Té de María Antonieta
María Antonia Josefa Juana Huerta del Rey es, además de una adolescente, una chica del montón… pero no del montón normal, sino del montón de la parte de arriba, pues vive en el ático del edificio de la plaza Viuda Capeto. Guapa y de lengua afilada, provoca que todo el bloque de pisos hable mal de ella. Bueno, lo hacen…, pero ella tampoco se calla con los vecinos, y eso trae de cabeza a sus padres. Una noche, casi, casi acaba de cabeza en el calabozo, porque María Antonia juraba y perjuraba que el vulgo la había robado mientras subía por la escalera hacia casa, y los del edificio estuvieron a punto de decapitarla.
¡En fin! La historia, que no es otra que la de una niña malcriada y llena de orgullo y satisfacción, no hace más que empeorar… a favor de la susodicha. Que si es una excéntrica, que si come dulces y pasteles a todas horas, que si toma té con tanto azúcar que da dolor de muelas, que si lleva joyas que claramente no puede costear —«¿a ver a quién se las ha robado?», se preguntan todos—, que si esto, que si aquello…
Creo que esta historia va a acabar muy mal. Pero, mientras tanto, disfrutemos de la receta de su té.
El té de María Antonieta es una famosa mezcla de té negro creada originalmente por casas de té francesas icónicas como Maison Ladurée y Nina's Paris. Se aromatiza con pétalos de rosa, notas cítricas, miel y manzanas frescas cultivadas directamente en los huertos históricos del Palacio de Versalles. Esto le otorga un sabor marcadamente floral, dulce y afrutado.
La tendencia moderna consiste en servir esta infusión caliente debajo, al lado o directamente vertida sobre una gran nube de algodón de azúcar rosado. En muchas cafeterías temáticas y salones de té de alta gama en ciudades como Londres, Hong Kong o Los Ángeles, el algodón de azúcar se moldea imitando los icónicos y ostentosos peinados de «Madame Déficit», cuanto más desbaratado esté el algodón en la taza, más caprichoso será el efecto.
Cuando el té caliente entra en contacto con el algodón de azúcar, este se derrite de forma instantánea. El azúcar hilado se disuelve por completo en el líquido, actuando como el endulzante natural de la infusión sin necesidad de añadir terrones de azúcar tradicionales. El proceso crea un espectáculo visual muy cotizado para vídeos en plataformas digitales.
Grandes referentes de la repostería como Ladurée incluyen esta temática no solo en tés, sino en macarons con sabor a té de María Antonieta y algodón de azúcar. Restaurantes de alta cocina teatral, como el célebre Barton G. en Estados Unidos, han inmortalizado el postre sirviendo gigantescas esculturas de algodón de azúcar rosa sobre la cabeza de un busto de María Antonieta, acompañadas de dulces y tés finos.
Puedes comprar algodón de azúcar o elaborarlo en casa si dispones de máquina para prepararlo.
Té de algodón de azúcar de María Antonieta
Ingredientes:
- Té negro
- Algodón de azúcar rosa (o de colores si te gustan más)
- Las mejores tazas de té que tengas en casa
Elaboración:
- Coloca el algodón de azúcar en la taza de una manera "alocada" como los peinados de María Antonieta.
- Vierte el té caliente sobre el algodón de azúcar.
Notas:
Usa el té que más te guste.
Recuerda que endulza mucho, mucho. Por si no eres de infusiones dulces como yo.
El de las fotos lo preparé con algodón de azúcar comercial pues es de colores. El de María Antonieta es el de color rosa, pero la nota de color me gustó.














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