantado!!
ResponderEliminarSencilla y deliciosa, muy reconfortante!
Un besito, solete!
Aurélie
No conozco las galletas aunque supongo que en Menorca igual tienen. Le pediré a mi hermana que me busque y me las traiga :)
ResponderEliminarLa sopa debe de estar riquísima!!!
besos
Caty, las quelitas era parte de la merienda estupenda de mi hija cuando pasamos un verano en Palma. Las tomaba con quesitos.
ResponderEliminarSon una delicia
Besitos
Qué visita más chula Caty! Yo sí conocía las galletas Quely, de hecho suelo consumirlas porqué en casa gustan mucho, y tomo buena nota de esta receta que la sopa me pierde, y con las quelys, debe quedar bien rica!
ResponderEliminarPor cierto, muy divertida la foto en la que sales con la muñeca/galleta, jeje!
Besos!
Desde luego que os lo pasáis fatal, pero fatal fatal en las islas eh!! me dáis una pena jajajaaj chica, que visita más chula! yo la verdad es que jamás vi estas galletas, a lo mejor no han llegado aun a Madrid, ¡¡pero investigaré!! La sopa de ajo, pues una pasada, porque a mi me vuelve loca de todas las maneras.
ResponderEliminar¡¡Que pelo más largo tienes ya!! estás muy guapa amiga. Un abrazo muy fuerte
Pues nosotras no las conocemos, pero viendo tu entrada y la receta, nos están dando muuuuuchas ganitas....
ResponderEliminarLa versión que traes de la sopa de ajo, original y deliciosa. Ésto hay que probarlo..
Besos.
Caty qué buena forma de comenzar la semana , asi el lunes parece viernes ja ja ja ......qué bien !
ResponderEliminarNo conozco las galletas en cuestión , pero investigaré por si las encuentro por aqui y probaré tu receta que me ha encantado.
Besinos preciosa.
es una marca con muy buenos productos y desde luego impresiona ver la fabricación de ellas.Has hecho una receta clasica pero muy original dandole la vuelta al clasico pan por estas galletas¡¡
ResponderEliminarbss
Caty tu entrada de hoy me ha recordado a una amiga muy querida que era de Palma y vivía en Madrid y que no veo desde hace tiempo porque volvió a Palma. Ella me presentó a las Quelys y siempre que las veo en un estante de un súper me acuerdo de ella. Hoy tú me la has recordado y me encanta tu sopa, idea genial de sopa de ajo en vez de castellana, mallorquina. Oye qué pelo más largo se te ve eh! Muy guapa Un besazo.
ResponderEliminarLa de veces que habré comido yo este plato con quely. Qué recuerdos. ¡Gracias por recordármela!
ResponderEliminarMuy original esta mezcla de galletas y ajo, yo soy de las que no conocía estas galletas, habrá que probarlo.
ResponderEliminarbesos
Mi querida amiga, una visita de lo mas interesante, ya veo que fue un buen lunes jejeje, y esta sopita de ajo toda una delicia, desde luego que con esas galletitas de tropezones aun mas rica, seguro que lo pasaste de cine junto a tanta compañera, con las ganas tan grandes que tengo de darte un abrazo, y faltye yo a la cita jejeje. Mil besicos tesoro mio
ResponderEliminarVenia a copiarte la sopa, pero ya la tengo y la suelo hacer las noches de mucho frio, pero con rebanadas de pan normal, esta idea de poner las quelys me encanta, voy a comprarlas y como aun no esta haciendo calor, las probare, eres una maquina amiga, un beso
ResponderEliminarQue pasada de sopa, me ha encantado Caty,un besote.
ResponderEliminar¡Qué divertido Caty!, como en las excursiones del cole ;). Menudo planazo para comenzar la semana. Un besazo gordote.
ResponderEliminarYo no conocía estas galletas Caty, pero me ha gustado mucho el reportaje y me ha encantado verte con el pelo largo!!! La verdad es que me encanta veros a todos juntos de excursión, me hace mucha ilu ver a muchos blogueros baleares que conozco y ver lo bien que os lo montáis cuando quedáis. En fin, que estás muy guapa con el pelo así y que tu pancuit me parece una receta de lo más original, galletas y caldo... flipa! me la llevo, que lo sepas.
ResponderEliminarUn besote guapi.
Pero qué sopa tan rica, tiene que estar buenísima con las galletas, será cuestión de probarla!
ResponderEliminarUn beso!!
Maria
Caty, no conozco los Quely, pero si las sopas de ajo y me apasiona la palabra "groseramente" jajaj, se entiende perfecta, parecida a "una pizca", jejeje buscaré y las haré con esos Quelys, creo que me tengo que trasladar al Mediterráneo, la QuelyPanda me apasiona, jajja, bsss
ResponderEliminarCreo que no conozco las galletas Quely, al menos conscientemente, igual las he visto en el super y no me he fijado. Es esa marca que tiene como unas galletitas pequeñas pequeñas duras?
ResponderEliminarTu receta no la había visto nunca, lo de mezclar galletas con tomate y demás, seguro que le da un toque dulce exquisito.
Besotes
NO sé si encontraré estas galletas por aquí, pero seguro que adapto tu receta a cualquier otro tipo de galletas porque esta sopa de tomate y huevos de tu familia debe estar impresionantemente buena y, además, con el frío que estoy pasando últimamente me vienen genial este tipo de recetas. BS
ResponderEliminarADORO la sopa castellana o sopa de ajo !!!
ResponderEliminarQue original usar galletas Quely , si, galletas pero ... original al fín y al cabo.
Tuvisteis que pasarlo en grande en esa visita, que guay, me alegro mucho por tí, y ojala que salgan muchas visitas así los lunes para que te animen y te den fuerza a empezar la semana.
Besos reina mía. Love you
Hasta ayer no conocía las galletitas en cuestión pero fue verlas y aprovechando la tarde de compras me traje unos paquetitos que busqué como loca por todo carrefour jajjjaja y los encontré!!!!!!
ResponderEliminarSi me gusta la sopa castellana, más me gusta el tuneo que has hecho de ella. Es lo que tienen las crack, todo lo quedan divino!!!
Desde luego se os ve de un tristón en las fotos........ dan ganas de teletransportarse con tod@s vosotr@s jajajjaja .
Mil besitos, princesa
Que geniales esas invitaciones.
ResponderEliminarYo quiero eso que preparaste!!!!!
Que guapa estas!, que envidia me da vuestra visita, y es que tengo que confesarte que me vuelven loca los programas de así se hace que son de comida, ver como prepararn galletas, tartas, salchichas, lo que sea de comer, me deja ipnotizada. Casi mejor no haber estado en esa fábrica, jajajajaja, me hubiese quedado pegadita a lo largo del proceso de fabricación eso seguro. Por aqui no es fácil encontrar ese tipo de galletas pero ya buscaré alguna sustituta para hacer tu receta. Que por cierto se parece muchisimo a una sopa de tomate que preparaba mi madre y que tenía totalmente olvidada. Que cosas!
ResponderEliminarUn beso guapísima!
Si las conozco???? Soy fan de Quely desde hace años, me encantan las quelys, las quelitas y todos los picos, pero en especial los picos integrales con sésamo, a estos estoy abonada. Claro que te hablo de los productos que encuentro en el supermercado al que voy, no tienen mucho más. Ojalá tuvieran más gama!.
ResponderEliminarY lo rico que es, ir mojando los picos en un buen guacamole o en un hummus.... en realidad en cualquier dip. Y las quelis con sobrasada y miel!!! ;)
Sabes que me has dado envidia??? Me hubiera encantado participar de ese evento, saber cómo se hacen, probar los productos, las tapas, etc... Mira que se publican cosas.... pero esta.... me hubiera encantado, de verdad.
Un beso!!
Qué visita más interesante y que receta más rica! Me ha gustado mucho ;)
ResponderEliminarun beso y buen finde
Y por fin llegó la hija prodiga!!! ;) esa que dice que va a venir y no acaba de llegar!!...esa soy yo!
ResponderEliminarDesde que vi tu sopa de ajo..perdón, pancuit! sueño con ella..la versión con quelys es fantástica, superior..como algo tan sencillo, algo que puede parecer tan evidente..no se me hubiese ocurrido a mi..debe ser porque la reina del circo siempre da con la clave y as recetas especiales!! :)
Que bien lo pasamos el otro día, fue una mañana llena de buen rollo y que bien se portaron con nosotros, verdad????..ya podrían ser así todos :) y además tendríamos que ir con camión a visitar las fabricas!...jiji, yo casi no podía con la súper caja ;)
espero que la semana que viene vaya más tranquila chiki...estaba esperando a tener más tiempo y ahora resulta que me pasa lo de ayer..pffffff...esto es un no terminar!
Eso si...te quiero eh! ;)
muasssss
Caty!! Que bien te lo pasas, la visita muy animada y las Quelytas geniales, las echamos de menos... tu receta original y apetecible 100%. Un besito!
ResponderEliminarQue rica una visita de estas. Y tu plato es escpectacular, como siempre.
ResponderEliminarVoy a ver si encuentro esta marca por acá. Ya me picaste ;-) Al menos en la tienda española por mi ofi deben tener algo.
Besitos,
Vero
lacocinadevero.com
Pues no las conocía Caty, pero ahora gracias a ti ya las tengo caladas, jajaja.
ResponderEliminarBonita experiencia, qué buen rollo y vaya surtido te has agenciado ¿no? Qué envidia!!!
Y sorprendida con esta peculiar sopa de ajo con galletas, que intuyo deliciosa... lo que no se te ocurra a ti!!!
Besos