Señoras y Señores,

Bienvenidos a Circus Day

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Hola,

Soy Caty y dirijo este circo

Foodie, diseñadora gráfica, cuentacuentos y aficionada a la fotografía es un resumen de lo que encontrarás aquí, un circo lleno de recetas, historias y espectáculo. Señoras y señores, mesdames et messieurs, ladies and gentlemen, bienvenidos a Circus day, espero que te guste el show.

The Show

En el blog

Mostrando entradas con la etiqueta Dulces Malabares. Mostrar todas las entradas
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Baumkuchen


Fogg estaba de pie, rígido como una estatua de mármol, en medio de la plaza del mercado de Salzwedel, rodeado de casas con entramados de madera que parecían inclinarse sobre él con curiosidad medieval.

—Passepartout —dijo Fogg, sin mover un solo músculo facial—, ¿podría explicarme por qué estamos aquí y no en Brindisi?

Passepartout, que todavía sostenía una maleta en cada mano y un mapa arrugado, sudaba profusamente.

—¡Ah, mon Dieu, Monsieur! Fue el transbordo en Basilea. El caballero del bigote puntiagudo me aseguró que el tren a la derecha era el expreso a Milán, pero no sé qué pasó.

—Hemos perdido la conexión principal. Tenemos un retraso de tiempo enorme. El honor del Reform Club está en juego, Passepartout. Necesitamos un transporte inmediato.

—¡Lo encontraré, Monsieur! —gritó el criado, saliendo disparado calle abajo.

Minutos después, Passepartout regresó con un extraño cilindro de bizcocho.

—¿Es ese nuestro nuevo vehículo, Passepartout? —preguntó Fogg, enarcando una ceja.

—No, Monsieur, es un Baumkuchen. La señora de la tienda dice que es la especialidad local desde 1800. 

De repente, un estruendo de cascos y ruedas metálicas resonó en los adoquines. Un carruaje cargado de barriles de cerveza local apareció por una esquina. El conductor, un alemán de hombros anchos llamado Klaus, silbaba una canción popular.

—¡Eh, Monsieur Klaus! —gritó Passepartout, saltando en medio de la calle con los brazos en alto—. ¡Necesitamos llegar a Milán!

Fogg se acercó al carruaje con paso calmado y sacó un fajo de billetes del Banco de Inglaterra. —Buen hombre, le daré cincuenta libras si logra que este cargamento de cebada corra como si lo persiguiera el mismísimo Bismarck hacia la estación más cercana con conexión ferroviaria directa.

Klaus miró el dinero, miró a Fogg y luego miró el Baumkuchen que Passepartout aún sostenía. 
—Jawohl —asintió Klaus—
Y subieron al carro de cerveza.

—Passepartout —dijo Fogg, mientras su reloj volvía a sincronizarse con el ritmo de los cascos—. Si volvemos a perdernos, le aseguro que su próxima recomendación la leeré desde la lista de desempleados.

—¡Sí, Monsieur! —respondió Passepartout.

Baumkuchen


El Baumkuchen, conocido como "pastel de árbol" alemán, es un bizcocho tradicional del siglo XIX (con raíces desde 1426) famoso por sus anillos concéntricos que simulan el tronco de un árbol, al que los japoneses adoran. Aunque se menciona una receta en 1426, la forma actual se popularizó en el siglo XIX, específicamente en la ciudad de Salzwedel, Sajonia-Anhalt.
Se necesita un horno giratorio para la elaboración por lo que es difícil hacerlo en casa. A nivel casero suele tener la forma cuadrada de pastel o redonda pero sin agujero en el centro. Su elaboración es laboriosa además pues tienes que estar pendiente en todo momento de él. Y bueno, ahora en versión más pequeña podemos elaborarlo sin dificultad y usando una sartén o sartén para crêpes, en el vídeo puedes hacerte una idea de cómo.

· BAUMKUCHEN ·

Ingredientes
  • 200 gramos de harina de trigo
  • 2 cucharadas levadura en polvo
  • 6 huevos
  • 150 gramos azúcar glass
  • 140 ml de leche
  • 60 gramos de mantequilla sin sal
  • Aceite de oliva

Sartén para crepes o simplemente una sartén
Cilindro de madera
Guantes (para calor tipo los que se usan para modelar Isomalt)

Elaboración
  1. Separa las yemas de las claras. Tamiza la harina y la levadura en polvo. Funde la mantequilla y la leche. Bate las claras con 75 gramos de azúcar. Añade otros 75 gramos de azúcar y bate a punto de nieve. 
  2. Añade las yemas de huevo todas a la vez y mezcla bien. Añade la harina tamizada en tres veces y mezcla hasta integrar completamente. Añade la mezcla de leche y mantequilla poco a poco. Mezcla bien para que todos los ingredientes se unan sin grumos.
  3. Calienta la sartén para crepes con un poco de aceite y empieza con una crepe. Cuando se forme las burbujas, coloca el cilindro en el borde de la masa y rueda hasta que la crepe quede redonda en el cilindro. Repite el proceso para la masa restante. 
  4. Enfria la tarta en el frigorífico, saca el tubo y corta los extremos de la tarta para ver las capas de la misma. Cortar aproximadamente 2 cm de espesor para servir.
Notas: El cilindro de madera, al que al principio coloqué con papel de hornear pero se deshizo, así que usé el cilindro sin papel de hornear y al final salió sin dificultad. Al principio usé una sartén para crepes pero al ser más grande que el diámetro de mi vitro terminé usando una sartén normal.


GUANTES: NO USAR GUANTES DE VINILO O NITRILO, los guantes que usé son de un taller que hice con isomalt y adecuados para el calor.



Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Hummus de cacao

Gregorio vivía en el sótano de un edificio de la calle Principal de una pequeña ciudad. Él, en vez de bajar a la calle, tenía que subir una escalera exterior para llegar a ella, y eso lo convertía en un ser interesante para los vecinos del edificio. Tenía un porte elegante: hombre delgado, lucía un bonito bigote fino y largo, y las cejas muy bien cuidadas. Cada mes se hacía la manicura y se depilaba sus largas y delgadas piernas, igual que hacen los ciclistas o los deportistas, solo que él odiaba el deporte.

Don Alfonso era todo lo contrario. Vivía sobre el piso de Gregorio, en la planta baja. Era un señor de cintura generosa, desaliñado y que se afeitaba más bien poco. Solía mofarse de Gregorio, pues pensaba que perdía el tiempo con tanto «arreglo».

—Eso solo lo hacen las mujeres —decía él.

Aunque Gregorio era más rápido contestando sus puyas y solía sacarlo de sus casillas.

A los vecinos nos gustaba verlos «dialogar» en plena calle cuando se encontraban, cosa que sucedía poco, pero, cuando pasaba… hummm, ¿cómo decirlo?...

—Hola, don Alfonso —saludaba Gregorio.

—Hola, Gregorio —decía don Alfonso. Él nunca lo llamaba «don».

—¿Quiere que le pida hora con mi manicura? —preguntaba Gregorio.

—¿Qué te hace pensar que la necesito? —contestaba, molesto, don Alfonso, mirándose las manos y descubriendo restos de cacao.

—Es cacao —dijo al fin, enfadado.

—No debería comer tanto cacao, don Alfonso —le replicaba Gregorio.

Y eso hacía que don Alfonso se pusiera rojo de enfado.

—¡Métase en sus asuntos! —explotaba.

—Lo intento, pero sus asuntos dan para mucho —sonreía Gregorio.

—Arrfrtottoedlculho… —contestaba don Alfonso de manera ininteligible mientras se alejaba calle abajo.

Entonces Gregorio sonreía, nos guiñaba un ojo y se metía en su casa.



La locura de la crema de cacao, ya se sabe, el terrible aceite de palma y/o demasiado azúcar refinado. Pero si es ocasional y hecho en casa quizás te atrevas. Una pregunta que me hacéis mucho, ¿sabe a garbanzos?, no, no se nota el sabor del garbanzo pero si se nota el sabor del tahini, si no te gusta tanto el sabor de tahini, ponle media cucharada o cambia el tahini por crema de avellanas casera.

· HUMMUS DE CACAO ·

Ingredientes
  • 170 gramos de garbanzos cocidos
  • 80 ml. leche de almendra 
  • 2 cucharadas de cacao en polvo puro sin azúcar
  • 1 cucharada de tahini
  • 2 cucharadas de pasta de dátiles

Elaboración
  1. Mezcla todos los ingredientes en una túrmix o Thermomix y tritura hasta formar el humus.
  2. Acompaña con pan, galletas, picos, fruta, etc.



Relato, fotografías y vídeo / short story, pics and video @catypol - Circus day.

Milhojas con filo

Me quiere, no me quiere, me quiere...mil hojas podría deshojar y mil veces se me rompería el corazón. Sé que la adolescencia es, a veces, una constante manifestación de nuestro malestar con el mundo que nos rodea, pero el amor (suspiro), el amor cuando no es correspondido a nuestra edad puede explotar dentro de nosotros como el Big Bang.

Me envió un mensaje, ¿qué haces esta tarde?_escribió sin saludarme y 3 semanas después escribió el último, no es por ti, es por mi, pero mejor lo dejamos_dejándome destrozada. Fueron las 3 mejores semanas de mi vida, sentí el aire en mi pelo cuando íbamos en su moto, su mano cruzando la mía cuando paseábamos junto al mar, sus piropos cuando venía a recogerme a casa...mi hermano cree que hago de todo un mundo y que debo dejar de lamentarme ya. Yo haré el viacrucis pero a él lo crucificaría al final, ten hermanos para esto.

Papá anda muy cariñoso conmigo, imagino que mamá le habrá contado "mis andanzas" y eso me pone de los nervios, porque él no se entera de ná, así que si ha llegado a sus oídos toda la familia sabe de mi situación, la próxima vez que tenga un evento familiar creo que me pondré enferma. Mamá dice que no le de importancia, hija mía, eso pasa en la vida, ¡relájate!__me dice con toda la naturalidad del mundo, y eso a mi me pone más de los nervios, ¡uff!.

La que me fascina es mi abuela, pero vamos a ver criaturita ¿estaba buenorro el chaval?__me pregunta a sus casi 90 años, buenoo, hummm, yo...__la verdad no sé que contestarle a la mujer, ¡jamía, acabáramos! si dudas tanto no debía estarlo__me dice con vehemencia,  yo conocí a tu abuelo a los veintitantos años, y antes de él algún maromo me rondó, y bueno, el no es por ti es por mi, es más viejo que las pesetas, y tú eres mu joven y mu moderna pa achicarte, mueve el culo, deja de llorar y ya verás que pronto se te pasa el susto__finiquita la conversación dejándome patidifusa y muerta de la risa, ¡Viva mi abuela!.




Sí, lo sé, los milhojas están hechos de masa de hojaldre pero también con masa filo o masa brick, ¿lo has probado? es super sencillo y tan rico, además de rápido que te gustará igual o más que si llevara hojaldre, no lo dice mi abuela pero te lo digo yo.

· MILHOJAS CON MASA FILO ·

Ingredientes
  • 5 hojas de masa Filo
  • 4 cucharadas de mantequilla, derretida
  • Panela
  • 250 mililitros de nata montada
  • Fresas en rodajas
  • Decoración: Flor de merengue o azúcar glas.

Elaboración
  1. Precalienta el horno a 200 ºC.
  2. Cubre la bandeja para hornear con papel para horno.
  3. En una superficie de trabajo limpia pon una hoja de masa filo.
  4. Cepilla la hoja de masa filo con la mantequilla.
  5. Espolvorea panela por encima.
  6. Pon encima otra hoja de masa filo y repite la operación hasta acabar las cinco hojas.
  7. Con un cuchillo o cortador de pizza corta la masa en rectángulos (7x12cm).
  8. Pon en la bandeja de hornear y hornea durante 7 u 8 minutos o hasta que esté dorado.
  9. Pon la nata montada dentro de una manga pastelera.
  10. Cubre con la nata la base de la masa filo.
  11. Sobre la nata coloca rodajas de fresas y sobre las fresa otra masa filo.
  12. Así hasta tener dos capas.
  13. Por último puedes decorar con alguna flor de merengue (comprada) y nata o espolvorea con azúcar glas.



Relato, receta y fotografías @catypol - Circus day.


Empanadillas de crema

15 Superpoderes de andar por casa

1 -Visión de rayos X para encontrar cosas
(solo tú sabes dónde están las llaves, el mando o el calcetín perdido).

2 - Telepatía doméstica
Detectar que alguien tiene hambre o está de mal humor sin que diga una palabra.

3 - Fuerza sobrehumana para abrir tarros imposibles
O darles “el toque mágico” para que se abran solos después.

4 - Multitasking extremo
Cocinar, contestar mensajes, poner la lavadora y escuchar un podcast… al mismo tiempo.

5 - Resistencia al caos
Capacidad de mantener la calma en medio del desorden, niños gritando o cenas familiares.

6 - Control del tiempo relativo
Ser capaz de ducharte, vestirte y salir en 7 minutos exactos si vas tarde.

7 - Nariz biónica
Detectar una comida que se quema desde la otra punta de la casa.

8 - Inmunidad al cansancio (temporal)
Energía repentina para terminar tareas cuando ya no podías más.

9 - Lengua de dragón
Soplar sopa hirviendo a la velocidad de la luz sin quemarte.

10 - Escucha ultrasónica
Escuchar ruidos sospechosos en otra habitación incluso con la tele encendida.

11 - Transformación exprés
Pasar de "modo pijama" a "presentable" en menos de 5 minutos cuando llaman a la puerta.

12 - Telequinesis emocional
Levantarle el ánimo a alguien con una sola frase, abrazo o plato de comida.

13 - Detector de mentiras nivel experto
Saber cuándo alguien dice “ya fregué” y no ha fregado nada.

14 - Dominio del lenguaje no verbal
Una mirada que dice más que mil palabras. Y que a veces asusta.

15 - Magia con sobras
Convertir lo que queda en la nevera en una cena digna de aplauso.




Que se me ha ido la "pinza" con esto de cocinar las empanadillas con la sadwichera, y no es un superpoder casero, es que tener "antojos" e ingredientes para hacerlas ha sido de fuerza superior, no se me pasaba no, y he aquí el resultado. Sólo asegúrate que la masa quede bien hecha, algo dorada, por lo demás no hay más truco, y sí, espera a que se enfríen un poco pues recién salidas de la sandwichera la crema interior quema y mucho.

· EMPANADILLAS DE CREMA ·

Ingredientes
  • Obleas para empanadillas
  • Crema pastelera
  • Agua
  • Sandwichera eléctrica
Decorar
  • Azúcar glas
  • Fresas
Elaboración
  1. Separa la oblea de las otras. 
  2. Rellena con una cucharada grande de crema, en el centro.
  3. Pincela el borde con un poco de agua y cierra la empanadilla. 
  4. Cuando las has hecho todas, ponlas en la sandwichera (en la mía caben cuatro), y cocina hasta que la masa está hecha y dorada. 
  5. Saca de la sandwichera y repite con las demás. 
  6. Espolvorea con azúcar glas.
  7. Sirve con fresas.

Nota: ¿Puedo hacerlas con el relleno que quieras? Pues sí y no, el relleno debe ser denso, pues si es más líquido se escurrirá de la empanadilla, lo he probado con dulce de leche pero se ha salido y al terminar la cocción la empanadilla estaba vacía. Lo mejor usar rellenos más espesos, tipo requesón, crema pastelera...


Texto, receta y fotos @catypol - Circus day.

Entre el cielo y el infierno

Aquí me tienes, sentada delante de un micro, intentando "arreglar" la vida amorosa de los oyentes… mientras la mía va cuesta abajo desde ayer.
¡Ayer! (suspiro) Un día en el que me levanté poderosa, ágil, guapa… vamos, feliz, para resumir. Llena de power of love.
Tenía mi brillante anillo en el dedo anular de la mano izquierda, la organización de la boda lista para ponerla en marcha y un novio de película. Así empezó mi día… antes de que se estropeara.

Cuando esa mujer entró por la puerta de la radio, pensé que era la organizadora de eventos. Hubiera jurado que ella era la mujer que iba a encargarse de mi boda. Y bueno, tampoco nadie me dijo lo contrario.
Así que la agarré por el brazo, casi volando la llevé a mi despacho y la llené de información sobre lo que sí quería y lo que no, sin que ella dijera ni mu en ningún momento.
Lo que sí noté fue que, en algún punto de mi parloteo, su boca se torció.

Desde luego, hablar de la futura suegra sin conocerla —aunque en mi cabeza ya me había hecho a MI IDEA— no ayudó mucho a que todo fuera bien. ¿Qué suegra que se precie no "puede" conocer a su nuera hasta el último momento, eh?

Ahora solo me recuerdo vagamente, de pie junto a la mesa, con ella sentada en la silla. Yo mirándola con seguridad y, por qué no decirlo, con cierto desprecio… y ella, torciéndosele la sonrisa.
Cuando mi prometido entró en la sala y soltó:
—Ah, veo que ya conoces a mi madre…
…me quise morir. (Imagina a un japonés practicándose el harakiri: pues así me vi yo.)

¡En fin! —y nunca mejor dicho—, después de que el niño de mamá se enfadara tanto, no quiso volver a verme. Se llevó mi anillo, y yo me pasé lo que quedaba del día bajando al infierno desde mi nube.

Y aquí me tienes, otra vez, sentada delante de un micro, intentando "arreglar" la vida amorosa de los oyentes…





Chocolates Valor me invitó a participar en el #chocolatechallenge2 que no gané pero mi propuesta es una tentación que no necesita mucha explicación, el algodón de azúcar es la nube de "el cielo" y las fresas de la tarta, las llamas del "infierno", y si lo pruebas ¿cuál de tus instintos "despertará" primero? 😉

· PASTEL DE CHOCOLATE 
ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO ·


La genovesa de cacao.
  • 3 huevos tamaño 
  • Una pizca de sal
  • 105 gramos de azúcar
  • 30 gramos de mantequilla
  • 80 gramos de harina 
  • 25 gramos de cacao puro sin azúcar



La crema diplomática de chocolate.
  • 2 hojas de gelatina 
  • 250 mililitros de leche
  • 1 vaina de vainilla
  • 2 yemas de huevo
  • 50 gramos de azúcar
  • 25 gramos de harina de trigo
  • 70 gramos de chocolate a trocitos pequeños
  • 200 gramos de nata para montar


La gelatina de fresas.
  • 200 gramos de fresas
  • 75 gramos de azúcar
  • 6 gramos de gelatina neutra (1 sobre)


Las avellanas caramelizadas.
  • 340 gramos de azúcar
  • 90 mililitros de agua
  • 1 cucharada de jarabe de maíz blanco
  • 15 avellanas tostadas sin piel
  • 15 palillos de madera
  • Celo
  • Hojas de periódico
  • Tijera


Otros ingredientes.
  • 10 fresas
  • Licor de Cointreau o almíbar de calar
  • Azúcar para hacer algodón de azúcar


Utensilios.
  • Molde 16 centímetros de diámetro
  • Film transparente
  • Manga pastelera desechable
  • Máquina para hacer algodón de azúcar

Plancha bizcocho Genovesa de cacao
  1. Funde la mantequilla y reserva. 
  2. Precalienta el horno a 180 ºC.
  3. Separa las claras de las yemas y reserva las yemas. 
  4. Pon las claras en la batidora y añadie una pizca de sal. 
  5. Comienza a batir hasta que empiecen a estar espumosas, en este momento añade el azúcar poco a poco y continua batiendo hasta que queden montadas a punto de nieve. 
  6. Añade las yemas y mezcla con suavidad para evitar que las claras pierdan aire. 
  7. Vierte poco a poco la mantequilla en el recipiente donde tienes la preparación y mezcla con mucha suavidad. 
  8. Tamiza la harina y el cacao sobre la preparación y mezcla con movimientos envolventes de abajo arriba hasta integrarlo por completo.
  9. Forra una bandeja de horno con papel de horno y vierte la preparación. 
  10. Extiende con una espátula y hornea durante 10 minutos. 
  11. Deja enfriar. 
  12. Reserva.

Crema diplomática de chocolate.
  1. Moja la gelatina en un recipiente con agua helada durante unos minutos hasta que se ablanden. 
  2. Escurre la gelatina para eliminar el exceso de agua. 
  3. Raspa la vaina de vainilla para extraer las semillas del interior y pon la leche en un cazo junto con las semillas. 
  4. Lleva a ebullición. 
  5. Pon en el cuenco de la batidora las yemas y el azúcar, bate hasta blanquear. 
  6. Tamiza la harina y añádela al cuenco. 
  7. Mezcla hasta que quede suave. 
  8. Vierte poco a poco la mitad de la leche en el cuenco y mezcla hasta que no queden grumos. 
  9. Pasa la mezcla por un colador y vuelve al cazo con la leche restante. 
  10. Lleva al fuego y remueve hasta que empiece a hervir, baja el fuego y cocina hasta que espese. 
  11. Añade los trozos de chocolate hasta que se fundan y seguidamente la gelatina. 
  12. Vierte en un cuenco y deja enfriar. 
  13. Remueve ocasionalmente. 
  14. Una vez frío, monta la nata y añádela a la mezcla. 
  15. Pon en la manga pastelera cerrada y guarda en el frigorífico hasta su utilización.

Gelatina de fresas.
  1. Hidrata la gelatina en un poco de agua fría.
  2. Tritura las fresas y el azúcar con la batidora. 
  3. Cuela para quitarle las semillas e impurezas y calienta el puré obtenido en un cazo. 
  4. Añade la gelatina al puré de frutas caliente. 
  5. Remueve hasta que la gelatina esté totalmente disuelta y retírala del fuego. 
  6. Deja enfriar.

Montaje de la tarta.
  1. Corta un disco de genovesa de 16 cm. 
  2. Forra los bordes y la tapadera de nuestro molde con film transparente. 
  3. Pon dentro y abajo el disco de genovesa de chocolate. 
  4. Pon en un cuenco un poco de licor de Cointreau o almíbar de calar y pincela la base de la genovesa. 
  5. Escudilla con la manga pastelera el lado del molde con la crema diplomática. 
  6. Corta las fresas reservadas por la mitad y colócalas, rodeando el molde, con la mitad plana en el borde del molde. 
  7. Rellena con el resto de crema y fresas el centro del molde hasta que queden tapadas completamente y la parte superior del molde totalmente plana. 
  8. Reserva en el frigorífico.
  9. Cuando la gelatina esté fría vierte sobre la crema diplomática. 
  10. Al haberse enfriado endurece un poco y no traspasa. 
  11. Mira que la gelatina quede plana y bien repartida sobre el molde. 
  12. Enfría. 
  13. Una vez solidificada tapa con film transparente y reserva en el frigorífico.

Avellanas caramelizadas.
  1. Introduce suavemente un palillo de madera en cada avellana girando suavemente con la punta. 
  2. Pon las hojas de periódico en el suelo, justo debajo de la encimera en donde colocarás las avellanas. 
  3. Corta trocitos de celo y sitúalo para cogerlo fácilmente. 
  4. En un cazo al fuego disuelve el azúcar, el jarabe y el agua, removiendo constantemente hasta que el azúcar se disuelva. 
  5. Baja el fuego y deja que el caramelo se vuelva de color ámbar oscuro. 
  6. Quita del fuego y pon sobre una fuente con hielo para que baje la temperatura y se espese un poco. 
  7. Enseguida que bañes en el caramelo una avellana y el goteo se desliza hacia abajo, corta y coloca con el celo en el filo de la encimera asegurándote que cae sobre las hojas de periódico. 
  8. Continua con todas las avellanas. 
  9. Si se endurece pronto, calienta un poco para terminar de bañar todas las avellanas. 
  10. Déjalas enfriar.  
  11. Una vez frías, corta un poco con un tijera, si hiciera falta, las hebras del caramelo. 
  12. Y con cuidado saca el palillo de madera. 

Algodón de azúcar.
  1. Pon una cucharada de azúcar en la máquina de algodón de azúcar y enciéndela. 
  2. Cuando la máquina esté caliente empieza a sacar las hebras de algodón que recogerás con un palo.

Montaje final.
  1. Saca la tarta del molde con cuidado. 
  2. Deposita las avellanas caramelizadas con las puntas hacía arriba en el centro de la tarta. 
  3. Y sobre las puntas el algodón de azúcar. 

Nota: Si no tienes máquina de algodón de azúcar, comprar el algodón hecho. 



Relato, fotos, vídeo y receta @catypol - Circus day.

Monster Eyes Cookies

Esta noche los humanos celebran Halloween, como si entendieran que vestirse como nosotros y pasearse de casa en casa los hiciera iguales… ¡puaf! Al menos, a cambio, hoy tendremos vía libre para visitar su mundo. ¡Argggg! Saldremos del armario sin que nos vean y también recorreremos otras casas, ¡jajajaja! No podemos comer golosinas, pero el susto que damos no lo superan ni ellos. Jijijijiji.

—Buggy, ¿estás preparado para asustar a los humanos esta noche? —pregunta Mike—. Cada año nos superamos, y este tiene que ser terrorífico —siguió diciendo.

—No creo que este año puedas superarme, Mike —contestó Randy, sonriendo—. Las chicas ganamos cada año —se burló.

Entonces Mike se puso rojo, rojo, rojo… y más rojo, y de su cabeza comenzaron a salir globos del mismo color.

—Vaya, vaya, Mike… ¿te gusta Randy? —sonreía Buggy con picardía.

—¿Y tú crees que, con esa cara y ese cuerpo lleno de ojos que tienes, ves tres en un burro? —contestó Mike, visiblemente enfadado.




Yo había superado los cumpleaños infantiles, las fiestas en casa llena de niños, la pubertad, una parte de la adolescencia y de pronto llegó él, mi segundo hijo. Con mi hijo mayor compartimos paso a paso tradiciones más mallorquinas como "els bunyols de les verges", pero no Halloween, esa fiesta vino con mi hijo pequeño, y también para que negarlo, con el blog. Así empezó un día y así seguimos desde hace unos años, unas veces vamos a buscar golosinas a casa de los vecinos, otras elaboramos galletas monstruosas de chocolate y con muchos ojos para que queden terroríficas. 

· MONSTER EYES COOKIES ·

Ingredientes galletas de chocolate doble
  • 115 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 50 gramos de azúcar
  • 150 gramos de azúcar moreno o panela
  • 1 huevo grande
  • 1/2 cucharadita de extracto vainilla
  • 160 gramos de harina
  • 40 gramos de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 225 gramos de chocolate picado o gotas de chocolate
  • Ojos de caramelo para decorar las galletas 
Elaboración
  1. Precalienta el horno a 180 ºC
  2. Pon papel de horno, o Silpat, encima de la bandeja para hornear. 
  3. En un cuenco tamiza la harina, el cacao en polvo, la levadura y la sal.
  4. En la batidora, bate la mantequilla y el azúcar a velocidad media/alta. 
  5. Añade el huevo y sigue batiendo. 
  6. Agrega la vainilla. 
  7. Baja la velocidad de la batidora y añade poco a poco la mezcla de harina. 
  8. Bate. 
  9. Con la batidora parada añade los trozos de chocolate y mezcla con una espátula. 
  10. Con una cuchara de helado forma bolas y ponlas sobre la bandeja del horno.
  11. Hornea 10 minutos y deja enfriar sobre la bandeja unos 5 minutos. 
  12. Transfiere sobre una rejilla. 
  13. Con un poquito de chocolate derretido pega los ojos.


Relato y  fotografías @catypol - Circus day

Melón al mojito

Creció entre historias de piratas, mares de un azul turquesa, aguas cristalinas y toneles de ron. Ser hija de marineros en tiempos revueltos, de tierras sin dueños y tesoros escondidos, hizo crecer su interés por esas historias que su familia se empeñaba en mantener vivas para atraer a los turistas perdidos en aquella isla.

Se decía que su antepasado más ilustre fue Sir Drake. Ella no tenía ni idea de si era verdad o no, pero si decir que sí significaba atraer a más gente a la excursión de la búsqueda del tesoro... ¡que así sea!

Su padre hacía mucho que se había marchado de la isla. Su madre quedó perdida, con la mirada fija cada mañana en el mar, por si él regresaba. Y a ella no le quedó otra que orquestar un plan para ganar dinero y no morir en el intento.

Allí creció, y allí moriría. Era la perfecta pirata —menos por lo de los dientes insanos y las borracheras nocturnas—. Podría haber participado perfectamente en cualquier película de piratas, conocía los códigos, los tacos, y los nombres (inventados por ella) de todos los corsarios "ilustres" que habían habitado el océano.

Solo le faltaba una cicatriz en la cara para dar miedo hasta a la mismísima Armada Invencible. Bueno, eso le gustaba imaginar... y eso contaba a los turistas. Le encantaba pensar que era una leyenda viva, y le divertía tanto como un buen trago de ron.



El antecedente genético del mojito es una mezcla conocida como Draque, o Drake, que consiste en combinar aguardiente de caña, azúcar, limón y hierbabuena. Esta combinación fue creada por un colaborador del famoso corsario inglés Sir Francis Drake que curiosamente llevaba el mismo apellido que su capitán. La mezcla era usada en los tiempos de la piratería para combatir males estomacales, prevenir el cólera y para aliviar en algo el intenso calor de las Antillas. 

Comúnmente se piensa que el Mojito fue inventado en La Bodeguita del Medio, pero no, los cubanos ya lo hacían antes de la aparición del local. Su verdadero origen data de 1910, en un bar de la playa de La Concha. El nombre proviene de la españolización de “Mojo”, un término británico que significa “mezcla” y que hacía alusión al popular cóctel hecho con ginebra y vermouth de aquél entonces, hoy conocido como “Gin-Tonic”. 

El Mojito más famoso sin dudas es el de La Bodeguita del Medio, porque el escritor Ernest Hemingway lo hizo célebre con su frase “Mi Daiquiri en El Floridita y mi Mojito en La Bodeguita” en los años 50.

Curiosamente mi primer mojito fue en La Bodeguita del medio, pero no en Cuba sino aquí, en esta isla mía. Y tenía que ser un americano que le diera una vuelta de tuerca y nos lo presentara fresco, con fruta dulce y sabrosón. Qué, te atreves? mira que si empiezas no podrás parar de comerlo, sírvelo a los invitados mientras preparas una barbacoa y serás el pirata preferido de las fiestas.

· MELÓN AL MOJITO HELADO ·

Ingredientes
8 sticks de madera
1/2 melón dulce, pelado y cortado en 8 trozos

Ingredientes del mojito
1 cucharada de azúcar
El zumo de 3 limas
5 ramitas de menta
3/4 taza de ron blanco
1/2 taza agua

Elaboración

  1. Coloca las cuñas de melón en una fuente o bandeja.
  2. Haz la mezcla de mojito: Coloca todos los ingredientes en una licuadora y pica. 
  3. Vierte la mezcla sobre las cuñas de melón y refrigera 1 hora.
  4. Cubre una bandeja que quepa en el congelador con papel de hornear. 
  5. Saca las cuñas de la fuente. 
  6. Pincha cada cuña de melón con un stick, y ponlo sobre la bandeja. 
  7. Congela de 20 a 30 minutos. 
  8. Sirve frío.



Fotografías y relato @catypol - Circus day.

Tiramisu fácil

El confesionario está en penumbra. El aroma a cera vieja se mezcla con la respiración agitada de Don Roberto, que se aprieta la boina contra el pecho. Al otro lado de la rejilla, el Padre Anselmo aguarda con la paciencia de quien ha oído de todo desde 1974.

Don Roberto: —Padre, confieso que he caído. Ha sido una debilidad de la carne... bueno, de la carne no, de algo más tierno, más húmedo.

Padre Anselmo: (Persignándose) —El espíritu es fuerte, pero la carne es débil, hijo. Cuéntame, ¿cómo ocurrió?

Don Roberto: —Fue ayer tarde, en la penumbra de la cocina. Estaba allí, delante de mí, con ese color tostado tan sugerente... yo intenté resistirme, lo juro, pero me miraba con esas capas de suavidad, tan blancas, tan puras por fuera, pero pecaminosas por dentro.

Padre Anselmo: (Apretando el rosario) —La tentación siempre se disfraza de belleza, Roberto. ¿Hubo... contacto?

Don Roberto: —¡Y de qué manera! Al principio fue solo una cucharada... apenas un roce para probar. Pero una vez que notas ese aroma a café, ese regusto a alcohol que te nubla el sentido... me perdí, Padre. Me hundí en ella con una pasión que no es propia de mi edad.

Padre Anselmo: (Escandalizado) —¡Válgame el Señor! ¿En la cocina de tu propia casa? ¿Y qué hay de tu esposa, de la pobre Sofía?

Don Roberto: —¡Ahí está el drama! Ella estaba en la habitación de al lado. Yo lo hacía a escondidas, casi sin respirar para que no oyera el ruido. Fue un encuentro rápido, intenso... y cuando me quise dar cuenta, me había limpiado la boca y no quedaba ni rastro del pecado. Pero el remordimiento me quema por dentro.

Padre Anselmo: (Con voz temblorosa) —Hijo mío, la infidelidad es una mancha difícil de lavar. Has profanado el hogar con esa... esa extraña ebria de café. ¡Debes confesarle todo a Sofía!

Don Roberto: —¡¿Está loco, Padre?! ¡Si le digo a mi mujer que me he comido yo solo el tiramisú de la nevera que era para la cena de los invitados, me mata con el rodillo!

Padre Anselmo: (Silencio sepulcral tras la rejilla) —... ¿Me estás diciendo que estamos hablando de un tiramisú?

Don Roberto: —¡Pero Padre, que llevaba mascarpone del caro y mucho cacao! ¿No es eso gula de la peor especie?

Padre Anselmo: —Roberto, vete a tu casa ahora mismo. Rezate tres padrenuestros por hacerme perder el pelo que no tengo y, por el amor de Dios... ¡déjame un trozo la próxima vez para que yo pueda juzgar la gravedad del pecado!



[RETO COOKING THE CHEF]

Yo nunca debería haber llegado hasta aquí__dijo el chef a la CNN, desde luego las declaraciones humildes no son su marca después de haber visto su carácter en el programa Hell's Kitchen, o como lo conocemos aquí pesadilla en la cocina británica.

Pero este chef escocés tuvo una infancia difícil, entre los 5 y 16 años fue a 17 escuelas diferentes y crecer en las calles hizo surgir el fuego interior para llegar a tener éxito y eso que no tuvo unos inicios relacionados con la cocina sino con el fútbol. Habla sinceramente sobre las drogas en el mundo de la cocina aunque él reconoce que nunca las ha tomado, pero ha vivido de cerca la experiencia, quizás cercano a los 50 quería explicar la rabia, sus raíces y que él es auténtico.

Hoy en día está casado es padre de 4 hijos, tiene 3 estrellas Michelin, 35 restaurantes y 1.500 empleados, uno de los chefs protagonista en varios programas de cocina, tiene numerosos libros de recetas y es admirado y odiado por igual. Ya sabes de qué chef escribe la entrevista de la CNN?.

Este mes las chicas de Cooking the chef nos retan a cocinar las recetas del chef Gordon Ramsay y al no tener mucho tiempo me he decidido por su tiramisu rápido, fácil y delicioso. Además, he usado un molde para hacer cucharitas de chocolate blanco con azúcar rosado, pero no es necesario, y no hay mucho más que decir, espero que os guste el show. 

· TIRAMISÚ ·

Ingredientes

150 mililitros de nata para montar
4 cucharadas de azúcar glas
250 gramos de mascarpone
1 cucharadita extracto de vainilla
3 cucharadas Masarla (o brandy o Tía María)
200 mililitros de café, a temperatura ambiente
20-24 bizcochos savoiardi (o soletilla)

Elaboración
  1. Monta la nata con 3 cucharadas de azúcar glas.
  2. Mezcla con el mascarpone, el extracto de vainilla y 1 cucharada de Marsala. 
  3. Endulza el café con la cucharada de azúcar restante.
  4. Remueve hasta su disolución, a continuación, añade el resto de la Marsala.
  5. Moja 4 bizcochos de soletilla en la mezcla de café y coloca en un recipiente (puede ser una copa, un vaso, un bote de cristal o en un molde más grande). 
  6. Con una cuchara esparce la crema con mascarpone sobre los bizcochos. 
  7. Repite las capas de bizcochos y mezcla de mascarpone hasta llegar a la parte superior del recipiente. 
  8. Enfría mínimo de 20 minutos antes de servir. 
  9. Antes de servir ralla chocolate sobre el tiramisú.




Con esta receta participo en el reto Cooking the chef.


Relato y fotografías @catypol - Circus day.

Pastel filo de queso

Una mañana cualquiera, Filomena —la vecina más divertida del edificio, y posiblemente la más ruidosa— llamó a la puerta de Clara con un pastel filo entre las manos.
—¡Prueba esto! Lo hice yo misma… y no preguntes qué lleva —dijo, guiñando un ojo como si estuviera en una misión secreta.

Al morder el pastel filo, algo crujió. Era… ¡una nota! Con los dedos llenos de queso, Clara desplegó el papelito grasiento. Decía:

“Reunión secreta esta noche. Trae el cazamariposas rosa.
Filomena.”

Esa noche, Clara bajó al patio trasero con el cazamariposas rosa que usaba su gato como juguete. Encontró a Filomena esperándola detrás de una maceta gigante, con una linterna en la frente.
—¿Lista para la caza? —susurró Filomena, dramáticamente.
—¿De mariposas? —preguntó Clara, confundida.
—¡No! ¡Del tipo del tercero B! Estoy convencida de que oculta un laboratorio secreto en su piso. ¡Lo vi entrar con un saco lleno de naranjas! Un saco, Clara.

No descubrieron laboratorios secretos, pero rieron tanto que Clara deseaba repetir la aventura. Ahora, cada vez que huele pastel filo, sonríe y se prepara, por si Filomena aparece otra vez con alguna nueva misión… y una nota secreta escondida en el postre.




· PASTEL FILO DE QUESO Y NARANJA ·

Ingredientes

  • 600 gramos de ricotta fresca
  • 250 gramos de queso crema
  • 165 gramos de azúcar
  • 1 cucharada de fécula de maíz
  • 3 huevos
  • 1 cucharada extracto de vainilla
  • 60 mililitros de zumo de naranja
  • 2 cucharaditas de ralladura cáscara de naranja
  • 8 hojas de pasta filo
  • 50 gramos de mantequilla sin sal, derretida

  • Azúcar glas, para espolvorear (opcional)
  • Hojas de tomillo limonero, para servir (opcional)

  • Molde desmontable redondo de 22 cm.

Precalienta el horno a 180º C. 

Elaboración
  1. Cubre la base y los lados del molde con papel de hornear. 
  2. Coloca la ricotta, el queso crema, el azúcar, la harina de maíz, huevos, vainilla, jugo de naranja y cáscara de naranja en la túrmix o Thermomix y bate hasta que quede suave. 
  3. Reserva.
  4. Cepilla la mitad de las hojas de pasta con mantequilla (coloca una toalla de cocina húmeda en la parte superior de las hojas de pasta restantes para evitar que se reseque).
  5. Sienta cada hoja, una encima de la otra para crear un rectángulo. 
  6. Repite con el resto hojas de pasta para crear un segundo rectángulo. 
  7. Cubre el molde con 1 rectángulo y coloca el segundo rectángulo en cruz en la parte superior para cubrir la base y los lados del molde, dejando el exceso de masa en voladizo. 
  8. Vierte la mezcla de queso en el molde y alisa en una capa uniforme. 
  9. Dobla el exceso de masa para encerrar y cepillar con mantequilla. 
  10. Coloca en una bandeja para hornear grande y cuece durante 45 minutos o hasta que el relleno esté cocinado y que la masa esté crujiente. 
  11. Deja enfriar en el molde por completo. 
  12. Espolvorea con azúcar glas y sirve con hojas de tomillo limonero.

Adiós tía Alia

De golpe la ventana se abrió y entró una bocanada de aire fresco, fue la mejor manera de darnos cuenta que ella se despedía para empezar a volar, o los allí presentes al menos así lo pensamos. Respiramos profundo y nos sentamos alrededor de la mesa, cabizbajos y tristes, pero de repente el mayor se puso a reír, al hablar nos recordó las veces que nos regañaba por habernos comido las galletas antes de la cena.

Todos sonreíamos, su cara seria y su pose erguido parecía vaticinar algún castigo, pero ella entendía muy bien que éramos niños, que disfrutábamos de su presencia y por eso nos cocinaba caprichos y dulcería. Nuestro último homenaje quizás fue cocinar para ella cuando ella no podía, volvimos a llenar la cocina de olores y sabores, y volvieron las palabras y las risas que nos animaban a seguir hasta el final. Para tía Alía.


[RETO TIA ALIA]
Hoy el espectáculo de Circus day es para ella:


Durante años hemos seguido el #retotíaAlia, un reto que empezó "traduciendo" las recetas que la tía de Carmen dejó en un recetario, y que en su momento escribió como se hacía antes, a cucharadas, pizquitas, o sin cantidades. Cada persona que participaba podíamos interpretar, añadir, y definir las recetas propuestas a nuestro libre albedrío.

Esta vez hemos venido a despedirla, a homenajearla, y a desearle felicidad esté donde esté. Yo decidí, después de rebuscar en el blog de Carmen, hacer la primera receta salada que se compartió e inauguró el reto, y la última dulce que lo concluyó.

De esta manera me uno al grupo que hoy llenaremos la red para despedirnos de Alia, de nuestra tía Alia y agradecerle los buenos momentos vividos con ella y sus recetas durante estos años, y gracias a Carmen que nos ha transmitido su legado y que permite lo usemos y disfrutemos de él. 

Decir que la primera receta del reto me pareció preciosa, al leerla pensé en que igual sería difícil o engorroso formar la peritas, pero no, fue fácil y el resultado fue muy rico. Y de los mojicones fue como si lo hubieran planeado, no tengo recetas en herencia de mi familia manchega, mi padre nos cocinaba alguna vez gachas y orejas de fraile pero nunca mojicones, así qué mejor que terminar el reto con estos deliciosos bizcochitos, no creéis?. Las recetas las tenéis arriba, cada uno podrá interpretarlas a su manera y formar parte del grupo que alguna vez cocinamos sus recetas. 


Hasta siempre tía Alia.

Relato y fotografías @catypol para Circus day

Kiwis Zespri

Mamá, ¿crees qué existen los extraterrestres?.- me pregunta mi hijo mientras dibujaba. Sí, creo que sí.- le respondo. ¿Y por qué no han venido a vernos aún?.- sigue preguntando. ¡Humm! no lo sé, quizás no tenemos nada interesante que haga que vengan.- digo. ¿Crees que todos son de color verde?o los hay de diferentes colores.- y siguió hablando del tema.

Con el panorama filmográfico infantil de este último año hemos viajado por el espacio, muchas aventuras recorriendo el firmamento, aunque la mayoría de veces son ellos que nos invaden ya que nosotros no solemos hacerlo, "somos más caseros" diría yo.

La cosa es que es inevitable conocer el espacio a través de la pantalla, sea con palomitas, sea con telescopio. Así que cuando debíamos elaborar una receta para el concurso Zespri España, y en casa nos gustan mucho los kiwis Zespri Green, ¿por qué no viajar hasta el espacio para traérnosla? o mejor dicho, ¿por qué no vienen los extraterrestres a elaborarla?, cosa que tienen difícil, debe ser una receta saludable pues el kiwi es rico en fibra y vitamina C, y queremos que todo nos alimente bien. Este era el dibujo que estaba haciendo mi hijo mientras manteníamos la conversación.




· RAVIOLIS DE KIWI 
(PLATILLOS VOLANTES) ·

Ingredientes para 4 unidades

Los ravioli "platillos".
  • 1 kiwi Zespri Green
  • Agua hasta 150 gramos
  • 1 sobre de agar agar de 2 gramos
El relleno "extraterrestre".
  • 1 kiwi Zespri Green
  • 2 cucharadas de crema de leche de coco
  • 1 cucharada de azúcar
Sirope de chocolate para decorar (con él haremos la estela de la nave).

Los ravioli (platillos). 
  1. Prepara un tapete de silicona, o una bandeja, o un papel de hornear sobre una bandeja. 
  2. Pela el kiwi, licua y pesa el resultado, añádele los 150 gramos de agua. 
  3. El nuestro pesó una vez licuado, 50 gramos, por lo que le añadí 100 gramos de agua. 
  4. Remueve. 
  5. Queda algo líquido, no importa es así, al líquido le añades el agar agar, en frío, y lo remueves bien hasta que se disuelva. 
  6. Ponlo al fuego hasta que hierva y retira. 
  7. Vierte poco a poco el líquido sobre el tapete, o bandeja. 
  8. Muévelo para que se escurra y quede una capa fina. 
  9. Deja que se enfríe en el frigorífico.

El relleno (extraterrestre). 
  1. Pela y corta a rodajas el otro kiwi. 
  2. Mezcla la crema de la leche de coco con el azúcar. 
  3. Con un aro de emplatar o con un cortapastas redondo, corta en círculo la capa de gelatina, así hasta obtener 8 círculos, si los haces muy grandes te saldrá menos cantidad. 

Emplatar.
  1. En un plato, vierte un poco de sirope de chocolate, con un pincel extiéndelo, para hacer la estela. 
  2. Coloca en un extremo un círculo de gelatina, sobre el círculo una cucharadita de crema de coco y sobre la crema, una rodaja de kiwi. 
  3. Tapar con otro círculo de gelatina.

A comer...




Es una promoción vía Madresfera.

Receta y fotografías @catypol - Circus day.

Tarte au citron

— ¡Gastón! —exclamó Mademoiselle Jeanne, señalando el párrafo central resaltado en negrita—. Aquí dice que... que yo fui la "auténtica mente maestra tras la pólvora negra" y que lideré un asedio a la Bastilla montada sobre un avestruz de combate.

— ¡Ups! —exclamó Gastón —. Verá, Mademoiselle Jeanne, estaba ordenando las fotos y se me mezcló una ficha con su nombre con un documental sobre la pólvora que vi en la televisión mientras dormitaba. Pensé: "Mademoiselle Jeanne tiene ese carácter explosivo cuando se enfada con el correo, ¡todo encaja!".

Prunelle, que pasaba por allí con un café en la mano, se detuvo en seco al oír lo del avestruz de combate.

— Pero Gastón —continuó Mademoiselle Jeanne —, también has puesto que mi receta de tarte au citron fue la causa principal de la Guerra de los Cien Años porque el rey de Inglaterra no recibió su porción.

Gastón se encogió de hombros con una lógica en su cabeza: — Es que su pastel es histórico, Mademoiselle Jeanne. Cualquiera iría a la guerra por él. Y lo del año 1337... bueno, el teclado se quedó atascado con una miga de pan y me pareció una cifra con mucha personalidad.

Mademoiselle Jeanne suspiró, mirando la foto que acompañaba el artículo. No era una foto de ella, sino un grabado antiguo de una mujer con armadura a la que Gastón le había dibujado, con rotulador, sus características gafas y un moño.

— Y lo peor, Gastón... —dijo ella, señalando el pie de página—, es que me has puesto como contacto para "clases de esgrima con paraguas" y tengo cincuenta llamadas perdidas de la asociación de esgrimistas jubilados.

— ¡Ah! ¡Eso es por el orden alfabético! —explicó Gastón—. Busqué "Defensa Personal" y "Dulce Jeanne" y el diccionario de mi cabeza hizo el resto. Además, jefe —dijo volviéndose a un Prunelle petrificado—, el artículo ha sido un éxito. ¡Se han agotado los ejemplares!

— ¡Claro que se han agotado! —rugió Prunelle recuperando el habla—. ¡Los ha comprado todos el Museo de Historia Natural para usarlos en la sección de "Grandes Errores de la Humanidad"!

Mademoiselle Jeanne, incapaz de seguir seria, soltó una risita encantadora. Al final, Gastón siempre lograba que el caos pareciera, de algún modo, un acto de fe.


Inspirado en el cómic de Gastón Lagaffe



[RETO COOKING THE CHEF]
Es uno de los chefs franceses más conocidos, Paul Bocusehijo de chefs y con restaurante en Lyon, yo creo que no necesita presentación pues es sobradamente conocido, es creador de uno de los concursos de cocina con más prestigio de la profesión a nivel mundial, el Bocuse d'or, sí, tiene en su haber estrellas Michelin, otros premios y honores por su trayectoria. 

Pero también, a pesar de que sus platos no estén al alcance de cualquiera o no al menos si los comemos en su restaurante, podemos disfrutar de él a través de sus libros, en ellos nos enseña cocina francesa en casa, en otro la cocina francesa regional o simplemente la cocina de mercado, recetas simples para el chef . Señoras y señores hoy toca reto Cooking the chef.

Así que después de leer y releer que receta me gustaría cocinar me decido por unas simples tartaletas de limón, yo ya sabía que el resultado sería espectacular sobre todo si los limones son del jardín de unos amigos y que huelen maravillosamente y los huevos totalmente camperos (amarillos a reventar, vamos). ¿El resultado? desapareció más rápido que su creación, yo hice tartaletas pero da para una tarta con molde de 23 cm.

· TARTE AU CITRON ·

La masa.
  • 125 gramos de mantequilla
  • La ralladura de 1 limón
  • 250 gramos de harina
  • 75 gramos de azúcar 
  • 1 pizca de sal
  • 1 huevo

El relleno.
  • 100 gramos de mantequilla en pomada
  • 125 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • 2 cucharadas de nata espesa
  • 3 limones y su ralladura

La masa.
  1. En una cacerola pequeña derrite la mantequilla. 
  2. Agrega la ralladura de limón y deja reposar 5 minutos. 
  3. Por otro lado mezcla la harina, el azúcar y la pizca de sal. 
  4. Agrega el huevo y la mantequilla derretida. 
  5. Mezcla todo hasta que se integre bien. 
  6. Estira la masa entre dos hojas de hornear y transfiere al molde o moldes, preparados previamente o bien con spray para que no se pegue la masa o untado con mantequilla y harina. 
  7. Deja reposar 1/2 hora en el frigorífico. 
  8. Mientras precalienta el horno a 180 ºC 
  9. Una vez pasado el tiempo saca del frigorífico y pincha la base con un tenedor. 
  10. Extiende garbanzos en la base sobre papel de horno y hornea en blanco durante 20 minutos, o hasta que se dore la corteza. 
  11. Sácalo del horno, quita los garbanzos y el papel de hornear. 
  12. Deja enfriar sin sacar del molde. 
  13. No apagues el horno.

El relleno.
  1. Exprime los limones. 
  2. En un cuenco mezcla la mantequilla en pomada con el azúcar, los huevos y la nata. 
  3. Añade el zumo y su ralladura. 
  4. Bate todos los ingredientes y vierte en la base del pastel. 
  5. Vuelve a hornear durante 30 minutos o hasta que la base se vea firme. 
  6. Saca del horno y deja enfriar antes de servir. 



Y con esta receta participo en el reto COOKING THE CHEF.

Fotografías @catypol - Circus day.

Mattentaart

Habían decidido conocerse en un concierto de Tomorrowland, a ambos les gustaban los DJs y eso les unió, así que después de muchos mensajes creían firmemente que esa era su oportunidad de verse y ver si las fotos que se habían enviado eran ciertas. Habían quedado que cada uno llevaría una pancarta con el título de la canción que más les gustaba, a ella le gustaba Sunset, el atardecer rojo, los últimos rayos de sol, la despedida del día y ahora su canción favorita, no podría asegurar qué canción habría elegido él pero ella creía que sería The End, él le había dicho que a veces el final de algo puede ser el principio de otro algo.

Mi pancarta estaba pintada con un bonito atardecer, yo iba vestida con unos vaqueros un poco rotos con mi camiseta de la suerte verde esperanza y mis zapatillas blancas gastadas de tanto llevarlas, una mariposa en mi pelo y un chicle sabor sandía, ¡qué ilusión!. Él iba vestido con unos vaqueros negros y una camiseta blanca, deportivas rojas y un pendiente en la oreja, además del pelo cortísimo negro como el Betún. Su pancarta era negra, con una tipografía roja que ponía Demon, me hizo reír, y él rió conmigo, ¡qué ilusión!.

Fue una noche inolvidable, una pareja maravillosa y un concierto lleno hasta los topes, nos gustamos, nos besamos, bailamos juntos y separados, reímos y nos llenamos de Mattentaart, a tope, ¡qué ilusión!.



Con motivo del concurso bloganiversario de Aurélie descubrí un postre que por lo visto está protegido legalmente y etiquetado con la indicación geográfica de la Comisión Europea. La Mattentaart de Geraardsbergen. ¡Sorpresa!, para mi claro, después de estar barajando que receta flamenca podría presentar al concurso, me apetecía algo dulce pues las últimas entradas son saladas, y encontrarme esta referencia me decantó por ella.

Mattentaart es un pastel pequeño, aunque por la red he visto muchas versiones, y muchas recetas. Lo que saqué en claro, es que se usa leche cuajada, almendra, hojaldre y huevos, así que al final lo hice a mi manera, creo que el resultado te lo puedo presentar sin ningún tipo de problema ya que es una delicia. 
La receta está sacada de una página de turismo de Bélgica, pero yo lo cambié un poco pues no se entiende muy bien, hay ingredientes que en la elaboración no aparecen y es algo caótica, a rehacer la versión, bueno no tanto solo un poquito, y así fue, la mía es fácil, fácil y muy rica. 
Espero un día llegar a visitar esa ciudad y probarlas allí.

· MATTENTAART ·

Ingredientes 
  • 2 masas de hojaldre 
  • 200 gramos de cuajada (de buena calidad o preparada en casa)
  • 25 gramos de azúcar (si te gusta muy dulce recomiendo los 50 gramos)
  • 2 huevos 
  • 45 gramos de almendras molidas
  • 5 mililitros de ron o unas gotas de extracto de almendra
La masa.
  1. Si eliges hacer la cuajada en casa debes prepararla un día antes, seguir las instrucciones del fabricante, si la has comprado salta este paso. 
  2. Precalienta el horno a 225 ºC. 
  3. Prepara los moldes untando manteca y espolvorea harina. 
  4. Corta y adapta la masa de hojaldre al molde que hayas elegido, piensa que estas tartaletas van cerradas por lo que también hay que hacer lo mismo para la tapa.

Para el relleno.
  1. Separa las claras de las yemas, de los huevos, y monta las claras a punto de nieve. 
  2. Vierte las yemas en el vaso de la batidora junto con el azúcar, la cuajada, el ron o el extracto de almendra y la almendra molida. 
  3. Bate. 
  4. La crema resultante mézclala con las claras, remueve bien para que quede bien integrada. 
  5. Reparte la masa entre los cuatro moldes y con la tapa que has recortado antes, tápalos, debes presionar bien los bordes para que al hornear no se abran. 
  6. Haz un pequeño agujerito en las tapas. 
  7. Hornea durante 30 minutos. 
  8. Saca del horno, y con cuidado saca las Mattentaart de los moldes. 
  9. Deja enfriar. 

A mi me gustaron más al día siguiente que recién hechas.






Relato y fotografías @catypol - Circus day.

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