Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Moqueca

Paco y Pepe son gemelos. Idénticos para desconcierto de sus vecinos. 

—¡Buenos días, Paco! —le soltó la señora Engracia al encontrárselo en el rellano con una bolsa de pan. —Buenos días tendrá usted, Engracia —respondió él con una sonrisa pícara—, pero yo soy Pepe. Paco es el que acaba de bajar a por el periódico. —¡Ay, perdona hijo! Es que no doy una con vosotros.

—¡Pepe! ¡Paco! —gritó el del cuarto, un hombre que siempre intentaba pillarlos—. ¡Ya sé quién es quién! Paco tiene la verruga en la izquierda y Pepe en la derecha.

Los dos gemelos se miraron, fingiendo una sorpresa dramática. —¿Qué verruga? —preguntaron al unísono. —Esa de ahí... ¡espera! —el vecino se acercó—. Pero si ahora no la tiene ninguno de los dos.

Pero con las esposas no se juega, y ellas sabían perfectamente quien era quien, aunque a veces lo intentaran ellas se avisaban por WhatsApp.

Paco va hacia tu casa con mi jersey azul. Va a intentar pedirte dinero prestado haciéndose pasar por Pepe para que no se lo eches en cara."

"Recibido. Le voy a decir que 'Pepe' ya me lo dio ayer. Que se raye un poco."

Al final del día, Paco y Pepe se sentaban en el banco del parque, derrotados. —Pepe, creo que nos estamos haciendo viejos. Ya no colamos ni una. —Es el amor, Paco. El amor es un radar que detecta gemelos a kilómetros.




[RETO COOKING THE CHEF]
Apenas llevaban tres años en Brasil y su restaurante ya estaba considerado como uno de los mejores extranjeros del país. Los llamados "gemelos de oro" de la cocina española inauguraron Eñe en 2007 en la cosmopolita Sao Paulo, haciendo lo propio en 2009 en Río de Janeiro, y formando una marca que ha abanderado el desembarco nacional en Brasil.

Son gemelos idénticos pero si quieres saber cómo diferenciar a los hermanos Torres, háblales. El que se extienda más en las respuestas, el que más hable, será Javier. El que sea más conciso y vaya directo al grano será Sergio. Y es que si bien estos dos cocineros que han conseguido la simpatía del público a través de su espontaneidad en la tele

Los gemelos Torres descubrieron la pasión por la gastronomía a través de su abuela Catalina, quien desde un pequeño piso en el barcelonés barrio de Gracia cocinaba para las familias burguesas de la ciudad. Ella les enseñó los mercados y el amor por la cocina. Con 14 años entraron en una escuela de hostelería, después trabajaron con sus ídolos en los mejores restaurantes de Europa.

Esta vez el reto Cooking The Chef nos ha llevado a cocinar recetas de los hermanos gemelos Torres, dos simpatiquísimos cocineros españoles que cocinan en su restaurante Dos cielos entre el cielo y la tierra. Quizás te preguntes por qué de todas sus recetas he elegido la moqueca, plato de Brasil y con un ingrediente difícil de encontrar aquí. Pues bien, viendo las recetas que nos enseñan en su programa Torres en la cocina, el 5 de diciembre del año pasado ellos nos cocinaron junto a la mujer de Sergio, Mariana una moqueca de camarón. 

Mi dificultad o no tanta, es que este plato usa aceite de dendé que es aceite de palma, ingrediente muy típico en Brasil pero aquí de difícil acceso. Después de "investigar" vi que podía sustituirse por un aceite suave, por eso yo he usado aceite de oliva suave pues como leí en la red, lo importante es el sabor de la leche de coco. A mi me gustó mucho el resultado, con un suave sabor a coco y pimiento, no le puse el toque de picante que ellos dan al final pero si te gusta puedes usarlo.


· MOQUECA ·

Ingredientes para 4 personas
  • 1 kilo gamba blanca
  • 2 pimientos rojos
  • 2 pimientos verdes
  • 1 cebolla tierna
  • 4 dientes de ajo
  • Sal y pimienta
  • 100 ml. leche de coco
  • Cilantro
  • Aceite de oliva suave
Arroz basmati, para acompañar

El arroz.
  1. 2 tazas de arroz basmati: Limpia el arroz con agua hasta que transparente. 
  2. Pon en una cacerola las 2 tazas de arroz por 4 tazas de agua y cocina hasta que el agua queda absorbida por el arroz. 
  3. No hace falta remover. 

Moqueca. 
  1. Limpia la gamba, desvena. 
  2. Corta en brunoise los pimientos y la cebolla. 
  3. Pica el ajo. 
  4. Calienta en una cacerola el aceite de oliva, rehoga los pimientos, la cebolla y el ajo. 
  5. Añade las gambas y remueve. 
  6. Salpimienta. 
  7. Añadela leche de coco y deja cocinar unos 5 minutos. 
  8. Mientras pica un poco de cilantro.
  9. Sirve la moqueca espolvoreando cilantro por encima y acompáñala con arroz basmati hervido.




Fotografías @catypol - Circus day.

Hamburguesa "Emilia"

Giovanni, un romano que llevaba tres años en Manhattan y sostenía con ambas manos una hamburguesa que chorreaba salsa. A su lado, Mike, un neoyorquino que medía dos metros y llevaba una gorra de los Yankees incrustada en el cráneo, lo miraba mientras sostenía su porción de pizza de un dólar, doblada perfectamente en forma de "U".
—¡Pero qué haces, Gio! —exclamó Mike, señalando la hamburguesa —. Eres italiano. Tienes el ADN hecho de pomodoro. ¡Estás a diez metros de la mejor pizza de la ciudad y te estás comiendo "burguer".
—¿A esto lo llamas pizza? —dijo Gio con una sonrisa llena de salsa verde.
—La pizza en Nueva York es lo mejor —se defendió Mike.
—Estás perdido, Gio. Te has vuelto un yanki de manual. 
—Puede ser —dijo Giovanni con la boca medio llena



[RETO COOKING THE CHEF]
Él es un genio, pero en casa cocino yo._ dice Lara Gilmore esposa de Massimo Bottura. El apoyo de ella ha sido decisivo, pues es la única persona capaz de descifrar los conceptos abstractos que luego su marido transforma en ideas comestibles. Pero lo que sin duda significa una aportación trascendente de ella a la cocina de Massimo, es su inquietud cultural, pues lo obliga a salir y visitar exposiciones de arte, lo que le ha permitido ampliar sus horizontes mentales y proponer platos cada vez más bellos y sazonados con una estética del sabor muy pleno.

Nacida en Brooklyn, Estados Unidos, ella creció rodeada de arte y lo que comenzó como una afición heredada con los años se convirtió en una pasión. Para costear su pasión decidió tomar un segundo empleo: Caffe di Nonna, un restaurante italiano en Nueva York que recién abría sus puertas, buscaba personal. Al saber italiano y estar familiarizada con la cultura de aquel país, obtuvo fácilmente un empleo como camarera, ahí conoció al chef del lugar, Massimo Bottura.

Para saber cuán grande es un artista debemos primero saber de su mujer, y creo que ella es ese 50% que hace que él sea 100% mejor.


Este mes Cooking the chef tiene el honor de presentarnos al chef italiano Massimo Bottura, del que para muchos es un genio y para otros un loco, o quizás todo unido haga su descripción más simple, sea como sea, él estudia y trabaja cada plato que presenta a sus clientes, nada es de la casualidad. Y con esta receta participo en el reto. 

A mi me ha costado mucho decidirme por alguno de sus platos, son obras de arte, por lo que cuando encontré esta receta tan mezcla de Italia y Norteamérica, como su familia, por ella me decidí. Vas a pensar, bah! una hamburguesa más, y te equivocarás, la mezcla de ingredientes está muy bien pensada, y si alguna vez te decides a probarla verás que tengo razón. Bottura la llama Emilia por ser su región de nacimiento (Emilia-Romaña), y usa los ingredientes propios de allí, el parmesano y el vinagre balsámico de Modena.

· HAMBURGUESA "EMILIA" ·
 
Ingredientes (para 4 hamburguesas)
  • 250 gramos de Parmigiano-Reggiano rallado
  • 800 gramos de de carne picada de ternera
  • Sal y pimienta negra, recién molida
  • 4 cucharadas de mayonesa
  • ¾ cucharada de vinagre balsámico
  • 2 cucharadas de agua
  • 1 rebanada de pan blanco crujiente, del día anterior
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 puñado de hojas de perejil
  • 1 cucharada de alcaparras, enjuagadas y secadas
  • 3 filetes de anchoa
  • ½ cucharadita de vinagre de vino blanco
  • ¼ diente de ajo
  • 4 panes de hamburguesa
Hamburguesas.
  1. En un cuenco grande, mezcla el queso con la carne. 
  2. Sazona con sal y pimienta. 
  3. Divide la mezcla en 4 porciones iguales y forma las hamburguesas. 
Para la mayonesa/balsámico.
  1. En un cuenco pequeño, mezcla la mayonesa y el balsámico. 
Para la salsa verde. 
  1. Vierte el agua sobre el pan y deja que se absorba por completo. 
  2. En una licuadora o procesador de alimentos, pon el pan remojado pero sin agua, 5 cucharadas de aceite, perejil, alcaparras, anchoas, vinagre de vino blanco, ajo y sal.

Terminar.
  1. Calienta el aceite restante en una sartén grande a fuego medio-alto. 
  2. Una vez caliente, añade las hamburguesas a la sartén y cocina hasta que esté bien sellado, 2-3 minutos por cada lado. 
  3. Para servir, extiende la base de cada pan con la mayonesa/balsámico.
  4. Cubre con la hamburguesa. 
  5. Vierte la salsa sobre la hamburguesa.
  6. Cubre con la otra mitad del pan.



Fotografías @catypol - Circus day.

Galletas de chocolate

Esta noche los humanos celebran Halloween, como si entendieran que vestirse como nosotros y pasearse de casa en casa los hiciera iguales… ¡Puaf! Al menos, a cambio, hoy tendremos vía libre para visitar su mundo. ¡Argh! Saldremos del armario sin que nos vean y también recorreremos otras casas. ¡Ja, ja, ja, ja! No podemos comer golosinas, pero el susto que damos no lo superan ni ellos. Je, je, je, je.

—Henry, ¿estás preparado para asustar a los humanos esta noche? —preguntó Mike—. Cada año nos superamos, y este tiene que ser terrorífico —siguió diciendo.

—No creo que este año puedas superarme, Mike —contestó Celia, sonriendo—. Las chicas ganamos cada año —se burló.

Entonces Mike pasó de ser verde a ser rojo, rojo, rojo… y más rojo, y de su cabeza comenzaron a salir globos de colores.

—Vaya, vaya, Mike… ¿Te gusta Celia? —sonrió Henry con picardía.

—¿Y tú crees que, con esa cara llena de ojos que tienes, ves tres en un burro? —contestó Mike, visiblemente enfadado.


Galletas de chocolate

Galletas de chocolate y cacao


Halloween es una festividad popular que se celebra a nivel mundial cada noche del 31 de octubre. Su origen se remonta al antiguo festival celta de Samhain, en Irlanda, el cual marcaba el final de la cosecha y la llegada del invierno. El término proviene de la frase en inglés All Hallows' Eve, traducida como «la víspera de Todos los Santos». Hoy en día, esta celebración destaca por su ambiente de misterio y diversión, donde los niños se disfrazan para pedir dulces de puerta en puerta. Sus símbolos más icónicos incluyen las calabazas talladas con velas, los gatos negros, las brujas y las decoraciones de terror.

No crecí celebrando esta festividad; en casa celebrábamos els bunyols de les verges. Sin embargo, sí que la he vivido de adulta: primero como una fiesta de «disfraces» sin golosinas y, más tarde, acompañando a mi hijo a pedirlas por las casas de los vecinos. Tengo que decir que, al principio, sorprendimos a muchos lugareños sin dulces, ya que era algo completamente novedoso en el pueblo y no tenían provisiones.

Estas galletas, una vez que les he colocado los ojos, me recuerdan a la película Monstruos, S.A. No, no son verdes; son de doble chocolate y, de verdad, es la mejor galleta del mundo. Así que no te asustes y cómetelas antes de que te las pidan con el clásico «truco o trato».


Galletas de chocolate doble para Halloween


Ingredientes galletas de chocolate doble
  • 115 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 50 g de azúcar
  • 150 g de azúcar moreno o panela
  • 1 huevo grande
  • 1/2 cdta. de extracto vainilla
  • 160 g de harina
  • 40 g de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 cdta. de levadura en polvo
  • 1/4 de cdta. de sal
  • 225 g de chocolate picado o gotas de chocolate
  • Ojos de caramelo para decorar las galletas (opcional)
Elaboración
  1. Precalienta el horno a 180 ºC
  2. Pon papel de horno encima de la bandeja para hornear. 
  3. En un cuenco tamiza la harina, el cacao en polvo, la levadura y la sal.
  4. En la batidora, bate la mantequilla y el azúcar a velocidad media/alta. 
  5. Añade el huevo y sigue batiendo. 
  6. Agrega la vainilla. 
  7. Baja la velocidad de la batidora y añade poco a poco la mezcla de harina. 
  8. Bate. 
  9. Con la batidora parada añade los trozos de chocolate y mezcla con una espátula. 
  10. Con una cuchara de helado forma bolas y ponlas sobre la bandeja del horno.
  11. Hornea 10 minutos y deja enfriar sobre la bandeja unos 5 minutos. 
  12. Transfiere sobre una rejilla. 
  13. Con un poquito de chocolate derretido pega los ojos si has decidido ponérselos.

Galletas de chocolate para Halloween

Relato y fotografías @catypol - Circus day

Rolls con alga nori

Era sábado, el parque estaba a reventar y el sol brillaba radiante. Entre familias con mantas, niños pegajosos de helado y músicos que desafinaban con entusiasmo, Luna y su novio Julián paseaban tomados de la mano.

—¿Y si compramos algo rico para comer aquí? —preguntó Luna.

Encontraron una tienda pequeñita y bonita que parecía encajada entre dos árboles gigantes. Tenía guirnaldas de papel, una mesita con dos sillas y un cartel de pizarra que decía: “Sushi ”

—Es perfecto —dijo Julián.

Pidieron un surtido de sushi y se lo llevaron a una zona de césped libre. Pero justo cuando iban a sentarse, un espantapájaros apareció de pie junto a un pequeño huerto comunitario al borde del parque.

—¿Siempre ha estado eso ahí? —preguntó Julián.
—No lo sé. Pero me está mirando raro —dijo Luna, en broma.

Lo ignoraron y abrieron la caja de sushi. En ese preciso momento, una gaviota descendió del cielo y se lanzó directa al nigiri de salmón. Luna gritó. Julián agitó los palillos. Y el espantapájaros, como por arte de magia, cayó de frente justo en dirección a la gaviota, que salió volando como alma que lleva al diablo. Todos los que estaban alrededor aplaudieron. 

Luna, entre risas nerviosas, le dio un beso a Julián.

—Creo que este ha sido el picnic más extraño de mi vida.

—¿Le dejamos propina al espantapájaros?

—Solo si no vuelve a moverse.

 

Sushi, la experiencia ingeniosa de comer únicamente japonesa ha evolucionado a otro nivel más allá de los métodos tradicionales japoneses. Influencias occidentales han dado lugar a nuevos estilos de sushi, tales como los rollos de California y creaciones llamadas 'fusión' en los restaurantes de sushi de lujo. La historia de sushi es muy larga, por lo menos tiene 1.800 años, pero la iteración actual es popular en todo el mundo, y con razón.

No, no me pude resistir, una manera de comer verdura de diferente manera a la tradicional, le añadí un poco de atún pero sirve igual otras verduras o pescado o pollo, eso irá al gusto del cada uno, y siempre se puede recurrir para empezar una comida, es fácil, rápido y sabe divino, también puedes acompañar con soja, aunque a mi siempre me resulta muy fuerte el sabor, si te pasa igual usa una vinagreta, o una salsa de yogur. Intenta cortar el pepino lo más fino posible, así no te pasará como a mi y a la hora de hacer el roll será más bonito y redondo.

· ROLLS CON ALGA NORI SIN ARROZ ·

Ingredientes para 4 personas
  • 4 hojas de alga nori
  • 1 pepino 
  • 1 aguacate maduro 
  • Queso, para untar 
  • 1 lata grande de atún (o gambas cocidas, pollo asado a tiras...)
  • Semillas de sésamo
Elaboración
  1. Mise en place: si vas a usar la piel del pepino debes limpiarlo bien, si no, pélalo, corta con una mandolina o a mano, en rodajas muy muy finas. 
  2. Pela y quita el hueso del aguacate y corta en cuñas finas. 
  3. Desmenuza el atún.
  4. Pon sobre la hoja de alga nori las rodajas de pepino, sobre el pepino, en un extremo coloca el aguacate, sobre el aguacate el atún, sobre el atún el queso y sobre el queso esparce las semillas de sésamo. 
  5. No hace falta esterilla para enrollar, es muy fácil. 
  6. Una vez tienes el rollo, po un poco de agua al alga nori para cerrarlo bien. 
  7. Corta en rodajas y sirve con una vinagreta, con salsa de yogur o con salsa de soja o nada. 

Notas: Si te gustan los rabanitos córtalos a rodajas como el pepino, o en vez de poner aguacate puedes ponerle mango, y si no te hace el atún, ponle gambitas o tiras de pollo asado, lo del queso también es opcional, cámbialo por hummus o por algún untable de frutos secos. Añade semillas de sésamo, pipas o las semillas que más te gusten, ya ves que puedes hacer un sushi para dejar con la boca abierta a los invitados, y sin perder el tiempo.




Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Alcachofas al pil-pil

Aritz y Gorka. Acababan de estrenar los 18 y, después de una ruta de potes que habría tumbado a cualquiera, se habían refugiado en un rincón del puerto donde el olor a salitre se mezclaba con el vaho de su propia lucidez etílica.

—Aritz, buey —dijo Gorka, agarrándose a un bolardo de hierro como si fuera el último mástil de un naufragio—. Somos... somos gudaris del cubata, ¿eh? Oficialmente.

—Tío —respondió Aritz, que intentaba mantener el equilibrio en una superficie que, según él, tenía la inclinación del monte Igueldo—. Lo del Aupa es un contrato, ¿sabes? Un contrato de txu-txu.

A partir de ahí, el euskera y el castellano se fusionaron en sus lenguas. Si alguien hubiera pasado por allí, habría pensado que estaban invocando a un espíritu del bosque.

—Es que, Gorka... si el mutil le da al fisch-fisch, la txapela se vuelve patata de jueves. ¿Me sigues o qué?

Gorka asintió con una solemnidad que solo se alcanza tras beberse hasta el agua de los floreros. —¡Hostia, claro! Pero es que si la patata hace gluglu, entonces el frontón es una alcachofa. ¡Ahí está el tema!

—¡Eso es! —Aritz golpeó el aire con el dedo índice—. ¡Porque el pil pil tiene balcón! Y si el balcón es de caserío, pues... pues patxim-patxam.

—Patxim-patxam —repitió Gorka, emocionado, casi llorando sobre el bolardo—. Eres un crack, Aritz. La gente no entiende lo del patxim-patxam. Son todos muy pintxo de plástico. Muy sidra de cartón.

—Tú sí que sabes, Gorka. Menos mal que el Kantauri tiene cremallera. Si no, ¿por dónde sale el kaixo de cristal?

—Por la cuadrilla de ayer, Aritz. Lógico. Por la cuadrilla de ayer.

Se quedaron mirando el mar en silencio, convencidos de que habían resuelto el conflicto existencial de sus vidas y la receta definitiva del bacalao al pil-pil en una sola frase. El mundo era un lugar patxim-patxam y ellos eran sus reyes.

—¿Vamos a por una hamburguesa? —preguntó Aritz, sintiendo que su estómago reclamaba. 

Se alejaron por los adoquines, tambaleándose con la elegancia de dos dantzaris con vértigo, seguros de que el kaixo de cristal siempre brillaría en el balcón del pil pil.


Alcachofas sobre pil-pil de coliflor



[RETO COOKING THE CHEF]

Atxa ha confesado que, en su adolescencia, nunca tuvo nada claro a qué quería dedicarse, aunque sabía que no quería asistir a la Universidad. En mi casa, me apretaban y me decían: Debes pensar qué debes hacer con tu futuro. Y no sé si por asociación de ideas o por qué decidí sumergirme en el mundo de la gastronomía y, la verdad, es que tenía algo mágico para mí, ha explicado. (El imparcial)

A estas alturas ya has adivinado que estamos a día 5 y que toca el reto Cooking The Chef, este mes como regalo especial nos ha tocado cocinar una receta de un gran cocinero, al que admiro mucho, Eneko Atxa, su cocina mágica y bien hecha nos hace soñar a los que, como yo, nos gusta su cocina. 

Mi elección fue difícil, o no, según se mire, seguí estudiando mis posibilidades pero soy realista, ni en sueños puedo cocinar como él, así que lo que me pareció en un principio delicioso y sencillo se convirtió en realidad. 

· ALCACHOFAS SOBRE PIL-PIL DE COLIFLOR ·

Ingredientes
  • 1/2 coliflor pequeña
  • Aceite de oliva
  • 4 alcachofas
  • Fécula de patata
  • Sal
Elaboración
  1. Pela 2 alcachofas quitando las hojas exteriores y las puntas. 
  2. Corta a lo largo en trozos. 
  3. Sumerge en aceite de caliente, sin llevar a hervir, confita durante 10 minutos y reserva.
  4. Por otro lado, pela las otras 2 alcachofas igual que las anteriores y corta en rodajas finas, también a lo largo, rápidamente reboza en la fécula de patata. 
  5. Fríe a fuego fuerte en el mismo aceite que has utilizado para cocinar las anteriores alcachofas. 
  6. Añade sal y reserva.
  7. Cuece la coliflor, escurre y tritura. 
  8. Añade el aceite de oliva, emulsiona previamente con la túrmix y añade un poco de sal.
  9. Para servir, vierte un par de cucharadas del pil-pil de coliflor en el fondo del plato, sobre éste coloca las alcachofas confitadas y encima las alcachofas fritas.

Collage alcachofas y coliflor

pil-pil de coliflor

Artichokes on pil-pil cauliflower



Relato, fotografías @catypol - Circus day.

Lentejas con remolacha

—Pecado, pecado, pecado... ¿Pecado? ¿Qué es pecado? —preguntaba.

—Pecado cuando mostraba mis largas piernas,

pecado cuando mis hombros tomaban el sol,

pecado cuando mi pelo ondeaba al viento como una bandera,

pecado cuando mis labios sugerían besos

o cuando mis manos rozaban su cuello perfecto y terminaban en su pecho —contestaba ella.

—No, eso no es pecado: enseñar tus largas piernas era presagio de vitalidad. ¿Y tus hombros? Tus hombros se tostaban y se volvían más bellos aún de lo que eran. Tu pelo, siempre fuerte y largo, no hacía más que dar envidia al viento: por eso intentaba quitártelo y lo ondeaba. Tus labios remolacha sonríen siempre y le quitan su enfado. Y cuando tus manos rozaban su piel, él se volvía manso, dulce y excitado. Eso, mi querida, no es pecado y nunca lo será —la tranquilizaba.


Plato de lentejas con remolacha y queso de cabra

Guiso de lentejas con remolacha



Se dice de ellas que crecieron en los Jardines Colgantes de Babilonia; los isabelinos ya las disfrutaban en tartas y guisos, y los cocineros medievales las introdujeron en sus pasteles. La conocida remolacha tiende a provocar una respuesta apasionada en la gente: o la adoran o la detestan. Quienes la rechazan dicen que tiene un sabor terroso, y no están equivocados.

Durante mucho tiempo, la remolacha se ha considerado un afrodisíaco en muchas culturas. Los antiguos romanos creían que las remolachas y su jugo promovían sentimientos amorosos; de hecho, los frescos con remolachas decoran las paredes del burdel Lupanar en Pompeya. En la mitología griega, Afrodita, la diosa del amor, comía remolacha para mejorar su atractivo.

Este pintoresco folclore en realidad tiene una base científica: las remolachas son una fuente natural de triptófano y betaína, dos sustancias que promueven la sensación de bienestar. También contienen altas cantidades de boro, un mineral que aumenta el nivel de las hormonas sexuales en el cuerpo humano.

Me gusta cocinar con remolacha, y debes saber que el queso de cabra y ella casan a la perfección. Este estofado de lentejas con remolacha, servido con queso de cabra, es una deliciosa manera de comer legumbres: las lentejas, «comida de viejas», pueden llegar a sorprenderte. ¿No crees?

¡Anímate a probarlo!


Estofado de lentejas con remolacha


Ingredientes para 4 personas
  • 2 cdas. de aceite de oliva
  • 1/2 cebolla roja
  • 120 g de zanahoria
  • 70 g de apio
  • 120 g de remolacha 
  • 3 dientes de ajo
  • Una ramita de tomillo fresco
  • 1 hoja de laurel
  • 200 g de lentejas pardinas
  • 1 l caldo de verduras
  • Sal y pimienta negra
  • 200 ml de zumo de remolacha
  • 25 g mantequilla (opcional)
  • 1 rulo de queso de cabra
  • Vinagre balsámico (opcional)

Mise en place:
  1. Corta la cebolla y el apio en brunoise
  2. Corta la zanahoria y la remolacha en macedonia.  
  3. Pica el ajo. 
  4. Para el zumo de remolacha usar una licuadora, o pícala con la Thermomix junto con agua, deja reposar y cuela.


Lentejas:
  1. Calienta el aceite de oliva en una olla, rehoga la cebolla, zanahoria, remolacha y apio durante 5 minutos.  
  2. Baja el fuego y añade el ajo, las lentejas y las hierbas. 
  3. Rehoga unos minutos más. 
  4. Añade el caldo de verduras y salpimienta. 
  5. Cuando llegue a hervir deja cocinar durante 30 minutos con la olla tapada a fuego lento. 
  6. Pasado este tiempo, añade el zumo de remolacha y sigue cocinando unos 10 minutos más. 
  7. Prueba la consistencia de la lenteja y la sal, si la lenteja ya está cocinada apaga el fuego y añade la mantequilla, remueve hasta disolver. 
  8. Sirve con un trozo de queso de cabra y sobre él unas gotas de vinagre balsámico.

Elaboración de lentejas con remolacha

Lentejas con remolacha y queso de cabra


Relato y fotografías @catypol - Circus day

Milanesa

Estaba en el cola de una de las cajas para pagar del supermercado, antes cuando me aburría fisgoneaba lo que llevaba cada carro de la fila, ahora me entretengo igual o me pongo al día con el móvil. En una de esas que estaba casi ya sin batería preferí guardar el móvil y fisgonear un poco, y fue cuando María Gracia, una señora que estaba detrás de mi, fue llamada por Dorita, a viva voz, creo que todos los de la fila nos giramos al nombrarla pero no estoy segura. 

Grasita, querida, ¿te acordás de mi?, la señora Mª Gracia negó con la cabeza. Si, ¡cónchale! yo fui tu vecina de arriba en los departamentos de San Isidro, ¿no te acordás?__insistía ella. Y la otra seguía negando. ¡Pero qué si! no te acordás que conocimos en una fiesta a un pibe que quería que le invitásemos, no tenía ni un mango y que iba en curda__seguía insistiendo. Al ver que Mª Gracia no contestaba ella siguió diciendo. ¡Qué tiempos aquellos! mirá que era guapo el pibe, pero un poco pelotudo, ¿cómo puede ser que no te acuerdes? pero si sólo te miraba a ti, y ¿qué debió pasar con él?__hablaba y gesticulaba al mismo tiempo. Entonces María Gracia contestó molesta__ y bueno, ¡me casé con él!.



Hace años mil que conozco la milanesa, una amiga argentina la cocinó muchas veces y siempre me gustó, así que un día hablando con mis chicas argentinas de Unidas por un click  sobre la milanesa o milanga me dijeron como hacerla, por supuesto coincidieron todas que la mejor milanesa de todas es la que hace mamá, y sí, lo creo, las mamás cocinan buenísimo para sus hijos, pero aparte de eso si preguntan a los argentinos su plato favorito probablemente sea la milanesa, y que las hay de todas clases, de ternera, pollo, pescado, tofu, calabaza, berenjena, etc. y se acompañan de patatas fritas, o puré de patatas, o ensalada. 

Si le añades salsa de tomate, jamón y mozzarella se llama milanesa a la napolitana,  si lleva huevo frito y patatas fritas; milanesa a caballo. Yo como solo había comido la milanesa simple así la he hecho, en casa gustó mucho. Yo creo que es similar al escalope cordon bleu, estos llevan jamón y queso por dentro o también es parecida al cachopo asturiano.

La ternera que compré es española, unos filetes de la zona de la tapa que no tenían nada de grasa y suele usarse para empanados, la receta es sencilla sin relleno de ningún tipo, y la acompaño de patatas cocinadas al horno y lechuga con tomate. 

· MILANESA ·

Ingredientes para 4
  • 4 filetes de ternera 
  • 4 huevos M
  • 1 cucharada perejil picado
  • 1 cucharada ajo picado
  • Sal y pimienta negra
  • Pan rallado para rebozar
  • Aceite de oliva, para freír
Patatas y ensalada para acompañar

Elaboración
  1. Poner los filetes sobre una tabla, cubrir con film transparente y darles con un mazo para carne, así los ablandamos y afinamos un poco, con cuidado a no romperlos. 
  2. El secreto de la milanesa es dejar los filetes en huevo batido con ajo y perejil, sal y pimienta un buen rato. Y después pasarla por pan rallado y freír en aceite hasta dorar. 
  3. Dejar las milanesas sobre papel absorbente y servir con las patatas y la ensalada.

Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Calamar relleno

El Capitán Nemo, inusualmente locuaz, deleitaba a sus invitados con anécdotas sobre la arquitectura de la Atlántida, mientras el profesor Aronnax y el joven secretario Conseil reían ante las ocurrencias de Lord Harrington, un diplomático británico.

—Debo admitir, Capitán —decía Harrington, pinchando el tierno calamar—, que su cocina supera a la del mismísimo club Reform

—Es una receta secreta de mi cocinero, Lord Harrington —respondió Nemo con una leve sonrisa.

De repente el monóculo de Harrington cayó sobre su plato. Su risa se transformó en un hipo seco.

—Harrington, ¿se encuentra bien? —preguntó Aronnax, inclinándose hacia adelante.

—El... el mar... —balbuceó Harrington.

Su cuerpo se arqueó hacia atrás con rigidez. Un espasmo final recorrió sus dedos y Harrington se desplomó sobre el mantel de lino, derribando una copa de vino tinto que tiñó de rojo el calamar restante. Estaba muerto.

—Hans —dijo Nemo con voz de acero—, siempre me pregunté por qué un hombre con tus modales de la marina real británica acabaría en mi sala de máquinas.

—Lord Harrington sabía demasiado sobre las coordenadas de su base, Capitán —dijo el infiltrado con una voz desprovista de emoción—. El Almirantazgo no podía permitirse que viviera para ser rescatado. 

—Has profanado mi casa —susurró Nemo, y por primera vez, su voz tembló de una furia gélida—. En el Nautilus, la política de la superficie no tiene jurisdicción.

El infiltrado no gritó cuando lo arrastraron hacia la esclusa de aire. Sabía que, en las novelas de misterio de Nemo, no hay última página con un juicio; solo hay un epílogo de agua salada a mil metros de profundidad.




calamares rellenos circusday

El calamar debe cocinarse o bien breve y escasamente para evitar que las fibras musculares se endurezcan, o bien durante mucho tiempo para disolver el colágeno. Si se cocina rápidamente a 57 ºC, su carne queda húmeda y casi crujiente. A 60 ºC se enrosca y encoge, porque las capas de colágeno se contraen y exprimen humedad de las fibras musculares. Si se cocina suave y continuamente durante una hora o más, el colágeno duro y contraído se disuelve y forma gelatina, dando a la carne una suculencia sedosa. 

· CALAMAR MALLORQUÍN RELLENO ·

Para 4

Ingredientes
  • 4 calamares "de bou" medianos, limpios para rellenar
  • 12 Judias verdes, limpias
Para el arroz.
  • 120 gramos de de arroz redondo
  • 350 mililitros de caldo de pescado
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 tomate de ramallet rallado
  • 5 gambones, limpios y cortados en trocitos pequeños
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
Opciones para servir:
1.- servir con allioli.
2.- mientras se cocinan a la plancha hacer una mezcla de ajo, perejil y aceite y embadurnarlos bien, como la receta tradicional de calamares a la plancha.

Preparar el arroz para el relleno:
  1. Pica la cebolla en brunoise y sofríe en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra unos minutos hasta que este transparente. 
  2. Añade el tomate y deja que se cocine con la cebolla. 
  3. Añade las aletas de los calamares picaditas y sofríelas unos minutos. 
  4. Agrega el arroz, rehoga 1 minuto.
  5. Vierte el caldo caliente y deja unos 16 minutos hasta que el arroz esté al dente. 
  6. En los últimos minutos añade los gambones cortados en trocitos pequeños.
  7. Salpimienta.
  8. Retira del fuego y deja templar, tapado.
  9. Rellena los cuerpos de los calamares con la ayuda de una cuchara, no rellenes a tope (generalmente dicen que el calamar de bou no encoge pero siempre lo hace un poco, así que mejor no rellenar hasta rebosar pues al ponerlos sobre la plancha se pueden romper o salir el relleno).
  10. Cuando estén rellenos introduce, a cada uno, 3 judías verdes (a modo de "patas"), que se asarán en la plancha con los mismos calamares por lo que no quedarán blandas, sino crujientes y con todo su sabor. 
  11. Si es otro tipo de calamar puedes cerrarlo con un palillo abajo, así te aseguras que no sale el relleno.
  12. Pon una sartén o plancha (si tienes barbacoa también es perfecto) con unas cucharadas de aceite y los cocina durante 3 - 4 minutos por cada lado.
  13. Saca y come inmediatamente sobre unas cucharadas de alloli.

calamar relleno de arroz circusday




Fotografías y receta @catypol - Circus day.

Melón al mojito

Creció entre historias de piratas, mares de un azul turquesa, aguas cristalinas y toneles de ron. Ser hija de marineros en tiempos revueltos, de tierras sin dueños y tesoros escondidos, hizo crecer su interés por esas historias que su familia se empeñaba en mantener vivas para atraer a los turistas perdidos en aquella isla.

Se decía que su antepasado más ilustre fue Sir Drake. Ella no tenía ni idea de si era verdad o no, pero si decir que sí significaba atraer a más gente a la excursión de la búsqueda del tesoro... ¡que así sea!

Su padre hacía mucho que se había marchado de la isla. Su madre quedó perdida, con la mirada fija cada mañana en el mar, por si él regresaba. Y a ella no le quedó otra que orquestar un plan para ganar dinero y no morir en el intento.

Allí creció, y allí moriría. Era la perfecta pirata —menos por lo de los dientes insanos y las borracheras nocturnas—. Podría haber participado perfectamente en cualquier película de piratas, conocía los códigos, los tacos, y los nombres (inventados por ella) de todos los corsarios "ilustres" que habían habitado el océano.

Solo le faltaba una cicatriz en la cara para dar miedo hasta a la mismísima Armada Invencible. Bueno, eso le gustaba imaginar... y eso contaba a los turistas. Le encantaba pensar que era una leyenda viva, y le divertía tanto como un buen trago de ron.



El antecedente genético del mojito es una mezcla conocida como Draque, o Drake, que consiste en combinar aguardiente de caña, azúcar, limón y hierbabuena. Esta combinación fue creada por un colaborador del famoso corsario inglés Sir Francis Drake que curiosamente llevaba el mismo apellido que su capitán. La mezcla era usada en los tiempos de la piratería para combatir males estomacales, prevenir el cólera y para aliviar en algo el intenso calor de las Antillas. 

Comúnmente se piensa que el Mojito fue inventado en La Bodeguita del Medio, pero no, los cubanos ya lo hacían antes de la aparición del local. Su verdadero origen data de 1910, en un bar de la playa de La Concha. El nombre proviene de la españolización de “Mojo”, un término británico que significa “mezcla” y que hacía alusión al popular cóctel hecho con ginebra y vermouth de aquél entonces, hoy conocido como “Gin-Tonic”. 

El Mojito más famoso sin dudas es el de La Bodeguita del Medio, porque el escritor Ernest Hemingway lo hizo célebre con su frase “Mi Daiquiri en El Floridita y mi Mojito en La Bodeguita” en los años 50.

Curiosamente mi primer mojito fue en La Bodeguita del medio, pero no en Cuba sino aquí, en esta isla mía. Y tenía que ser un americano que le diera una vuelta de tuerca y nos lo presentara fresco, con fruta dulce y sabrosón. Qué, te atreves? mira que si empiezas no podrás parar de comerlo, sírvelo a los invitados mientras preparas una barbacoa y serás el pirata preferido de las fiestas.

· MELÓN AL MOJITO HELADO ·

Ingredientes
8 sticks de madera
1/2 melón dulce, pelado y cortado en 8 trozos

Ingredientes del mojito
1 cucharada de azúcar
El zumo de 3 limas
5 ramitas de menta
3/4 taza de ron blanco
1/2 taza agua

Elaboración

  1. Coloca las cuñas de melón en una fuente o bandeja.
  2. Haz la mezcla de mojito: Coloca todos los ingredientes en una licuadora y pica. 
  3. Vierte la mezcla sobre las cuñas de melón y refrigera 1 hora.
  4. Cubre una bandeja que quepa en el congelador con papel de hornear. 
  5. Saca las cuñas de la fuente. 
  6. Pincha cada cuña de melón con un stick, y ponlo sobre la bandeja. 
  7. Congela de 20 a 30 minutos. 
  8. Sirve frío.



Fotografías y relato @catypol - Circus day.

Hinojo en salmuera

Prometeo era hijo de Jápeto y la oceánide Clímene. Era hermano de Atlas, Epimeteo y Menecio, a los que superaba en astucia y engaños. No tenía miedo alguno a los dioses, y ridiculizó a Zeus y su poca perspicacia. Además fue el creador del hombre. Cuando él y Epimeteo empezaron a hacer criaturas para poblar la tierra por orden de Zeus, Epimeteo prefirió la cantidad, mientras su hermano trabajaba cuidadosamente una criatura a semejanza de los dioses: un humano.

Pronto Prometeo sintió pena de su creación, viéndola tiritar en las frías noches de invierno, y decidió robar el fuego de los dioses, después de que Zeus no estuviese de acuerdo con su idea de ayudar a los humanos. Trepó al monte Olimpo y toma una brasa casi apagada del fuego de Zeus llevándoselo en el interior del bulbo de hinojo, que arde lentamente, para dárselo a los humanos y pudieran calentarse, aunque después fuera castigado por ello. (Cuentos y leyendas de la mitología griega).





· HINOJO EN SALMUERA ·

Ingredientes
1 bulbo de hinojo pequeño/medio
60 ml vinagre de arroz
60 ml vinagre de vino blanco
60 ml agua
1/2 cucharada de sal 
1 cucharada de azúcar
1/2 cucharada de semillas de cilantro
1/2 cucharada de semillas de hinojo

Elaboración
  1. Enjuaga el bulbo de hinojo y quita los tallos. 
  2. Corta el hinojo en palitos finos y pon en un bote de cristal limpio de unos 300 ml. 
  3. Mezcla el vinagre, la sal, el azúcar y agua en una cacerola y cocina a fuego lento unos 5 minutos.
  4. Añade las semillas de cilantro e hinojo y sigue cociendo a fuego medio durante 5 minutos. 
  5. Vierte el líquido del encurtido caliente sobre el hinojo en el frasco. 
  6. Pon la tapa, a continuación, deja enfriar y refrigera. 
  7. El hinojo estará listo para comer en 5 días y se mantendrá durante un máximo de 2 semanas en el frigorífico.

Notas: Si no tienes vinagre de arroz puedes utilizar solo vinagre de vino o de manzana.


Fotografías @catypol - Circus day.

Tiramisú Gordon Ramsay

El confesionario está en penumbra. El aroma a cera vieja se mezcla con la respiración agitada de don Roberto, que se aprieta la boina contra el pecho. Al otro lado de la rejilla, el padre Anselmo aguarda con la paciencia de quien ha oído de todo desde 1972.

Don Roberto: —Padre, confieso que he caído. Ha sido una debilidad de la carne... Bueno, de la carne no; de algo más tierno, más húmedo.

Padre Anselmo (persignándose): —El espíritu es fuerte, pero la carne es débil, hijo. Cuéntame, ¿cómo ocurrió?

Don Roberto: —Fue ayer tarde, en la penumbra de la cocina. Estaba allí, delante de mí, con ese color tostado tan sugerente... Yo intenté resistirme, lo juro, pero me miraba con esas capas de suavidad, tan blancas, tan puras por fuera, pero pecaminosas por dentro.

Padre Anselmo (apretando el rosario): —La tentación siempre se disfraza de belleza, Roberto. ¿Hubo... contacto?

Don Roberto: —¡Y de qué manera! Al principio fue solo una cucharada... apenas un roce para probar. Pero una vez que notas ese aroma a café, ese regusto a alcohol que te nubla el sentido... me perdí, padre. Me hundí en ella con una pasión que no es propia de mi edad.

Padre Anselmo (escandalizado): —¡Válgame el Señor! ¿En la cocina de tu propia casa? ¿Y qué hay de tu esposa, de la pobre Sofía?

Don Roberto: —¡Ahí está el drama! Ella estaba en la habitación de al lado. Yo lo hacía a escondidas, casi sin respirar para que no oyera el ruido. Fue un encuentro rápido, intenso... y, cuando me quise dar cuenta, me había limpiado la boca y no quedaba ni rastro del pecado. Pero el remordimiento me quema por dentro.

Padre Anselmo (con voz temblorosa): —Hijo mío, la infidelidad es una mancha difícil de lavar. Has profanado el hogar con esa... esa extraña ebria de café. ¡Debes confesarle todo a Sofía!

Don Roberto: —¡¿Está loco, padre?! ¡Si le digo a mi mujer que me he comido yo solo el tiramisú de la nevera que era para la cena de los invitados, me mata con el rodillo!

Padre Anselmo (silencio sepulcral tras la rejilla): —... ¿Me estás diciendo que estamos hablando de un tiramisú?

Don Roberto: —¡Pero padre, que llevaba mascarpone del caro y mucho cacao! ¿No es eso gula de la peor especie?

Padre Anselmo: —Roberto, vete a tu casa ahora mismo. Rézate tres padrenuestros por hacerme perder el pelo que no tengo y, por el amor de Dios... ¡déjame un trozo la próxima vez para que yo pueda juzgar la gravedad del pecado!

Tiramisú fácil sin huevo en vasitos individuales con mascarpone

Tiramisú rápido receta Gordon Ramsay en vasitos


[RETO COOKING THE CHEF]

«Yo nunca debería haber llegado hasta aquí», dijo el chef a la CNN. Desde luego, las declaraciones humildes no son su marca de identidad, sobre todo tras haber visto su carácter en el programa Hell's Kitchen (o, como lo conocemos aquí, Pesadilla en la cocina británica).

Pero este chef escocés tuvo una infancia difícil: entre los 5 y los 16 años asistió a 17 escuelas diferentes. Crecer en las calles hizo surgir en él el fuego interior necesario para alcanzar el éxito, y eso que sus inicios no estuvieron relacionados con la cocina, sino con el fútbol. Además, habla con total sinceridad sobre las drogas en el entorno culinario; aunque reconoce que nunca las ha consumido, ha vivido esa realidad muy de cerca. Quizás, al rondar los 50 años, sintió la necesidad de explicar su rabia, sus raíces y demostrar que es una persona auténtica.

Hoy en día está casado, es padre de cuatro hijos, tiene tres estrellas Michelin, 35 restaurantes y 1500 empleados. Es uno de los chefs más célebres de la televisión, autor de numerosos libros de recetas y una figura admirada y odiada por igual. ¿Ya sabes de qué chef nos habla la entrevista de la CNN?

Este mes, las chicas de Cooking the Chef nos retan a cocinar las propuestas de Gordon Ramsay. Al no disponer de mucho tiempo, me he decidido por su tiramisú rápido, fácil y delicioso. Aunque esta receta es de inspiración italiana, él es un gran admirador de la cocina española, algo que agradezco, pues los grandes chefs suelen valorar más las gastronomías francesa e italiana que la nuestra.

Para presentarlo, he usado un molde para hacer cucharitas de chocolate blanco con azúcar rosado (aunque no es estrictamente necesario). No hay mucho más que añadir: ¡espero que te guste el show!

Tiramisú fácil sin huevo - receta de Gordon Ramsay


Ingredientes

  • 150 ml de nata para montar
  • 4 cdas. de azúcar glas
  • 250 g de mascarpone
  • 1 cdta. extracto de vainilla
  • 3 cdas. Marsala (o brandy o Tía María)
  • 200 ml de café, a temperatura ambiente
  • 20-24 bizcochos savoiardi (o soletilla)

Elaboración
  1. Monta la nata con 3 cucharadas de azúcar glas.
  2. Mezcla con el mascarpone, el extracto de vainilla y 1 cucharada de Marsala. 
  3. Endulza el café con la cucharada de azúcar restante.
  4. Remueve hasta su disolución, a continuación, añade el resto de la Marsala.
  5. Moja 4 bizcochos savoiardi (o soletilla)  en la mezcla de café y coloca en un recipiente (puede ser una copa, un vaso, un bote de cristal o en un molde más grande). 
  6. Con una cuchara esparce la crema con mascarpone y nata sobre los bizcochos. 
  7. Repite las capas de bizcochos y mezcla de mascarpone hasta llegar a la parte superior del recipiente. 
  8. Enfría mínimo 20 minutos antes de servir. 
  9. Antes de servir ralla chocolate sobre el tiramisú. Normalmente se espolvorea cacao encima del tiramisú, si eres partidario/a del cacao cámbialo por cacao en lugar de chocolate rallado, ambos merecen la pena.

Tiramisú sin huevo con bizcochos savoiardi y chocolate rallado

Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer tiramisú sin huevo?

Sí. Sustituyendo los huevos por nata montada se obtiene una crema igual de cremosa, más estable y sin riesgo de salmonela. Es la versión más segura y la que usan muchos restaurantes.

¿Cuánto tiempo hay que dejar enfriar el tiramisú?

Un mínimo de 20-30 minutos en la nevera. Lo ideal es prepararlo con 2-3 horas de antelación para que los sabores se integren bien y los bizcochos absorban todo el café.

¿Qué bizcochos usar para el tiramisú?

Los savoiardi son los óptimos: más secos y consistentes que los de soletilla, absorben el café sin deshacerse. Si no los encuentras, los bizcochos de soletilla bien secos también funcionan.


Con esta receta participo en el reto Cooking the chef.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Berenjena balls

Ichi Fuji, ni taka, san nasubi. El mejor sueño es con el monte Fuji, el segundo mejor es ver halcones, y el tercero berenjenas, según este antiguo proverbio japonés. ¿Alguna vez soñaste con berenjenas? Pues la noche del 1 de Enero es un buen momento para soñar con ellas, el primer sueño del año. Según el folklore japonés soñar con berenjenas, halcones o el monte Fuji es señal de que vas a tener un año lleno de fortunas. El monte Fuji es el más alto en Japón, soñar con él significa que alcanzarás tus objetivos más altos. El halcón es considerado un ave muy inteligente y fuerte, soñar con él te hará poseer esas características. 

Y las berenjenas?, hay tres teorías: La primera dice que como en el Japón antiguo eran verduras muy caras, soñar con ellas significa fortuna. La segunda teoría dice que como el gran Shogun Tokugawa Ieyasu amaba las berenjenas, soñar con ellas significa que tendrás grandes conquistas en aquello que te propongas. Por último, como berenjena se dice "Nasu" en japonés y existe un verbo homófono que significa "alcanzar un objetivo", soñar con berenjenas es señal de que este año podrás alcanzar tus objetivos.




La berenjena es un producto culinario muy apreciado por diferentes culturas y aquí le debemos su presencia a platos tan conocidos como el tumbet, la escalivada, la musaka o el ratatouille. Y esta vez servirán para que los comensales disfruten una manera diferente de comer arroz y soja, de verdad que no te dejarán indiferentes, y quién sabe? si sueñas con ellas igual consigues tus sueños.

· BERENJENA BALLS ·

Ingredientes
1 berenjena
1 taza arroz para sushi (cocinado)
15 gramos de salsa de soja Kikkoman
10 gramos de sake
5 gramos de azúcar
10 gramos de agua
Aceite de sésamo

Las bolas.
  1. Corta la berenjena en bastones de unos 2 mm. de ancho y hierve durante 3 minutos en agua. 
  2. Cuela y refresca con agua fría. 
  3. Sobre un cuenco no muy hondo coloca un cuadrado de film transparente.
  4. Ve colocando sobre el film las tiras de berenjenas, entrelazándolas.
  5. Sobre el trenzado coloca una bolita de arroz y usa el film para cerrar quedando como una bola. 
  6. Pincha con un palillo para que el agua de las berenjenas salga. 
  7. mientras apretar bien pero con cuidado. 
  8. Reserva.
  9. Mezcla en un cuenco el azúcar, la soja, el sake y el agua. 
  10. En una sartén con aceite de sésamo rehoga las bolitas de berenjena (sin el film).
  11. Primero por la base abierta del arroz y después el lado contrario.
  12. Termina echando la mezcla de soja por encima y remueve para que todo se integre y el azúcar se diluya bien. 
  13. Sirve.



Con esta receta participé en el concurso de Kikkoman 2015.
Receta y fotografías @catypol - Circus day.

Ebi Katsu Burger

La mañana en la Playa de Katsurahama había empezado tranquila, el sol calentaba sin exagerar, las gaviotas peleaban por migas y el viejo barco pesquero Ryoma dormitaba amarrado junto al espigón, como un gato perezoso.

A pocos metros, bajo una sombrilla color crema, una mujer joven —pelo perfecto, gafas de sol y sandalias de diseñador— daba vueltas nerviosa a una hamburguesa de gambas en un plato de cartón.

—¿Va a comérsela o a interrogarla? —preguntó Miyako, la guardia jurado encargada de vigilar la zona. 

—Perdón —dijo la mujer—. Es que estoy distraída. Me llamo Rina Fukushi. Estoy esperando una llamada importante… y, bueno, se me han perdido unas joyas. De mucho valor.

—¿Aquí?

—No estoy segura. Las llevaba conmigo, en una bolsita dentro del bolso. Me bajé del barco privado hace una hora y vine directamente a la playa a comer algo. Solo me distraje un momento…

Miyako echó un vistazo alrededor. El único movimiento era el de un grupo de pescadores limpiando redes junto al Rocamar y un niño persiguiendo un cangrejo con un palo.

—¿Lo denunció ya? —preguntó la guardia, sin dramatismo.

—No. Preferí preguntar primero por aquí. Es algo... embarazoso. Mi familia cree que tengo todo bajo control. Pero esas joyas…  no es la corona de Inglaterra, pero sí importantes para mi familia.

—Entiendo —dijo Miyako—. Lo que no entiendo es por qué vino sola a una playa con joyas.

Rina suspiró.

—Supongo que quería un momento de libertad. Comer algo sencillo. Ver el mar. Escapar un poco de lo que esperan de mí.

Miyako la miró un segundo y luego sonrió un poco. Media hora después, tras revisar la zona, un pescador se acercó con una bolsita de terciopelo en la mano.

—Esto lo encontramos en la parte trasera del barco. Justo al lado del motor. Supusimos que era de alguien importante, porque huele a perfume caro.

Rina se ruborizó. Recuperó sus joyas con alivio y, por primera vez, le dio un mordisco a la hamburguesa de gambas.

—Está deliciosa —dijo, casi riendo—. Mucho mejor que las cenas con diez cubiertos.

—Se lo dije —respondió Miyako—. Aquí no tenemos corona, pero las gambas son las reinas.





Las hamburguesas de gambas enteras son muy conocidas en Japón. Están rebozadas con panko crujiente y suelen servirse con salsa tártara.

Quizás su preparación te parezca un poco laboriosa, pero vale la pena probarlas. ¿Por qué? Porque están deliciosas y crujen en cada bocado.

Estas están hechas al horno y, sorprendentemente, al sacarlas siguen enteras. No se desmoronan, aunque puedas pensarlo mientras las empanas.

· EBI KATSU BURGER ·
Para 4

Ingredientes

150 gramos de panko
2 cucharadas de aceite de oliva
16 gambones
Sal y pimienta negra
100 gramos de harina {para rebozar}
3 huevos M
4 panecillos de hamburguesa

Salsa tártara
1 chalota picada en brunoise
8 pepinillos
125 gramos de mayonesa
1 cucharada de vino blanco
Sal y pimienta

Canónigos para acompañar


Dorar el panko.
  1. Pon en una sartén el aceite junto con el panko.
  2. Remueve constantemente hasta que se vuelva dorado (al ser irregular puede que veas que los trocitos más pequeños se tuestan más fácilmente, sigue removiendo y no se quemarán). 
  3. Cuando esté dorado sácalo y ponlo en un plato plano para que se enfríe. 
  4. Una vez frío lo puedes guardar en un tarro hermético.


Las hamburguesas.
  1. Precalienta el horno a 180 ºC. 
  2. Pon un papel de hornear sobre la bandeja del horno y reserva. 
  3. Pela, desvena y limpia las gambas.
  4. Sécalas bien para que con la harina no forme un pasta. 
  5. Formar las hamburguesas (abajo foto), como son 16 gambas, las hamburguesas serán de 4 cada una.
  6. Salpimienta. 
  7. Pasa por harina primero, después por huevo batido y por último el panko. 
  8. Pon sobre la bandeja de horno y hornear durante 15 minutos. 



Salsa Tártara.
  1. Pon la chalota picada en remojo durante 10 minutos para eliminar el amargor. 
  2. Pica los pepinillos y mézclalos con la chalota. 
  3. Agrega la mayonesa y el vino.
  4. Salpimienta y tritura hasta conseguir una salsa fina.

Montaje.
  1. Coloca la hamburguesa dentro del pan.
  2. Pon encima los canónigos.
  3. Encima la salsa.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

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