07 mayo 2013

Puré de patatas
Cinco estudiantes de intercambio se extraviaron en un callejón estrecho a espaldas de una conocida librería londinense. Creían dirigirse hacia el Museo Británico, pero desembocaron en una suerte de mercadillo clandestino que parecía sacado de un tomo descatalogado.

—¿Esto es el callejón Diagon? —preguntó Marta entre risas.

—Sí, por supuesto, y yo soy Harry Potter —replicó Lucas, poniendo los ojos en blanco.

En una esquina, pegado a una librería de lance, aguardaba un puesto ambulante de comida con un rótulo que rezaba:

«Puré de patatas profético: gratis hasta fin de existencias».

—Gratis —observó Sofía—. ¿Qué podría salir mal?

El puré resultaba formidable: untuoso, humeante y generoso en mantequilla. Mientras daban cuenta de las raciones, el puestero, un caballero ataviado con un descomunal sombrero cónico que recordaba a un embudo, no les quitaba ojo con una sonrisa enigmática.

—¿Sabíais que este puré desvela designios del porvenir? —les soltó señalando su tocado—. Servidor no lee cartas ni consulta bolas de cristal.

Los muchachos rompieron a reír, pero Marta, picada por la curiosidad, quiso saber:

—¿Y qué vislumbra en nosotros?

El anciano se aproximó con porte solemne y sentenció:

—Veo que habéis extraviado algo de capital importancia… el rumbo, sin ir más lejos.

—Eso ya lo sabemos de sobra —rezongó Diego.

—¿Y qué me dice de esto? —inquirió Inés, mostrando una bolsita de tela que acababa de descubrir en su abrigo. Dentro reposaban tres monedas doradas con un plano grabado en relieve.

—¡Vaya, las habías dejado olvidadas en el mostrador! —exclamó el hombre con picardía—. Son fichas de cambio de la librería vieja. Si sabéis interpretarlas, os revelarán la senda para salir de aquí.


Puré de patatas del chef Joël Robuchon con mantequilla

Puré de patatas del chef Joël Robuchon


 [RETO TIA ALIA]

Esta es mi versión de lo que considero el mejor puré de patatas que he probado jamás: la emblemática receta francesa del chef Joël Robuchon, quien consagró un recetario entero a este tubérculo. Su secreto: abundante mantequilla de calidad y batir enérgicamente el conjunto.

Para lograr un puré insuperable conviene tener en cuenta dos claves. La primera es la variedad de la patata: opta por tubérculos de pulpa amarilla y ricos en almidón, idóneos para obtener una textura sedosa y fundente. La segunda regla de oro es no triturarlas nunca con cuchillas mecánicas.

Utiliza siempre un prensapatatas o un pasapurés manual; ambos utensilios aplastan la pulpa sin romper en exceso las estructuras celulares. Si recurres a una batidora de brazo o a un procesador de alimentos, la fricción mecánica desintegra las paredes vegetales, liberando amilosa y transformando el almidón en un engrudo denso y correoso con textura de pegamento.

#DíaDelPuréDePatatas


Puré de patatas


Ingredientes:
  • 500 g de patatas
  • 85 g de mantequilla, fría cortada a trozos pequeños
  • 235 ml de leche
  • 60 ml de nata
  • Sal al gusto

Elaboración:
  1. Lava bien las patatas y córtalas por la mitad horizontalmente. Las mitades deben ser muy similares para que se cocinen uniformemente. 
  2. Colócalas en una olla grande y cúbrelas con agua fría, dejando unos 2,5 cm por encima de las patata. Añade media cucharada de sal gruesa por cada cuarto de agua de la olla. 
  3. Una vez que el agua alcance el punto de ebullición, baja el fuego a medio bajo y cocina a fuego lento las patatas sin tapar durante unos 20 minutos o hasta que la hoja de un cuchillo insertado en la patata la atraviese fácilmente.
  4. Trabaja rápidamente con las patatas aún calientes. 
  5. Escurre las patatas, pélalas y pásalas por el pasa purés o el prensapatatas. 
  6. Ponlas una sartén a fuego medio y remueve enérgicamente durante 4 minutos con una espátula de madera, dejando que se evapore el exceso de agua. 
  7. Empieza a añadir los trocitos de mantequilla fría, poco a poco, integrándolos bien y removiendo enérgicamente. 
  8. Hierve la leche y la nata y añádelas a la mezcla de patatas, en un chorro, hasta que se absorban por completo. 
  9. Dependiendo del nivel de humedad de las patatas, podría ser necesario ajustar la cantidad de leche, no querrás un puré sólido ni líquido. 
  10. Así que ve poco a poco al final para asegurarte de obtener la consistencia adecuada. 
  11. Si necesita añadir más leche, hazlo en caliente. 
  12. Prueba de sal y sirve.








Preguntas frecuentes

¿Por qué es fundamental iniciar la cocción de las patatas en agua fría con piel en lugar de sumergirlas en agua ya hirviendo o peladas?

Iniciar la cocción desde agua fría garantiza una transferencia térmica gradual: el calor penetra de forma homogénea desde el exterior hasta el corazón de la pieza, evitando que la superficie exterior se deshaga y absorba agua en exceso antes de que el centro termine de ablandarse. Asimismo, cocer las patatas con su piel actúa como un escudo impermeable natural que frena la lixiviación de los azúcares y almidones solubles en el caldo, impidiendo a su vez que el exceso de líquido penetre en las células de la pulpa, lo que arruinaría la cremosidad final del puré.

¿Qué función físico-química cumple el secado de la pulpa a fuego medio durante cuatro minutos antes de incorporar la grasa?

Al triturar la patata caliente, gran parte del agua retenida en los tejidos se evapora en forma de vapor libre. Poner la pulpa prensada al fuego directo en una sartén remueve y deshidrata activamente la masa, expulsando la humedad residual que de otro modo diluiría el sabor del tubérculo. Al dejar las cavidades celulares de almidón libres de agua, la masa queda lista para absorber una mayor cantidad de materia grasa sin saturarse ni «cortarse», garantizando una textura densa, sedosa y profundamente concentrada.

¿Por qué la mantequilla debe añadirse bien fría y en dados pequeños, mientras que los lácteos (leche y nata) deben incorporarse muy calientes?

Se trata de un proceso de emulsión mecánica controlada. La mantequilla fría en pequeños dados se añade poco a poco para que la grasa se vaya fundiendo lentamente mientras se bate la pulpa caliente: las moléculas de grasa se dispersan en microgotas estables recubiertas por el almidón, aportando untuosidad sin separarse en aceite visible. Por el contrario, la leche y la nata se añaden hirviendo para no enfriar bruscamente la mezcla; el calor de los líquidos lácteos relaja las cadenas de almidón sin romper la emulsión grasa ya conseguida, permitiendo ajustar la fluidez a la textura satinada y etérea característica del método tradicional francés.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

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15 comentarios. ¿te animas?:

  1. Irresistible, consigues que el plato más sencillo se convierta en una pequeña delicatesen¡ ja, ja en casa toda la vida en bandeja grande y tipo rancho ;-), besos preciosa¡

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  2. Muy buena opción con la base, Caty!
    El puré es lo que más me gusta en el mundo, más que cualquier dulce o cualquier plato.
    Ya ves, soy de cosas sencillas. Dame una fuente con patatas machacadas, mantequilla y sal y soy feliz, jeje!
    En fin, me ha gustado tu propuesta, sigo echando un ojo por allí, que hoy está la blogosfera revolucionada con el puré. :-)
    Besotes!!

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  3. Una buena aportación y un rico puré. yo soy de las que lo hago siempre casero, a la antigua usanza...no soy de purés industriales...
    Esta receta tuya Caty es una delicia.
    Besos

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  4. Que buena pinta tiene este plato, seguro que no quedó nada en el plato.
    Un besín.

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  5. hummmmmm pero que bueno me gussssssssta

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  6. Eres el colmo de la originalidad, qué imaginación Caty!!! Te quedó fabuloso, me quedo boquiabierta!!!

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  7. Caty qué original el toque que le has dado al puré, es una propuesta distinta y arriesgada, me encanta. Muchos besitos.

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  8. sensacional y original combinación de ingredientes, esta receta de pure mola mucho y queda muy bien en individual también¡¡
    peto

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  9. Como siempres nos sorprendes con platos originales. El pure no es mi fuerte pero si las aplasto y sigo la receta delicia que me como enterita. Un besote guapa

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  10. Se me está haciendo la boca agua viendo tantas recetas ricas con patata. Besos!

    Ana

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  11. Un basico que me encanta y tu propuesta me parece genial! Un beso

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  12. Pues sí que ha dado juego el día del puré de patatas, Caty. Me he encontrado con varias recetas muy interesantes.
    Y yo que llevo mucho tiempo sin prepararlo, pues me habéis metido el gusanillo en el cuerpo.
    Me ha encantado tu propuesta y la presentación me ha parecido estupenda.

    Un beso guapa!

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  13. Oh, me lo perdí. Con lo fan que soy del puré de papas. Pero bueno, al menos ando disfrutando de las recetas en los blogs. Esta tuya me encanta. ¡Qué buena idea! Se ve tan rico ese pastel con el puré on top.
    Lo mejor de estar de vuelta son ustedes y sus blogs, el resto es duro ;-)
    Muchos besitos,
    Vero

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  14. Qué haríamos sin el puré de patatas!!
    Rico rico
    Besos

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  15. Se ve muy rico, es una receta que me recuerda al pastel de papas chileno. Fijate que allá nunca comí papas, no me gustaban nada y aqui me encantan, los sabores cambian, ha de ser la tierra.
    Besos.

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