06 septiembre 2026

Pan dentro de una lata
Llegué de la escuela un viernes por la tarde. Tenía clase hasta las cinco y, como vivía cerca del colegio, esperaba con ganas llegar a casa para merendar. Como cada último viernes de mes, Asunción había venido a ponerle los rulos a mi madre. «Esta maldita crisis es lo que tiene», solía decirme. Yo ponía los ojos en blanco y me iba directa a la cocina a por el bocata.

Aquel viernes nada hacía pensar que fuera a ser distinto. Llegué temprano, saludé, ella me soltó su rollo de siempre y yo me encaminé hacia la cocina pasando por la sala de estar. Nada fuera de lo normal… salvo que en la sala había un señor sentado. Al pasar por delante iba tan metida en mis cosas que ni me enteré. Cuando mi mente reaccionó, volví sobre mis pasos para comprobar si lo que acababa de ver de reojo era cierto.

Asunción salió corriendo de la habitación de mi madre.

—¡Ay, mi niña, no te asustes! Es mi amigo irlandés. Su nombre es Cathaoir, pero yo lo llamo Casimiro —me dijo, sonriéndole a su invitado.

Abrí los ojos como platos.

—¿Y él sabe que lo llamas así? —pregunté.

—¡Pues claro que sí! —me contestó riendo—. ¿No ves que es muy mono, pelirrojo y de color naranja? Además, es ideal cantando el Vamos a la cama, ¡ja, ja, ja!

Mi madre, detrás de mí, le hacía señas a Asunción con la cabeza y las manos, como pidiéndole por favor que se callara. Yo las miraba y pensaba: «¡Qué raro hablan los adultos!». Y seguí mi camino hacia la cocina a por el bocata.

El viernes siguiente, cuando le tocó volver, le pregunté por Casimiro.

Ella me respondió, con un mosqueo tremendo:

—¿Casimiro? Casi casi mejor no verlo. ¡De la galleta que le daba le hacía rezar el padrenuestro y tres avemarías!

—¿Rezar? —le dije—. ¿Pero Casimiro no cantaba una canción?

—¡Anda, niña, vete a la cocina a por el bocata! —replicó ella, resoplando.


*Casimiro fue un monstruito animado de pelo naranja muy popular entre 1981 y 1983 que nos mandaba a la cama desde su castillo a ritmo de rock and roll, amenazando con cantarnos la sintonía otra vez si no nos íbamos a dormir.



Pan horneado en una lata y rellenar para un bocadillo

Pan horneado dentro de una lata para hacer un bocata


En el ámbito casero, esta técnica consiste en reutilizar latas metálicas de alimentos —como las de conservas, limpias y sin revestimientos plásticos dañinos— a modo de moldes para hornear. Se introduce la masa hasta colmar aproximadamente un tercio del recipiente, se deja fermentar en su interior y luego se hornea. El resultado es un pan con una forma cilíndrica perfecta, muy estética y de miga sumamente tierna gracias a la retención de humedad que proporciona el metal. Para facilitar el desmoldado, es habitual forrar el fondo y las paredes de la lata con papel de horno o engrasarlas generosamente antes de colocar la masa.

En el sector comercial y de supervivencia, el pan enlatado es un producto sumamente valorado en países como Japón. Allí se perfeccionó la tecnología de pan enlatado herméticamente para abastecer botiquines de emergencia, situaciones de desastres naturales o expediciones de larga duración, ya que se mantiene tierno durante años sin perder un ápice de esponjosidad. El proceso industrial implica que la masa fermente e incluso reciba el tratamiento térmico dentro del envase sellado; de este modo, se asegura la esterilidad del producto y se garantiza que sus propiedades lleguen intactas al momento de abrir la lata.

Es una forma sorprendente y divertida de hornear pan. Puedes aprovechar cualquier lata que tengas a mano en la despensa: de tomate triturado, de alubias cocidas… Solo hay que retirarles bien la etiqueta, higienizarlas y usarlas como cualquier molde tradicional. Si te animas a probar la receta, ya me contarás qué tal la experiencia. Con este pan hice un bocata de lo más original ¿no crees?


Actualizada 2026.



Pan horneado dentro de una lata de conserva


El pan:
  • 250 g de harina de fuerza
  • 150 g de agua
  • 5 g de levadura fresca
  • 5 g de sal
  • 4 latas de conserva de 225 gramos, vacías y limpias
Relleno:
  • Lechuga
  • Tomate
  • Zanahoria
  • Trocitos de col lombarda
  • Jamón Serrano
  • Taquitos de queso de cabra
  • Aceitunas sin hueso
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Escamas de sal
Elaboración:
  1. Mezcla los ingredientes del pan y amasa durante unos 10 minutos en amasadora.
  2. Mientras tanto, engrasa bien las latas con spray desmoldante y fórralas con papel de hornear. Esto facilitará que el pan salga sin problemas después del horneado.
  3. Rellena las latas con la masa, aproximadamente hasta un poco menos de la mitad. Deja levar en un lugar cálido hasta que doble su volumen.
  4. Precalienta el horno a 190 °C y hornea durante unos 30 minutos, o hasta que estén dorados y bien cocidos.
  5. Saca del horno y deja enfriar dentro de las latas. Luego, desmolda con cuidado y deja que los panes se enfríen completamente sobre una rejilla.
  6. Una vez fríos, corta la parte superior y vacía el interior del pan, como si hicieras un cuenco.
  7. Prepara un aliño con aceite de oliva, semillas y sal. Vierte un poco de esta mezcla en el fondo del pan. Corta la verdura en trocitos pequeños, mézclala con el resto del aliño y rellena el pan.

Notas: 
  • Puedes adaptar el relleno a tu gusto y disfrutar de un bocata que no se derrama.
  • Si no lo vas a servir inmediatamente, espera a aliñar o, mejor aún, que cada comensal se sirva la ensalada o el relleno en el momento. Así evitarás que el pan se humedezca demasiado.

Si te gusta hacer pan en casa, también te encantará el llonguet mallorquín casero, el panecillo tradicional de Palma con prefermento y corteza crujiente.

Pasos a seguir para el pan horneado en lata


Preguntas frecuentes

¿Sirve cualquier lata de conserva?

Casi todas las de acero habituales (tomate triturado, legumbres, fruta en almíbar) funcionan de maravilla. Lo esencial es que estén bien lavadas, sin restos de adhesivo y que su interior sea metálico mate, sin revestimientos plásticos o barnices brillantes que no toleran el horno. Y un detalle clave: si la forras con papel de hornear, además de proteger la masa, te aseguras un desmoldado perfecto y sin sustos.

¿Qué pasa si la lleno más de la cuenta?

Que el pan crecerá desbocado y perderá ese cilindro tan limpio y simétrico. La masa tiene mucha fuerza y dobla su volumen fácilmente tanto en el levado como con el golpe de calor del horno. Llenando entre un tercio y la mitad consigues que suba justo hasta el borde superior, con el copete perfecto.

¿Se puede desmoldar en caliente?

Es tentador por la curiosidad, pero mejor espera unos minutos a que temple dentro de la lata. La miga termina de asentarse al enfriar; si intentas sacarlo recién salido del horno, corres el riesgo de deformarlo o romperlo.


Versión de pan en lata cortada a rodajas para tapas
Otra versión sería cortar el pan a rodajas y usarlo para tapas o canapés



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

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26 comentarios. ¿te animas?:

  1. Vamos a ver Caty, ¿tu creatividad es más desbordante ideando recetas o narrando historias? :)
    En serio, siempre me dejas asombradísima con tus entradas, no sé si me gusta más la receta o el relato... en realidad se complementan a la perfección, y te representan la mar de bien ^_^.
    Me encanta la idea de hacer un bocata así!! Y las tapitas para canapés también :D

    Feliz lunes!

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    1. Hola guapísima, la verdad es que me gustan las dos cosas, y espero con el tiempo poder incluir la ilustración a este compendio creativo tan particular mío, pero mientras me preparo para ello, que dibujar se me da bien pero no tan bien ;) Sea como sea me alegra que te gusten mis entradas, todo tiene que conjugar y aunque lleva su trabajo, me encanta!. Besos y feliz día!

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  2. uau recordo el casimiro perfectament mira que era una mica feo , pero simpatic . els pans aixi m'encanten una idea super practica per el temps que va ara playita , campo y excursió per anar el cole tambe moltes besades

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    1. Ai, si! ja tenc ganes de platja, sol i temps lliure. Besades guapa

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  3. Pero qué idea más buena!! Creatividad 100%! Como siempre, me ha encantado la receta, las fotos y la historia!
    Un besote!

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  4. Me encanta que nos des la lata!!!!
    Eres lo más, empiezo ahora mismo a guardar las latas para dejarlas como los chorros del oro y de ahí... al horno.
    Muacks :) ;)

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    1. Y a mi daros la lata a vosotros, jajajaja
      Besos

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  5. Querida Caty, me ha encantado la historia de Casimiro, jajaj, tu receta como siempre es super original, un bocata de diez!! bsss artistaza

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  6. Pero Caty... ¡Qué idea de bocata más original! Tu síguenos dando la lata todo lo que quieras 😜😜😘😘😘😘

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  7. Caty que llamativa y bonita presentación.
    Si me invitas a uno sin jamón ;-)))
    Un saludito

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  8. Ay Casmiro... el auténtico casimiro... en fin! Que recuerdos!
    Me declaro fan del pan de lata, como mola!

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  9. Fantástica entrada, entretenida y tan rica. Me encanta la niña de tu relato!
    Tu pan de lata es estupendo para preparar canapés, y no te digo na si los sacamos a la mesa tal cual tu nos lo presentas. Lo dicho Caty guapa encantada nme dejas

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  10. Como estamos en tiempos Rocieros, yo me quito el sombrero, y te cuelgo a ti la medalla, eres grande Caty Pol, muy grande, puede que ni tu sepas lo que eres, pero yo lo pregono a los cuatro vientos, ERES GRANDE GRANDE, y te doy un beso tan grande como tu

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    1. Siempre me ves con buenos ojos, gracias princesa, un besazo.

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  11. Impresionante tanto la receta como el relato. Si que tu imaginacion es maravillosa, fantástica, creo que casi sin limites, es un don lo tuyo, el pan es una genial idea, y el relato de Casimiro ...... no dejaré de admirarte.
    Bssssss desde Almeria.

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    1. Tú que me ves con buenos ojos!!! Yo también te admiro guapa, un besazo

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  12. Qué arte más grande tienes Catypol !!!
    A partir de mañana hago acopio de latas de conserva, para que me miren raro en casa con todo lo que guardo, y para dejarlos con la boca abierta cuando vean en qué las iba a emplear.
    Y digo yo, que me he quedado con ganas de saber de Casimiro . . . de la trastada que tuvo que hacer y de que la pena era grande para tanto rezo jaja
    Maravilloso todo, el relato y ese pan de lata. Pero la más maravillosa, eres tú, que siempre sorprendes.
    Besotes gordos mi niña, feliz semana.

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    1. Jajajajaja, ya me gustaría ver sus caras cuando les saques los bocatas 😉
      En este caso no existe Casimiro, es una invención mía, así que puede acabar como más te guste 😘
      Besos guapa

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  13. Mi querida amiga, eres unica contando historias como me gusta leerlas y recrearma en ellas hasta el final, Bueno decirte que con tantos y tantos años que he vivido en una panaderia y nnunca he visto un pan tan precioso como este en lata, voy a decirselo a mi padre ya mismo el que siempre esta enseñandome cosas de panaderia, pero voy a decirle que si conoce el pan de lata, hay le voy a dar jejeje. Imprsionante de verdasd este bocata, para el mejor de los premios. Mil besicos mi panadera favorita

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  14. ¡Pan de lata!, es la primera vez que lo oigo, Caty, y la idea me parece de lo más original además de que la receta no parece presentar dificutad: probaré a hacérselo a Javi ^-^

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