Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Mostrando entradas con la etiqueta Festival de Piruetas. Mostrar todas las entradas
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Pizza Balls

Wilha estaba en la parada del bus, esperando una solución milagrosa a su problema. “Es un pequeño problema”, había dicho Jona cuando se lo explicó. “No lo subas de categoría, no lo merece”, había remarcado. Ella no lo veía así, pero por una vez hizo caso. Se permitió relajarse un poquito y dejar de sentir el estómago revuelto, limitando las vueltas solo a la cabeza. Tenía que parar a comer con su padre antes de ir a la biblioteca, y no quería que notara nada. Si lo hacía, la acribillaría a preguntas que ahora no podría responder.

Sentada en el bus, no pudo evitar fijarse en el chico rubio que tenía delante. Su cabello, un poco largo, le tapaba la nuca. Llevaba unos cascos encima de la cabeza —no auriculares, como casi todos—; él era de esos atrevidos, y eso la hizo sonreír. ¿De verdad estaba sonriendo?, pensó. Si él la había hecho sonreír y se daba la vuelta a mirarla, le daría una oportunidad. Y esa ocurrencia la hizo sonreír aún más.

Así bajó del autobús, sonriendo. Así la encontró su padre. Y la sonrisa se contagió: fue como un reflejo. Su padre sonrió, el chico rubio —que también se bajó en la misma parada— sonrió, y hasta la gente que hacía cola para subir al autobús del que ella acababa de bajar... también sonreía. Y de esta manera, el problema se esfumó. Se perdió en su mente, y el poder de la sonrisa pudo más. Al final, Jona tenía razón. Aquella nube oscura desapareció con la resplandeciente y poderosa sonrisa, que se amplió aún más cuando su padre la invitó a comer pizza… y el chico rubio le guiñó un ojo. Ese día prometía, aunque no hubiera empezado bien.





Cocinar me relaja y me gusta, y me hace sonreír, pero lo que más me gusta es preparar las recetas para Circus day, como bien dice el nombre es parecido a la sensación de un día de circo si el resultado sale bien, porque a veces no sale pero me da la pauta para probar otras cosas. Hoy en día creo que no hay nada nuevo, sabores, formas y técnicas forman parte de muchos recetarios y yo, la verdad, no pretendo tampoco ni saberlo todo, ni aprenderlo todo, pero dar un "meneo" a la receta tradicional siempre me ha gustado, sin buscar nada más. 

Cuando hablamos de pizza yo imagino una pizza casera, fina, con un poco de queso y tomate y algún ingrediente vegetal, poco más pues no me gusta muy cargada de ingredientes. Pero la verdad es que no somos muy "pizzeros" en casa, no tenemos día de la pizza semanal, ni tan siquiera ocasional así que cuando la comemos ha transcurrido tanto tiempo entre y entre que lo hacemos con ganas.

Pero esta vez yo quería algo diferente, quería todo el sabor de una pizza Margarita o napolitana pero con forma diferente, divertida y para todas las edades, que si digo para niños me vas a decir que para mayores también, y tendrás razón, para mayores también, lo hice con masa de pizza comprada, sin problema y así de fácil, aunque sé que la masa de Jamie Oliver es fácil de hacer y también puede servir si te animas hacerla tú.

· PIZZA BALLS ·

La masa
  • Masa de pizza, casera o comprada
El relleno
  • Mozzarella de búfala
  • Sazonador especias para spaghetti (orégano, albahaca, cebolla, ajo, sal, tomate y pimienta negra)
  • Salsa de tomate 
  • Máquina de cake pops
Elaboración
  1. Utiliza pequeñas porciones de masa muy fina —ayúdate con un rodillo para estirarla bien—. 
  2. Coloca en el centro de cada porción 1/2 cucharadita de sazonador de especias para espagueti y un trocito de mozzarella. 
  3. Cierra con cuidado, asegurándote de sellar bien los bordes, y da forma de bola pequeña, ligeramente menor que la cavidad de la máquina, ya que la masa crecerá un poco durante la cocción.
  4. Coloca las bolas en las cavidades de la máquina previamente engrasadas con una gota de aceite, para evitar que se peguen. 
  5. Cocina durante unos 10 minutos, comprobando que estén bien hechas por dentro.
  6. Sirve acompañadas de salsa de tomate para mojar.
Nota: también puedes hacer las bolita sin máquina, solo tienes que hornearlas a 200 ºC hasta que se doren.




¿Has visto las servilletas Circus de la foto?, ¡me encantan! es un regalo de La cocina de Vero, gracias guapa, estaba esperando la receta apropiada para estrenarlas y creo que esta lo es ya que no sólo es famosa la pizza en Italia, sé que en EE.UU también tiene mucha historia y estás pizza balls serían ideales para ver un partido de la Super Bowl, ¿no crees?

AQUÍ EL VÍDEO CÓMO SE HACE:



Relato, receta, fotografía y vídeo @catypol - Circus day.

Galletas de mantequilla

¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!


El bebé de mamá:

—¡Aguuu!

—¡Pero qué guapo es mi niño! (mamá).

El niño de mamá:

—Un beso, mamá.

—¡Muac! Mi niño… (mamá).

El chico de mamá:

—Te quiero mucho, mamá.

—Yo también te quiero, mi niño (mamá).

El adolescente de mamá:

—Déjame antes de llegar al cole y no me beses.

—Bueno, vale… (mamá resignada).

El veinteañero de mamá:

—No me esperes despierta: esta noche no voy a dormir a casa (mamá preocupada).

El treintañero de mamá:

—¡Mamá, voy a ser padre!

(Mamá, emocionada por ser abuela, se pregunta cómo pasó el tiempo tan rápido).

El cuarentón de mamá:

—¡Dios! Mamá, ¿yo fui así de adolescente?

—Si yo te contara… (mamá aún recuerda la adolescencia de su hijo y sonríe).

El cincuentón de mamá:

—Te quiero mucho, mamá.

—Yo también te quiero, mi niño (mamá).

El sesentón de mamá:

—Un beso, mamá.

—¡Muac! Mi niño… (mamá).

El setentón de mamá:

—¡Te echo de menos, mamá!


Tablero de damas para guardar galletas de chocolate y vainilla

Tablero de damas para galletas de chocolate y vainilla



Un regalo para compartir, un momento dulce y a la vez divertido, dile a mamá que se siente a jugar, que juegue contigo, reíd mucho, y si no sabe jugar a las damas, ¡enséñale! y disfrutad. Es un bonito recuerdo que tendrás junto a ella.

Galletas blancas de vainilla para las damas blancas y galletas de chocolate para las damas negras, si te las tienes que comer hazlo literalmente, son deliciosas y el que pierda hace más y seguimos jugando. Y si no encuentras una caja como esta para poner las galletas dentro, no pasa nada, un tablero con una bolsa bonita también vale.
 

Damas para una dama


Galletas blancas:
  • 100 g de mantequilla pomada
  • 75 g de azúcar glas
  • 1 pizca de sal
  • 1 huevo pequeño
  • 1 cdta. de extracto de vainilla
  • 200 g de harina 
Galletas negras:
  • 100 g de mantequilla pomada
  • 75 g de azúcar glas
  • 1 pizca de sal
  • 1 huevo pequeño
  • 1 cdta. de extracto de vainilla
  • 150 g de harina 
  • 50 g de cacao en polvo
Precalentar horno a 180º C

Elaboración:
  1. Bate la mantequilla con el azúcar glas y 1 pizca de sal, lo justo hasta que estos ingredientes estén bien mezclados. 
  2. Añade a la mezcla anterior el huevo, la vainilla y la harina, poco a poco, hasta que todos los ingredientes estén integrados sin batir en exceso.
  3. Divide la masa en 2 porciones. 
  4. Forma 2 rulos con cada una de las porciones de masa, envuelve en film de cocina y cierra los extremos. Reseva en la nevera como mínimo 1 hora para que la masa se endurezca. 
Mientras tanto:
  1. Corta la masa en rodajas de medio centímetro de grosor. 
  2. Dispone las galletitas separadas unos 2 cm en una bandeja de horno forrada con papel de horno o con un Silpat
  3. Si no caben todas las galletas en el horno a la vez, reserva las que sobren en la nevera para que así, la masa esté bien fría al hornearlas. 
  4. Hornea durante 10 minutos, con calor arriba y abajo, hasta que los bordes empiecen a coger color. 
  5. Retira la bandeja del horno y deja enfriar completamente encima de una rejilla. 
  6. Procede de la misma manera con las galletas "negras" añadiendo el cacao.

Galletas de vainilla y cacao redondas para regalo


Personaliza una cinta de algodón blanco con un sello con tinta para tela, con el texto que más te guste.

Un regalo personalizado, unas galletas caseras, un juego divertido y unos momentos felices que siempre recordaremos, ¡Feliz día de la madre! ♥️

Galletas de mantequilla para regalar a mamá


Preguntas frecuentes

¿Por qué es imprescindible refrigerar los rulos de masa antes de cortarlos y hornearlos?

Al enfriar la masa, la mantequilla recupera su firmeza y el gluten se relaja. Este reposo en frío permite cortar discos limpios de medio centímetro con el cuchillo sin aplastar ni deformar la sección circular del rulo. Además, si las galletas entran bien frías al horno caliente, la grasa no se derrite de golpe sobre la bandeja, lo que evita que se expandan en exceso y asegura que conserven sus bordes nítidos de ficha de damas.

¿Por qué en las galletas de cacao se reduce la cantidad de harina?

El cacao puro en polvo actúa como un elemento seco y secante muy potente, rico en almidón y fibra vegetal. Si se mantuvieran los 200 g de harina y se añadieran los 50 g de cacao, la masa oscura resultaría excesivamente seca, quebradiza y difícil de amasar. Sustituir 50 g de harina por 50 g de cacao equilibra la proporción entre sólidos y grasas, logrando que ambas masas tengan exactamente la misma consistencia y tiempo de cocción.

¿Qué ventaja aporta utilizar azúcar glas en lugar de azúcar blanquilla común?

El azúcar glas carece del grano grueso del azúcar refinado tradicional y se integra al instante con la mantequilla sin necesidad de batir en exceso. Esto impide que entre aire en la mezcla, lo que garantiza una superficie lisa, satinada y sin porosidades tras el horneado. El resultado en boca es una textura fina, arenosa y quebradiza, muy similar a la de las clásicas pastas de té o sablés.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Mini tiramisú

Y era tan bonita cuando paseaba entre la gente, contoneándose de un lado a otro, sonriendo de medio lado, con esa mirada intensa y profunda que tienen los miopes. Eran sus ganas de decirle al mundo: «Aquí estoy, voy a comerte como se come el tiramisú: con ganas». Su pelo color café, sus ojos chocolate, su perfume de invierno dulce y su sonrisa iban a juego con toda ella.

No se fijaba en si la miraban o no, si alguien suspiraba o se quedaba sin respiración. Ella se quería, aunque fuera a ratitos, y pisaba con fuerza en ese corto paseo. Los rayos del sol la iluminaban como si fuera una artista y ella se dejaba abrazar por ellos; nunca se sabe cuándo te puede caer un chaparrón.

Daba gusto verla. Saludaba si me reconocía y, si no, no importaba: su sola presencia bastaba. Una vez a la semana, un ratito de paseo y la energía subía a tope para afrontar el resto del día; casi igual que comerse un tiramisú: con ganas.


Tiramisú mini italiano versión Circus day

Tiramisú mini con cacao y galleta


El tiramisú moderno nació en la región del Véneto, en el norte de Italia, a mediados del siglo XX. La teoría histórica más aceptada sitúa su creación en la ciudad de Treviso durante la década de 1960, en los fogones del restaurante Le Beccherie, de la mano del pastelero Loly Linguanotto y la propietaria Ada Campeol. La receta se inspiró en el sbatudin, un reconstituyente casero tradicional a base de yema de huevo batida con azúcar que se administraba a niños, ancianos y convalecientes para aportarles energía.

El nombre del postre procede de la expresión del dialecto veneciano tiramesù, que se traduce literalmente como «levántame» o «súbeme el ánimo». Esta denominación alude de forma directa al alto valor energético y estimulante de sus ingredientes base: el café exprés y el azúcar. Existe también una leyenda urbana que vincula su origen a los burdeles trevisanos de la posguerra, donde supuestamente se ofrecía a los clientes como un bocado afrodisíaco y revitalizante.

A pesar de los mitos románticos que intentan fechar el postre en el siglo XVII como un tributo al gran duque Cosme III de Médici en la Toscana, la historiografía gastronómica descarta tales versiones: debido a su juventud, el tiramisú no figura en ningún recetario ni enciclopedia culinaria antes de los años ochenta. Su fulgurante internacionalización a finales del siglo pasado lo consolidó como el gran icono de la repostería italiana en todo el mundo.

Pronto llegarán los días de felicitaciones y buenos propósitos. Serán momentos intensos y hondos; piensa que ocurrirá prácticamente al unísono en todo el planeta: millones de personas compartiendo los mismos sentimientos durante unas semanas.

El ambiente festivo ya se respira: al asomarnos a los blogs gastronómicos descubrimos propuestas para estas fechas, las revistas se llenan de preparativos y los chefs ultiman los menús de sus restaurantes. Todos buscamos ideas para agasajar a la mesa.

Aquí te dejo mi propuesta de tiramisú, intenso y con carácter. No indicaré cantidades exactas: es un postre tan agradecido y sencillo que cada cual puede adaptarlo a su gusto y al número de comensales que tenga en casa.


Mini tiramisú Circus day


Ingredientes:
  • 12 Vasitos de chocolate (petit fours)
  • Galletitas dulces pequeñas Galletó de Quely o en su defecto cortaremos bizcochos de soletilla en trozos que quepan dentro de los vasitos.
  • 120 g de mascarpone
  • 80 ml de nata para montar
  • 20 g de azúcar
  • 60 ml de café • 1/2 cucharada de cacao en polvo puro sin azúcar

Elaboración:
  1. Monta la nata con el azúcar. 
  2. Una vez montada, mezcla con el mascarpone. 
  3. Coloca la mezcla en una manga pastelera para facilitar el relleno. 
  4. Por otro lado, mezcla el café con una cucharada de cacao en polvo.

Montaje:
  1. Moja ligeramente el bizcocho. 
  2. Si usas galletó —que es más duro que el bizcocho— asegúrate de empaparlo bien en la mezcla de café y cacao. 
  3. Coloca el bizcocho o galletó dentro del vasito de chocolate. 
  4. Encima, con la manga pastelera, pon una capa gruesa de mascarpone hasta llenar el vasito. 
  5. Repite con todos los vasitos.
  6. Para finalizar, espolvorea con cacao en polvo y refrigera hasta la hora de servir.
Notas:
  • Los vasitos de chocolate (petit fours) los compré en un supermercado, en estas fechas navideñas suelen tener. Son pequeños, tienen un tamaño aproximado de 3 cm. ancho de base, 2 cm. de alto y 3,6 cm. de ancho de apertura, por si quieres orientarse en cuanto al tamaño ya que no son vasos grandotes.
  • Galletó de Quely, son esas galletas redondas de la fotografía muy populares en Mallorca, se pueden sustituir por otras tipo bizcochos de soletilla cortadas en trocitos pequeños.
  • Si eres amante del amaretto o marsala, úsalo, mezcla una cucharadita, a tú gusto, con el café y el cacao.
Otros tiramisús en Circus day: Tiramisú de Gordon y cheesecake de tiramisú.

Tiramisú fácil de Circus day

Preguntas frecuentes

¿Por qué el galletó debe empaparse más tiempo que un bizcocho de soletilla?

A diferencia de los bizcochos de soletilla clásicos (savoiardi), que son aireados y absorben el líquido al instante, el galletó dulce mallorquín posee una masa horneada más compacta, firme y seca. Para que en boca ofrezca esa textura tierna y fundente propia del tiramisú tradicional, necesita permanecer unos segundos más sumergido en el café caliente para hidratar bien su núcleo sin romperse.

¿Cómo ayuda la nata montada a mantener la firmeza en un vasito tan pequeño?

La receta clásica italiana suele cuajar la crema con yemas batidas (zabaione), pero aligerar el mascarpone con nata bien montada aporta una emulsión muy estable, aireada y con cuerpo inmediato. En formatos diminutos como estos vasitos de chocolate (petit fours), esta consistencia evita que la crema se licúe a temperatura ambiente y permite rellenar con manga pastelera logrando un copete limpio y firme.

¿Con cuánta antelación conviene montar los vasitos de chocolate?

Lo ideal es prepararlos con al menos 3 o 4 horas de reposo en el frigorífico (o de un día para otro). Ese tiempo permite que la galleta termine de ablandarse en contacto con la crema y que los aromas del café y el cacao se asienten. Además, la pared de chocolate puro actúa como una barrera impermeable que evita que la humedad del relleno ablande el exterior, manteniéndolos crujientes hasta el momento de servir.



Mini tiramisú dentro de un petit four


Fotos, dibujos de las fotos y receta @catypol - Circus day.

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