Palo amb sifó
Una de aquellas estrellas cayó justo encima de un olivo.
—¡Ay! —protestó una aceituna verde—. ¿Quién ha apagado la luz?
La estrella, todavía mareada, respondió:
—Perdón. Es que me resbalé con un cometa.
Desde aquel día, la aceituna comenzó a brillar por las noches. Las demás aceitunas estaban escandalizadas:
—¡Eso no es normal!
—¡Vas a confundir a los búhos!
—¡Los turistas vendrán a hacernos fotos!
La aceituna, en cambio, tan campante como si hubiera formado parte de un aperitivo con licor de Palo, estaba encantada:
—Siempre he querido ser especial.
Cuando llegó la cosecha, los follets del molino descubrieron que aquella aceituna no servía para hacer aceite. Al prensarla, salían... carcajadas. Una risa suave. Luego otra. Y otra. Cada gota era una risita líquida.
Los follets embotellaron el extraño zumo en frascos diminutos y escribieron una etiqueta: «Aceite de buen humor. Una cucharadita antes de discutir».
El éxito fue inmediato. Los gigantes dejaron de pelear por quién tenía el garrote más grande; las brujas empezaron a reírse de sus propios hechizos y los dragones dejaron de echar fuego cuando perdían al escondite. Incluso un ogro, famoso por gruñir desde que nació, soltó una carcajada tan enorme que hizo caer las naranjas de tres valles distintos.
Solo había un problema: cada vez que alguien se reía gracias al aceite, la pequeña estrella que vivía dentro de la aceituna perdía un poquito de brillo, hasta que una noche desapareció. El cielo quedó con un hueco diminuto.
La Luna lo notó enseguida:
—¿Dónde está la estrellita Spica?
El Sol, que era bastante despistado, miró debajo de una nube:
—Aquí no está.
La buscaron durante tres amaneceres y cuatro atardeceres. Finalmente la encontraron, dormida dentro del último frasco de aceite que quedaba en el molino.
—¿Qué haces aquí? —preguntó la Luna.
—Descansar. Llevo semanas haciendo reír a medio mundo. Estoy agotada.
La Luna sonrió; el Sol, también.
Si alguna vez paseas por un olivar en verano y te parece que los árboles brillan como si estuvieran llenos de luciérnagas, no te preocupes. No son luciérnagas: son aceitunas practicando para convertirse, aunque solo sea por una noche, en estrellas.
Y si al probar una buena aceituna se te escapa una sonrisa sin saber por qué... es posible que aún conserve una gotita de aquella antigua luz.
El Palo de Mallorca es un licor tradicional cuyo origen está directamente ligado a la medicina y a la lucha contra las enfermedades. Durante los siglos XVI y XVII, la isla de Mallorca contaba con numerosas zonas litorales pantanosas. Estos humedales eran el hábitat ideal para los mosquitos que transmitían el paludismo o malaria. Para combatir las fiebres asociadas a esta enfermedad, los farmacéuticos de la época recurrieron a dos plantas con potentes propiedades curativas: la corteza de quina —conocida popularmente como «palo quina» por su forma de rama— y las raíces de genciana.
La combinación de estas plantas medicinales daba como resultado una infusión sumamente eficaz gracias a la quinina de la quina y a las propiedades tonificantes de la genciana. Sin embargo, el preparado original poseía un sabor excesivamente amargo y astringente que lo hacía muy difícil de ingerir. Para enmascarar ese rechazo en el paladar, los boticarios comenzaron a endulzar el remedio añadiendo azúcares concentrados provenientes de productos locales como los higos secos, las algarrobas o las uvas. Estos jarabes azucarados se calentaban y, al hacerlo de forma prolongada, el azúcar se caramelizaba de forma natural, aportándole su característico color oscuro y denso.
Con el paso del tiempo, el jarabe dulce presentó el inconveniente de fermentar con mucha facilidad si se almacenaba durante un periodo prolongado. Para frenar esta degradación y mejorar la conservación del producto, se optó por añadir alcohol etílico a la mezcla. Este paso definitivo, consolidado especialmente a mediados del siglo XIX, modificó la naturaleza del preparado: la proporción de los componentes amargos y puramente medicinales se redujo paulatinamente, mientras que el volumen de alcohol y de azúcares quemados aumentó notablemente.
Este cambio transformó el antiguo remedio de botica en un licor apetecible y placentero. Lo que nació como una medicina obligatoria pasó a consumirse de manera recreativa en hogares y cafés. A principios del siglo XX, la bebida ya se había despojado de su rol curativo para convertirse en el aperitivo por excelencia de la isla, valorado por su capacidad para estimular el apetito antes de las comidas.
Hoy en día, su legado cultural está plenamente protegido bajo la regulación de la Indicación Geográfica Palo de Mallorca, la cual garantiza que el licor se sigue elaborando en la isla mediante los métodos tradicionales de infusión y caramelización de sus ingredientes históricos. Su consumo se mantiene muy arraigado en las islas Baleares, sirviéndose tradicionalmente en vasos fríos acompañado de hielo o diluido con sifón.
Actualizada en 2026.
Palo con sifón
aperitivo mallorquín tradicional
- Estándar (Equilibrado):
1 parte de licor de Palo por 2 o 3 partes de sifón.
- Intenso (Para amantes del amargo):
1 parte de licor de Palo por 1 parte de sifón (a partes iguales).
- Suave (Pared seca / refrescante):
1 parte de licor de Palo por 4 partes de sifón.
- Licor de Palo de Mallorca
- Sifón
- Hielo (opcional)
- Una rodaja de naranja (opcional, para decorar y aportar matiz cítrico)
Elaboración
- Llena un vaso con hielo al gusto.
- Sirve el licor de Palo. La medida clásica orientativa es de 1 parte de Palo por 2 o 3 partes de sifón, según si prefieres un sabor más concentrado o más refrescante.
- Añade el sifón con fuerza para integrar las burbujas y remueve suavemente. El licor de Palo debe mantener su presencia característicamente amarga y dulce.
Notas:
El toque cítrico: Añadir una rodaja de naranja (o una corteza) es una práctica muy extendida que ayuda a equilibrar el dulzor caramelizado del Palo.
Preguntas frecuentes
¿Dónde comprar licor de palo fuera de Mallorca?
El licor de palo se puede encontrar en tiendas de productos mallorquines, en algunos supermercados especializados en productos de las Islas Baleares y en tiendas online. Las marcas más conocidas son Túnel y Morey. En Mallorca se encuentra en supermercados, licorerías y tiendas de souvenirs.
¿A qué sabe el licor de palo?
Tiene un sabor amargo y herbal con notas caramelizadas. Es oscuro y denso, con un amargor suave que recuerda al Campari o al Aperol pero con un carácter más mediterráneo y mallorquín. Rebajado con sifón se vuelve mucho más suave y refrescante.
¿Se puede usar el licor de palo para cocinar?
Sí. Algunos chefs mallorquines con estrella Michelin lo incorporan en salsas, marinadas y postres. Su amargor caramelizado marida bien con carnes de caza, higos y chocolate negro.
















No conocía este licor de palo pero me parece muy apetecible con este calor... Besos
ResponderEliminarYo tampoco conocía este licor ¿De donde es?
ResponderEliminarbesos,
Se vende en toda la isla, no sé si en las otras islas también se consume, aquí se tomaba mucho antiguamente ahora no se sirve en todos los bares, quizás lo encuentres en los más antiguos.
EliminarUn besito
Tampoco lo había oído antes, me alegro que se vuelva a recuperar esta bebida espirituosa y que ademas sea denominación geográfica es muy buena noticia.Mientras disfrutado y si vuelvo a Mallorca tomo nota para probarlo.
ResponderEliminarBuen finde
Bss
No conocía este combinado.....gracias por compartirlo.
ResponderEliminarBesos guapa
Marialuisa
Tampoco conocia este licor, tomo nota!
ResponderEliminarBs!
No conocía ninguno de los dos ingredientes, Caty y me encantaría probar este trago. Fotazas que has hecho.
ResponderEliminarEstoy tratando de recordar algún licor de mi país y nada más pienso en ron y aguardiente, jeje.
Besitos,
Vero
La cocina de Vero
Ya sabes qué serás bienvenida, ven a probarlo a Mallorca!!! ;)
EliminarNo conocía el producto ni su historia, ahora me muero por probarlo! Me gustan mucho estas bebidas típicas de aperitivo tradicionales de ciertos lugare,s y por la descripción sensorial del licor de palo tiene pinta de que me va a gustar muuucho. Ese color tan oscuro que tiene me atrae demasiado :).
ResponderEliminarUn abrazo
No me digas! Ay leches... me regalaron hace tiempo un licor de palo y nunca supe qué hacer con el! Si te cuento como lo gasté... me encorres a gorrazos :/ Diré en mi descarga que hace mucho tiempo significa "comienzos de internet" o no tanto, pero no era como ahora que tecleas cualquier cosa y ya averiguas todo sobre ella... lo usé para hacer siropes y para galletas jajajaja madre mía!
ResponderEliminarTengo una receta de galletas que se hace a partir de aguardiente, pero cuando se queda cualquier licor por casa (típicas cestas de navidad que por fortuna ya no tengo, porque nunca las gastaba) sustituyo el aguardiente por el licor que toque, y arreando xD
Pues está bien empleado aquí también se usa para cocinar, hay un cocinero con estrella Michelin mallorquín que lo usa en sus elaboraciones así que está bien, ya nos contarás la receta guapa.
EliminarSi lo conozco, y tengo una botella en mi bar, nos encanta, me las trae nuestro amigo de Felanix, eso si, con sifón nunca lo he probado, pero va siendo hora, ya te contaré. preciosa.
ResponderEliminarTambién quiero participar, veremos si tengo tiempo jeeeeeee
La historia es preciosa, esa si que no la conocía.
Voy a darme una vuelta porque te tengo abandonada.
bsss muy calurosos, desde Almeria
No lo tengo en casa pero lo conozco y lo he probado. Está muy bien esto de recuperar cosas. Un besote.
ResponderEliminarPues yo desde mi humilde ignorancia, no conocía, ni el licor palo, ni la historia.
ResponderEliminarLa historia me ha llamado la atención, aunque ... más me la ha llamado el licor (no soy yo muy de ellos, todo sea dicho de paso) pero ... lo que me pica la curiosidad es su elaboración, saber de que está hecho, jajaja, ya ves "curiosona" que es una.
Besos mi reina, feliz semana
La curiosidad es buena, está hecho de maceración y/o infusión de la corteza de quina y de raíces de genciana, con azúcar, sacarosa caramelizada y alcohol etílico, es de baja graduación así que rebajado con sifón es un aperitivo ideal.
EliminarMuaks!
No lo conocía a pesar de tener mucha familia en Mallorca, pero viendo el enlace me he acordado de la Quina Santa Catalina que nos daban en casa de mis abuelos de pequeños para abrir el apetito.
ResponderEliminarMe encanta cómo cuentas las historias (ah!, ya te lo había dicho mil veces... será la quina ;-)
A mi también me daban quina, jajajaja, tenemos más cosas en común de lo que nos pensamos ;)
EliminarMi querida amiga, como siempre una entrada de lo mas interesante de leer, y desde luego ese licor no me lo perdere cuando vuelva a Mallorca, por que tiene que estar delicioso, claro que hecho por ti mucho mas rico, eres unica cielo. Un abrazo muy grande de tu amiga que te quiere
ResponderEliminarNo lo conocía Caty =S pero ya solo con ver esos hielitos en el vaso y con este calor me apunto a probarlo ya!! mejor en tu compañía ;)
ResponderEliminarUn besazo!!!
Y ¿como me perdí este palo amb sifo? estoy segura que me encantará probarlo, ganas tengo de ir por ahí, bssss guapísima
ResponderEliminar