Quetzalcóatl llegó primero, cargando una tablilla de barro con anotaciones.
—He creado a los humanos —anunció—. Les he dado maíz, lenguaje y la capacidad de inventar problemas.
Tezcatlipoca, recostado sobre una sombra, sonrió.
—Eso último suena prometedor.
Huitzilopochtli entró como un relámpago, con la agenda apretada.
—Los humanos han encontrado un juego antiguo.
—¿Qué tipo de juego? —preguntó Quetzalcóatl, sospechando que nada bueno venía de esa frase.
—Uno con pelota. Muy importante. Mucho salto. Mucho drama.
Bajaron a la Tierra de forma discreta y allí estaban los humanos. Habían encontrado el juego sagrado del ōllamaliztli, aunque lo jugaban con la solemnidad de quien no está del todo seguro de las reglas. Un jugador golpeó la pelota…
—Eso no ha estado mal —dijo Quetzalcóatl, impresionado.
—Eso ha estado muy bien —corrigió Tezcatlipoca—. Lo cual es peligroso, porque ahora van a querer repetirlo.
En la banda, un grupo de niños imitaba el juego usando una calabaza. Uno de ellos gritó:
—¡Si meto gol, soy el rey del cacao!
—Así no es como funciona la política —murmuró Huitzilopochtli, tomando notas mentales para futuras correcciones divinas.
El partido continuó. La pelota rebotó en un muro, luego en un jugador, luego en otro, y finalmente cayó exactamente donde debía caer. Silencio. Luego, un estallido de gritos.
—¡Gol! —gritaron los humanos.
—¿De dónde sacan ese vocabulario? —dijo Quetzalcóatl.
Tezcatlipoca ya estaba sonriendo.
—Me gusta este juego. Tiene caos, reglas ambiguas y posibilidad de conflicto eterno. Perfecto.
Huitzilopochtli, sin apartar la vista, añadió:
—Y disciplina. Los jugadores están dispuestos a correr mucho sin entender del todo por qué. Eso siempre es prometedor.
Cuando el partido terminó, los dioses regresaron a su terraza. Quetzalcóatl suspiró.
—Solo les di maíz. ¿En qué momento acabamos con esto?
Tezcatlipoca se encogió de hombros, recordándole:
—Y lenguaje y la capacidad de inventar problemas.
Huitzilopochtli cerró su tablilla.
—No hay que intervenir. Podrían hacerlo aún más interesante.
Y así quedó establecido, aunque nunca oficialmente escrito: los humanos podrían jugar a juegos antiguos donde una pelota puede darles la victoria, donde las reglas no siempre están escritas y donde los dioses, desde arriba, solo podrían mirar.
Para hacer el bizcocho usé un molde de semiesferas de 6 cm. de diámetro cada una, tuve que hacer varias tandas pues sólo tengo uno, pero el preparado no puso objeción así que con paciencia cocinera el resultado fue el que yo quería. Además son sin gluten. Y te recomiendo que estén, una vez hechos, una noche dentro del frigorífico para resaltar el sabor del cacao
Bizcochos de chocolate redondos
Ingredientes
- 30 g de cacao en polvo puro sin azúcar
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35 g de harina de arroz
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5 g de levadura en polvo
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Una pizca de canela
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Una pizca de sal
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4 huevos
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2 cucharadas azúcar
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1 cucharadita de vainilla
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60 ml de aceite de oliva suave o si prefieres, mantequilla derretida
Elaboración
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Precalienta el horno a 180º C.
- Mezcla el cacao, la harina, el azúcar, la levadura, la canela y la sal.
- Añade los huevos, la vainilla y el aceite (o la mantequilla).
- Bate todo con la túrmix o Thermomix.
- Vierte en las cavidades semicirculares del molde.
- Hornea unos 20 minutos o hasta que la prueba del palillo salga limpia.
- Saca del horno, saca de los semicírculos del molde dejándolos enfriar sobre una rejilla.
- Repite la operación hasta que el preparado se haya acabado.
- Cuando estén fríos, ponlos dentro de un recipiente de cristal con tapa y déjalo toda la noche en el frigorífico.
Ingredientes para el relleno
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Mascarpone
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Mermelada de fresa
Elaboración
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Corta la superficie más plana de las semiesferas, dejándolas totalmente planas para su posterior relleno.
- Ponle un poco de mermelada y sobre ella el mascarpone.
Ingredientes para cubrir los bizcochos
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150 g de chocolate para fundir, a trocitos
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50 g de mantequilla
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3 cdas. de leche
Elaboración
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Pon los ingredientes en un cazo, a fuego suave para que no se quemen, y remueve hasta su total disolución.
- Deja reposar para que enfríe un poquito, cuando esté caliente/tibio, verter sobre los bizcochos cubriéndolos totalmente.
- Deja enfriar dentro del frigorífico para que el chocolate endurezca.
Al final yo le puse un trocito de chocolate de fresa para coronarlas.
Mira el paso a paso de abajo:
Con esta receta participo en el concurso Pasteles, pastas, galletas, merengues, tartas, panes dulces y salados, promovido por el blog cocido de sopa.
Relato, receta y fotografías @catypol -
Circus day.