Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

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Dumplings

Era un día soleado en Qingyun Gu, el tipo de lugar donde todo parece tranquilo hasta que aparece un vendedor parlanchín con sombrero de paja y voz de trueno. __¡Dumplings recién hechos, calientes como beso de dragón!__ gritaba desde una roca.

En eso pasó Mei, una joven con trenzas revueltas y una bota perdida en algún tramo del camino. __¿Has visto mi bota izquierda?__preguntó, saltando sobre un pie. __¿Negra y gastada?__ respondió el vendedor. __ Se la lleva un cuervo. 

Antes de que Mei pudiera asimilar eso, se escuchó un estruendo, un carruaje sin una rueda avanzaba torpemente por el sendero. Dentro, un viejo agricultor gritaba, __¡Apartaos! ¡Solo tengo tres frenos y uno es mi pie!. El carruaje zigzagueó, se estrelló contra un arbusto de lavanda, y milagrosamente de entre los sacos cayó la bota de Mei. __¡Mi bota!__ exclamó, calzándosela con alegría. 

Mei suspiró feliz. __No sé qué tiene este día__ dijo. __Tiene sol, caos y dumplings__ respondió el vendedor. __¿Qué más se puede pedir?. 



La verdad es que no recuerdo la primera vez que comí comida China, ni dónde ni con quién, pero me encanta, o al menos la que se come aquí, nunca he estado en China (me gustaría), supongo que como en todo han adaptado su cocina a los gustos occidentales. En este caso me he atrevido con unos dumplings o gyozas pero hechos con obleas de arroz, sin gluten y con mucho sabor. Me he sorprendido y me ha gustado mucho. 


· DUMPLINGS ·

Ingredientes
300 gramos de carne picada mezclada de cerdo y ternera
1 zanahoria
1 cebolla pequeña
1 ajo
1 trocito de jengibre
2 hojas de col
2 cucharadas de salsa de soja (sin gluten) + para servir
1 cucharada de aceite de sésamo
Unas hojas de cilantro picadito
Obleas de arroz
Alga nori (opcional)
Aceite de oliva virgen extra

Elaboración
  1. Pela y pica la zanahoria, la cebolla, el ajo, el jengibre y la col. 
  2. Pon en una sartén una cucharada de aceite. 
  3. Cuando esté caliente sofríe la cebolla, que se rehogue. 
  4. Añade la carne picada y remueve para que se deshaga un poquito. 
  5. Añade el resto de verduras. 
  6. Cocina hasta que la carne esté lista. 
  7. Añade la soja, remueve bien. 
  8. Apaga el fogón. 
  9. Con el fuego apagado, añade el aceite de sésamo y el cilantro. 
  10. Remueve bien y deja reposar un poco.
  11. Mientras, mojas las obleas de arroz en agua, de una en una, y corta a trozos el alga nori. 
  12. Cuando la oblea esté blandita, haz dos montoncitos con el relleno sobre un trocito de alga nori y cierra. 
  13. Corta en 2 y cierra.
  14. Pon una sartén al fuego con una cucharada de aceite.
  15. Tuesta un poco los dumplings por ambos lados. 
  16. Para darles la vuelta y que no se peguen usa dos lenguas, se ve que con la silicona no se pega la oblea. 
  17. Sirve con salsa de soja o con la salsa que más te guste.





Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.

Tarta Tatin

[RETO COOKING THE CHEF]
La inspiración culinaria de Ottolenghi proviene de sus fuertes raíces mediterráneas y de su amor incondicional por los ingredientes. Aunque él no sea vegetariano, su enfoque para su cocina es completamente original e innovador, y se basa en sabores intensos y en combinaciones asombrosas y refrescantes. 

Chef de profesión, israelí de nacimiento y obsesionado con mejorar el mundo desde su cocina, Yotam Ottolenghi está llamado a cambiar la forma de comer de la clase media. A sus 44 años, la influencia que ejerce en los hábitos alimenticios de los británicos es enorme, aunque lo normal es que ni siquiera nos suene su nombre. Pero quizá por poco tiempo, ya que desde su viaje por diferentes islas mediterráneas la cultura culinaria de Mallorca lo engatusó y está dispuesto a convertirse en su mejor embajador.

“No conocía mucho las islas mediterráneas, pero tenía bastantes expectativas. Antes de llegar a Mallorca tenía el prejuicio de que todo sería demasiado turístico y de que me costaría encontrar la auténtica cocina local. Sin embargo, me sorprendí gratamente de la cocina local, que es realmente especial”, asegura el chef en una entrevista concedida al diario británico The Times. __El confidencial.




Teniendo la oportunidad de hablar sobre Yotam Ottolenghi no iba a desperdiciar la ocasión de nombrar su opinión de cuando estuvo en Mallorca, y en honor a ello, he usado patató mallorquín, nuestras patatas baby, que usamos sobretodo en las comidas navideñas para acompañar diversas carnes o pescados.  Como bien habéis leído, hoy toca la receta del chef que nos propone Cooking The Chef y con esta receta participo en el reto, estoy muy feliz, es un cocinero que me gusta mucho. 
Esta ocasión he cocinado una tarta de su libro El Gourmet Vegetariano, ¡delicioso!


· TARTA TATIN ·

Para 4

Ingredientes 
  • Molde para pastel de 22 cm. diámetro
  • 200 gramos de tomates cherry
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 500 gramos de patatas baby con la piel (Patató mallorquí)
  • 1 cebolla grande cortada en rodajas finas
  • 40 gramos de azúcar
  • 10 gramos de mantequilla
  • 3 ramitas de orégano
  • 150 gramos de queso de cabra curado en lonchas
  • 1 lámina de masa de hojaldre
  • Sal y pimienta negra

Elaboración
  1. Precalienta el horno a 130 ºC 
  2. Corta los tomates por la mitad y colócalos sobre papel de horno con la parte de la piel hacia abajo. 
  3. Rocíalos con aceite de oliva y salpimienta. 
  4. Hornea durante 45 minutos.
  5. Cocina las patatas en agua hirviendo con sal durante 25 minutos. 
  6. Escurre y deja enfriar. 
  7. Corta la parte superior e inferior de cada patata y, a continuación, córtalas en rodajas de 2 centímetros de grueso.
  8. Pocha la cebolla con el aceite y un poco de sal durante 10 minutos, o hasta que empiece a estar dorada.
  9. Cuando tengas todas las verduras preparadas, unta un molde para pastel de 22 centímetros de diámetro con un poco de aceite y fórralo con papel de horno. 
  10. En un cazo pequeño, calienta a fuego vivo el azúcar y la mantequilla, sin dejar de remover con una cuchara de madera, hasta obtener un caramelo oscuro. 
  11. Con cuidado, vierte el caramelo en el molde e inclínalo para que se reparta por la base. 
  12. Esparce las hojas de orégano sobre el caramelo.
  13. Coloca en la base del mode las rodajas de patata muy juntas, con el lado cortado hacia abajo. 
  14. Entre los huecos que queden entre las patatas, reparte la cebolla y los tomates y salpimienta generosamente. 
  15. Dispone las lonchas de queso sobre las patatas hasta cubrirlas. 
  16. Corta un círculo de la masa que sea 3 centímetros más grande que el molde. 
  17. Dispone la masa sobre el relleno y mete el borde dentro del molde cubriendo completamente las patatas. 
  18. De este modo, puedes conservar la tarta en la nevera hasta 24 horas.
  19. Precalienta el horno a 200 ºC
  20. Hornea la tarta durante 25 minutos y entonces baja la temperatura a 180 ºC
  21. Hornea 15 minutos más o hasta que la masa esté cocinada. 
  22. Retira del horno y deja enfriar sólo 2 minutos. 
  23. Coloca un plato invertido sobre el molde y, con cuidado, dale la vuelta. 
  24. Retira el molde y sirve la tarta caliente o templada.


Fotografías @catypol - Circus day.

Rolls con alga nori

Era sábado, el parque estaba a reventar y el sol brillaba radiante. Entre familias con mantas, niños pegajosos de helado y músicos que desafinaban con entusiasmo, Luna y su novio Julián paseaban tomados de la mano.

—¿Y si compramos algo rico para comer aquí? —preguntó Luna.

Encontraron una tienda pequeñita y bonita que parecía encajada entre dos árboles gigantes. Tenía guirnaldas de papel, una mesita con dos sillas y un cartel de pizarra que decía: “Sushi ”

—Es perfecto —dijo Luna.
—Como nuestra relación —respondió Julián, sonriendo.

Pidieron un surtido de sushi y se lo llevaron a una zona de césped libre. Pero justo cuando iban a sentarse, un espantapájaros apareció. Literalmente. De pie junto a un pequeño huerto comunitario al borde del parque.

—¿Siempre ha estado eso ahí? —preguntó Julián.
—No lo sé. Pero me está mirando raro —dijo Luna, en broma.

Lo ignoraron y abrieron la caja de sushi. En ese preciso momento, una gaviota descendió del cielo y se lanzó directa al nigiri de salmón. Luna gritó. Julián agitó los palillos. Y el espantapájaros, como por arte de magia, cayó de frente justo en dirección a la gaviota, que salió volando como alma que lleva al diablo. Todos los que estaban alrededor aplaudieron. 

Luna, entre risas nerviosas, le dio un beso a Julián.

—Creo que este ha sido el picnic más extraño de mi vida.

—¿Le dejamos propina al espantapájaros?

—Solo si no vuelve a moverse.

 

Sushi, la experiencia ingeniosa de comer únicamente japonesa ha evolucionado a otro nivel más allá de los métodos tradicionales japoneses. Influencias occidentales han dado lugar a nuevos estilos de sushi, tales como los rollos de California y creaciones llamadas 'fusión' en los restaurantes de sushi de lujo. La historia de sushi es muy larga, por lo menos tiene 1.800 años, pero la iteración actual es popular en todo el mundo, y con razón.

No, no me pude resistir, una manera de comer verdura de diferente manera a la tradicional, le añadí un poco de atún pero sirve igual otras verduras o pescado o pollo, eso irá al gusto del cada uno, y siempre se puede recurrir para empezar una comida, es fácil, rápido y sabe divino, también puedes acompañar con soja, aunque a mi siempre me resulta muy fuerte el sabor, si te pasa igual usa una vinagreta, o una salsa de yogur. Intenta cortar el pepino lo más fino posible, así no te pasará como a mi y a la hora de hacer el roll será más bonito y redondo.

· ROLLS CON ALGA NORI ·

Ingredientes para 4 personas
  • 4 hojas de alga nori
  • 1 pepino (o rábanos)
  • 1 aguacate maduro 
  • Queso, para untar (o hummus, o queso de anacardos...)
  • 1 lata grande de atún (o gambas cocidas, pollo asado a tiras...)
  • Semillas de sésamo
Elaboración
  1. Mise en place: si vas a usar la piel del pepino debes limpiarlo bien, si no, pélalo, corta con una mandolina o a mano, en rodajas muy muy finas. 
  2. Pela y quita el hueso del aguacate y corta en cuñas finas. 
  3. Desmenuza el atún.
  4. Pon sobre la hoja de alga nori las rodajas de pepino, sobre el pepino, en un extremo coloca el aguacate, sobre el aguacate el atún, sobre el atún el queso y sobre el queso esparce las semillas de sésamo. 
  5. No hace falta esterilla para enrollar, es muy fácil. 
  6. Una vez tienes el rollo, po un poco de agua al alga nori para cerrarlo bien. 
  7. Corta en rodajas y sirve con una vinagreta, con salsa de yogur o con salsa de soja o nada. 

Notas: Si te gustan los rabanitos córtalos a rodajas como el pepino, o en vez de poner aguacate puedes ponerle mango, y si no te hace el atún, ponle gambitas o tiras de pollo asado, lo del queso también es opcional, cámbialo por hummus o por algún untable de frutos secos. Añade semillas de sésamo, pipas o las semillas que más te gusten, ya ves que puedes hacer un sushi para dejar con la boca abierta a los invitados, y sin perder el tiempo.




Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Alcachofas al pil-pil

Aritz y Gorka. Acababan de estrenar los 18 y, después de una ruta de potes que habría tumbado a cualquiera, se habían refugiado en un rincón del puerto donde el olor a salitre se mezclaba con el vaho de su propia lucidez etílica.

—Aritz, buey —dijo Gorka, agarrándose a un bolardo de hierro como si fuera el último mástil de un naufragio—. Somos... somos gudaris del cubata, ¿eh? Oficialmente.

—Tío —respondió Aritz, que intentaba mantener el equilibrio en una superficie que, según él, tenía la inclinación del monte Igueldo—. Lo del Aupa es un contrato, ¿sabes? Un contrato de txu-txu.

A partir de ahí, el euskera y el castellano se fusionaron en sus lenguas. Si alguien hubiera pasado por allí, habría pensado que estaban invocando a un espíritu del bosque.

—Es que, Gorka... si el mutil le da al fisch-fisch, la txapela se vuelve patata de jueves. ¿Me sigues o qué?

Gorka asintió con una solemnidad que solo se alcanza tras beberse hasta el agua de los floreros. —¡Hostia, claro! Pero es que si la patata hace gluglu, entonces el frontón es una alcachofa. ¡Ahí está el tema!

—¡Eso es! —Aritz golpeó el aire con el dedo índice—. ¡Porque el pil pil tiene balcón! Y si el balcón es de caserío, pues... pues patxim-patxam.

—Patxim-patxam —repitió Gorka, emocionado, casi llorando sobre el bolardo—. Eres un crack, Aritz. La gente no entiende lo del patxim-patxam. Son todos muy pintxo de plástico. Muy sidra de cartón.

—Tú sí que sabes, Gorka. Menos mal que el Kantauri tiene cremallera. Si no, ¿por dónde sale el kaixo de cristal?

—Por la cuadrilla de ayer, Aritz. Lógico. Por la cuadrilla de ayer.

Se quedaron mirando el mar en silencio, convencidos de que habían resuelto el conflicto existencial de sus vidas y la receta definitiva del bacalao al pil-pil en una sola frase. El mundo era un lugar patxim-patxam y ellos eran sus reyes.

—¿Vamos a por una hamburguesa? —preguntó Aritz, sintiendo que su estómago reclamaba. 

Se alejaron por los adoquines, tambaleándose con la elegancia de dos dantzaris con vértigo, seguros de que el kaixo de cristal siempre brillaría en el balcón del pil pil.


Alcachofas sobre pil-pil de coliflor



[RETO COOKING THE CHEF]

Atxa ha confesado que, en su adolescencia, nunca tuvo nada claro a qué quería dedicarse, aunque sabía que no quería asistir a la Universidad. En mi casa, me apretaban y me decían: Debes pensar qué debes hacer con tu futuro. Y no sé si por asociación de ideas o por qué decidí sumergirme en el mundo de la gastronomía y, la verdad, es que tenía algo mágico para mí, ha explicado. (El imparcial)

A estas alturas ya has adivinado que estamos a día 5 y que toca el reto Cooking The Chef, este mes como regalo especial nos ha tocado cocinar una receta de un gran cocinero, al que admiro mucho, Eneko Atxa, su cocina mágica y bien hecha nos hace soñar a los que, como yo, nos gusta su cocina. 

Mi elección fue difícil, o no, según se mire, seguí estudiando mis posibilidades pero soy realista, ni en sueños puedo cocinar como él, así que lo que me pareció en un principio delicioso y sencillo se convirtió en realidad. 

· ALCACHOFAS SOBRE PIL-PIL DE COLIFLOR ·

Ingredientes
  • 1/2 coliflor pequeña
  • Aceite de oliva
  • 4 alcachofas
  • Fécula de patata
  • Sal
Elaboración
  1. Pela 2 alcachofas quitando las hojas exteriores y las puntas. 
  2. Corta a lo largo en trozos. 
  3. Sumerge en aceite de caliente, sin llevar a hervir, confita durante 10 minutos y reserva.
  4. Por otro lado, pela las otras 2 alcachofas igual que las anteriores y corta en rodajas finas, también a lo largo, rápidamente reboza en la fécula de patata. 
  5. Fríe a fuego fuerte en el mismo aceite que has utilizado para cocinar las anteriores alcachofas. 
  6. Añade sal y reserva.
  7. Cuece la coliflor, escurre y tritura. 
  8. Añade el aceite de oliva, emulsiona previamente con la túrmix y añade un poco de sal.
  9. Para servir, vierte un par de cucharadas del pil-pil de coliflor en el fondo del plato, sobre éste coloca las alcachofas confitadas y encima las alcachofas fritas.

Collage alcachofas y coliflor

pil-pil de coliflor

Artichokes on pil-pil cauliflower



Relato, fotografías @catypol - Circus day.

Hinojo en salmuera

Prometeo era hijo de Jápeto y la oceánide Clímene. Era hermano de Atlas, Epimeteo y Menecio, a los que superaba en astucia y engaños. No tenía miedo alguno a los dioses, y ridiculizó a Zeus y su poca perspicacia. Además fue el creador del hombre. Cuando él y Epimeteo empezaron a hacer criaturas para poblar la tierra por orden de Zeus, Epimeteo prefirió la cantidad, mientras su hermano trabajaba cuidadosamente una criatura a semejanza de los dioses: un humano.

Pronto Prometeo sintió pena de su creación, viéndola tiritar en las frías noches de invierno, y decidió robar el fuego de los dioses, después de que Zeus no estuviese de acuerdo con su idea de ayudar a los humanos. Trepó al monte Olimpo y toma una brasa casi apagada del fuego de Zeus llevándoselo en el interior del bulbo de hinojo, que arde lentamente, para dárselo a los humanos y pudieran calentarse, aunque después fuera castigado por ello. (Cuentos y leyendas de la mitología griega).





· HINOJO EN SALMUERA ·

Ingredientes
1 bulbo de hinojo pequeño/medio
60 ml vinagre de arroz
60 ml vinagre de vino blanco
60 ml agua
1/2 cucharada de sal 
1 cucharada de azúcar
1/2 cucharada de semillas de cilantro
1/2 cucharada de semillas de hinojo

Elaboración
  1. Enjuaga el bulbo de hinojo y quita los tallos. 
  2. Corta el hinojo en palitos finos y pon en un bote de cristal limpio de unos 300 ml. 
  3. Mezcla el vinagre, la sal, el azúcar y agua en una cacerola y cocina a fuego lento unos 5 minutos.
  4. Añade las semillas de cilantro e hinojo y sigue cociendo a fuego medio durante 5 minutos. 
  5. Vierte el líquido del encurtido caliente sobre el hinojo en el frasco. 
  6. Pon la tapa, a continuación, deja enfriar y refrigera. 
  7. El hinojo estará listo para comer en 5 días y se mantendrá durante un máximo de 2 semanas en el frigorífico.

Notas: Si no tienes vinagre de arroz puedes utilizar solo vinagre de vino o de manzana.


Fotografías @catypol - Circus day.

Berenjena balls

Ichi Fuji, ni taka, san nasubi. El mejor sueño es con el monte Fuji, el segundo mejor es ver halcones, y el tercero berenjenas, según este antiguo proverbio japonés. ¿Alguna vez soñaste con berenjenas? Pues la noche del 1 de Enero es un buen momento para soñar con ellas, el primer sueño del año. Según el folklore japonés soñar con berenjenas, halcones o el monte Fuji es señal de que vas a tener un año lleno de fortunas. El monte Fuji es el más alto en Japón, soñar con él significa que alcanzarás tus objetivos más altos. El halcón es considerado un ave muy inteligente y fuerte, soñar con él te hará poseer esas características. 

Y las berenjenas?, hay tres teorías: La primera dice que como en el Japón antiguo eran verduras muy caras, soñar con ellas significa fortuna. La segunda teoría dice que como el gran Shogun Tokugawa Ieyasu amaba las berenjenas, soñar con ellas significa que tendrás grandes conquistas en aquello que te propongas. Por último, como berenjena se dice "Nasu" en japonés y existe un verbo homófono que significa "alcanzar un objetivo", soñar con berenjenas es señal de que este año podrás alcanzar tus objetivos.




La berenjena es un producto culinario muy apreciado por diferentes culturas y aquí le debemos su presencia a platos tan conocidos como el tumbet, la escalivada, la musaka o el ratatouille. Y esta vez servirán para que los comensales disfruten una manera diferente de comer arroz y soja, de verdad que no te dejarán indiferentes, y quién sabe? si sueñas con ellas igual consigues tus sueños.

· BERENJENA BALLS ·

Ingredientes
1 berenjena
1 taza arroz para sushi (cocinado)
15 gramos de salsa de soja Kikkoman
10 gramos de sake
5 gramos de azúcar
10 gramos de agua
Aceite de sésamo

Las bolas.
  1. Corta la berenjena en bastones de unos 2 mm. de ancho y hierve durante 3 minutos en agua. 
  2. Cuela y refresca con agua fría. 
  3. Sobre un cuenco no muy hondo coloca un cuadrado de film transparente.
  4. Ve colocando sobre el film las tiras de berenjenas, entrelazándolas.
  5. Sobre el trenzado coloca una bolita de arroz y usa el film para cerrar quedando como una bola. 
  6. Pincha con un palillo para que el agua de las berenjenas salga. 
  7. mientras apretar bien pero con cuidado. 
  8. Reserva.
  9. Mezcla en un cuenco el azúcar, la soja, el sake y el agua. 
  10. En una sartén con aceite de sésamo rehoga las bolitas de berenjena (sin el film).
  11. Primero por la base abierta del arroz y después el lado contrario.
  12. Termina echando la mezcla de soja por encima y remueve para que todo se integre y el azúcar se diluya bien. 
  13. Sirve.



Con esta receta participé en el concurso de Kikkoman 2015.
Receta y fotografías @catypol - Circus day.

Sardina Can Roca

El entierro de la sardina en mi pueblo es ese momento surrealista donde el luto más riguroso y la borrachera más alegre se dan la mano en una procesión de apenas tres calles.

Este año, el "féretro" era una caja de fruta forrada con papel de pinocho negro, y la sardina, una creación de cartón con una mirada de pánico que compartíamos todos los presentes. El drama lo ponían las "viudas": un grupo de tíos de metro ochenta con barbas de tres días, medias de rejilla y velos de encaje que rescataron de sus abuelas.

— ¡Ay, que se nos va la criatura! —gritaba mi vecino Paco, secándose lágrimas imaginarias.

El clímax llegó en la plaza. Según el protocolo, debíamos quemar al pescado para purificar nuestros pecados carnavalescos. El problema es que el ayuntamiento, en un ataque de prudencia, prohibió las hogueras grandes. Así que allí estábamos: ciento cincuenta personas vestidas de riguroso luto rodeando una pequeña hoguera donde la sardina ardía con dignidad.

La banda municipal tocó una marcha fúnebre tan desafinada que parecía que los instrumentos también tuvieran pena. Cuando la sardina se convirtió en ceniza... enterrar a la sardina es como intentar enterrar tu propia vergüenza después de haber bailado "La Macarena" encima de una mesa. No estás triste por el pescado, estás triste porque mañana curras y tú de penitente tienes poco.


 

[RETO COOKING THE CHEF]

Aplicado, trabajador, serio y apasionado por la profesión de la abuela Angeleta y de su madre, Montserrat, cocinera de Can Roca. Cuando Joan tiene solo nueve años, su madre le encarga una chaquetilla de cocinero a medida, que aún guarda y que en alguna ocasión ha servido de disfraz de su hijo. Se pasa las tardes en al cocina y, de forma inconsciente, empieza a fraguar su futuro. Cuando llega el momento, no duda en decidir qué quiere ser de mayor: "Yo veía que en el restaurante de mis padres la gente era feliz". Con esto es suficiente, él quiere seguir haciendo feliz a la gente. (Fragmento del libro El Celler de Can Roca).

Cuando cocinamos aunamos multitud de ingredientes: experiencia, técnica, tradición, expresión, valores, innovación, experimentación...Cada cocinero y cocinera basa su cocina en diferentes factores, muchas veces difíciles de explicar, que sin duda distinguen sus platos y menús. Estos son precisamente algunos de los grandes valores de la cocina: la diversidad y la singularidad. Joan Roca

Como cada día 5, toca reto Cooking the chef, y este mes nos rendimos a la cocina maravillosa de Joan Roca, uno de los tres hermanos propietarios del restaurante El Celler de Can Roca. Cuando vi el nombre del cocinero en el email no sabía si reír o llorar, pensé en no participar este mes, pero, después recordé que tampoco era para tanto, estaba segura que él, que empezó desde abajo debía tener recetas fáciles, accesibles a todos y deliciosas. Así es, entre las muchas que tiene en su maravilloso libro de cocina con Joan Roca me topé con unas crujientes sardinas que harían de tapa o entrante a alguna comida que tuviéramos en casa. Las recomiendo? totalmente, sí, ya sé, es una fritura, pero vale la pena, y si no es así ya me contaréis.

· SARDINA CON ALBAHACA Y LIMÓN · 

Ingredientes {para 4 personas}
12 filetes de sardina
12 hojas de albahaca fresca
4 hojas de pasta brick o filo
50 gramos de aceite 
Limón
Pimienta

Elaboración
Coloca los filetes durante 5 minutos en una salmuera de agua fría al 10% de sal. 
Aparte, mezcla el aceite con un poco de zumo de limón y pimienta. 
Seca las sardinas y ponlas en un recipiente con la mezcla de aceite y zumo de limón, dejamos adobar 30 minutos.
Corta las hojas de pasta brick o filo en forma de triángulo. 
Coloca un filete de sardina junto con una hoja de albahaca, y la envuelve con el triángulo de pasta filo o brick. 
Pega la parte exterior con unas gotas de agua para que no se abra al freír. 
Calienta aceite a 180 ºC en una sartén y fríe la sardina. 
Al dorarse sácala y deja sobre un papel secante para que absorba el exceso de aceite. 
Espolvorea con ralladura de piel de limón y sirve enseguida. 

Nota (cosa mía no del chef): son super fáciles de hacer pero pongamos que no nos apetece adobar las sardinas, no tenemos tiempo o nos da pereza, puedes usar sardinas en lata, pero te recomiendo quitarles el exceso de aceite de la lata.




Con esta receta participo en el reto:


Fotografías @catypol - Circus day.

Choucroûte

Eran las seis de la mañana en el laboratorio. El aire estaba saturado de vapores de esencia de lavanda y la desesperación de su joven aprendiz, Barnaby, que intentaba dormir en un rincón sobre una silla.

— ¡Barnaby! ¡Despierta! —gritó Alcuino, agitando un matraz que emitía un brillo verde fosforescente—. He dado con la clave. Olvida la Piedra Filosofal. ¡He descubierto el Vaso de la Eterna Alerta!

Barnaby abrió un ojo, con cautela. — Maestro, la última vez que intentó hacer "café alquímico", el gato empezó a hablar en latín y las paredes se volvieron de terciopelo.

Alcuino ignoró las advertencias. Según sus cálculos, si mezclaba vinagre con ajo, tres gotas de vino y un poco de enebro, el resultado sería una mezcla que otorgaría al catador la energía de diez caballos.

— Solo hay que estabilizar la reacción —murmuró Alcuino, vertiendo el líquido sobre un filtro hecho con el calcetín.

El alquimista lo cató. Durante tres segundos, no ocurrió nada. Al cuarto segundo, sus ojos empezaron a girar en direcciones opuestas. Al quinto, Alcuino comenzó a vibrar con tal intensidad que los frascos de la estantería empezaron a bailar.

— ¡Barnaby! —gritó Alcuino —. ¡Puedo ver el futuro!

En ese preciso instante, la mezcla alcanzó su punto crítico de ebullición espiritual. No hubo una explosión violenta, sino un sonido de plop muy seco. De repente, todo el laboratorio —incluyendo al maestro y al aprendiz— estaba cubierto por una fina capa de purpurina dorada. Alcuino miró sus manos brillantes.

— Bueno —dijo con una sonrisa maníaca—, no es oro, pero es muy festivo. Barnaby, apunta en el grimorio: "Añadir menos vino y más enebro".



[RETO COOKING THE CHEF]

Heston Blumenthal nace en Londres en 1966. En un viaje a la Provenza con sus padres, con 16 años quedó enamorado de la zona y la gastronomía. Visitó uno de los restaurantes más famosos de Francia, L'Oustau de Baumaniere

No tiene formación reglada. Al volver a Londres intentó trabajar en hoteles y restaurantes pero era muy joven. Se pasó el tiempo leyendo y empapándose de cocina francesa y con el dinero que ganaba de cualquier trabajo que podía conseguir se pagaba sus vacaciones en Francia. Allí visitaba restaurantes, viñedos, fabricantes de quesos y carnes y artesanos.

En Agosto de 1995 abrió al fin su propio restaurante: “The Fat Duck” y en menos de 10 años ya tenía 3 estrellas Michelin. En el 2005, fue proclamado el Mejor Restaurante en el mundo por el "50 el Mejor" la Academia de más de 600 críticos gastronómicos internacionales, periodistas y chefs de cocina.

Hoy toca reto #cookingthechef y el cocinero elegido es todo un alquimista en la cocina, pero yo me he inclinado por su parte casera, la que cocina cuando está en familia y libre de experimentos.

· CHOUCROÛTE · 

Ingredientes para 4 personas
  • 50 gramos de mantequilla
  • 200 gramos de cebolla pelada y cortada en juliana
  • 1 diente de ajo, pelado y picado
  • 1 cucharadita de bayas de enebro, envuelta en una bolsa de muselina
  • 150 mililitros de vino Gewürztraminer
  • 25 mililitros de vinagre
  • Sal y pimienta negra
  • 1/2 col rizada
  • 1 cucharada de  AOVE Señorios de Relleu (él usa aceite de semillas de uva o de cacahuete)
  • 20 gramos de tocino ahumado
Elaboración
  1. Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio. 
  2. Añade la cebolla y el ajo junto con las bayas dentro de la muselina. 
  3. Cocina hasta que la cebolla adquiera un ligero color, aproximadamente 20 minutos. 
  4. Retira las bayas y agrega el vino y el vinagre, deja reducir durante 5 minutos. 
  5. Salpimienta y retira del fuego. 
  6. Cuela la cebolla y reserva el líquido.
  7. Corta la col a la mitad y retira el núcleo duro. 
  8. Separa las hojas y córtalas en tiras de 5 milímetros. 
  9. Calienta el aceite en una sartén a fuego medio-alto, a continuación, añade el tocino y cocina hasta que esté ligeramente dorado. 
  10. Retíralo y deja que drene sobre un papel de cocina.
  11. Añade la col a la sartén y cocina durante aproximadamente 5 minutos. 
  12. Mezcla la cebolla, el tocino y el líquido de cocción reservado. 
  13. Continua la cocción durante 5 minutos, o hasta que el repollo esté tierno. 
  14. Sazona con sal y pimienta recién molida antes de servir. 



Y con esta receta participo en el reto de COOKING THE CHEF.



Otras recetas en Circus day de Heston Blumenthal: Ensalada de la huerta y Galletas de hojaldre.

Fotografias @catypol - Circus day.


Escabeche de pollo

La iglesia abandonada sobre el acantilado llevaba décadas cerrada, hasta que alguien —no se sabía quién— colocó una mesa larga de madera en el altar y abrió un pequeño restaurante de temporada. No tenía nombre, solo un cartel que decía: “Comida casera. Buenas vistas. No garantizamos salvación.”

Clara y Julián, veinteañeros con poco presupuesto y muchas ganas de historias, llegaron allí siguiendo un rumor de mochileros: “El sitio con el mejor pollo escabechado del litoral. Cerca de un faro.” Se sentaron junto a la mesa, con el viento marino colándose por los vitrales rotos y el océano rompiendo justo debajo del acantilado. El camarero les sirvió el escabeche como si formara parte del ritual eclesiástico.

—¿Siempre fue un restaurante? —preguntó Clara, curiosa.

—No. Antes aquí la gente venía a buscar respuestas —dijo el camarero—Ahora vienen por la curiosidad.

Julián alzó la copa improvisada con vino, brindó por lo absurdo y murmuró: —A veces las mejores vistas están justo donde nadie pensó en poner un mantel.
El faro, por cierto, seguía ahí. Solo que ahora alumbraba a los que se atrevían a subir a comer.



Aunque es mucho más conocido el escabeche de perdices que otras carnes, es igual de rico. Además de acompañar ensaladas u otras elaboraciones su jugo está para mojar pan, o aderezar platos. Los tarros pueden ser de rosca o a presión. También se puede cocinar en olla exprés pero yo no lo he hecho nunca, así que no puedo aconsejarte sobre ello. El escabeche me ha durado hasta 6 meses, no tengo tarros de más tiempo porque no hago muchos y siempre se terminan antes. Si te gusta, añade zanahoria y cebolla, yo a veces lo hago, en esta ocasión para el blog no lo hice, así que no sale en la foto, pero con estas verduritas está top también.

· ESCABECHE DE POLLO ·

  • 500 gramos de pollo o pavo (Pechuga o contramuslos)
  • 20 granos de pimienta
  • 2 hojas de laurel 
  • 4 dientes de ajo, pelados
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 6 cucharadas vinagre de vino, de Jerez o de manzana
  • 2 botes de cristal, limpios
  • Olla ancha y alta

Elaboración.
  1. Corta el pollo en trozos, sala. 
  2. Introduce el pollo (en crudo) y el resto de ingredientes dentro de los botes de cristal. 
  3. Cierra bien el bote. 
  4. Vas a cocinar los botes al baño maría, con su propio jugo.
  5. Para ello, pon los botes bien cerrados en una olla ancha y alta.
  6. Añade agua hasta un dedo por debajo de la tapa y lleva a ebullición (el agua NO debe llegar a cubrir la tapa o la goma naranja en caso de usar botes a presión).
  7. Cuando el agua empiece a hervir, cocina durante 1 hora 15 minutos (como el agua se llega a evaporar, yo hiervo agua y se la voy añadiendo a medida que veo que el agua de la olla va bajando de nivel).
  8. Apaga el fuego. 
  9. Deja enfriar los botes antes de manipularlos o usa protección si lo haces.
  10. Una vez fríos seca los botes y guarda.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Kimchi de pepino

En un pequeño restaurante de barrio en Seúl, Min-jun trabajaba como ayudante de cocina. Su especialidad no eran los platos elaborados… sino el kimchi de pepino. Lo preparaba con tanta pasión que los clientes aseguraban que tenía más emoción que cualquier episodio de televisión.

Un día, entró Hye-jin, una estudiante de arquitectura que venía corriendo porque su gato había derribado todos sus apuntes de un solo manotazo. Agitada, pidió lo primero que vio en la carta:

—“Un plato de kimchi de pepino, por favor.”
—“¡No te iré a dejar así, no después de lo que pasamos juntos!” —exclamó Min-jun, levantando la cuchara como si fuera una espada.

Ella se quedó en silencio, pensando que quizá había pedido algo secreto del menú. En realidad, él estaba practicando su guion de un casting. Desde ese día, Hye-jin empezó a visitar el restaurante solo para ver cómo Min-jun servía el kimchi con frases sacadas de guiones, aunque muy cursis para ser coreanos:

—“Aquí tienes tu kimchi… fresco como mi amor eterno.”
—“Cada pepino está relleno de destino, ¿lo aceptas?”
—“¡Atiende, el picante de este bocado es nada comparado con el fuego de mi corazón!”



¿Listo para usar esos pepinos de la manera más deliciosa? Este kimchi rápido de pepino es un plato refrescante, perfecto para un caluroso día de verano o como guarnición o entrante para platos principales más contundentes. El kimchi coreano tradicional se fermenta y se puede disfrutar durante días o semanas. Esta versión está condimentada con ajo, salsa de pescado y un toque de chile coreano en polvo, lo que le da un sabor intenso en menos tiempo.

· KIMCHI DE PEPINO ·

  • 2 pepinos para encurtir u otros pepinos pequeños
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 dientes de ajo, finamente picados
  • 2 cebolletas, solo las partes blancas y verdes claras, finamente picadas
  • Trozo de jengibre fresco de 1¼ de pulgada , pelado y picado finamente
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • 1/2 cucharita de chile coreano en polvo (si te gusta mucho el picante ponle más)
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • ½ cucharadita de salsa de pescado

Elaboración

  1. Corta 2 pepinos a rodajas de 3 mm de grosor. 
  2. Colócalos en un bol mediano y mézclalos bien con 1 cucharadita de sal. 
  3. Déjalos reposar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos.
  4. Mientras tanto, mezcla el ajo, las cebolletas, el jengibre picado, el vinagre, el chile en polvo, el azúcar y la salsa de pescado en un bol.
  5. Escurre los pepinos (desecha el líquido). 
  6. Incorpora los pepinos a la mezcla de vinagre. 
  7. Cubre y refrigera de 12 a 24 horas antes de servir.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Hummus de queso

Siempre que teníamos que hablar sobre algún tema un poco peliagudo, lo hacíamos en la cocina, cocinando. En mi familia, gente muy pasional, las noticias de nuestras vidas iban regadas de aceite de oliva, alguna copa de vino e incluso, si la noticia era buena, alguna “aceitunita” para acompañar, o un poco de hummus.

Preparando una tortilla española fue cuando se anunció un embarazo. Debe ser por eso de que había que ponerle huevos… ¡digo yo! Con la paella vino el “me voy de casa”, y no, no estábamos embarazados ni pensábamos estarlo, pero quería volar, probar otra aventura. Que la paella llevara pollo, y que los pollos “vuelen” fuera del nido, debe ser la relación. ¡En fin!

La cosa es que nos acostumbramos así. Supongo que empezó con eso de “¿qué hay de nuevo, familia?” justo cuando empezábamos a hacer la cena, por eso de que en todo el día no te ves y quieres saber. Es un sello característico de la familia.

Todo ha ido evolucionando. Cuando era pequeña, las historias eran a la hora de comer, y solían ser sobre lo que pasaba en el pueblo o en el cole. Como cuando vino a vivir cerca de casa una familia de Oriente Medio… fue muy comentado, creo que incluso más que el “me voy de casa” y casi, casi, que el embarazo.



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Concentradas todas delante de nuestro móvil, orquestando desde aquí y desde allí un viaje a un lugar que nos reuniera, quedamos en vernos seis de muchas pero todas dábamos nuestro punto de vista, vinieran o no, estaríamos juntas aunque la mayoría estuviera en alma y unas pocas en cuerpo
Por un momento en la historia de Unidas por un click toda la energía que hace que nos movamos, nos saludemos, nos contemos, nos queramos, viajaría desde todas partes del Mundo para acunarnos en BILBAO, y las seis que estuvimos allí la sentimos así. 
Este viaje es el primero, espero que de muchos más, con mis chicas de UNIDAS POR UN CLICK, España.

De izquierda a derecha: Matilde, Rosa, Mela, Fer, Isa y yo. (Foto prestada por Matilde)

Qué maravilloso ese sentimiento, una mezcla de nervios, ansia, cariño, se convierte como por arte de magia y con un simple abrazo en algo sólido en lo que apoyarte, en besos y cariños, confidencias de un pasado y de un presente que fluyen con naturalidad, como si fuésemos una familia alejada por kilómetros pero unida al fin y al cabo. 
A mi regreso aterricé feliz de haber compartido no solo un photowalk con las mejores compis. Fotografías bonitas, comida deliciosa y aventura de tres días en un Bilbao que no deja indiferente a nadie. 


Esta receta la elaboré para un concurso propuesto por una marca de supermercados Vasco y, no, no gané, pero me hizo recordar esos momentos bonitos que pasé con mis chicas, seguro que si estuviésemos juntas lo comeríamos con mucho gusto entre risas y aventuras.

El concurso nos pedía una receta con un queso de la zona, en mi caso mallorquín, no tiene mucho truco ni elaboración, es fácil y para comer reunidos con amigos o familia. Alguien me preguntó si no le pongo tahini, no, yo no, pero tú si quieres pónselo ;)

· HUMMUS DE QUESO ·

Ingredientes para 4
  • 200 gramos de garbanzos cocidos
  • 70 gramos de queso artesano de sabor fuerte, a trocitos
  • 3 cucharadas de queso en crema
  • 1 ajo
  • 1/2 cucharadita de comino en polvo
  • 1 chorrito de aceite de oliva 

Para decorar (opcional):
  • Pimentón dulce
  • Semillas de sésamo (tostadas o negras)
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración
  1. Licúa todos los ingredientes en la túrmix o Thermomix hasta que esté hecho una pasta. 
  2. Para servir decora con pimentón dulce, semillas de sésamo y aceite de oliva virgen extra.
  3. Acompáñalo de picos, pan, bastoncillos de verdura, etc.…

Nota: si no lo vas a comer al momento y lo refrigeras, atempéralo fuera del frigorífico antes de comerlo, así no estará tan frío y podrás untarlo mejor. Si lo quieres más untuoso siempre puedes añadir un poco de leche al licuado hasta conseguir la consistencia que te guste.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Koloukythákia me fíllo

Si te perdiera en una gran ciudad buscaría en cada calle, edificio o rincón que pudiera. 
Si fuera en una montaña, los árboles y la tierra me hablarían de ti y hasta el viento se uniría en la búsqueda. 
Tan lejos a veces de la realidad que creo que te he perdido, pero luego vuelves igual que un torbellino y alborotas cada paso que hemos dado. 
Fragilidad quizás no sea la palabra pues la fuerza sale de todos tus rincones, dulzura es la más apropiada si nos iluminas con una sonrisa. 
Ahora has crecido, ya son cuatro los años, el Uno ya no está solo y conseguiste formar una pequeña gran familia en donde las historias mejor contadas están aún por llegar pues las que ya conocemos nos han dejado un delicioso sabor de boca y como no, queremos más.



El amor es para siempre; pero su familia también. Entre cenicienta y los padres de ella en versión griega pensé que sería la receta apropiada para esta familia, no la de la película, que sí, que lo es, sino más bien la vuestra, por eso de todas las recetas que tenéis yo decidí que la que cocinaría para vosotros tenía que llevar una mezcla de todo ello. 
Si estás leyendo esto y estás pensando que se me ha "ido la olla", que no, que no es así, si te diriges a la entrada que Cocinando con Catman hizo en su día verás que están relacionadas, y si has visto la película que anuncian en la entrada lo comprenderás mejor.

También tiene tu ingrediente sorpresa, al que he cortado por la mitd y flambeado con un chorrito de brandy para que decore el pastel. En mi caso no es un pastel cuadrado sino uno redondo pequeño y otros de tamaño más pequeñitos, como una gran familia.  Feliz 4 aniversario.

 · KOLOUKYTHÁKIA ME FILLO ·

Ingredientes
  • 1 paquete de pasta filo
  • 750 gramos de calabacines
  • 3 patatas
  • 2 cebollas
  • sal
  • 1 cucharada de pan rallado
  • 400 gramos de queso feta
  • Nuez moscada
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva
  • 1 huevo (para pintar)
3 higos maduros (opcional)
Un chorrito de brandy (opcional)

El relleno.
  1. Pela las patatas, las cebollas y los calabacines y hervir seguidamente en agua con sal. 
  2. Alcanzado el punto de cocción adecuado, escurrir el agua y triturar con la batidora hasta obtener un puré bastante espeso.
  3. Ese puré sazónalo con la pimienta y la nuez moscada y después añade el pan rallado y el queso. Mezcla bien. Precalienta el horno a 200 ºC
La masa.
  1. Corta una hoja de la pasta filo por la mitad y colócala en un molde. 
  2. Pinta la hoja con aceite de oliva. 
  3. Pon sobre esta hoja, otra hoja de pasta filo, que volverás a pintar con aceite. 
  4. Pon otra hoja y así hasta 6. 
  5. Pon el “relleno” y repite la misma operación. 
  6. Las primeras 6 capas no recorto los sobrantes porque al poner el relleno lo doblo por encima.
  7. Pero en las 6 capas restantes si recorto para que la capa de arriba quede más bonita y sin zonas con demasiada masa.
  8. Hornear durante unos 20 minutos hasta que este dorado.
  9. Deja enfriar.
  10. Corta los higos por la mitad y flaméalos con un chorrito de brandy.
  11. Coloca los higos sobre el pastel filo.
  12. Servir.
Nota: puedes hacer la versión de Manu, en molde cuadrado, o la mía en molde redondo pequeño y algunos en molde individual.



Con esta receta participo en el concurso 4 años cocinando contigo de Cocinando con Catman y el concurso cocina griega de Canal Cocina.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Raviolis de atún y tomate

En la cocina del restaurante de Mamma Campisi, el joven chef Angelo estaba teniendo un día para olvidar. El calor de Missouri era pegajoso, el jefe de cocina le gritaba en un dialecto que Angelo juraría que incluía insultos a sus tatarabuelos, y él acababa de recibir una carta de una novia que decía que se iba con un marinero.

Angelo sostenía una cesta llena de raviolis frescos, rellenos de carne y sueños rotos. Su cerebro estaba en otra parte, concretamente en un puerto de San Diego, cuando se acercó a la freidora industrial pensando que era la olla de agua hirviendo.

¡Chof!

El aceite saltó como un volcán en erupción. Angelo se quedó paralizado.

—¡Angelo, testa di cavolo! —rugió el jefe de cocina, asomándose—. ¿Qué has hecho? ¡Los raviolis se hierven, no se queman como tus neuronas!

Angelo miró el aceite. En lugar de convertirse en una masa pastosa y triste, los raviolis estaban flotando, hinchándose como pequeños cojines dorados y crujientes. 

—Yo... yo quería probar una técnica de la Sicilia profunda, capo —mintió Angelo.

El jefe de cocina agarró el ravioli, que quemaba como el núcleo de la Tierra, lo sopló tres veces y le pegó un mordisco. El CRUNCH se oyó hasta en la mesa de los Soprano.


Cuando era muy pequeña escuché tantas veces la frase, vamos a tomar el aperitivo, que yo quería ser mayor para saber que era. Normalmente se tomaba después de misa de 12 en el bar, para unos eran tapas con algún vino o un espirituoso, llamémosle vermú, pero para mi era un incógnita.

No crecí más deprisa por eso, ni me regalaron puntos ni vidas para llegar a probarlo, de hecho cuando me hice mayor ni iba a misa, ni tomaba aperitivo/vermú. Con los años he seguido sin ir a misa pero he cambiado la costumbre, a veces cuando vives donde vives y te da la ocasión de probar los productos de la tierra, el aperitivo vuelve a surgir del pasado y esta vez se coloca en domingo, igual que antes, pero para hacer una excursión a un pueblo de montaña mallorquín, y llevarme a casa una botella de un vino que tiene su historia y que para saborearlo con el aperitivo de esta entrada es perfecto.  

Aprovechando que Cocineros del Mundo este mes ha decidido que las recetas que debemos elaborar sean con la pasta rellena de la conocida marca Gionvanni Rana, mi opción fue aprovechar la deliciosa pasta para "retomar" el aperitivo igual que si fuera domingo y muy a mi manera.

Decidí que la pasta rellena sería con tomate, pues el pueblo que visité y sale en las fotos es conocido por sus tomates de ramillete mallorquín, y por eso elegí los raviolis con tomate y atún, pero mi duda fue el cómo los cocino para el aperitivo?, con salsa?, al final mi elección fueron los raviolis fritos que tanto se ven por la red y que yo no había probado.

Los acompañé de salsa de berenjena, así el aperitivo se convirtió en una charla animada, con unos raviolis fritos y un buen vino blanco para brindar por el verano y las cosas simples de la vida.


 · RAVIOLIS FRITOS ·

Ingredientes
  • 1 bolsa de Raviolis de tomate y atún de Giovanni Rana
  • AOVE Señorios de Relleu
Para la salsa (en Thermomix)
  • 1 berenjena pequeña asada, pelada y escurrida
  • 1 diente de ajo
  • 30 gramos de cebolla
  • 125 mililitros de nata para cocinar
  • 2 cucharadas de AOVE Señorios de Relleu
  • 1 cucharadita de sal y pimienta
La salsa. 
  1. Pon en el vaso de la Thermomix la cebolla y el ajo, 4seg. vel.4. 
  2. Baja con la espátula los trozos que hayan quedado arriba del vaso. 
  3. Añade el aceite y pocha durante 5min. varoma velocidad 1. 
  4. Añade la nata, 8min. 100º velocidad 1. 
  5. Añade la berenjena asada, la pimienta y la sal, picar, 4 seg. vel.4.
  6. Saca y pon en una fuente.

Los raviolis.
  1. Por otra parte poner el aceite en una sartén y cuando esté caliente fríe los raviolis, baja la potencia del fuego una vez que el aceite esté caliente o se quemarán. 
  2. Es muy rápido así que en nada de tiempo están cocinados. 
  3. Sácalos de la sartén y déjalos sobre papel absorbente.

Presentación.
Sirve los raviolis con la salsa, cada uno en una fuente, con unos palillos para pincharlos y una copa de vino o si preferís de vermú.
Con esta receta participo en el reto de Julio de Cocineros del Mundo propuesto por Giovanni Rana.


Paseando por el pueblo nos encontramos un pajarito que cayó del nido, pobre! no sé si llegó a salvarse, lo dejamos en el mismo lugar esperanzados que lo recogiera la madre. 
Además usamos los espejos para divertirnos, idea de Matilde, pero lo mejor del día fue la compañía, y el paseo por uno de los pueblos más bonitos de Mallorca. #recuperandotradiciones.



Fotografías @catypol para Circus day

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