Bizcocho de aguacate
Mi padre, que se toma muy en serio su cargo de protector oficial de la familia, se agachó, inspeccionó los bajos de la cama como si fuera un agente secreto y sentenció:
—Hija, aquí no hay ningún monstruo. Pero si lo hubiera, tendría una conversación muy seria con él. Y, dependiendo de cómo respondiera, saldría de esta casa de una patada.
Me quedé más tranquila... durante unos tres minutos.
Entonces fui a ver a mi madre.
—Hay un monstruo debajo de mi cama.
Ella me acarició el pelo y sonrió.
—Cariño, los monstruos no existen. Y si no existen, no merece la pena preocuparse por ellos. Tú duerme tranquila que yo vigilaré.
Aquello sonaba muy bien, pero el supuesto monstruo no parecía haberse enterado.
Probé con mi hermano.
—Hay un monstruo debajo de mi cama.
Me miró unos segundos y preguntó:
—¿Cuántos cafés llevas hoy?
—Ninguno.
—Pues entonces es preocupante.
Y se fue riendo por el pasillo.
Cuando ya empezaba a pensar que era la única persona del planeta con problemas de convivencia monstruosa, apareció mi mejor amiga.
—Hay un monstruo debajo de mi cama.
Ella no se rió. No puso cara rara. No llamó a un exorcista. Simplemente dijo:
—Te creo.
Aquello me sorprendió tanto que casi me olvido del monstruo.
—¿En serio?
—Claro. A mí me pasó lo mismo.
—¿Y qué hiciste?
—Lo saqué de debajo de la cama.
—¿Así, sin más?
—Bueno, no exactamente. Primero negocié.
Resultó que mi amiga había sentado a su monstruo frente a una mesa, le había puesto una baraja de cartas delante y le había propuesto un trato:
—Si ganas tú, me llevas a tu mundo. Pero si gano yo, dejarás de darme sustos, no te esconderás debajo de muebles y solo podrás visitarme de vez en cuando. Nada de quedarte a vivir.
—¿Y quién ganó? —pregunté.
—Yo. Los monstruos son malísimos jugando a las cartas. Se ponen muy nerviosos cuando les salen los ases.
Aquello me convenció.
Entre las dos movimos la cama, la giramos, la empujamos, la levantamos y la zarandeamos tanto que, si había un monstruo debajo, seguramente acabó mareado.
No encontramos ninguno.
Pero sí encontramos algo mucho mejor: motivos para reírnos durante horas.
Después nos sentamos a merendar un bizcocho que había preparado aquella mañana. Era esponjoso, delicioso y tenía un sospechoso tono verde monstruo.
Aún no sabemos si fue casualidad.
¿Quieres probar un trozo?
Cada persona ve los miedos de distinta manera; cada una reacciona según su experiencia, saber, personalidad o perspectiva. Y sí, aunque el miedo es una angustia que todo ser humano experimenta alguna vez en su vida, a veces no es fácil reconocerlo, hablarlo o manifestarlo.
Imaginamos que el monstruo que hay debajo de nuestra cama puede ser verde, como Mike o Sulley (Monstruos, S.A.); quizá de pequeños sea así, pero ¿y de grandes? ¡Mmm! De grandes podemos seguir creyendo en ellos o comérnoslos, ¿no crees?
· BIZCOCHO DE AGUACATE ·
Ingredientes
Elaboración
Precalienta el horno a 180 °C.
- 3 huevos
- 150 g de azúcar
- 50 g de aceite oliva suave
- 2 aguacates pequeños maduros o 1 aguacate grande maduro
- El zumo de 1/2 limón
- 1 pizca de sal
- 250 g de harina
- 1 sobre de levadura en polvo
- Unas gotas de colorante alimentario verde (opcional)
Precalienta el horno a 180 °C.
- Bate los huevos, el azúcar y el aceite hasta que quede todo bien integrado.
- Extrae la pulpa del aguacate y colócala en un cuenco con el zumo de medio limón. Tritura hasta obtener una pasta suave.
- Tamiza la harina, sal y la levadura. Agrégalo a la mezcla de los huevos.
- Bate hasta que todos los ingredientes sean una masa sin grumos.
- Añade, si lo has elegido, unas gotas de colorante verde hasta que la masa quede verde monstruo. Si decides no ponérselo, está bien, el verde puede que "desaparezca" o que quede ligeramente verdoso.
- Vierte la masa en un molde previamente engrasado (con spray desmoldante o aceite y harina).
- Hornea durante unos 45 minutos o hasta que, al pinchar con un palillo, este salga limpio.
- Retira del horno, deja reposar 5 minutos en el molde y desmolda sobre una rejilla para que enfríe por completo.
Relato, dibujo y fotografías @catypol - Circus day.















El aguacate es una de mis comidas preferidas, pero en bizcocho ni siquiera se me había ocurrido!!
ResponderEliminarNunca me dejas indiferente, entrar a visitarte es salir con una sonrisa pícara, como de niña, me hace feliz poder leerte ya lo sabes aunque no esté todos los días aquí, algún día me gustaría que mi blog se pareciera al tuyo, solo un poquito.Besos guapísima.
ResponderEliminarCaty que bonitas las fotos y la ilustración, peazo artista eres guapa¡¡
ResponderEliminarY conociéndote seguro que es un bizcocho bien rico¡¡
Un beso guapísima
Caty me encanta la historia, me encanta el bizcocho y me encantan las fotos !!!
ResponderEliminarMi hija tiene tantos cacharros y juguetes debajo de la cama, que ningún monstruo querría vivir allí abajo, jajajaja.
¿Y sabes qué? Una vez usé el calabacín para hacer bizcocho y nos encantó, así que ... prometo que probaré a hacer este que hoy nos enseñas
Besotes
Un bizcocho de aguacate!!, que original. Me encanta la idea.
ResponderEliminarUn besito
Me encanta la ilustración! Y la historia está divertida. Besos.
ResponderEliminarGuapaaaaa, me encantaaaa, ya te lo han dicho no?!?!? La historia es genial...y ya también te lo dije, pero me gustan mucho tus ilustraciones! Pues eso, que mañana tomo un aguacate que tengo a punto en la nevera y lo hago...ya te contaré...porque me puede la curiosidad. El helado de aguacate de Juana lo hice y me cautivó, así que este me tiene que gustar seguro! Aunque, haré media receta porque sé que lo comeré yo sola y puede ser un verdadero peligro. No salgo corriendo a hacerlo ahora porque tengo un pan a punto de hornearlo y ya no llego.
ResponderEliminarOye, pero esto no fue lo que me contaste esta mañana...
Tomamos café esta semana?
Muchos besitos.
Pero Caty!! Que autentico, me gusta la idea monstruosa...eres muy graciosa y como te inspiras?
ResponderEliminarSi encuentro los ingredientes lo probaré, me gusta la presentación dulce y salado.Bss
Wow!
ResponderEliminarQue maravilla de bizcocho, tengo que probarlo cuanto antes. El aguacate me pierde.
La historia es auténtica y muy divertida.
Besos.
PD: Enhorabuena por ser la ganadora del concurso de Manu ;)
Caty felicidades por el concurso de Manu y felicidades por este pedazo bizcocho que tiene una pinta MMMMMMMMMMMMMMMMM!!! uN BESITO
ResponderEliminarEs super original...¿no tendrías a la niña del exorcista debajo y por eso haces un bizcocho verde? jejeje...me encanta y sobre todo el darle otra vuelta y hacer sandwich, eres un fenómeno, bsss
ResponderEliminarQuiero un monstruo debajo de mi cama que me traiga bizcochos verdes para merendar y de paso, le de una pasadita al polvo que Ay que ver como se acumula... y si lo hace todo sin decir ni mú le dejaré que me asuste un ratico
ResponderEliminarMe encanta todo!
Besos
Jajaja, nos cruzamos :D
EliminarCaty, yo creo que en algún momento todos hemos tenido un monstruo bajo la cama, en mi caso estaba al final del pasillo, al doblar la esquina y otras veces en el congelador de mi madre, al abrir la puerta, de verdad Caty, allí estaba...Se fué, menos mal, o crecí, también menos mal...
ResponderEliminarMe gusta tu bizcocho, me llama mucho la atención, tanto como la primera vez que ví el de calabacín, así que yo, que soy curiosona, no me quedaré sin probarlo, la cuestión es...Cuándo ?
Me encanta la ilustración Caty, eres una artista! Y el bizcocho me ha dejado muerta! No me puedo imaginar el sabor. Las mallorquinas me sorprendéis con las cosas que hacéis con el aguacate. Juana me alucinó en verano con su helado de aguacate y tu ahora con este bonito y húmedo bizcocho.....muy tropicales me sois :-)
ResponderEliminarcATY QUE ME HA ENCANTADO LA ENTRADA!!!! Mi monstruo está en el armario!! Siii no estoy loka! Lleva ahí toda la vida torturandome!!! jajajaja Ni se me había pasado por la cabeza el hacer un bizcocho de aguacate, este a Tito le tiene que pirrar fijo!!! jajajaja Tengo que probarlo!!! Un besazo linda! Persona mi ausencia pero estoy de trabajo hasta las cejas!!! Muaccckkkk
ResponderEliminarYo con la historia ya estaba embobada ¡esta es mi Caty! pero ya con ese bizcocho tan monstruoso (por el color ¿eh?) ya me voy más que contenta y deseando ver la próxima entrega :)
ResponderEliminarUn besote!!!
Genial la historia, a mi de chica el único miedo que tuve fue pensar que había algo que me podía agarrar el pie cuando me subía a la cama. Hoy en día con los boxspring no deben tener ese miedo los niños.
ResponderEliminarEl bizcocho se ve delicioso!!!
Cariños de Espacio Culinario
Caty he disfrutado un montón esta entrada!! Y este pan de aguacate un vicio total, me lo haré con tu versión, que se ve súper deliciosa.
ResponderEliminarBesos
Todos hemos tenido monstruos!!...como me hiciste acordar de los mios!!....tu pan delicioso...lo probare mira que lo he visto pero no lo habia pensado cocinar....tus fotos preciosas sobre todo la de fondo negro......Abrazotes, Marcela
ResponderEliminarQue original la entrada del post Caty! deliciosamente terrorifico!! feliz semana mua!
ResponderEliminarEl aguacate es una de las pocas cosas a las que les tengo manía, pero a lo mejor con tu receta me podría reconciliar con él. Genial la introducción con la historia del monstruo...¿Quién no tiene uno debajo de la cama?
ResponderEliminarUn besico.
Caty, guapa, desde luego que nadie como tu para presentar las recetas. Yo creo que todos hemos tenido alguna vez esa sensación, la de tener un monstruo debajo de nuestra cama...y ojala que siempre hubiesemos tenido un final tan feliz y delicioso como este. Besicos
ResponderEliminarMadre mía Caty, absorta estaba yo leyendo tu relato... que mal rollo da esa sensación de tener un mounstro debajo de la cama, eso sí, si cuando era pequeña me llego a encontrar con un mounstro como el tuyo primero lloro de alegria y luego me lo como enterito.
ResponderEliminarEsto de hacer un bizcocho con aguacate, me ha encantado oye, que chulo. Y como decia mi padre: "si te gustan los bizcochos y te gusta el aguacate... esto te gusta!". Pues eso, que me gusta fijo, así que lo haré.
Besitos
Qué historia más fantástica, en todos los sentidos de la palabra...jajaja.
ResponderEliminar¿Sabes qué? Que cuando era pequeña creía firmemente que había un monstruo debajo de mi cama. No me atrevía a entrar en mi dormitorio sola. Esperaba a que entrase alguien antes que yo y entonces, y sólo entonces, reunía las fuerzas suficientes para avanzar. Ah y, por supuesto, la luz tenía que estar encendida. Menuda miedosa que he sido yo en mi niñez. Traía a mis padres fritos !!!
El bizcocho me encanta, es super original. El mío sólo please. Sin relleno ni nada para que pueda apreciar bien el regusto a aguacate. Con una tacita de té. ¿Lo tendrás listo para las cinco?
De aguacate???, peo queorignal Caty!!
ResponderEliminarMe ecata el clor que tiee,ese corte se ve super jugoso...mmm
unbesco
GENIAL!
ResponderEliminarComo mola la historia Caty, eres genial con todas las letras.
El bizcocho tiene que ser una pasada para el salado, me ha encantado.
Besazos campeona.
Entrar en tu blog es una sorpresa constante, me has conseguido sacar una sonrisa al leer la historia y, aunque el bizcocho no lo pueda probar por mi alergia al aguacate, supongo que estará buenísimo (original, como todo lo que tú haces). BS
ResponderEliminarqué historia tan genial!!! me encanta...yo era de las que me tapaba con la sábana hasta el último pelo de la cabeza, y así pensaba que nadie me veia...sigo tapándome así, je, je, je!!!!!!!!!!!!! Un bizcocho sensacional, me encanta el color, la forma, y el sabor me tiene intrigada, ya que no he comido aguacate en elaboraciones dulces, así que lo tengo que probar!!!!!genial como siempre
ResponderEliminarHe disfrutado mucho la historia, jajajaja y me hubiera encantado compartir con ustedes el cake y el té.
ResponderEliminarBesos,
Vero
¡jajaja... Caty, no sabes cómo me he reído, eres una artista!. Con lo que me has dejado boquiabierta es con el bizcocho... ¡madre del amor hermoso, esto hay que hacerlo, tiene una pinta deliciosa, me muero de ganas de probarlo!. Un besote,
ResponderEliminarwww.cocinaamiga.com
ostres Caty! m'ha ncantat la historia, és un conte molt bonic, me'l guardo per explicar-li al Boletet, encara que potser lo de la novia pugui esperar ;P. molts petonets guapa
ResponderEliminarUna historia de lo más divertida y una receta bien original!
ResponderEliminarhttp://juegodesabores.blogspot.com.es/
Me has dibujado una gran sonrisa con tu historia... Y con el bizcocho me has dado hambre!! Muy buena pinta. Besos
ResponderEliminarPues la historia y la viñeta me han dejado enganchada, cuanto me ha gustado muchisimo.
ResponderEliminarEl bizcocho es muy original nunca he visto un bizcocho con aguacate, tengo que probarlo.
Un besazo
Me ha encantado la historia, Caty!!!! Y la ilustración también ;-)
ResponderEliminarNunca he probado bizcocho de aguacate, y mira que me gusta. Me resulta un poco raro, no te lo voy a negar, pero habría que probarlo, la verdad :)))) Se ven muy bonito, parece que fuera de pistacho :P
Besos.
Hay un monstruo bajo tucama?????..pero dile que salga ya y deje de hacer el tonto, que voy le pego!!!!!:)
ResponderEliminarCon tu bizcocho morí (como dice nuestra Dominicana!) ya sabes que me encantan las cositas con aguacate, asi que hay que probarlo ya sin falta!!!!!!
me encanta la nena con su monstruo bajo la cama :) además se le ve asustado a él también..pobrecito!!! :)
ya casi estamos a viernes..el lunes nos vemos, si?????? :)
cariños!
Caty, no se qué me ha gustado más si la historia o la receta, gracias por compartir las dos cosas con nosotros ;)
ResponderEliminarSalu2. Paula
Qué buena historia!!! Y el bizcocho de aguacate!!
ResponderEliminarBesos
Mónica
OHHHH! Vaya bizcocho original, me conozco a más de uno que le encantará. Un beso
ResponderEliminarHola guapa! Lo he preparado y acabo de ponerlo en el blog; nos ha encantado!
ResponderEliminarhttp://cocinandotelo.blogspot.com.es/2013/02/bizcocho-de-aguacate-con-semillas-de.html
Hola Caty!
ResponderEliminarme has dejado K.O. !!
Bss