Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Cumpleaños feliz



DESEO (@catypol)
Deseo que al soplar todo vuelva a su estado normal.
Deseo que al palmear mis manos sea porque acompañan una canción
Deseo temblar por emoción y no temblar por miedo.
Deseo ser pequeña pero con intención grande.
Deseo ver a través y no dejar que la luz me ciegue.
Deseo llegar tarde y llegar entera que pronto y rota.
Deseo correr sin ser perseguida.
Deseo amar sin ser castigada.
Deseo un día de lluvia si limpia el ánimo.
Deseo un día de sol si llena el alma.
Deseo gritar si es de felicidad
o quedarme muda, pero solo si hace falta.



Poema y fotografía @catypol - Circus day.

Ribollita

*Per te
Oggi farò una zuppa, forse toscana, con il suo pane ricco e un po’ di parmigiano. Sedetevi e godetevela con me, avete voglia?

Estábamos en un pequeño restaurante. Yo en la entrada, y él sentado en la barra. No había nadie más; era la hora de comer aquí, aunque en mi país todavía no. Mi estómago protestaba y no quería comer sola.

Un delicioso aroma me alcanzó y me transportó, sin darme cuenta, a ese lugar pequeño: la decoración, el olor que salía de la cocina, y él, que me dejó clavada en la puerta. Cuando oí su voz, salí de mi trance y solo pude asentir. Me acerqué y me senté. Sus pulcras manos se movieron, y como por arte de magia sacó una cuchara.

—Adivina —me dijo.

No dije nada y le sonreí.

No sé qué esperaba; mi mente no podía pensar. Quería algo diferente, estaba cansada de lo mismo, y no me decepcionó. Una copa de vino y buena compañía era más de lo que podía imaginar.

Cuando puso el plato delante de mí, mis ojos se iluminaron y mi corazón latió con fuerza. Las yemas de mis dedos rozaron mis mejillas ruborizadas, y todo mi ser se llenó de felicidad.

Él se levantó, me miró un instante y desapareció. Nunca más volví a verle ni a sentir la magia que ese día respiraron todos mis sentidos. No les puedo asegurar que la sientan igual, pero si cierran los ojos, verán el pequeño restaurante… y él les estará esperando.



Algo nos transportará a la Toscana italiana, mejor nombrar la sopa en italiano pues en realidad en castellano significa recocida (cocinada 2 veces) y no suena muy bien, ¿no? , pero volvamos a todo lo que nos suena bien, a su pan toscano delicioso, y a una mezcla de ingredientes humildes pero muy sabrosos, así es esta sopa, y sabe mejor si se toma el día siguiente.


· RIBOLLITA ·

Ingredientes para 4 personas
  • 4 cucharadas aceite de oliva
  • 80 gramos de cebolla picada
  • 1 diente de ajo picado
  • 250 gramos de alubias blancas cocidas
  • 150 gramos de jamón serrano a taquitos
  • 1 guindilla seca pequeña o 1/2 grande
  • Tomillo y romero (fresco o seco)
  • 100 gramos de zanahoria cortada a cuadrados
  • 80 gramos de apio cortado a rodajas
  • 100 gramos de puerro cortado aros
  • 150 gramos de acelgas cortadas en tiras
  • Sal y pimienta
  • 2 litros de agua
  • 4 rebanadas tostadas de pan 
  • 50 gramos de parmesano recién rallado

Elaboración
  1. Calienta el aceite en una olla, rehoga la cebolla y el ajo sin que lleguen a dorarse, y añade el puerro. Remueve bien para que se integren los sabores, incorpora la zanahoria y, seguidamente, el apio. 
  2. Mezcla de nuevo y rehoga unos minutos.
  3. Añade el agua, remueve y espera a que hierva. 
  4. Cuando rompa a hervir, incorpora la guindilla, el romero, el tomillo, pimienta negra y sal. 
  5. Deja que continúe la cocción.
  6. Mientras tanto, tritura una parte de las alubias blancas y reserva.
  7. Pasados unos cinco minutos de hervor, añade las alubias enteras, la pasta de alubias que has triturado, el jamón y las acelgas. 
  8. Mezcla todo con suavidad y deja hervir unos 20 minutos más.
  9. Sirve la sopa en un cuenco, coloca una rebanada de pan encima y espolvorea con parmesano rallado justo antes de llevarla a la mesa.




Clara, espero que a la Mamma y a A. les guste, por mi parte he descubierto un plato estupendo que se repetirá en casa, seguro, con esta receta participo en el consurso Italia; mucho más que pasta y pizza.


*(Traducción de inicio de página) Hoy tomaré una sopa, si es posible que sea de la Toscana, acompañada de su rico pan y con un poquito de parmesano, siéntate y disfruta conmigo ¿te apetece?.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Canelones de berenjena

El Código de Honor del Caballero Comensal

El dilema del Yelmo: Queda terminantemente prohibido intentar sorber sopa con la visera bajada.

La barba, esa zona de guerra: Si tu barba es lo suficientemente larga como para que se confunda con la crin de tu caballo, utiliza una red de seda o, en su defecto, apártala con la mano izquierda mientras con la derecha blandes la cuchara. Nadie quiere encontrar restos de comida en tu vello facial durante el baile posterior.

Uso de la armadura: Si el jubón de hierro te aprieta tras el tercer plato de cordero, está permitido aflojar un par de remaches de forma discreta. Sin embargo, si al hacerlo saltan los tornillos y golpean el ojo del Emperador, ten un plan para escapar.

Las manos y el mantel: El mantel de hilo de Constantinopla NO es para limpiarse la grasa de las berenjenas asadas. Para eso están las cortinas, que cuelgan más alto y disimulan mejor las manchas de salsa.

El eructo de la victoria: En caso de que un gas inoportuno escape de tu real cuerpo tras un banquete pesado, levanta tu copa y grita: "¡Por San Jorge, cómo ruge el dragón en mis entrañas!". Todo el mundo aplaudirá tu devoción religiosa.

Nota de Carmesina: "Tirant, si vuelves a intentar usar tu daga de combate para coger una berenjena mientras miras fijamente a mi padre, dormiremos en torres separadas".

El código del caballero comensal esta inspirado en Tirant Lo Blanc.
 


La berenjena (Solanum melongena) es una hortaliza originaria del sudeste asiático, concretamente de la India y China, que llegó a Europa de la mano de los árabes. Estos la llamaban «al-bâdinjân» y, durante la Edad Media, la introdujeron en la Península Ibérica. Aunque inicialmente fue recibida con escepticismo, con el tiempo logró conquistar los paladares hasta convertirse en un ingrediente imprescindible.

Al igual que los caballeros defendían o conquistaban territorios, la berenjena se abrió paso en Europa a través de las incursiones árabes en el Mediterráneo. Nuestra historia siempre ha estado marcada por grandes viajeros; imperios como el Otomano, el Bizantino o el Mameluco, junto a la Corona de Aragón y las Repúblicas Italianas, tejieron una red de intercambios constantes.

Está claro que aquellos no eran viajes low cost, sino más bien todo lo contrario. Tampoco se viajaba por placer: conquistar era la etiqueta de la época. Caballeros, mesas redondas, emperadores y crónicas de ultramar... Señoras y señores, preparen el equipaje: viajemos, mezclémonos. 

Unamos el Mediterráneo. Si hablo de canelones, la mayoría de las personas que me rodean pensarían de inmediato en los de pasta. ¡Y claro que nos gustan! Seguramente son los más famosos y los que más se preparan en el mundo pero, si no puedes comer gluten o buscas algo diferente, existen alternativas igual de ricas. Hacerlos con láminas de verdura, como estos de berenjena (o incluso de calabacín), es una opción deliciosa que se presta perfectamente al juego de texturas, ¿no crees?

· CANELONES DE BERENJENA ·

Ingredientes
  • 2 berenjenas (tamaño medianas/ pequeñas)
  • 350 gramos de carne picada de vacuno 
  • 3 dientes de ajo
  • 1/2 cebolla
  • Aceite de oliva 
  • Tomate frito 
  • Sal 
  • Pimienta negra molida
  • Orégano (seco)
  • Queso mozzarella rallado
  • Albahaca (para servir)
Para el relleno:
  1. Picar el ajo y la cebolla.
  2. Pocharlos en una sartén con aceite de oliva hasta que estén transparentes.
  3. Añadir la carne picada y cocinarla completamente.
  4. Incorporar 5 cucharadas de tomate frito.
  5. Salpimentar al gusto y añadir una cucharadita de orégano.
  6. Cocinar durante varios minutos para que los ingredientes y los sabores se integren bien.
  7. Dejar enfriar antes de usar.
Para las berenjenas:
  1. Cortar la berenjena longitudinalmente en láminas. 
  2. Dorar las láminas de berenjena por cada lado en la plancha engrasada con aceite de oliva.
  3. Reservar.
Montaje:
  1. Coloca una lámina de berenjena sobre una tabla.
  2. Añade una cucharada de carne picada en el extremo ancho de la berenjena.
  3. Enrolla la berenjena con cuidado, dejando la carne en el interior y el cierre hacia abajo para evitar que se abran los canelones.
  4. En una fuente o bandeja para horno, distribuye unas cucharadas de tomate frito.
  5. Coloca los canelones de berenjena encima.
  6. Añade un poco de tomate frito sobre cada canelón.
  7. Termina con queso rallado por encima.
  8. Hornea a 200 ºC durante 20 minutos, hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente.
  9. Sirve y decora con albahaca fresca.




Relato, fotografías y vídeo @catypol - Circus day.

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