—¿Y esto? —preguntó al aire, aunque solo estaba Paco, el recepcionista, medio dormido mientras escuchaba un tango en el viejo gramófono que alguien había donado años atrás.
—Igual la trajo algún huésped —dijo Paco, encogiéndose de hombros—. O es de los del autobús que llegó esta mañana.
En la plaza, justo enfrente del hostal, la única sombra que había era la de un raquítico árbol junto a la parada del autobús. Y allí, efectivamente, se habían apeado dos turistas: una pareja joven que cargaba con mochilas enormes y… una piña.
Teresa cruzó la calle con la fruta en alto como si llevara un trofeo.
—¡Oigan! ¿Esto es suyo?
Los alemanes se miraron desconcertados. Luego ella, con un inglés rudimentario pero resuelto, soltó:
—Pineapple. Reception. You left.
—No, no. Decoration for photo —respondió él mientras sacaba el móvil para enseñarle una foto de su novia con gafas de sol, un cóctel y la piña a modo de atrezo.
Teresa se dio por vencida. Volvió al hostal y colocó la piña junto al gramófono: formaban una estampa de lo más curiosa. Fue parte del mobiliario durante unas horas, pero su destino final estaba en los fogones, cortada en rodajas o integrada en algún plato elaborado. ¡Como si fuera un lechón cebado!
Yo he elegido piña. Así que he hecho esto, una piña me ha servido para cocinar un plato que popularmente tomamos con pan, sí, una hamburguesa, pero un poco diferente: con piña, ternera y salsa agridulce, al estilo Hawai. En esta ocasión sin pan pero se puede poner, ¿el resultado?
Hamburguesa mix agridulce
- 1 piña pequeña
- 500 g de carne picada ternera
- La yema de 1 huevo
- 1 cdta. de cebolla en polvo
- 1 cdta. de ajo en polvo
- 1 cdta. de sal y pimienta
- Pimiento verde y rojo a trocitos pequeños
- Cebolla y ajo a trocitos pequeños
- 1 cdta. de tomate concentrado
- Enciende el horno a 200º C.
- Pela y quita el centro de la piña.
- Corta a rodajas, ¿el grosor? a gusto de cada uno.
- Reserva.
- Pocha en una sartén los pimientos, la cebolla y el ajo, a fuego bajo.
- Cuando empiecen a transparentar añade el tomate concentrado.
- Remueve.
- Deja pochar unos minutos más.
- Mezcla la yema, la cebolla en polvo, el ajo en polvo, y la sal y pimienta con la carne.
- Cuando el sofrito esté pochado añádelo a la carne y mezcla bien.
- Asegúrate que el círculo de la piña esté relleno de carne.
- Aplastar los extremos formando las bolas como las de la foto.
- Hornea durante 40 minutos.
- Servir con la salsa agridulce por encima.
Salsa agridulce casera y fácil
- 2 cdas. de azúcar glasé
- 1 cda. de fécula de maíz
- 2 cdas. de salsa de soja
- 3 cdas. de ketchup
- 3 cdas. de vinagre de arroz
- 2 cdas. de vino de arroz o vino blanco
- 100 ml de agua
- consume local...compra más en fruterías y pequeños establecimientos evitando las grandes cadenas que están hundiendo los precios en origen.
- cuando tu bolsillo te lo permita, compra productos de precio justo... si no puedes siempre, ayuda de vez en cuando con pequeñas compras.
- piensa que ciertos productos bio no son ni mejores ni peores para tu salud pero sí lo son para quienes los trabajan.
- si los gobiernos y organizaciones internacionales no miran por el bienestar de la personas, hazlo tú... no los condenes al olvido.
- deseo una vida más justa y más sana, como la mía... ojalá algún día, todo el mundo tenga lo que yo tengo.... ni más ni menos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es preferible usar piña natural en lugar de piña en conserva para hornear con la carne?
La piña en almíbar contiene un exceso de líquido azucarado que aguaría la carne picada durante los 40 minutos de horno, ablandando la farsa e impidiendo que quede compacta. La fruta natural fresca, en cambio, ofrece una pulpa firme y tersa que tolera el horneado prolongado, caramelizando sus azúcares naturales por los bordes y aportando un contraste ácido vibrante que corta la grasa de la ternera.
¿Qué función cumple añadir la yema de huevo y el sofrito templado a la carne picada?
La yema actúa como un emulsionante natural rico en lecitina y grasa que amalgama las fibras de la carne sin aportar el exceso de humedad de la clara, garantizando que la hamburguesa mantenga su forma esférica alrededor del anillo de fruta. Por su parte, incorporar las verduras previamente pochadas con el concentrado de tomate distribuye jugosidad, aroma y dulzor por todo el interior sin soltar agua cruda dentro del horno.
¿Cómo conseguir que la salsa agridulce espese brillante y sin un solo grumo?
La clave técnica reside en disolver la fécula de maíz (maicena) en el agua fría o a temperatura ambiente antes de calentar el cazo; si se añade con los líquidos calientes, los gránulos de almidón se gelatinizan por fuera de golpe formando grumos imposibles de disolver. Al calentarse poco a poco a fuego suave mientras se remueve con unas varillas, la fécula alcanza los 80–85 °C, activando su capacidad espesante y dejando una textura traslúcida, densa y satinada lista para napar.





