Sopes Mallorquines
—Pero, señor —protestó Blanquerna ante un cardenal—, yo solo aspiro a retirarme al monte para disertar con las cabras acerca de la Causa Primera.
—Las cabras no pagan diezmos, Blanquerna —zanjó el purpurado—. Por añadidura, el orbe es un descalabro. Requerimos tu «Arte» para restaurar el orden.
Blanquerna claudicó, mas bajo una condición innegociable: aplicaría el rigor combinatorio a la administración papal. A la segunda jornada, las dependencias pontificias asemejaban un gabinete de geometría.
—Veamos —resolvió Blanquerna, desplegando unos esquemas con letras (A, B, C...) que figuraban las dignidades divinas—. Si la Bondad excede a la Magnificencia, ¿a qué viene un banquete con doce variedades de faisán? Desde el prisma del cálculo, esto constituye un despropósito clamoroso. ¡Servidme un plato de sopas!
Los cocineros se mesaban los cabellos, los obispos se extraviaban entre ruedas y círculos concéntricos, y los nuncios quedaban atónitos porque el sumo pontífice, en lugar de impartir la bendición, los sometía a un escrutinio de dialéctica sobre la caridad divina.
—Santidad —advirtió su camarlengo—, arrecian las quejas. Convienen en que vuestro método es impecable, pero admiten no entender ni «papa», nunca mejor traído.
Blanquerna suspiró. Contempló su Ars brevis, fijó los ojos en el sitial de oro y desvió la mirada hacia el relieve azulado de las cumbres.
—Lleváis razón. El siglo resulta harto movedizo para la pureza deductiva. Prefiero que mi tránsito sea testimonio antes que un cómputo.
Y así, en un viraje propio del misticismo de frontera, Blanquerna consumó la mayor audacia de un hombre abrumado: renunció al solio. Depositó la tiara papal sobre el sitial, se enfundó el sayal de lana basta y se escabulló por el postigo en dirección a la floresta.
Al franquear la estancia, los dignatarios solo hallaron un pliego trazado con pulso sereno:
«He deducido el ángulo de mi quietud, y resulta ser directamente proporcional a la distancia que me aparta de este aposento. Atentamente, vuestro anacoreta dilecto».
No puedo describir lo que sentí cuando Yolanda me propuso continuar con el desafío; pero empecemos por el principio. Un día, Patricia nos anunció un nuevo juego: «¿Quién viene a cenar?». Y de pronto sentó a su mesa a la mismísima Caperucita Roja (roja de envidia me quedé yo). Pasó el testigo a Carmen, quien compartió mantel con la elegante Coco Chanel (¿tal vez perfumada con Chanel N.º 5?). Por último le tocó el turno a Yolanda, que nos descubrió una faceta hasta entonces insólita de la señora Merkel (yo me quedé con la boca abierta). En esas estábamos cuando me reveló quién vendría a cenar a mi casa.
Un desafío mayúsculo y una empresa nada sencilla la que me encomendó hace hoy veinte días. Al principio me llevé las manos a la cabeza («¡que sea lo que Dios quiera!»), pero enseguida recapacité: «¿Quién dijo miedo?». Será todo un honor cocinar para uno de los grandes referentes de los fogones patrios. Con la debida modestia, por supuesto: no pienso convertir la velada en una pesadilla y acabar cerrando el «chiringuito». Así pues, me puse a investigar sobre mi invitado, que a estas alturas ya habréis adivinado que se trata de Alberto Chicote.
Y quise indagar un poco porque todos conocemos su faceta más mediática, pero a mí siempre me gusta saber qué preferencias tienen mis comensales: si padecen intolerancias, si son vegetarianos o si se decantan antes por la carne que por el pescado. Él no iba a ser una excepción. De entrada, descubrí que aborrece los huevos y que prefiere el pescado («soy más de pescado», sostiene él), además de adorar el jamón; del bueno, eso sí. Y… ¿a que no sabes qué más? Que le entusiasma la cocina mallorquina (¡menos mal!, no sé si me habría atrevido a plantarle unos callos con garbanzos).
Alberto Chicote cambió el rugbi por la cocina. Cuando lo escuché por primera vez me quedé perpleja; luego pensé que, bien mirado, guarda cierto aire con un amigo escocés y pelirrojo que también jugaba al rugbi (divagaciones mías, supongo). También practica el tiro con arco: arquero de diana, no guardameta de fútbol ni de balonmano; en fin, salta a la vista que tiene un punto singular que cautiva. Cuenta con una trayectoria impecable y un oficio contrastado (lo sabemos todos, y no es adulación); pero, ante todo, se define como alguien de gustos sencillos: elogia a sus colegas de profesión, visita con asiduidad a sus amigos de Mallorca y hace gala de una cercanía absoluta cuando cualquiera le pide una fotografía por la calle. Ojalá que, si algún día llega a leer estas líneas, se sienta honrado; yo estoy encantada de recibirlo a mi mesa. «Las cosas sencillas funcionan mejor que las complejas» (Alberto Chicote).
Llegados a este punto te preguntarás qué menú he preparado para él. Pues bien: aunando referencias de aquí y de allá, me he decantado por un guiso tradicional mallorquín que él ya ha probado en la isla y que sé positivamente que disfruta. Deseo presentarlo con el mimo y el cariño que me ha inspirado elaborarlo. Se trata de una receta familiar que he cocinado junto a mi madre —como él hace a menudo con los suyos, especialmente en Nochebuena— y en la que el secreto estriba, ante todo, en una materia prima de excepcional calidad.
Actualizado 2026.
Sopes mallorquines
- 3 cebolletas
- 1 tomate grande o 2 tomates de ramallet
- 1/2 col
- 1 manojo de acelgas
- 1/2 coliflor
- 1 manojito de perejil
- 3 ajos
- 1 pimiento rojo
- 2 botifarrons mallorquins
- 1 poco de sobrasada mallorquina
- 200 g carne magra (en este caso, escalope de jamón)
- 250 g pan de sopes mallorquines
- 750 ml agua
- 100 g aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra
- Olives trencades (hechas por mi mamá)
- Corta la cebolleta en brunoise.
- Pela y trocea el tomate.
- Pica los ajos y el perejil, por separado.
- Corta el botifarrón en rodajas, y trocea la sobrasada y la carne magra.
- Trocea el resto de verduras.
- A la col le quítale el tronco.
- Pon el agua a hervir.
- Sofríe en una cacerola de barro con el aceite de oliva, la carne magra, hasta que se dore un poco.
- Añade el ajo y la cebolleta.
- Pasados unos minutos echa el tomate y el perejil.
- Remueve.
- Le vas añadiendo el resto de verdura troceada poco a poco.
- Cuando todo el sofrito esté un poco hecho añade el agua hirviendo.
- Remueve.
- Cuando empiece a hervir otra vez, añade la sobrasada y el botifarrón.
- Prueba una vez integrados, probablemente la sobrasada se deshará en la cocción pero te dejará ese color característico del pimentón, además del sabor.
- Prueba antes de salpimentar.
- Salpimienta al gusto si hace falta.
- Y deja que termine la cocción hasta que la verdura esté blanda y la carne cocinada.
- Finalizada la cocción retira todo el caldo (guárdalo en una olla) .
- Y la verdura de la cacerola (guárdala en un recipiente).
- En la cacerola pon una capa de rebanadas de "pa de sopes".
- Sobre ellas vierte un cucharón de caldo.
- Encima otra capa de rebanadas de pan y otra de verduras, pero sin caldo.
- Ir formando capas hasta terminar toda la verdura.
- Sirve enseguida y acompaña de aceitunas partidas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es preferible emplear tomàtiga de ramellet y prescindir de la sal en el pa de sopes tradicional mallorquín?
La tomàtiga de ramellet es una variedad autóctona de secano con un bajo contenido de agua libre, piel gruesa y una concentración muy elevada de acidez, azúcares y pectinas; al sofreírse, no encharca la cazuela de barro, sino que confiere un sofrito meloso de sabor concentrado. Por su parte, el pa moreno o pa de sopes se hornea tradicionalmente sin sal precisamente para actuar como una esponja neutra: el botifarró y la sobrasada ya aportan una notable carga salina y grasa a la decocción. Si el pan contuviera sal, la concentración del caldo en las rebanadas provocaría una saturación excesiva de sodio en boca; al carecer de ella, equilibra el conjunto absorbiendo los aromas sin descompensar el plato.
¿Qué función culinaria cumple el montaje intercalado de capas y el reposo del caldo caliente sobre el pan en la greixonera?
Las sopes mallorquines no son una sopa líquida de cuchara, sino un plato seco o semihúmedo que antaño se comía con tenedor. Al montar una base de rebanadas finas de pan de hogaza endurecido y humedecerlas con cucharones de caldo hirviendo antes de disponer la verdura y los embutidos, los almidones del pan sufren un proceso de gelatinización instantánea sin llegar a deshacerse. El calor residual retenido por el barro cocido de la greixonera termina de hinchar la miga y ligar los jugos residuales de la col, la coliflor y las acelgas, logrando una textura jugosa, tierna y compacta en la que el pan queda perfectamente impregnado pero mantiene su estructura capa por capa.
¿Por qué debe añadirse la sobrasada hacia el final del hervor y rectificar de sal únicamente después de este paso?
La sobrasada mallorquina es una emulsión cárnica cruda y curada, rica en grasa porcina noble, sal y pimentón (tap de cortí). Si se añade al principio del sofrito a temperaturas superiores a los 120 °C, el pimentón se quema con facilidad, tornando el guiso amargo y separando la manteca en una balsa de aceite grasienta y desagradable. Al incorporarla cuando el caldo de verduras ya está en ebullición suave, la grasa funde lentamente emulsionándose con el agua de cocción, mientras los carotenoides del pimentón tiñen el caldo de un tono anaranjado característico. Dado que tanto la sobrasada como el botifarró ceden sal y especias (hinojo, pimienta) durante los últimos minutos, probar y salpimentar después evita estropear el fondo por exceso de condimento.
Ahora, Juana, dispones de veinte días para deleitar con un buen festín al Jorobado de Notre Dame; confío en que no precise raptar a nadie para la ocasión y festeje el banquete al son de alegres repiques de campana. Aguardamos impacientes la llegada del día 26 para descubrir tu propuesta.
Por mi parte, me quedo con el primoroso logotipo que nos diseñó Patricia y que ya luce con orgullo en este Circo; aprovecho para darle las gracias por regalarnos una iniciativa tan entrañable y divertida, y extiendo mi gratitud a Yolanda por haberme hecho partícipe de ella.


















Hola princesa,
ResponderEliminarDebe estar feliz con estas sopas impresionantes que le has hecho, y me encantan las fotos¡¡
Me voy acostumbrando a la nueva imagen ;-)
Disfruta del día, un beso grandeeeee
qué guay!!! me ha encantado conocer detalles del Chicote más íntimo y no tan mediático!!! Aunque difiero en algún detalle por experiencia personal, pero eso, te lo contaré en octubre, jisjisjis
ResponderEliminarEl plato qué decirte, que me encanta conocer la gastronomía local y dado que yo todavía no he podido ir por tus tierras estoy encantada de que me lo hayas presentado.
El reto se lo has puesto difícil a Juana, no??? Estaré muy atenta al día 26 ;)
Besos. Paula
Seguro que el señor Chicote estaría encantado con este plato tan fabuloso y tradicional que le has preparado. Tiene una pinta estupenda, gracias por compartirlo y hacernos disfrutar!!!
ResponderEliminarExcelentes la introducción y la eleccion Caty y "esas sopes" tan finamente cortadas me chiflan al igual que las fotos. Jajaj, Juana con el jorobado de Nôtre Dame, creo que nos vamos a reir mucho
ResponderEliminarMe ha encantado el desafio y como lo has resuelto, fantástica ¡como siempre!
ResponderEliminarFeliz verano!!!
Menudo invitado, además es una persona encantadora y sencilla. Ahora queeee...las sopas no tienen desperdicio que pinta más buena...si es que el mediterráneo es mucho mediterráneo ;)
ResponderEliminar¡Reto superadísimo, Caty!
ResponderEliminarMe ha encantado conocer más de Chicote y de este plato fabuloso!!
Seguro que lo disfrutasteis muy a gusto, a pesar del calor.
Unas fotos preciosas y una receta de 10!
Besines,
Aurélie
No conocía estos retos Caty. Como siempre, lo difícil lo haces fácil y en este caso me ha gustado el reto que te han propuesto y lo bien que has conseguido conjugar la idea con un plato que será el orgullo de todos los mallorquines. Una experiencia muy bonita y que agradezco saber de su existencia.
ResponderEliminarUn beso.
Bueno, bueno mi Catalina!!! que bien que invitaste a Alberto Chicote para que de ese modo yo lo pueda conocer mejor!! ;)..no sabia nada de su pasado como jugador de rugby, ni de su presente como arquero ...pero la verdad es que me lo has presentado de una manera muy cercana y me ha caído bien :)
ResponderEliminarEstoy segura de que una persona que ama la comida sencilla, pero de calidad, estará encantado de ser tu invitado y probar estas sopas hechas por una gran cocinera Mallorquina con receta de su mami Mallorquina!..yo lo estaría!
Ahora me toca a mi...y vaya reto me has presentado brujita!!! tendré que sumergirme de lleno en la literatura gótica y dejar que mis musas, o en este caso gárgolas ;) me inspiren!!!!
mil besos linda Caty
Caty, estaba deseando ver qué preparabas. Sabía que ibas a salir más que airosa del reto. Mi enhorabuena. Me ha encantado leer todo tu post y la receta que has sugerido. Me alegra que Chicote te haya dado la enhorabuena. No me extraña. Y lo de Juana ya me lo estoy imaginando. ¡Me encanta este reto! Besitos.
ResponderEliminarQuerida Caty ... ¡Pero qué lista eres! Has ido directa al estómago de Chicote con lo que más le gusta: las sopes mallorquines. Cuando tenemos invitados en casa queremos asegurarnos de que lo que comerán les gustará, y vaya sí tú lo has sabido hacer bien. Y yo que me pensaba que iba a ser un hueso duro de roer y seguro que hasta pidió conocer a tu madre, la que marca la señera de esta receta. Y con esos antecedentes que nos acercan tanto al corazón, no podía salirte mal de ninguna forma.
ResponderEliminarPara mi, estas sopes mallorquinas no dejan de ser una receta totalmente desconocida para mi. Se ve a las claras que es una receta tradicional, con productos de la tierra, y productos que daría de comer a muchísimas familias humildes.
Sobre la vida personal de Chicote yo no sabía nada, así que me ha sorprendido enormemente que haya sido jugador de rugby, y ya que nos lo cuentas, será por su gesto, por su porte, que le veo yo dando bandazos de acá para allá con el balón debajo del brazo, ja ja ja. Pero al final tuvo que aflorar la vena cocinera que llevaba en la sangre, y ahí le tienes, dando lecciones a diestro y siniestro. Por cierto, que ... ¿llevó algodón como Mr Propper para demostrar que podías salir airosa de este desafío? ¡Bah! Diga lo que diga, yo me quedo con la idea de que hemos disfrutado de este desafío, aunque cada una desde una perspectiva diferente. Sabía que lo ibas a bordar, y los has demostrado.
Espero que hayas disfrutado mucho del desafío. Tanto como yo. Y mira que intuía quién iba a ser la siguiente retadora, pero hasta el último momento no se puede desvelar el misterio, porque si no, tal y como ella misma dice, la vida no tendría emoción. ¡Juanaaaaaaa! Menuda te ha caído, ja ja. Aunque si el jorobado de Notredame fue capaz de enamorar a Esmeralda, a ver cómo te lo camelas tú. Por cierto: que era una morenaza con raza como tú :))
Ahora sí, tira los bártulos y descansa. ¡Felices vacaciones!
Un besazo!
Amb aquesta sopa segur que quedes com una reina! Son bonísimes les feia la meva avia.
ResponderEliminarPtns.
Su.
A la casa de Catalina
ResponderEliminarUn gran cocinero ha llegado
Pero no se meterá en la cocina
Pues llega de invitado
Con unas sopes mallorquines
Le ha agasajado
Y el gran Chicote
Fascinado se ha quedado
Catalina se decantó
Por lo tradicional
Y el resultado
Fue triunfal
La siguiente retada
Es una linda alocada
¿qué no sabéis quién es?
Pues no es otra que Juana
¿Qué nos traerá?
¿Con qué nos sorprenderá?
Pues hasta que llegue el gran día
Tendremos que esperar.
Besos mi bella AMIGA, creo que eres la única que sigue trabajando en verano, jajajaja.
Por cierto, no te comenté nada de tu nuevo look, se me pasó, ainss la leche, bueno te lo dije en su día por facebook pero ... no está de mal que te lo diga también por aqui.
EliminarFELICIDADES por este nuevo aspecto, es preciosísimo !!!
Besotes (otra vez)
Pero bueno, se que ando desconectada pero desde cuando tenemos la nueva imagen?
ResponderEliminarAy lo siento Caty si no la he visto a tiempo, lo que si te digo es que me gusta mucho, bueno y lo de "taquilla" me ha dejado loca, que pasada.
Chicote debió salir encantado de tu cocina verdad?
Besazos preciosa.
Ya me gustaria a mi verle la cara a Chicote comiendo esas estupendas sopas Mallorquinas que por cierto estan buenisimas (las comi alli mismo muchas veces) estupenda la receta y por supuesto las fotos, feliz verano cariño, yo estoy desconectada aun, un besote
ResponderEliminarSeguro que triunfaste con estas sopes...Chicote tiene pinta de saber apreciar lo bueno, aunque a mi estas sopes cuando me las hacían en Mallorca de pequeña no me gustaban nada, es que en esa época debía se tan tonta como la mayoría de los niños y las verduras no me hacían ninguna gracia.
ResponderEliminarAnda que menuda papeleta le has dejado a Juana...ni en mil años se me hubiera ocurrido un invitado como ese!
Un besico.
Te he dicho ya que me encanta tu nuevo look ??
ResponderEliminarSi te soy sincera este invitado casi me da más miedo que la Merkel de Yolanda, por suerte has resuelto perfectamente tu papel de cocinera y anfitriona y seguro que por una vez no tuvo más remedio que callar. Nunca he comido esas sopes pero ganas no me faltan. Un beso.
Jajaja...difícil comensal!!! Lo has resuelto airosamente y estoy segura que él habrá pensado lo mismo, ante suculento manjar no creo que haya rechistado, se habrá relamido y limpiado las migajas!!!
ResponderEliminarTremendo reto que le has lanzado a Juana...se lo has puesto difícil!!!
Besos.
Raquel
Muy resuelta tú!!! me encanta la entrada. Alberto Chicote seguro quedaría contentísimo con tu plato sobre todo porque lo has hecho con sentimiento y eso siempre se nota. Es una receta muy rica de la que no había oído hablar Gracias.
ResponderEliminarUn saludo
Angi
¡Qué divertido este desafío Caty, me ha encantado la entrada, toda la historia y el plato, una delicia!, madre del amor hermoso, Chicote debe estar encantado. Muy rico. Un besote,
ResponderEliminarwww.cocinaamiga.com
Pues creo que has acertado con las sopas Mallorquinas, este tiene pinta de encantarle la cuchara.... yo le habría preparado un pote gallego ;)
ResponderEliminarNo te has pasado con lo del Jorobado de Notre Dame, ja, ja,ja... pobre Juana, ja, ja.... me troncho.
Impresionado debes haberle dejado con esas sopes mallorquines. Nunca las he probado. Tengo que preguntarle a mi cuñado si en Menorca tienen algo igual y que me las haga :)
ResponderEliminarSe ve muy divertido este juego que teneis... y muy atrevidas sois!!!
besos
OUUUUUUUUUUUUUU QUINA CHULADA , PER AQUI NO ESTROBEN SOPES AIXI DE BONES , AL eroski en sol aver-hi pero la veritat es que cuasi mai hi arribo a temps . bon desfio bon plat bones fooootos !!!
ResponderEliminarBESADES MENORQUINES
Vamos, Chicote se habrá quedado encantado y no habrá rechistado ni un poco. ;)))
ResponderEliminarEnhorabuena!
Ya estoy deseando ver lo que le preparáis al Jorobado de Notre Dame!!....jajajja
yo creo que chicote estaria encantado, menudo plato de cuahcara y mallorquin! nunca lo he probado, pero la pinta dice comeme sola...a ver que nos prepara juana..deseando ver el resultado de este reto! un besote
ResponderEliminarYo no lo conocía a él ni a este plato, Caty. He quedado encantada con ambos.
ResponderEliminarLos únicos sopes que conocía son un plato mexicano.
El lunes fui al museo de los Ringling Brothers en Sarasota y me acordé mucho de ti.
Besitos,
Vero
Qué idea tan chula!!! Y yo sin enterarme, si es que vivo en la inopia (y más en verano), jajaja. En serio, me parece un reto culinario súper original y divertido!
ResponderEliminarPor no hablar de que tu receta me ha gustado mucho, seguro que Chicote estaría encantadísimo de cenar en tu casa :). Tengo un amigo mallorquín que me habla maravillas de las sopes de su familia, y viendo la tuya no sé con cuál me quedaría; deliciosa!
A ver qué nos prepara Juana para su invitado, jajaja.
Un abrazo
UROOOOOOOO!!!! quina cosa mes bona... que vols que et digui quand fas cuin a de la terra magrades mes que mai... un pasote de soepes y amb botifarró ja es per morir.se. Flipan estic.
ResponderEliminarYa tinc ganes de verue el resultat de na Juana con el Jorobado de Notre Dame...
Que bueno el desafio Caty!!!Conmigo hubieras acertado jajaja!!!
ResponderEliminarQue buenas fotos , se me hace la boca agua!!!
Besitossssss
jajajajajajajajajaja La pera! Eres la pera! Con esas sopes quién puede resistirse???? Nadie!!!
ResponderEliminarMe ha encantado el desafío.
Besitosssssssssss
Mi preciosa amiga, que orgulloso se sentiria Chicote, si estuviera comindo estas sopes en tu casa y hechas por ti, eso es todo un lujo que le encantaria, por que tus manos tienen categoria, para hacer un plato a la persona mas importante, me encanta este precioso y divertodo desafio, que todas las que lo haceis lo bordais. Un abrazo muy grande de tu amiga que te quiere mucho
ResponderEliminarHola Caty, muerta me has dejao con este pedazo de plato mallorquín. Si lo probara Chicote se caería de culo. Acabo de volver y me encuentro este divertido desafío, que tía, eres la monda, la monda lironda. Un diez por tu receta del desafío.
ResponderEliminarUn besooo
Por fin llegooooooo
ResponderEliminaraunque me leí y releí todo en el móvil, hasta ahora no he podido decirte que tienes este desafío más que superado Caty !!
eres genial, me ha encantado ese pedazo de plato típico al que desde luego Chicote no se resistiría, porque si algo es seguro es que le gusta la buena cocina. Me ha encantado conocer la historia que hay detrás y saber cosas que desconocía totalmente de nuestro amigo, porque ya le consideramos como tal, tantas noches en compañía y tantos debates a su costa jejeje.
Debió ser duro ponerse a pensar en este invitado, pero seguro que diste rápido con la solución, porque imaginación y creatividad tienes a raudales.
Muchisimas gracias por aceptar este gran desafío y por seguir este divertido juego, creo que merece la pena descubrir las geniales ideas que van saliendo y las sorpresas que se destapan en cada uno.
Ahora vamos a pasar otra vez suspense hasta que llegue el turno de Juana, que bien la conoces, porque el personaje que le has puesto le encanta... le va totalmente.
Por cierto, fabuloso este new look :-)
mil besos guapa !!!
Gracias Patricia!!! yo también ando un poco perdida este verano, no tengo mucho tiempo para dedicarle al blog, a ver si el mes próximo respiro y os visito a todos.
EliminarMe ha encantado estar en el desafío, es un honor y un placer formar parte de la lista de afortunados del juego.
Tú también eres genial, gracias por tus preciosas palabras, linda!
Un besazo
Ohhhhh que divertido!!!! me ha encantado, no conocía el desafío. Qué genialiad!!!!
ResponderEliminarEl personaje que te ha tocado creo que es complicado, aunque solo sea por la imagen que da. Supongo que una cosa es la imagen mediática y otra la realiadad, pero seguro que te lo metías al bolsillo en segundos con ese plato tan rico y tradicional.
Un 10 para tí y otro para Patricia por genial y divertida.... vaya cadena de recetas más ingeniosa ha creado!!!! millones de aplausos
Un abrazo
Hola Caty!
ResponderEliminarVaya platazo que has liado para Monsieur Chicote!...Le vas a tener a comer en tu casa cada día. El tipo tiene miga!
Es muy original el desafío hay que reconocerlo.
Abrazos!
Marisa.
Ah!...la portada del blog...muy muy chula.
ResponderEliminarBueno, bueno que buen plato le has preparado a Alberto, que pena no poder probarlo, seguro que le hubiera encantado, se vé delicioso, jejeje!! estoy deseando ver el plato de Juana al jorobado, seguro que nos va a sorprender, un besito!
ResponderEliminarMe ha encantado este reto encadenado! En serio, una gran idea :) Acabo de conocerlo y no le perderé la pista a partir de ahora. Enhorabuena por tu investigación y tu receta. Seguro que se la comería encantadíisimo.
ResponderEliminarUn besiño
A Chicote solo le podría cocinar algo con lo que me sienta totalmente cómoda, que es muy exigente! Me apunto la sopa, que llevo un tiempo con ella en mente y como llegaron estos calores lo fui dejando...
ResponderEliminarUn saludo
Que bueno!!!!!! he estado desconectada y me encuentro con esto.... Me ha gustado mucho, el reto es fenomenal y la receta también.
ResponderEliminarUn abrazo
No se si se ha publicado mi comentario...cuando me empieza a fallar el ordenador...ainsss. besotes preciosa.
ResponderEliminarMar
http://la-cocina-de-mar.blogspot.com.es/
Hola Caty, mira "a qué horas llego", jajaja. No quería dejar pasar la ocasión de comentar en tu blog lo logradísima que me parece que está tu entrada de EL DESAFÍO, aunque ya te lo adelanté por correo en su día y cuando me encontraba fuera de Madrid.
ResponderEliminarMe ha gusta todo, lo que nos cuentas sobre tu invitado (que menudo te cayó) del que muy poco conocía y la receta que le preparaste, esta totalmente desconocida por mi. El que escogieras una receta típica de tu tierra, un plato de cuchara saciante, para nuestro Chicote es un acierto total. Al hombre se le ve de buen comer y seguro que salió de tu casa encantado y con ganas de que le vuelvas a llamar...o de llamarte el!
Y de la siguiente "desafiada", qué decirte?, pues que me encanta. Que sea Juana, la verdad, no me ha sorprendido. Esperaba (y deseaba) que fuera ella la siguiente y, mira, le tocó. Ahora, le has buscado un invitado un tanto rarito. A ver cómo se las apaña :)
Bss y hasta pronto !!!
ufff, contentar a alguien tan exigente no debió ser facil, pero me encanta esa mezcla de sabores en un plato tan tradicional, por lo que supongo q quedaría mas que encatado!
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